martes, 25 de octubre de 2016

ESTADIO GENERAL SAN MARTIN

Fue inaugurado el 4 de mayo de 1952 y utilizado hasta el año 1996. Estaba ubicado en la Av. Champagnat y calle Alvarado, donde ahora se encuentra el Supermercado Makro. Aun perdura su vieja entrada de ladrillos vistos con las figuras de jugadores en el frente. Tenía una capacidad para 22.000 personas. Víctima ahora del progreso y el modernismo, dejará paso a una actividad comercial que. de ninguna manera, borrará recuerdos y hechos impactantes. Desde comienzos de la década del ‘50 a hoy. el San Martín fue un referente muy particular de los latidos del fútbol ciudadano. Solamente relegado por la majestuosidad del Mundialista a partir del ’78. Pero protagonista central de sus mejores momentos. Cuando un partido entre Mar del Plata y Tandil completaba su capacidad. Al igual que las visitas veraniegas de los equipos grandes o los primeros años del Campeonato Nacional.

Estadio San Martín. Año 74. Foto de Pablo Cabrera para Fotos de Familia Diario La Capital

El San Martín nació con los duelos del Quilmes de Cándido González y el River de Pirosanto, Walter Della Torre y Neri. Conoció las más grandes exhibiciones del San Lorenzo de Ludovico Avio y Modesto Benítez. Descubrió el Independiente de Julio Cozzi, Roberto Saba y Juan Manuel Romay. Disfrutó de los grandes partidos de Al Ver Verás del mocho Viola y cuando aún la tribuna de cemento de Alvarado estaba en paralelo al largo del campo de juego y las cabeceras eran de madera, le dio la bienvenida al Nacional de Valentín Suárez. Así fue que en 1967, el San Lorenzo de Almagro de Toscano, Rendo y el lobo Fischer y el marplatense de Pacheco, Avio, Modesto Benítez, Calandra y motoneta Nardiello se cruzaron frente a una multitud ansio­sa y entusiasmada por recibir el fútbol grande. 





Video - El Santos de Pelé vs. Boca
Estadio General San Martin Año 1967
Gentileza Mar del Plata Ayer, hoy y siempre



El 15 de Enero de 1967, el Santos de Pelé jugó un partido de verano con el seleccionado marplatense de fútbol en el estadio General San Martín. El recuerdo de aquel momento histórico en nuestra ciudad.

El camarógrafo de Canal 10 Andres Salvia con Pele año 1967. Estadio General San Martín
Acceso al Estadio General San Martin por Av.Champagnat. Circa decada del 70. Foto de Pablo Cabrera para Fotos de Familia del Diario La Capital
La historia más reciente (fue reestructurado en 1969 por iniciativa de Alberto J. Armando, presidente de Boca Juniors) trajo torneos de verano, alguno de ellos internacionales, campeonatos nacionales (ya con la irrupción de Aldosivi) y no faltó tampoco algún partido internacional de la Argentina. Como aquel de la selección campeona del mundo en 1978 con los futbolistas agremiados de Uruguay o el de 1970 entre Argentina y Francia, cuando el equipo nacional era conducido por Juan José Pizzuti.

 
Tribuna del Estadio General San Martín de Mar del Plata
Y en el San Martín inició su trayectoria como lateral derecho, con la casaca de Alvarado, quien once años después (1978) sería campeón del mundo: Jorge Mario Olguín. Y en Peñarol, como defensa central lo hizo Jesús Martínez, actual manager del Valencia y ex integrante de la selección española. No faltaron hechos de violencia, grandes polémicas (como aquella de 1971. cuando San Lorenzo ganó un campeonato frente a Kimberley por discutible penal sancionado por el juez José Francisco Bugedo) y dos sucesos que aunque distantes enlutaron el fútbol: la muerte del por entonces puntero de General Urquiza, Valsecchi (1967), y la del joven Látigo Bes de Alvarado (1994).

