lunes, 3 de agosto de 2020

LOS PRIMEROS POBLADORES


Antes que nosotros, vivieron en esta región personas que aprovecharon los recursos del ambiente serrano para su desarrollo. En la siguiente investigación realizada por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata, podremos conocer algunos aspectos de la vida y las costumbres de los pueblos originarios que habitaron las sierras y las tecnologías utilizadas en la vida cotidiana para fabricar herramientas, encender fuego y realizar pigmentos y pinturas rupestres. Al final de dicho trabajo, adjuntamos el enlace para imprimir los folletos de comunicación científica.

Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense dependiente de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Nota Diario La Capital. Año 2018

Como se pobló el continente americano

En una época denominada por los geólogos como Pleistoceno, el continente Americano comenzó a ser poblado por hombres, mujeres y niños que llegaban desde Asia. Esto ocurrió, aproximadamente, hace más de 20.000 años. Esas personas fueron las primeras en comenzar el proceso de poblamiento de un extenso y variado territorio. En ese momento, el clima y la geografía del planeta eran muy diferentes a la actualidad. Debido a que hacía mucho más frío, las aguas de los mares se transformaron en glaciares -o “grandes masas de hielo”- que cubrían el norte del continente. La formación de los glaciares sobre el continente provocó el marcado descenso del nivel de los mares, ampliando la superficie terrestre y permitiendo que grandes regiones, antes sumergidas bajo el agua, quedaran al descubierto. Esto sucedió, por ejemplo, en la porción noreste de Siberia que, para ese entonces, quedó conectada a la península de Alaska, formando un corredor terrestre que unía ambos continentes.

Recreación del arribo al continente. Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

A este corredor se lo denominó Beringia (hoy inundado por el Mar de Bering) y, mientras perduró por varios miles de años, posibilitó que las personas caminaran por suelo firme colonizando tierras no conocidas. Esta ruta también fue transitada por animales que se trasladaban desde Asia a América, y cuya caza les permitía obtener su alimento y recursos para abrigo. Sin embargo, como la región de América del Norte quedó cubierta por glaciares y parte del territorio oceánico libre de aguas, existen varios interrogantes sobre cuáles fueron las rutas libre de hielos empleadas en sus avances al sur. A estos primeros pobladores los científicos los denominaron “paleoindios” o “paleoamericanos”. Fueron sociedades que desarrollaron un sistema de organización económica y de subsistencia basado, principalmente, en la caza de animales, la pesca y la recolección de vegetales. Estas poblaciones tuvieron un modo de vida cazador-recolector y supieron dominar el rigor de la vida en ambientes fríos como el de Siberia y Alaska durante el Pleistoceno.

Aquellos primeros grupos que llegaron desde el norte fueron creando distintas maneras de vivir en los diversos ambientes americanos (árticos, llanuras templadas, selvas, costas desérticas, el extremo austral, entre otros) descubriendo recursos naturales y poblando, generación tras generación, cada área del continente. Si consideramos los inmensos contrastes de climas y paisajes como también la variedad de plantas y animales, podemos aproximarnos a pensar en lo complejo que resultó el dominio de la naturaleza por parte de estas sociedades. Por ello, la historia americana inicial, es el resultado de un largo proceso de adquisición de profundos conocimientos sobre las características de cada región, que fueron trasmitidos de una generación a otra. El poblamiento de América del Sur comenzó a través del Istmo de Panamá. Los grupos de cazadores-recolectores penetraron en la zona andina y en la selva amazónica. Colonizaron nuevos territorios y, hace por lo menos 11.000 años, fueron asentándose en lo que conocemos actualmente como región Pampeana.

Convivencia entre el los seres humanos y fauna extinguida

Los grupos paleoindios convivieron con mamíferos de gran tamaño conocidos como megafauna. Entre ellos, podemos mencionar a los megaterios, gliptodontes, toxodontes y macrauquenias. Estos animales se hallaban en proceso de extinción al finalizar el Pleistoceno debido a los cambios climáticos ocurridos después de la última glaciación y, posiblemente, a la cacería realizada por los seres humanos. Es necesario remarcar que no hay que confundir megafauna con los dinosaurios. Porque los humanos no convivieron con los dinosaurios, ya que éstos se habían extinguido 60 millones de años antes que evolucione la especie humana. Además de la megafauna, en la pampa habitaron otros animales de menor tamaño que también se extinguieron. Aquí podemos nombrar a los camélidos, caballos americanos, armadillos, zorros y roedores.

