jueves, 25 de octubre de 2018

HOTEL MAJESTIC – CENTRO POLIVALENTE DE ARTE

Majestic Hotel Centro Polivalente de Arte. Diag. Alberdi y Santa Fe.

Construido en 1928 el ex Hotel Majestic representa un testimonio singular de la actividad hotelera que en las primeras décadas del siglo XX adquirió relevancia en la ciudad turística, particularmente en la zona de la Diagonal Alberdi donde surgieron hoteles como el desaparecido Hotel Nogaró de 1934 y el Royal Hotel.

Diagonal Alberdi y Santa Fe. El edificio de la esquina es el Hotel Majestic en la década del 20 aprox. Aun no tenía el 3er piso. Foto.L.Benavidez para Fotos de Familia del Diario La Capital.
Arturo Lemmi reconocido constructor local, responsable de la construcción del Majestic Hotel. Imagen gentileza del Lic. Angel Somma

En la decada del 20 Sebastian Gazzano encarga a Arturo Lemmi, reconocido constructor local, que sobre un lote irregular ubicado en la esquina de Diagonal Alberdi y Santa Fe, construya lo que mas tarde se llamaría el Majestic Hotel. Dicho proyecto presenta un planteo lineal resuelto sobre línea municipal originalmente en dos niveles, al que se le sumó un tercero en el año 1934. La composición de la fachada es propia del lenguaje italianizante, con un ritmo marcado por la secuencia de ventanas y balcones con balustres, al que se suman las ménsulas, almohadillados y guirnaldas, junto a una cornisa superior denticulada, sobre la que se destacan tres frontones con la leyenda identificatoria del Majestic Hotel.


Leyenda identificatoria del Majestic Hotel.
Leyenda identificatoria del Majestic Hotel.

Cabe destacar la importancia de la conservación de estos componentes originales que en otros bienes y sectores de la ciudad están sufriendo el planchado sistemático con la eliminación de elementos de ornato, atentando contra la originalidad de los frentes, a las vez que desvirtuando mensajes y perdiendo testimonios de la labor de los artesanos frentistas que actuaron en la ciudad. La obra esta declarada de interés patrimonial por las Ordenanzas Nº 10075 y 15728. 


Majestic Hotel. Año 1972. Enviada por Carlos Alberto de Adá a Fotos de Familia del Diario La Capital
“Majestic Hotel, Diagonal Alberdi al 2400, hoy Polivalente de Arte. Década del 70”. Imagen de Roque Martínez para Fotos de Familia del Diario La Capital

En los años 1980/81, funcionaron temporalmente en el Hotel Majestic los Tribunales Ordinarios de Mar del Plata, pues el edificio de Brown y Tucumán había sido desalojado por problemas de estructura y posible derrumbe. Actualmente con modificaciones que no alteran su carácter original alberga al Centro Polivalente de Arte.

CENTRO POLIVALENTE DE ARTE

La Escuela Polimodal N°29  (ex Centro Polivalente de Arte) fue creado el 2 de mayo de 1974 (junto con otros cinco establecimientos con las mismas características en la Provincia). En ese momento se egresaba con el título secundario más el de Maestra Nacional de Folklore. Con el tiempo se le fue sumando otra oferta educativa como Música, Instrumentos, Danza Clásica y Contemporánea, y la última fue Artes Visuales. Este último título le permite al egresado ingresar sin necesidad de cumplir con el ciclo de Formación Básica (FOBA) a una serie de institutos terciarios de Mar del Plata, Buenos Aires y la carrera respectiva de la Universidad de La Plata. 

Acceso al Centro Polivalente de Arte

La Educación Artística es una modalidad del Sistema Educativo Argentino presente en los tres niveles educativos (Inicial, Primario y Secundario). Su principal objetivo es transmitir saberes y desarrollar capacidades vinculadas al arte y a la cultura, en sus diferentes lenguajes (Música, Artes Visuales, Teatro, Danza y lenguaje audiovisual), en pos de la interpretación crítica de los discursos en la contemporaneidad, cuestión primordial para la construcción de la identidad y de la soberanía.

Practicas de danza en el Centro Polivalente de Arte
Comedor del hotel. En la actualidad Salon de Actos del Centro Polivalente de Arte
Comedor del hotel. En la actualidad Salon de Actos del Centro Polivalente de Arte

En lo que respecta al funcionamiento edilicio de este establecimiento educativo, se tuvo que fusionar para el armado de las aulas, dos habitaciones del antiguo hotel por cada aula. Las carpinterías del establecimiento resaltan la calidad con la cual se construían los inmuebles de principios de siglo: las mismas son de vidrios repartidos con banderola superior y las carpinterías poseen aun las antiguas fallebas con las que fueron construidas. Los pisos del establecimiento son de pinotea. Esta cualidad es requerida para el estudio de danzas, ya que la mayoría de las veces los alumnos practican descalzos.