 
Estadio San Martín, 21 de agosto de 1966. Quilmes frente a San Lorenzo. Gentileza Club Quilmes.
Jugadores de Deportivo Mechongue en Estadio San Martín Mar del Plata. Gentileza Guillermo A. Bianchi

Estadio San Martin decada del 50. Gentileza Carlos Gonzalez

Cuatro décadas salpicadas de goles, grandes jugadas, emociones y pasión construyen la historia del estadio más importante de este sector de la provincia Buenos Aires hasta la aparición del Mundialista. Sitio donde tampoco faltaron los hechos curiosos, como la frustrada final entre Necochea y Mar del Plata, con un simulacro futbolístico donde por imperio de un error reglamentario los locales evitaban convertir un gol y sus adversarios querían a toda costa hacerla contra su arco. O la presencia de los cronometristas quienes desde su palco de la prensa -silbato por medio-marcaban el final de cada tiempo. Un apresurado pitazo, cuando una pelota viajaba a la red, precipitó la abolición del método.

El Estadio y la gente

El San Martín enhebró un trazo muy grande de la historia futbolística de la ciudad. Unió generaciones. Muchos hinchas de Alvarado no olvidan que en el mismo estadio, donde se frustró el sueño del Nacional B con Arsenal de Sarandí, treinta años atrás festejaron el ascenso con Julián Zibecchi, Miguel Anee Lhommy y Ever García en 1976, un título de primera con recordado gol Víctor Tamagnone. 



“Estadio General San Martín, testigo de inolvidable partidos – Junio de 1969″. Foto de Juan Enrique Gilardi.
Y los de Aldosivi, que conocieron el Nacional a mediados del 70, también recuerdan los duelos con Talleres cuando el Puerto se conmovía, a fines del ‘50. Algo parecido ocurrió con los de Kimberley. Entusiasmaron con la dimensión del equipo del ’70 en el Nacional, y bailaron en las tribunas de cemento de Alvarado hasta agotarse cuando en 1962 se quedaron con el campeonato local frente a Al Ver Ve­rás.



Coutinho, Madurga y Pelé, autores de los goles del empate entre Santos y Boca en el San Martín. Año 1970. Gentileza Diario la Capital


Estadio General San Martín. Año 74. Foto de Pablo Cabrera para Fotos de Familia Diario La Capital
La historia y los recuerdos son muy fuertes. En el San Martín relatamos nuestro primer partido. Allí también, en los viejos vestuarios de Alvarado. Miramos asombrados a figuras como Amadeo Carrizo. Humberto Maschio, Antonio Ubaldo Rattín, Raúl Emilio Bernao, José Rafael Albrecht o monstruos como Pelé y Gigi Riva, un italiano goleador que vino a Mar del Plata con el Cagliari en 1966.
Año 1975 y fue tomada en el Estadio General San Martín cuando futbolistas, el cuerpo técnico y simpatizantes del Club Talleres de Mar del Plata celebraban el ascenso a la A. Foto de Rogelio Luis Zumpano para Fotos de Familia Diario La Capital
Y ya más cerca, descubrimos la magia de Diego Armando B Maradona la tarde que en 45 minutos hizo 2 goles (frente a San Lorenzo, en el Nacional), y así inició su carrera goleadora en el fútbol profesional. Rubén Alberto Lucangioli fue el arquero que "sufrió" la goleada de Argentinos Juniors ante San Lorenzo de Mar del Plata. También en el San Martín gritamos por Mar del Plata cuando le ganó al Palmeiras de Artime por 2-1, en 1969, con la increíble calidad de Luisito Cardozo en la defensa. 

Maradona y Hallar con la vista hacia arriba, tras la definición del primero.
14 de noviembre de 1976 con dos tantos para Argentinos Juniors frente a San Lorenzo de Mar del Plata.
El zurdazo cruzado de Maradona supera a Lucangioli. Fue su primer gol en Primera.


Diego Maradona y su primer gol en el Estadio General San Martín- Imagen de Ruben Lucangioli. Gentileza de 0223.com.ar

Diego Maradona y su primer gol en el Estadio General San Martín- Imagen gentileza Diario La Capital
Diego Maradona en el Estadio Gral. San Martin. Gentileza diarioregistrado.com
El festejo del segundo gol de Maradona ante San Lorenzo.  14 de noviembre de 1976

Fueron muchos años de gratos momentos. Incontables domingos de goles y gambetas. Demasiados para resistirnos al adiós. Hasta una noche de Boca-Santos (1970), mientras relatábamos nos sorprendió un diluvio, nos sorprendió en la cabina la visita de Joan Manuel Serrat, el genial cantautor catalán, quien silenciosamente no quería perderse ni un segundo del partido.
 