Recreación de un gliptodonte en las sierras de Balcarce. Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense dependiente de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

En sitios arqueológicos de la región Pampeana se pudo encontrar evidencia del consumo de algunos de estos animales. Por ejemplo, en el yacimiento Tres Arroyos los arqueólogos estudiaron detenidamente los huesos de megaterios y de caballo americano, identificando marcas de corte y de descarne de las presas. También, se hallaron colmillos de zorros -ahora extinguidos- con los que se fabricaron collares, pulseras y tobilleras. En el partido de Azul, se encontró un lugar de matanza que poseía instrumentos de piedra tallada junto con restos de huesos de gliptodonte. Mientras que en el sitio Cueva Tixi, situado en las Sierras de Tandilia, junto a un fogón se encontraron restos de huesos quemados que pertenecían a una especie ya extinguida de armadillo.

Los cazadores-recolectores que habitaron la actual región pampeana

Los arqueólogos que investigan la historia de estos cazadores-recolectores analizan, junto con otros especialistas, los materiales arqueológicos asociados que se hallan en los antiguos asentamientos indígenas. Allí, gracias a la excavación sistemática, se obtiene información sobre cómo era el ambiente hace miles de años, datos sobre los cambios climáticos, el tipo de fauna y flora. Además, se puede conocer qué actividades se habrían realizado en ese lugar o cómo cambiaron las sociedades a través del tiempo, entre otras cuestiones.

Recreación del los primeros cazadores. Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

En la región Pampeana se han encontrado numerosos sitios arqueológicos como, por ejemplo, reparos rocosos usados como campamentos residenciales donde los indígenas produjeron herramienta de piedras y realizaron diversas actividades de la vida cotidiana. Gracias al trabajo metódico de los especialistas, se pudo reconstruir la base alimenticia de esas poblaciones a partir de la información y los datos recuperados en un sitio denominado Cueva Tixi. De este modo, conocemos que capturaron diversas especies como, por ejemplo, guanacos, venados y un tipo de armadillo grande -actualmente extinguido-, entre otros animales. El hallazgo de carbón preservado en los sedimentos, permitió conocer la antigüedad a partir de la realización del fechado mediante la técnica de Carbono 14. Así, se pudo establecer que estas personas vivieron en ese lugar hace 10.400 años antes del presente.

Los paleoindios desarrollaron una movilidad compleja y organizada, puesto que planificaron los movimientos dentro de extensos territorios sociales. Fue la manera más efectiva de obtener los recursos para la subsistencia, para elaborar herramientas y, fundamentalmente, para establecer relaciones con otros grupos y parientes que también vivían en la región. A partir del estudio científico de las evidencias, podemos saber que utilizaron diferentes espacios geográficos según la época del año.

Paisaje actual de las sierras de Tandilia. Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Por ejemplo, campamentos residenciales donde se asentaban los grupos familiares, reparos utilizados por pocas personas para pasar la noche o refugiarse, lugares destinados para las cacerías como los miradores, zonas de canteras en donde extraían las rocas para fabricar sus instrumentos, entre otros. Esta variedad de lugares y asentamientos formaban parte de un modo de habitar el espacio que les era propio y los identificaba. Este modo de ocupación del paisaje fue cambiando a lo largo de los milenios, según las relaciones que las sociedades establecieron con otras personas y con el paisaje.