Ascensor del ex Hotel Magestic. Actual Centro Polivalente de Arte
Las escaleras giran en torno al hueco del ascensor. Notese el espesor de los muros

Algunos detalles arquitectonicos del edificio parecen apuntar al estilo neobarroco de finales del siglo XIX y comienzos del XX. En el pasillo previo al ascensor su pueden descubrir dos columnas italinizantes adosadas a los muros, mientras que la herrería de la caja del ascensor posee armados geométricos propios del Art-Decó que comenzó a ponerse de moda en nuestro país a partir del año 1925. Estos diseños geometricos tambien los podemos encontrar en algunas molduras que se encuentran en el salon comedor (actual salon de actos).

Pasillos del Centro Polivalente de Arte
Los alumnos tienen que retirar los bancos y apilarlos en el pasillo cuando tienen que practicar danzas debido a la falta de aulas especiales y espacio para ello.
Los alumnos tienen que retirar los bancos y apilarlos en el pasillo cuando tienen que practicar danzas debido a la falta de aulas especiales y espacio para ello.

En este edificio no solo funciona la ESEA N°1 sino que también en el turno nocturno se encuentra el Instituto Adolfo Abalos y que entre estas dos instituciones se haciende a una matrícula aproximada de 1800 alumnos. En el mismo se pueden cursar 2 carreras con orientación en Danza, 5 con orientación a Música y 3 de Artes Visuales y que la división de las cursadas se da en 5 primeros, 5 segundos, 4 terceros, 5 cuartos, 3 quintos y 3 sextos años. Por la noche funciona el IPA - Instituto del Profesorado de Arte. Por eso los alumnos tienen que retirar los bancos y apilarlos en el pasillo cuando tienen que practicar danzas debido a la falta de aulas especiales para ello.

 
Entrega de la placa Adolfo Abalos Año 2014.IPA Adolfo Abalos
Entrega de la placa Adolfo Abalos Año 2014.IPA Adolfo Abalos

Argotan Quinteto en el IPA Adolfo Abalos.
Danzas en el IPA Adolfo Abalos para el 25 de mayo.
Aulas con piano del Centro Polivalente de Arte
Aulas preparadas para danza en el Centro Polivalente de Arte
Antiguo patio interno del Centro Polivalente de Arte

El edificio cuenta con una batería de 6 baños que aún mantienen las cañerías de plomo originales de esta construcción y que no cuentan con insumos como jabón y papel higiénico; teniendo en cuenta que los baños se dividen para las dos intuiciones por lo que 3 baños son utilizados por 660 chicos y otros 3 baños para 1200 alumnos más. Y dado que las aulas son pocas para la cursada de las 25 divisiones genera una problemática más a la vida de esta comunidad educativa, ya que no tienen acceso a espacios dignos para el aprendizaje.


Video del Instituto de Profesorado de Arte
Adolfo Abalos. Año 2014
 
Polivalente de Arte Mar del Plata
Homenaje al Gral. José de San Martín


Fuentes:

sábado, 20 de octubre de 2018

HOTEL BALNEARIO LA PERLA


Imagen Nº 5792. Postal Balneario La Perla cedida por ex Laboratorio Dimar. Enviada por Carlos Alberto de Adá a Fotos de Familia del Diario La Capital

El barrio La Perla es uno de los barrios más antiguos de Mar del Plata. Poseedor de una topografía particular con barrancos, mar, arena y una de las dos lomas que califican la llanura local, surgió de la mano de inmigrantes italianos, españoles e ingleses que construyeron sus viviendas-balnearios a la vera del mar. Desde 1886-1887, a tan sólo 12 años de la fundación de la ciudad (1874), se generaron los primeros balnearios oficiales

La Perla, circa 1895-1900, Sociedad de Fotógrafos Aficionados. Archivo General de la Nacion. Imagen de Ignacio Iriarte para Fotos de Familia del Diario La Capital

Imagen 3739. Playa La Perla en 1894. Documento enviado por Anselmo Vita para Fotos de Familia del Diario La Capital
La Perla del Norte. Imagen extraida de la Revista Caras y Caretas Nº 21 del 25/02/1899
Imagen 8146. Foto: “Playa La Perla y Loma Santa Cecilia”, principios de sXX. Enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia del Diario La Capital

Terminada la temporada balnearia de 1890-1891, el Sr. Alfredo Martinez Vivot, hombre de espíritu progresista, a quien el barrio La Perla debe importantes iniciativas, hizo construir un gran hotel de madera, bajo la barranca, sobre la misma playa y avanzando hacia el mar. El gran comedor, edificado sobre los mismos rompientes de las olas, producía la ilusión de encontrarse a bordo de un buque. Según el nieto del fundador de esta obra, menciona:

“que el Hotel fue construido partiendo de un boceto realizado por su abuelo Alfredo Martínez Vivot en el balneario de Biarritz, inspirado en un moderno hotel para la época, que avanzaba sobre el mar y que se llamaba La Perla”.