"Estadio San Martin año 1977. Exhibicion Instituto Santa Cecilia"Gentileza Maria Cristina Villar

"Estadio San Martin año 1977. Exhibicion Instituto Santa Cecilia"Gentileza Maria Cristina Villar
Desde las viejas cabinas que daban a Alvarado, hasta las actuales sobre Champagnat. desfilan en nuestra memoria muchísimas transmisiones. Varias, como oyentes de Raúl Ramírez y Helmer Uranga – infaltables cada sábado de la “B”-, y otras ya en la profesión, en los mismos pupitres en que relataron maestros como Fioravanti, Bernardino Veiga y José María Muñoz. O donde escribieron sus crónicas Osvaldo Ardizzone y Juvenal, o comentaron Enzo Ardigó, Mario Trucco, Cholo Ciano y Horacio García Blanco. Costará bastante tomar la avenida Champagnat y no ver, a la altura de Garay, el Estadio General San Martín.
 
Estadio General San Martín Año 1978

Tanto como entender que el modernismo y el futuro pueden acabar con la historia y los recuerdos. Pero lo vivido en la niñez, adolescencia y en la definición de la carrera, enlazado con la pasión por el fútbol, hacen que siempre, cuando asome la rotonda Champagnat y Alvarado, escuchemos un grito de gol, un alarido y mirando al costado sigamos viendo un gol de Cándido, una gambeta de Pieriño, un pase de Ludovico, una pared de Romay y el colorado Rossi, un quite de Pocho Leccese, la figura serena del negro Pacheco en la mitad de la cancha, un golazo de Eresuma, una apilada de Mustico, una genialidad de Loyola, una atajada del gordo Videla. los gritos de Pepe Barreiro desde la línea de cal, la fidelidad de Valentín Guerrero, el eterno canchero, un arabesco de Victorio Casa, algún pique de Pedrito Gómez, el ida y vuelta de Pinino Palacios, un córner de Branciforti, un tiro libre de Picabe, un cabezazo de Rulo Moreno y, por sobre todas las cosas, un pedazo de historia grande del fútbol hasta que con la venta trató de salvar errores del pasado.
Fuentes:
Juan Carlos Morales

ESTADIO GENERAL SAN MARTÍN

Un escenario con historia, rica historia. Un escenario que reunió a multitudes, que tuvo dos orientaciones, y que hoy tiene como simple recuerdo, la tradicional arcada de ingreso al mismo. Un simbolismo. En su momento de esplendor, cobijó hasta el mismísimo Edson Arantes do Nascimento, en la cúspide de Pele con la casaca del Santos de Brasil. Fue escenario de Campeonatos Argentinos de Fútbol, fue participe de la consagración de Mar del Plata como campeón nacional, de clásicos de Talleres y Aldosivi, de la definición a estadio lleno del fútbol local con Independiente y General Urquiza. 


Fue escenario de Torneos de Verano, un clásico con la organización de Oscar Martínez, un visionario a la hora del campeonatos que hoy día tienen su continuidad –con otra forma, con otra estructura- en el “José María Minella”.- De las frustrada aspiración de Alvarado de ascender al círculo superior con su frustrante derrota ante Arsenal de Sarandi.

Vista panoramica del estadio General San Martin de Mar del Plata
A los marplatenses nos envuelve la melancolía cuando se habla del estadio General San Martín, que era cita de doble jornada del fútbol local de la divisional “B” de los sábados, tan importante como el campeonato superior. Por sus cabinas centrales de cemento, pasaron los relatos de Raúl Ramírez, los comentarios de Helmer Antonio Uranga, Raúl Justo Calvo, Mario Trucco. El puntapié inicial para la construcción del estadio General San Martín estuvo a cargo de don Tomas Stegagnini –por entonces presidente de la Liga Marplatense de Fútbol- y fue inaugurado el 4 de mayo del año 1952, después de seis años donde la ciudad tuvo mucho de protagonismo para su construcción.

