viernes, 26 de mayo de 2017

VILLA ÁLZAGA UNZUÉ

Transcurría la segunda década del siglo XX, y allí, recostada sobre el Atlántico, surgía la estación balnearia elegida por los turistas. Mar del Plata se proyectaba como el sitio ideal que convocaba a un tiempo de ocio y descanso, representativo de las clases acomodadas, así como a la búsqueda de bienestar. Para la ciudad tan joven, auguraba el progreso propio de la “Belle Epoque”. Con una estratégica visión del espacio, que trasluce hasta hoy la pertinencia implícita en el proyecto, que aseguraba una vista particularmente bella de la serpenteante costa marplatense, se gesta la villa en la calle Alberti N°543.

Construcción de la villa Álzaga Unzué

Es Rodolfo Álzaga Unzué -perteneciente a una reconocida familia porteña – quien en 1929 concibe la construcción de la casa, dominando este mirador excepcional. Convoca para materializar el proyecto a los arquitectos Acevedo, Becú y Moreno, ellos serán quienes se acerquen a la idea, adquiriendo la entidad pensamiento y obra, manteniendo no sólo la idea sino la realización. Arquitectos y usuario estarán, desde el nacimiento de la villa, hasta su conclusión unidos en un acuerdo cultural y técnico adecuado al marco arquitectónico elegido.

La elección responde a los cánones de la época y de sus destinatarios y se selecciona la corriente estilística correspondiente al pintoresquismo inglés. La casa como idea estaba diseñada, la casa a construir es confiada a la Empresa constructora marplatense Lemmi y Hnos. De la mano de obra calificada de albañiles, techistas, plomeros, carpinteros, picapedreros, etc, y de la apropiación seleccionada de materiales nobles, nacionales e importados, van surgiendo espacios, que se convierten en una realidad visible y tangible: techos, chimeneas, columnas, lucarnas, etc.

Construcción de la Villa Álzaga Unzué

La casa tiene y contiene , hay un adentro que es el “alma” de la villa y un “cuerpo” que se reviste de la noble piedra Mar del Plata, solidez que garantizará la permanencia en el tiempo. Así la expresión del obrar humano, en un proceso de formación permitirá gestar la producción arquitectónica final. Su forma primera se consolidará en un conjunto armónico de singular belleza, que tendrá además la topología de la continuidad en el espacio amplio que la rodea. 


Villa Álzaga Unzué. Revista de Arquitectura, año 1931. Ernestina Mendonca.


Villa Álzaga Unzué. Revista de Arquitectura, año 1931. Ernestina Mendonca.

La villa presenta un esquema de planta en L, desarrollada en dos niveles y entretecho. Su brazo más largo alojaba los cuartos principales y el perpendicular a él contenía los garages y cuartos de huéspedes, cuadrando un patio de entrada. En el ángulo entre las dos alas se articula un volumen cilíndrico, típico recurso de las composiciones pintoresquistas.

Villa Álzaga Unzué

El acceso principal se jerarquiza mediante un porche con arcos apuntados, contrafuertes y remates almenados. Este elemento compositivo se repite en la fachada hacia el parque, destacándose en la volumetría junto con el bay window central. El ala principal es de piedra, en aparejo de “bastón roto” , con varios mojinetes. El ala de servicios muestra falsos pans de bois en la planta alta y lucarnas en la cubierta de pizarras. Emergen de ella no menos de seis chimeneas, con arranque de piedra y desarrollo en ladrillo visto muy trabajado, casi todas de múltiple cañón.


Una boda aristocrática

La revista Caras y Caretas del 30 de mayo de 1936 relata la crónica de la boda de la señorita Angela González Alzaga y el señor Carlos C. Ledesma, ante el altar de la Iglesia de Santa Rosa de Lima donde el cardenal Copello consagra la union, "que es la primera que realiza desde que fue investido con la purpura". 
 
El cardenal Copello consagra la union
El grupo juvenil que formaba el cortejo de honor era una riente y luminosa vision primaveral: colores claros y faldas muy amplias, merced al 'plisse soleil' o al drapeado, que realzaba con tanta gracia la finura y distincion de las siluetas; los pequeños ramos de pimpollos color de rosa -gentil evocacion de la epoca romantica- eran detalle encantador en las manos delicadas de las 'demoiselles d'honneur'... En este grupo juvenil se destacaba por su belleza y preciosa figura, Agustina Alzaga Unzue, que ataviada con traje verde 'reseda' parecia irradiar la clara luz de sus grandes ojos...