Por último, quisiéramos señalar que estas sociedades de cazadores-recolectores, al moverse de modo planificado en pequeños grupos, no sólo intercambiaban objetos y conocimientos sobre el ambiente y los recursos sino que también compartían leyendas y mitos sobre la naturaleza y su sociedad. El conocimiento generado a partir del trabajo científico nos permitió comprender que estamos frente a sociedades que no sólo mostraron una profunda sabiduría sobre el medio donde habitaron, sino que también supieron conservar y trasmitir una larga tradición de conocimientos a las nuevas generaciones. Pues, no debemos olvidar, que aún viven en América numerosos grupos cazadores recolectores, sobre todo en zonas de selva.

Personas y animales en las sierras de Tandilia

Las sociedades indígenas que habitaron esta zona de la región Pampeana desde hace más de 11.000 años tuvieron un vínculo estrecho con la naturaleza. Ese vínculo se relaciona con la convivencia, el uso y la transformación del medio para optimizar la subsistencia del grupo humano. Aunque los grupos cazadoras-recolectoras suelen ser caracterizadas como sociedades homogéneas, su estudio a través del tiempo demuestra la diversidad que tuvo este modo de vida. Los cambios en las estrategias de explotación del ambiente serrano de los grupos indígenas pampeanos es un buen ejemplo de esta diversidad.

Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Cazadores que llegan y herbívoros que se van

Los primeros pobladores llegaron a esta zona durante un pulso cálido del clima denominado “posglaciar”. Fue una época de cambios ambientales profundos ya que el planeta entró en el largo período cálido en el que todavía vivimos. Uno de esos cambios involucró a la fauna típica del período Pleistoceno: las poblaciones de grandes mamíferos como gliptodontes, megaterios y macrauquenias estaban en decrecimiento. Aún así estos cazadores convivieron por algún tiempo con esa fauna ahora extinguida. En muchos casos esos animales de más de una tonelada fueron cazados e incorporados a la dieta y a la manufactura de diversos objetos.

La caza de la megafauna fue ocasional. Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Sin embargo, los primeros cazadores-recolectores paleoindios no capturaban con preferencia a las especies de megafauna: su uso era ocasional. La estrategia de subsistencia en estos tiempos fue de tipo generalista, es decir, sin enfatizar en la incorporación de algún animal en particular. Los registros de numerosos sitios arqueológicos muestran que era común la incorporación de guanacos, venados, armadillos, ñandúes y vizcachas. El estudio de los huesos de esos animales indica que fueron reducidos para el consumo y trasladados al campamento con ciertas preferencias. También algunas partes se usaron para confeccionar artefactos de hueso o ataduras con tendones.

La subsistencia posterior

Hacia los 7000 años antes del presente el medio ambiente bonaerense ya había perdido toda influencia del clima glaciar. En consecuencia el paisaje era distinto: ya no quedaron especies de megafauna. Los grupos cazadores-recolectores tomaron decisiones que indican cambios importantes en el modo de apropiarse de recursos para la subsistencia. Ya sin megafauna disponible, las opciones de caza se orientaron hacia los otros animales que fueron incorporados durante el poblamiento inicial pero, ahora, de un modo diferente.

Los guanacos y los ciervos fueron la fuente principal de alimentos durante miles de años. Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Los restos analizados en varios campamentos indican que en este lapso las sociedades indígenas tuvieron un tipo especializado de subsistencia. La caza estuvo orientada hacia los animales más grandes presentes en el paisaje: los guanacos y los venados. Numerosos cuerpos de estas especies fueron trasladados a los campamentos para ser procesados y, en consecuencia, se generaron grandes acumulaciones de huesos a modo de basureros. Las especies más pequeñas como armadillos y vizcachas también fueron consumidas en poca cantidad y de modo secundario, como un complemento que aportaba diversidad a la dieta.

El gran cambio del último milenio

La caza especializada prevaleció hasta que se comenzaron a detectar novedades sustanciales en la estructura de las sociedades indígenas bonaerenses. El momento del cambio todavía no está definido con precisión, en algunas zonas fue más temprano y, en otras, más tarde. Hacia los 1000 años antes del presente este nuevo modo de subsistencia ya estaba establecido en toda la región Pampeana. 