Vista Panoramica del Estadio General San Martín de Mar del Plata

El partido inaugural contó con la presencia de Independiente, aquel conjunto “rojo” que tenia como principales figuras a Ernesto Grillo y Michelli y del partido fueron partícipes todos los equipos marplatenses, en un torneo relámpago.- Al principio tenia una tribuna central de cemento (denominada tiempo mas tarde “Tomas Stegagnini”) mas una popular de madera en el sector opuesto y otra similar en el arco que daba espaldas a la avenida Venerable Marcelino Champagnat. El progreso adicionó –posteriormente- una de cemento en el arco a espaldas a la calle Tres Arroyos (que llevó el nombre de Carlos Varela, uno de los jugadores locales de mayor renombre)- y otras laterales –también de cemento- paralelas a la tribuna central, llevando su capacidad a 22 mil espectadores.

 
Estadio General San Martín de Mar del Plata
Era común advertir la presencia -en la rotonda de Champagnat y Alvarado en los partidos de gran concurrencia- de las bicicletas en sentido invertido, dando un espectáculo fuera de lo común.- La bicicleta –por entonces- era un transporte muy tradicional para la época. La incursión de Alberto J. Armando –por entonces presidente de Boca Juniors de AFA- y Oscar Martínez –en su carácter de “manager” en la organización de los Torneos de Verano- posibilitaron sustanciales reformas en el estadio General San Martín. Se cambió su orientación –la cancha paralela a la avenida Champagnat- se construyeron nuevas plateas centrales (que recordaron a don Fernando Catuogno, presidente de la Liga Marplatense de Fútbol) y otra a espaldas de la calle Garay. 


Tribuna que daba a la Av. Champagnat. Estadio Gral. San Martín. Imagen Gentileza de Fredy Viaro


En 1970 el estadio General San Martín fue escenario de una de las mayores epopeyas del fútbol marplatense: la consagración de Mar del Plata como campeón argentino, derrotando en el cotejo decisivo a Mendoza por 2 a 1, con una multitud en sus tribunas. Aquel mes de diciembre será difícil de olvidar, porque hubo un antes y un después de esa consagración. Frustrante fue la marginación del General San Martín como sede del Campeonato Mundial de 1978. Mas allá de la presentación de una maqueta con potenciales reformas, fue desechado por factores de ubicación. Ello dio paso a la construcción del “José María Minella” y el “requiem” para el San Martín, que tuvo como último gran acontecimiento aquella recordada final entre Arsenal y Alvarado el 25 de Mayo de 1992, que frustró el ascenso del conjunto marplatense al círculo superior.- El tiempo y la falta de equipos marplatenses en los máximos torneos de AFA, provocó un vaciamiento de aficionados, que sólo tenía como alternativa los frágiles torneos locales.
 
Tribuna estadio San Martín. Imagen gentileza de Fredy Viaro
Como una puñalada del tiempo, el San Martín cerró sus puertas en enero de 1996. Queda como una estela de gratos recuerdos, la presencia en su verde césped, de figuras relevantes. Los dos primeros goles de Diego Armando Maradona en la divisional superior vistiendo la casaca de la Asociación Atlética Argentinos Juniors; Kimberley y San Lorenzo, en clásicos “picantes” del fútbol local; el debut de Daniel Alberto Pasarella en la primera de River; de Herminio Antonio González, Ludovico Avio, Modesto Obdulio del Rosario Benitez, Abel Alberto Pacheco, el “Bicho” Mosconi, Jorge Davino, José Luis Lccese, Hugo Sangorrín, los clásicos Talleres-Aldosivi, la final de Independiente-General Urquiza, el día que Montero no lo dejo mover al mismisimo Pele.


En la actualidad, donde se encontraba el estadio General San Martín se encuentra emplazado el Supermercado Makro.