Ángela González Álzaga era hija de César González Guerrico (1880-1950) y de Angela María del Rosario de Alzaga Unzue (1891-1923), junto a Carlos Ledesma Molina Crisol tuvieron dos hijos, Maria Ledesma Gonzalez Alzaga y Angeles Ledesma Gonzalez Alzaga (1939-2005). Posteriormente, contrajo matrimonio con Juan Renato Miguel Parret, con quien tuvo dos hijos: Jean Michel Parret González Alzaga y Gerard Parret González Alzaga

Casamiento de Angela Gonzalez Alzaga y Carlos Ledesma. Foto extraida del diario Diario AccionTV

Una magnifica imagen de Angela, el dia de su boda, gentileza de genealogiafamiliar.net
El esposo de Angela, Carlos Ledesma- Foto extraida del diario Diario AccionTV
La novia era hija de Ángela María del Rosario de Álzaga Unzué. Su madre, pues, era hermana del celebre "Macoco" (Martín Máximo Pablo de Álzaga Unzué) y de Rodolfo Enrique Marcelino Álzaga Unzué, padre del famoso piloto de automovilismo, Rodolfo "Rolo" Alzaga Unzue. Angela había nacido el 10 de febrero de 1915 en Mar del Plata y Carlos, en 1914, falleciendo en 1966.

El entorno natural

El amplio espacio del jardín, tuvo también un estudiado diseño de ubicación, que fue confiado al paisajista Carlos Tahys. Este lo diseñó para que la belleza elegante y el pintoresquismo inglés de la villa gozaran de las esperadas formas regulares e irregulares. Sobre un fondo vegetal se conformó un cordón de especies de gran porte: lambersianas, eucaliptus plateados, álamos plateados y un muro de piedras y cerco vivo de ligustrum. Así, la “naturaleza diseñada” orientaba al placer estético del jardín al que se unían macizos de plantas rastreras y ornamentales – hiedras, aralias - que respondían en su conjunto a otorgar una vista particularmente bella.

El premio Arquitectónico de 1929

Este tiempo primordial y fabuloso de los comienzos donde el espacio delimitado por la casa y su jardín constituían un todo armónico con la naturaleza , le valió a la villa la obtención del 2do premio en el Concurso de fachadas organizado por la Comisión Pro Mar del Plata en 1929.

Villa Álzaga Unzué

La villa será a la distancia un cuerpo de imágenes, recrear y rememorar esas imágenes permitirá un poco conocer el alma de la misma, y conformar el espacio interior de la imaginación en un tiempo que ya fue. Una vez centrada en el lugar, el espacio de la casa se expandirá para su lucimiento y la “Villa Älzaga ” pasará a ser centro en la temporada marplatense. Abrirá sus puertas no sólo para albergar al núcleo familiar, sino que además será lugar de tertulias, encuentros sociales y culturales. 

Villa Álzaga Unzué. Revista de Arquitectura, año 1931. Ernestina Mendonca.

Villa Álzaga Unzué. Ala de servicio. Revista de Arquitectura.
Villa Álzaga Unzué. Ala de servicio. Revista de Arquitectura.
Villa Álzaga Unzué. Ala de servicio. Revista de Arquitectura.
Villa Alzaga, 1941. Apporte Marcelo Nougues para Fotos de Familia Diario La Capital
Villa Alzaga, 1941. Apporte Marcelo Nougues para Fotos de Familia Diario La Capital

El esplendor de sus ambientes facilitará el “estar“de propios y visitantes y se convertirá cada verano en un incesante ir y venir de personal de servicio y proveedores atentos a los requerimientos de la familia. En invierno será cálida con el crepitar del fuego generado en sus numerosos y elegantes hogares, donde el mármol ornamenta y delimita sus líneas.

Villa Álzaga Unzué

La actividad de mediados de siglo en la villa - entre 1950-1970- tuvo otra particularidad unida al progreso venido de la mano del automovilismo. Uno de los descendientes de la familia Álzaga Unzué Rodolfo “Rolo” Álzaga, dueño de un manejo magistral, y de un talento increíble en las carreras de autos –en las cuales obtuvo importantes premios- , será quien le dé nueva vida, convocando a los pilotos más destacados de la época.