El nombre “La Perla” debemos suponer que fue importado del balneario de San Sebastián, donde en el siglo XIX la reina María Cristina establece el centro de veraneo de la Casa Real. Con el título de “Playa Real” se inauguró en aquellas costas vascas el balneario La Perla. En cuanto a la naturaleza, la ligera ondulación del abrupto barranco, la arena gruesa de entonces —casi en forma de pedruscos—y el mar conformaron un atractivo panorama agreste, similar a otros europeos, que permitiría un comienzo privilegiado por la cercanía a la bahía central.

Rambla La Perla Año 1900. Archivo fotografico familia Fava.
Playa La Perla, Mar del Plata. Febrero de 1906. Se ve la capilla arriba a la derecha sobre la loma. Aun no estaba construida la pasarela que unia rambla Bristol con La Perla. Coleccion Percy W. Cook - Biblioteca Mariano Moreno
Rambla La Perla año 1910.

El hotel se inauguró en enero de 1892 y don Fermín Iza instaló allí una ruleta que funcionó toda la temporada, atrayendo un gran número de veraneantes. Dos años después adquirió este establecimiento don Casimiro Gómez el 11-9-1899, y mas tarde pasó a ser propiedad del Sr. Marcelino Leyrós.

Contaba con departamentos para damas y caballeros y un lujoso restaurante que funcionó a cargo de Marcelino Leyrós, caracterizado vecino que tuvo un corralón de maderas en Rivadavia y San Luis, donde luego se instaló allí “La Messina” (padre de los doctores Sixto Marcelo, y Raúl Leyrós)

Imagen Nº10236. Tarjeta postal motivo La Playa del Hotel “La Perla. Fuente delcampe.net. Enviada por el Prod. Daniel Mendozzi a Fotos de Familia del Diario La Capital
La Perla - Año 1905. Coleccion Gotta. Imagen de Ignacio Iriarte para Fotos de Familia Diario La Capital
Rambla La Perla.
Antigua Postal Playa La Perla. Ediciones Librería Rey San Martín 2564 Mar del Plata. Colección Antonio Montero- Gentileza Lic. Angel J. Somma para Fotos de Familia Diario La Capital
Imagen Nº 9684. Postal Antigua – La Perla – Circulada a Hull - England en 1906 – Enviada por Jorge Redondo para Fotos de Familia Diario La Capital
Imagen Nº 3910. La Perla. Imagen enviada por Carlos Alberto de Ada. a Fotos de Familia Diario La Capital
Imagen Nº5789. Propaganda muy abundante es la de los Cigarrillos 43. Postal cedida por ex Laboratorio Fotográfico Dimar. Enviada por Carlos Alberto de Adá a Fotos de Familia Diario La Capital


Marcelino Leyrós a principios del siglo XX se hace cargo del Hotel “La Perla”,en la playa de igual nombre. Al establecimiento lo modernizó y llegó a ser uno de los principales de la costa, con 100 habitaciones. Esa concesión por 10 años la había otorgado la Municipalidad el 4-2-1901 a Casimiro Gómez, con una fracción de 4.000 m2 que lindaba al S:E. el mar, el N.E. con mas terreno de la misma playa; el N.O. barranca por medio con la Plaza España y al S. O. con las casilla de baño del Balneario San Sebastián de Juan Mina.

Las playas y, posteriormente, el barrio cambiarían su nombre en relación con este primer hotel inserto en ese paraje por entonces desolado. Un emprendimiento por demás arriesgado, frente a un territorio naturalmente atractivo, pero particularmente inseguro por su cercanía al mar y el barranco imperante. Sin embargo, la población original estaba compuesta por inmigrantes que venían a hacer la América, por lo que se encontraban dispuestos a enfrentar las adversidades que fueran necesarias en vísperas del ascenso social y económico.