Acceso al estadio que aun se conserva por Av.Champagnat. En la actualidad se encuentra emplazado el Supermercado Makro

La consagración de Mar del Plata campeón argentino en 1970, la presencia de la selección argentina de César Menotti antes del Mundial 1978; la goleada de Kimberley a Independiente 5 a 0 por el Nacional de fútbol.- Recuerdos, simplemente recuerdos de algo que ya no está. Solo una arcada, que ojalá el tiempo no logre destruir. La calle Garay, uniéndose a ello vestuarios mas modernos, que cambiaron totalmente esencia inicial, para convertirlo en un escenario dinámico, que posibilitó –posteriormente- la presencia de los exponentes de mayor jerarquía del fútbol mundial. Sólo basta recordar la actuación –en un mismo torneo- del Rápid de Viena, el MTK de Hungría, al Palmeiras de Brasil y él Slovan Bratislava.- Ese torneo de 1969 se recordará por los cinco goles convertidos en uno de los cotejos por él juninense Luis Artime, por ese entonces defensor de la casaca del Palmeiras de Brasil.

Fuentes:
Artículo publicado en la página del Círculo de Periodistas Deportivos de Mar del Plata.
Fuentes de las fotos
http://www.lacapitalmdp.com/contenidos/elgranalbumdemardelplata/imagenes/6833.jpg
http://www.lacapitalmdp.com/contenidos/elgranalbumdemardelplata/imagenes/7490.jpg
http://www.lacapitalmdp.com/contenidos/fotosfamilia/fotos/6835
http://toledocontodos.com.ar/wp-content/uploads/2011/09/185.jpg
http://www.lacapitalmdp.com/contenidos/elgranalbumdemardelplata/imagenes/6131.jpg
http://k32.kn3.net/taringa/1/4/2/1/6/8/33/juanviotti/606.jpg?4417

https://www.lacapitalmdp.com/el-error-de-un-gol-de-maradona-historico-de-maradona/ 

jueves, 20 de octubre de 2016

FORTUNATO DE LA PLAZA



Foto de Fortunato de la Plaza - Mateo Bonnin - Año 1923. Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza

Nace el 15 de octubre de 1859 en Buenos Aires. Joven amante de la política y de las letras funda con un grupo de amigos de la facultad de derecho donde estudia "El Parnaso Argentino", periódico de gran difusión que le vale el reconocimiento de personalidades como Bartolomé Mitre, M. Gorriti y Luis S. Ocampo, entre otros. También edita varias poesías de sana inspiración, entre ellas: En un álbum, Mis Lágrimas, Amor y gloria, y A un árbol. Cuando fallece su padre abandona la carrera y se traslada a la estancia El Saboyardo, campo que la familia posee en Miramar, para hacerse cargo del mismo. 

Fortunato de la Plaza. circa 1890
Estancia El Saboyardo

Un año después, con sólo veinte años se casa en 1879 con Leonor Dupuy en la estancia La Ballenera -propiedad de los Dupuy- con la bendición del párroco balcarceño Juan Orné. De esa unión nacen con el tiempo sus hijos: María de los Ángeles, Horacio, Samuel, Abelardo, Roberto, Arturo, Amalia y Andrés. Uno de los primeros propietarios de La Ballenera fué don Pedro Luro. Luego fué propiedad de don Juan Dupuy, más adelante de Fortunato de la Plaza y por último pasó a manos de la familia Garroz.

Según los datos proporcionados por Mirta Cayrol y su madre Chila (Cecilia South de Cayrol) a principios de los ‘60s y del reconocimiento de los participantes, podemos aportar algunos datos extras de la familia Dupuy, que se pudieron obtener gracias a la investigación de Marcelo de la Plaza sobre las fotos del casamiento de Amalia de la Plaza y Juan Carlos Barla, a saber:

  • Luis Dupuy era casado con Ercilia de Dupuy
  •  Nieves Dupuy de Otamendi casada con Federico Otamendi, padres de Peta y de Elvira Otamendi.
  • José María Dupuy (escondido tras una planta) es padre de Rodolfo, María, Julia, Adela y José Dupuy 
  • El Sr. Montañes es padre de Vientila y de Chocha Montañes y suegro de Abelardo de la Plaza
  • Leonor Ayos de Dupuy es la madre de Leonor Dupuy de de la Plaza, de José María Dupuy, de Julián Dupuy, de Luis Dupuy, de Nieves Dupuy de Otamendi, de Matilde Dupuy de Cayrol.
  • Luis Dupuy y Ercilia de Dupuy son padres de Ofelia, Chocha, Negro, Titina Dupuy de Cámpora
Casamiento de Juan Carlos Barla y Amalia De la Plaza -hija de Fortunato de la Plaza- Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza

Casamiento de Juan Carlos Barla y Amalia De la Plaza -hija de Fortunato de la Plaza- Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza

Casamiento de Arturo de la Plaza y Ernestina Emma de la Rosa. (hijo de Fortunato) Año 1915. Gentileza Marcelo de la Plaza

En referencia a la Estancia La Ballenera podemos agregar que hacia 1859 este lugar era la última posta en el recorrido de las galeras que partían de Buenos Aires y llegaban a Lobería. En el año 1868, el entonces juez de paz de Balcarce, Luis J. Dupuy, realizaba asambleas en las que se trataban problemas importantes de la zona y a las que asistían importantes personajes tales como Florisbelo Acosta, Juan Camet, Guillermo Udaondo, Roque María Perez, José Otamendi, Emiliano Pereyra y otros.


Leonord Dupuy -esposa de Fortunato de la Plaza-el día del casamiento de su hijo. Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza
Estancia La Ballenera en la actualidad


Su vida, que transcurre entre la política y el servicio a la comunidad, lo lleva a Mar del Plata como Juez de Paz (1885) y primer intendente electo (1888-1889). Tres intendencias ocupó Fortunato de la Plaza en Mar del Plata: de 1886 a 1887; de 1887 a 1890 y la última de 1899 a 1900. Luego del ejercicio de su segundo mandato en Mar del Plata, funda Mira Mar. (Se puede obtener mas datos sobre la fundación de Miramar picando el enlace: Miramar)

Lo que actualmente conocemos como Miramar fue en un principio parte del establecimiento de campo llamado "El Saboyardo" de Don Fortunato de la Plaza. Su cuñado, José Maria Dupuy, quien tenía un gran conocimiento de estas playas y seguía paso a paso los adelantos que vivía la ciudad de Mar del Plata, compartió con él la idea de fundar un pueblo balneario en estas costas cuando corría el año 1887.


Conversación entre Fortunato de la Plaza iniciador del partido y Juan B. Goñi. Extraida de la Revista Caras y Caretas. Foto gentileza Lic. Angel Somma
Su suegro José María Dupuy pertenece a una familia de largo arraigo y destacada actuación pública en esa zona. Con su amplia capacidad para vislumbrar el posible desarrollo de la misma, y ante a posibilidad de que su cuñado, Fortunato de la Plaza venda su campo Saboyardo, lo convence del beneficio que puede obtener si funda en él un pueblo balneario. 

 
Jose Maria Dupuy. Imagen gentileza Lic. Angel Somma


Creado éste en 1888 José María Dupuy se constituye en el primer Juez de Paz de Miramar, cargo que además incluye la administración municipal y policial que dependen de la intendencia del partido de General Pueyrredón al cual se pertenece. Estas funciones las desempeña hasta el 21 de septiembre de 1891 en que se decreta oficialmente la creación del partido de General Alvarado, con autoridades propias residentes en el pueblo.
 

Sentados: Juan Saffouret, Eduardo Peralta Ramos, Fortunato de la Plaza y Lasalle. Parados: Dr. Sarmiento, Felix B. Rodriguez (fundador diario El Progreso) y Victorio Tetamanti (fundador del diario La Capital)  Foto Roberto T. Barili. Gentileza del Lic. Angel J. Somma
Miramar en 1918.

Al crearse el partido de General Alvarado (1891) es elegido intendente municipal. En 1893 es electo diputado por la Legislatura y en 1896 asume por segundo período la Intendencia de Miramar.

Fortunato de la Plaza - Decada del 20. Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza
Fortunato de la Plaza en las inmediaciones de la Laguna La Brava.Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza
Fortunato de la Plaza en las inmediaciones de la Laguna La Brava. Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza.

En Miramar y durante los años siguientes tiene importantes participaciones como presidente del Concejo Deliberante (1897), de la Comandancia Militar y del Juzgado de Menores bajo la intendencia de Julián Dupuy, cargo que ejerce hasta 1898 cuando nuevamente es electo intendente del partido de General Pueyrredón y, con posterioridad, también, Juez de Paz y Comandante Militar.