Villa Álzaga Unzué

Era frecuente observar en el patio trasero de la villa la presencia de personalidades del mundo del TC y de los Grandes Premios, junto a sus máquinas. Gastón y Johnny Perkins; Charlie Menditeguy; Juan Manuel Bordeu; Oscar Cabalén; Dante y Torcuato Emiliozzi , Pablo Facchini y tantos otros, lo cual no dejaría de constituirse en una fiesta. Muchos eran los que salían a la ruta para ver cómo pasaban.

Villa Álzaga Unzué

Desde el nacimiento de “Villa Älzaga”, hasta su destino actual, pasaron casi 60 años. Los fenómenos socioeconómicos de mitad de siglo, la aparición del turismo masivo alrededor de 1950, generaron una transformación radical. Con el mejoramiento de los medios de transporte se distribuye la concentración turística, y no solamente hacia Mar del Plata. Y así, la casa que fuera convocatoria social y esplendor, pasó a transitar un período de despojadas habitaciones, de silencio interior y de aislamiento.

El Presente

En 1989 se convirtió en la sede de Holy Trinity College. La creación de la casa de estudios de carácter internacional, permitió salvaguardar la propiedad con la realización de todas las refacciones necesarias a su puesta en uso, respetando el estilo arquitectónico y restaurando aquello que se encontrara dañado o fuera de uso, por piezas y materiales originales o réplicas de las mismas. 



Villa Alzaga Unzué ,1950.Archivo Eva Perón. Archivo General de la Nación. Aporte de Ignacio Iriarte para Fotos de Familia del Diario La Capital

 

El espacio natural circundante se resguardó en su totalidad, reemplazando las especies arbóreas que fueran destrozadas por dos temporales sucesivos en los años 1992/93 por idénticas especies nuevas, en igual número que las desaparecidas. Las necesidades de ampliación que ha demandado la instalación del Colegio con sus tres niveles académicos, ha sido con construcciones que en nada alteran las características tipológicas de la construcción original, respetando estructuras y materiales.

Villa Álzaga Unzué. Actualmente es el Holy Trinity College

Holy Trinity College ha demostrado desde su inicio un espíritu conservacionista del espacio pensado por sus fundadores, así la vida continúa y la casa con ella. La convocatoria de la familia Alzaga Unzué de aquellos días, se ha cambiado por la convocatoria al “saber”. En ella los estudiantes – no sólo de Argentina, sino chicos y jóvenes de muchos países- se instruyen, adquieren una formación cultural bilingüe e internacional, participan de eventos culturales y son embajadores ante el mundo, con una formación académica de excelencia. 

Villa Álzaga Unzué. Foto de Oscar Casemayor para Patrimonio Arquitectonico Marplatense

A su vez se los concientiza y forma en el respeto por el entorno físico, el reconocimiento del valor histórico de la villa y se los insta a atender a la preservación y conservación de un espacio comprometido por el uso. El Colegio es sede de eventos culturales nacionales e internacionales y responde a cánones y patrones fijados para los colegios de IB (Bachillerato Internacional) de todo el mundo.

Villa Álzaga Unzué. Actualmente es el Holy Trinity College

Así , una casa que por su materia prima original y su valor arquitectónico, pudo pasar a ser un espacio vacío y transparente , con la culminación del siglo XX y la renovación del nuevo siglo ha pasado a continuar siendo la casa proyectada y deseada , desde la cual se irradia cultura en un entorno de puertas abiertas al mundo.


La historia del Holy Trinity College

El colegio Santísima Trinidad fue fundado en 1989. Se buscó crear un colegio que combinara los valores del la educación tradicional con las herramientas más modernas de la tecnología actual. En su primer año, el colegio, junto a sus treinta alumnos fundadores, logró sentar las bases de un verdadero colegio bilingüe. Se ubicó en la calle Güemes y Primera Junta. Desde su creación, está encomendado a Nuestra Señora de Schoenstatt y sigue los lineamientos del Movimiento Apostólico de Schoenstatt en la formación de sus alumnos.