Hacia esa cronología los sitios arqueológicos muestran que los grupos indígenas eran menos móviles: se establecían más tiempo en un mismo lugar. Además, posiblemente había más cantidad de riesgo los recursos del ambiente. La solución elegida por estas sociedades fue generar novedades tecnológicas para optimizar la caza, como la incorporación del arco y la flecha, y de nuevas estrategias sociales de captura. 
 
Hace 1000 años la subsistencia se diversificó y se incorporaron muchas especies pequeñas a la dieta. Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

También hubo cambios en las especies capturadas y en cómo fueron procesadas. Las grandes (guanacos y venados) se cazaban pero se procesaron totalmente para usar carne, grasa, médula, cuero, tendones, vellones y huesos. Las pequeñas ahora era se cazaban en gran cantidad y también se aprovechaban intensamente. Además se incorporaron animales pequeños que antes no se habían elegido para la subsistencia: lagartos, cuises, aves y peces. 

El procesamiento de estos animales también fue complejo ya que involucró la extracción de pieles (ej. de cuises y vizcachas) o la elaboración de artefactos de hueso (ej. de vizcachas y lagartos). Este tipo de subsistencia se denomina de intensificación y diversificación, porque se aprovechan al máximo casi todos los recursos disponibles. Este nuevo modo de vida cazador recolector también estuvo relacionado con otras innovaciones como el uso de alfarería para la contención y cocción de alimentos, el incremento de artefactos de hueso, el desarrollo de tejidos y del arte rupestre.

Pastores de tiempos históricos

La estrategia de intensificación y diversificación terminó de modo abrupto hacia los 600 años antes del presente. Al mismo tiempo ocurrió un rápido cambio de clima de características frías y secas que alteró el típico paisaje pampeano y afectó a las poblaciones animales y vegetales de la región: la Pequeña Edad de Hielo que terminó alrededor de 1850. En ese lapso también ocurrió la ocupación colonial del continente y se asentaron con mayor intensidad los grupos indígenas provenientes de la cordillera de los Andes. Estas sociedades desplegaron una nueva estrategia de subsistencia caracterizada por el pastoralismo y el comercio.

En tiempos históricos el control del ganado caballar y vacuno fue la actividad principal. Imagen extraida del folleto de divulgación científica realizado por los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Estos grupos capturaban ganado caballar y vacuno, lo mantenían en corrales construidos con piedras apiladas y lo trasladaban hacia el Oeste para su uso y comercialización con otras parcialidades indígenas o con la sociedad colonial. En tiempos históricos el control del ganado caballar y vacuno fue una actividad principal También continuaron con la tradición cazadora ya que realizaban capturas ocasionales de vizcachas, ñandúes, coipos y armadillos que consumían como complemento de la dieta en sus campamentos.

FOLLETOS DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

La información expresada en este posteo, forma parte del proyecto organizado dentro del marco del Voluntariado Universitario, en donde los Integrantes del Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata han elaborado dos primeros folletos de divulgación cientifica que ofrecen para bajarlos libremente, en los cuales se expresa lo publicado en la nota que antecede.

Poblamiento 

El folleto hace referencia al poblamiento inicial de la región, mostrando una historia que empezó hace miles de años. Se puede acceder al folleto picando el siguiente enlace:
Vista previa del folleto de Divulgación cientifica. Tema: Poblamiento. Primera Parte
Vista previa del folleto de divulgación cientifica. Tema: Poblamiento. Segunda Parte

Subsistencia
 
El folleto muestra la relación entre las comunidades indígenas y el medio ambiente durante 11.000 años.Se puede acceder al folleto picando el siguiente enlace:

Vista previa del folleto de divulgación cientifica. Tema: Subsistenci. Primera parte
Vista previa del folleto de divulgación cientifica. Tema: Subsistencia. Segunda parte


Fuentes:
Historias Milenarias Pampeanas. Proyecto de Voluntariado Universitario 2012-2013. Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Rescatado de: https://arqueolab.wordpress.com/page/2/
Folletos de Divulgación científica. Proyecto Marco del Voluntariado Universitario. Rescatado de:https://arqueolab.wordpress.com/2013/04/13/voluntariado-universitario-nuevos-folletos-de-comunicacion-cientifica/