Antigua Municipalidad de Miramar
Fortunato de la Plaza con sus hijos María de los Ángeles, Horacio, Samuel, Abelardo, Roberto, Arturo, Amalia y Andrés.en las Bodas de Oro junto a Leonor Dupuy y otros. 8 de mayo de 1929. Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza
Fortunato de la Plaza con sus hijos y nietos en las Bodas de Oro junto a Leonor Dupuy.Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza

El año 1910 lo encuentra como miembro del Colegio Electoral que lleva a la presidencia argentina a Roque Sáenz Peña y miembro además, del Colegio Electoral de la provincia de Buenos Aires que lleva a la magistratura a Bernardo de Irigoyen, Marcelino Ugarte e Ignacio Irigoyen.
 
Fortunato de la Plaza rodeado de su familia en la Estancia El Retiro. Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza

Estancia El Retiro (de Fortunato de la Plaza), cerca de Mar del Plata. c. 1922 Parados: mi abuela, Ernestina de la Rosa de de la Plaza, alguna tía abuela, mi abuelo Arturo de la Plaza, mi bisabuela Leonor Dupuy de de la Plaza. Sentado: Fortunato de la Plaza (la hamaca todavía está en poder de la familia) Los niños: mi tío Arturito y mi papá Ernesto de la Plaza. Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza
Estancia El Retiro (de Fortunato de la Plaza), cerca de Mar del Plata. c. 1922 Parados: mi abuela, Ernestina de la Rosa de de la Plaza, alguna tía abuela, mi abuelo Arturo de la Plaza, mi bisabuela Leonor Dupuy de de la Plaza. Sentado: Fortunato de la Plaza (la hamaca todavía está en poder de la familia) Los niños: mi tío Arturito y mi papá Ernesto de la Plaza. Foto enviada por Marcelo de la Plaza a Pablo Junco
Foto de Fortunato de la Plaza - Mateo Bonnin - Año 1923. Imagen gentileza de Marcelo de la Plaza

En Miramar es nombrado Presidente Honorario del club Sportivo y Recreativo Miramarense y del club General Alvarado y, en Mar del Plata del Club General Pueyrredón. El 12 de febrero de 1932, cuando asiste a la inauguración de la escultura homenaje a Rudesindo Alvarado lo honran instaurando su nombre a la diagonal Norte. Al año siguiente, fallece el día 2 de febrero de 1933. Sus restos descansan en la iglesia parroquial San Andrés de Miramar.


 
Vista en planta de la vivienda de Leonor Dupuy - Hipólito Yrigoyen N° 2047


“Frente del Colegio Nacional ubicado en San Juan (hoy Hipólito Yrigoyen N° 2047) en su época fundacional. Dicha vivienda de Leonord Dupuy perteneció a Fortunato de la Plaza. Gentileza Roberto Cova

Colegio Nacional. Oficinas, biblioteca y casa del mayordomo lindera a la izquierda de la casa de la foto anterior. Año 1944. Gentileza Roberto Cova

Entre el año 1919 y 1944 la casa de Leonor Dupuy (esposa de Fortunato de la Plaza) fue complemento de su vecina de la derecha en la que funcionó el Colegio Nacional. El recinto que divide el patio en dos era el comedor de la casa original al que se le unió el dormitorio siguiente en una reforma ulterior. La vivienda ubicada en Hipolito Yrigoyen 2047 habria sido de Fortunato de la Plaza. La ventana central y la de la izquierda es el aula perteneciente a primer año a las que asistió el Arq. Roberto Cova en 1944.


Fuentes:
Charla entre el bisnieto de Fortunato de la Plaza  Arq. Marcelo de la Plaza- Director de la Villa Mitre (intendencia de Arroyo)- y Pablo J. Junco.
http://www.espigondemiramar.com.ar/numeros_anteriores/020/historia_miramar.htm
http://miramarense.com.ar/historia-de-miramar.asp

"Variaciones marplatense sobre la Casa  Chorizo y otras historias". por el Arq. Roberto Cova. pag.120 // La casa de Leonor De la Plaza.