 
Villa Álzaga Unzué. Actualmente es el Holy Trinity College

En el año 1990 se genera el asentamiento definitivo del Colegio en la Villa Alzaga. El crecimiento natural de matrícula y el excelente proyecto institucional propuesto determinó el buscar un edificio más grande que pudiera albergar a los nuevos alumnos. El 12 de marzo se iniciaron las clases en el actual edificio Villa Alzaga Unzué, triplicando el alumnado con respecto al año interior. Monseñor Rómulo García, Obispo de Mar del Plata bendijo el colegio y lo declaró Colegio Católico de la Diócesis de Mar del Plata. En 1991 se realiza la apertura del Colegio Primario con dos cursos del 1er grado, uno de 2do grado y uno de 3er grado. En 1992 se completa el Colegio Primario.


Villa Álzaga Unzué. Actualmente es el Holy Trinity College

El Colegio Primario se completa hasta 7º grado. En 1993 se realiza al apertura del Colegio Secundario. Se rinden los primeros exámenes internacionales P.E.T. (Preliminary English Test Universidad de Cambridge). El Colegio inaugura obras de ampliación. En 1994 comienzan los intercambios con Colegios Bilingües. Se inaugura el Departamento de Computación y Robótica. Se funda el Trinity Club en las instalaciones del Club de Polo, Camet.
 

Villa Álzaga Unzué. Actualmente es el Holy Trinity College

En el año 1995 se dan los primeros exámenes internacionales IGCSE. Por primera vez en Mar del Plata se rinden los exámenes internacionales IGCSE de la Universidad de Cambridge. En 1996 termina la Primera Promoción de 5º Año. En 1997  se obtiene la autorización de la Organización del Bachillerato Internacional como primer Colegio de Bachillerato Internacional en Mar del Plata. En 1998  se dan los primeros certificados de Bachillerato Internacional. En 1999  se dan los primeros Diplomas Bilingües de Bachillerato Internacional y autorización del Polimodal Bilingüe por Disposición 592/99. En el 2001  se obtiene la Autorización de la EGB y Polimodal como Colegio Bilingüe por Disposición 591/01.

Fuentes:
http://www.trinity.esc.edu.ar/historia/ 
elearninghoy.wikispaces.com/file/view/Colegio.doc
http://www.patrimoniomdp.com.ar/news.php?newsid=203

sábado, 20 de mayo de 2017

LA FAMILIA CABRALES


Cuando Antonio Cabrales llegó de Asturias, España, comenzó a trabajar en la venta de café. La historia oficial, dice que el asturiano Antonio Cabrales Vega trabajó como dependiente en “El Grano de Café” que funcionaba en Buenos Aires, donde queda el cine Metro en la calle Carlos Pellegrini. En 1941 se traslado a Mar del Plata y el 10 de noviembre funda su propia empresa denominada “La Planta de Café”.

Antonio Cabrales en su fabrica

En el año 1960, en el local de Rivadavia 3173, anexa a la venta de café en grano y molido a la vista, el café torrado, aquel que había inventado Abel Saint a fines del siglo XIX. En 1965 ante la necesidad de ampliar la empresa, sus hijos compran terreno en Talcahuano al 600, donde construyen un depósito y fraccionamiento para torrar café y envasar Te “Big Ben” en saquitos y “Tellevo” en hebras. 

Antonio Cabrales -fundador de la prestigiosa firma- atendiendo su local de la calle Rivadavia. Gentileza de Marcela Mondino. Empresa Cabrales

Antonio Cabrales -fundador de la prestigiosa firma- atendiendo su local de la calle Rivadavia. Gentileza de Marcela Mondino. Empresa Cabrales


Para la década del 70, se incorpora su hijo Antonio Néstor Cabrales quien toma el cargo de presidente de la empresa, junto a sus hermanos Jorge Fernando y José Manuel. Cuando su padre se retira años más tarde, se incorpora la tercera generación de Cabrales: los hermanos Antonio Martín, Germán y Marcos, quienes actualmente se encuentran gerenciando la parte administrativa y comercial de la compañía y la fábrica. 

Antiguo personal de Cabrales en el local de la calle Rivadavia. Gentileza de Marcela Mondino
Bolsas de cafe y antiguo envase de Cabrales. Gentileza de Marisa Mondino

Luego, se incorporaron sus dos primos Pilar y Jorge para completar la tercera generación. Estos le dan un fuerte impulso comercial, y logran comprar un lote lindero al local de Rivadavia y edifican 8 pisos con 2 subsuelos, y agrandan el salon de ventas, también amplían el depósito de Ayolas, por Mateotti y por Irala. Posteriormente se agrega un 2do. piso en Rivadavia 3151 al 65, para contaduría y directorio y compran oficinas en Rivadavia 3174, En 1988 inaguran depósito en la Ciudad de Bs. As. en la calle Cucha Cucha 1364-70. 

Antonio Nestor Cabrales -actual presidente-Jose Manuel Cabrales y Fernando Cabrales. Gentileza Empresa Cabrales
Quique Cabrales  junto a un empleado, Jorge Cabrales y Antonio Cabrales Vega.

Jorge Cabrales junto a Cacho Fangio, quien fuera el patrocinador durante muchos años del corredor marplatense con la firma "Colombia-Cabrales"

Martín llegó a Buenos Aires con apenas 17 años como estudiante de abogacía, e inmediatamente comenzó a vender café en los restaurantes y reductos de moda. Edelweiss fue su primer cliente, para luego continuar con Le Club, Mau Mau y New York City. Esta cadena de ventas creció hasta cubrir todos los restaurantes y confiterías de moda en Buenos Aires. Mientras tanto, el tío José Manuel, quien viajaba a Buenos Aires, se ocupaba de los supermercados. Ese fue el auge en los 80.

Jose Manuel Cabrales -tio de Martin Cabrales en las maquinas de café. Gentileza Empresa Cabrales
 
Vieja tostadora de cafe en el local de la firma Cabrales. Gentileza Marcela Mondino

En 1990 se instalan también en el Parque Industrial Gral. Savio. En 1993 el 18 de noviembre se inaugura el Almacén de Licores en Alberti 1343, ampliándose en 1996 con terraza en primer piso y salida por Guemes. En 1997 el 21 de febrero se inaugura el Espacio de Arte y el 28 de noviembre otro eslabón de la cadena del Almacén de Licores, en Alem 3790, tres años después otro en Shopping Los Gallegos local 302 y en el 2003, reciclan el de la Ciudad de la Plata.

Antigua saranda de café Cabrales. Gentileza Marcela Mondino

La historia siguió con su hijo Antonio Cabrales (74 años), quien preside la empresa, aunque prefiere que le digan Quique. Su hijo Antonio Martín (50 años) es el vicepresidente y quien hoy lleva las riendas de la empresa, pero todos lo conocen como Martín Cabrales. Esta empresa familiar logró que su apellido se convierta en un sinónimo de café y logró construir en 70 años una compañía que vende 10 millones de kilos de café por año y acaba de cerrar su balance, hace pocos días, con una facturación de 220 millones de pesos, y el próximo año planea crecer un 25 por ciento más.

Café Cabrales de la calle Rivadavia cuando todavía se llamaba La Planta de Café”.Gentileza de Eugenio Triviani para Fotos de Familia del Diario La Capital

Lo curioso de este emprendimiento familiar, que emplea a 350 personas, es que todo se generó en base a un insumo que, por razones climáticas, no se produce en la Argentina. Sin embargo, basados en la exportación, se especializan en producir y comercializar cafés finos para bares, restaurantes, confiterías; entre sus clientes figuran desde McCafé hasta Havanna. Amplían la gama de productos en supermercados y en el canal hogar.

Paquetes de cafe de la empresa Cabrales junto a una antigua maquina de café
Firma Cabrales, que funciona en Mar del Plata desde 1941. Camionetas de reparto de la empresa

Adaptándose a los tiempos que corren tienen hasta cafés fríos; hicieron alianzas con marcas como Philips y la empresa italiana Caffitaly para crear en forma exclusiva las monodosis de café que utilizan sus cafeteras. Pero además de café Cabrales, comercializan y producen la marca de té Big Ben, la yerba mate Yer Vita, utilizan “La Planta de Café” para los productos que comercializan en supermercados y “Al Grano” en los que se destinan a gastronomía y hotelería.

Aviso comercial Cafe Cabrales. Año 1983
video gentileza Historia de la Televisión Marplatense


La empresa en la actualidad

Con sede en Mar del Plata, tienen dos plantas: Ayolas y el Parque Industrial Savio que queda camino a Batán y un centro de distribución y logística en Caballito. Tienen 8 locales propios: cuatro (4) en Mar del Plata, dos (2) en Capital Federal, uno (1) en La Plata y uno (1) en Tandil. En los locales no sólo es posible encontrar una gran variedad de café proveniente de cualquier rincón del planeta, sino también productos regionales e importados como los fideos Varilla, entre otros. El negocio del café es muy curioso. Martín Cabrales cuenta:

“La Argentina no produce café, no existen plantas de cafeto. No hay por la altura, el clima, el suelo y hasta el régimen de lluvias no es apto. Es imprescindible importar todo el café, por eso no tenemos ninguna clase de problema para importar. El mayor productor del mundo es Brasil, ahora aparece Vietnam, y también están Colombia, Costa Rica y México. Nosotros importamos de Brasil, tenemos un convenio de exclusividad con Juan Valdez en Colombia, y de Costa Rica”.


Entrada en el Parque Industrial Gral. Savio en Mar del Plata con antiguo vehículo de la fabrica

Antigua maquina de cafe de la firma Cabrales en la fabrica del Parque Industrial Gral. Savio

Vista aérea de la fábrica en el Parque Industrial Gral. Savio en Mar del Plata


En la actualidad, Cabrales cuenta que el consumo per cápita en la Argentina es de un kilo, mientras que en Finlandia alcanza los 12 kilos por habitante.

“Recuerdo que cuando éramos chicos te ponían la taza de café con leche y listo, no tenías margen para opinar. Ahora competimos con los lácteos, jugos, cereales, de todo”, señala el vicepresidente.

En Cabrales se encargan de todo, hasta del sobre de azúcar y edulcorante que acompaña a las tazas. Pero confiesan que nunca pensaron en abrir un local que venda café al público para no competir con sus propios clientes. Un nicho interesante es la exportación: hace 20 años que comercializan a Uruguay y Paraguay, y hace casi 9 años que venden en Chile. Y tienen más planes de expansión.

Acceso a la Galeria de Arte Cabrales por calle Guemes
Galeria de Arte Cabrales por Guemes en la que fuera la casa del pintor Richard Hall

edificado entre 1919 y 1921, realizado por Walter Basset Smith
Interior de la sala de arte Cabrales
Todos los años buscan una manera de renovarse, por eso abrieron una galería de arte en Mar del Plata donde brindan un espacio abierto a todos los jóvenes artistas que buscan exponer, sin tener que pagar. Así comenzó esta pasión que fue plasmándose en ediciones especiales de latas y en 2011 hizo que Cabrales convocara a Milo Lockett para que diseñara tazas, latas y vajilla. Distintas formas de seducir a potenciales clientes, en un mercado en el que el consumo de hogar compite con el de bares.

“El consumo está cambiando, se está consumiendo más en hogares que en bares. La gente consume en bares que le gustan. Va al que le ofrece el bombón más rico al lado del café, están todos más exigentes, porque son más conocedores" dice Cabrales.


Boutique de la firma Cabrales por calle Alberti en Mar del Plata

Los planes para el futuro son ambiciosos. “Queremos hacer una ampliación en la línea de torrado y en producción. Estimamos invertir entre 15 y 20 millones de pesos en los próximos tres años, pero todo depende de la financiación que consigamos. Y si podemos, abriríamos dos locales más”, sueña Cabrales. Pero los números de su empresa lo alientan:

“El consumo no está complicado como parece. Hay mucho consumo, el que no accede a cambiar su casa o auto, a cambio se da satisfacciones. No veo una caída y menos que menos un mercado recesivo como dicen algunos”

Esta empresa marplatense fundada hace 70 años, vende 10 millones de kilos de café anuales cerrando su balance con una facturación muy alta. La familia Cabrales se ha convertido al día de la fecha en una de las familias mas tradicionales de nuestra ciudad. Tal vez son pocos los que saben una antigua tradición familiar: los hijos mayores deben llamarse Antonio (y de más está decirlo), deben dedicarse al negocio del café. 

Juan Marcos Cabrales. Director General de Cabrales. Año 2015. Gentileza Revista Central
German, Quique, Juan Marcos y Martin Cabrales. Año 2016

Fuentes:
Revista Veintitrés  por Graciela Moreno  11/07/2012.