Imagen Nº 5714. La Perla- Público en la arena y en la balaustrada”. Foto que pertenece al album “Recuerdo de Mar del Plata”, editado en 1912 por Casa Piccardo.  Imagen enviada por Jose Alberto Lago a Fotos de Familia del Diario La Capital
Imagen Nº 7845. Rambla La Perla. Imagen enviada por Ernesto Montesano a Fotos de Familia del Diario La Capital
Imagen Nº 3914. Balneario La Perla en una postal enviada en el año 1916. Un farol que aparentemente iluminaban el lugar de noche y el típico bote salvavidas”. Imagen enviada por Carlos Alberto de Adá. a Fotos de Familia del Diario La Capital
Imagen Nº 7231. Postal coloreada Panorámica Playa La Perla. Circulada en Marzo de 1914. Ediciones Librería Rey. Enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia del Diario La Capital
Antigua Postal coloreada Balneario La Perla  Colec. M.A. Rivas. Gentileza Angel Somma

Imagen Nº 1829. Postal de La Rambla La Perla  Foto Federico Kohlmann. Enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia del Diario La Capital

Sin nada que perder y con todo por ganar, la topografía del lugar inspiró a muchos de ellos y a sus familias, vínculo social primordial para comprender los procesos itinerantes llevados a cabo. Elegir la costa norte respondió al recuerdo de sus propios terruños y a una elección estratégica en relación con la localización de posibles nuevas actividades cercanas al núcleo central de la ciudad en constitución

El Sr. Leyrós en 1909 pide que se le extienda la concesión otros 20 años mas para realizar importantes mejoras, pero lamentablemente sus planes se vieron frustrados por los elementos de la naturaleza, ya que una gran creciente del mar destruyó casi totalmente el hotel. En el año 1916 el hotel fue destruido por un fuerte temporal acompañado de una extraordinaria creciente del mar.


Temporal en La Perla. Año 1916


Marcelino Leyrós nació el 31-12-1870, en Huesca antiguo Reino de Aragón, a los 12 años viajó hacia América, residiendo en Capital Federal, en Ayacucho y por último en MdP, donde se radicó en 1886. Con su hermano José instaló una mueblería y anexo corralón de maderas y ferretería, en Rivadavia y San Luís, donde se levantó luego la galería Rivadavia. Dicho establecimiento se llamó La Industrial (en una factura por un cajón fúnebre de pino de 18 pesos del 17-04-1893 a la Municipalidad se lee: “Gran surtido de camas de fierro, extrangeras y del pays, se hacen toda clase de composturas pertenecientes al ramo”.) (Nota del autor: la ortografía es literal)

Posteriormente instala el Hotel Apolo, en San Juan 25 (actual H.Yrigoyen entre Luro y 25 de Mayo). Luego a principios de siglo se hace cargo del Hotel La Perla con mas de 100 habitaciones, y consigue en 1909 que se amplíe la concesión por 20 años. Un fuerte temporal destruyó por completo las instalaciones, pero el Sr. Leyrós continuó provisoriamente en los cinco chalets de J.Morandi en Mitre y Balcarce.

Confortable Hotel. Revista Caras y Caretas de diciembre de 1899. Gentileza de Ladislao Trakal para Fotos de Familia del Diario La Capital

Años después adquiere el Confortable Hotel sito en Belgrano Y Santiago del Estero, el cual tenía además una cancha de pelota, y donde en dicho establecimiento se realizaron memorables reuniones danzantes en temporadas veraniegas. En la Guía Telefónica de la década de 1920 este hotel estaba ubicado en Belgrano 2494 siendo su propietario el Sr. M. Leyros y su telefono el 449. 

En 1929 Marcelino Leyrós se retira, y se radica en la localidad de Vicente López (lindera a la Ciudad de Bs. As.), donde falleció en 1958. Alguna vez proyectó construir en la Rambla La Perla un establecimiento de 12 pisos. Su esposa se llamó Herminia Prayones, con quien tuvo como hijos a: María Elena; Sixto Marcelo,Raúl Felix, Zulema y Raquel.

Publicidad del futuro balneario-hotel La Perla. Revista Caras y Caretas del 18/06/1910

Fuentes:
Mar del Plata Ciudad de América para la Humanidad - Roberto T. Barili
Arq. Lorena M. Sanchez / Presencias Intangibles - Vivir en la Playa Norte Marplatense entre 1886-1934. http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4165000.pdf
Revista Caras y Caretas Nº 611 del 18/06/1910

lunes, 15 de octubre de 2018

CENTRO DE REHABILITACION PARA NIÑOS LISIADOS - CERENIL - INAREPS


Vista aérea de Cerenil, actual Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur”. Gentileza Carlos Luis Mafferi para Fotos de Familia Diario la Capital

El centro de Rehabilitación para Niños Lisiados CERENIL fundado por el Dr. Juan Tesone aplicó conceptos de vanguardia en la rehabilitación, como el enfoque socializador e interdisciplinario que le dió un rol activo en el tratamiento a la familia y al entorno social. Las dos epidemias de poliomielitis que afectaron a todo el espectro social en la década del 50, impactaron profundamente en la comunidad marplatense que se comprometió con el proyecto institucional y su sostenimiento. Conozcamos su historia. 

Desde inicios del siglo XX, Argentina había tenido episodios esporádicos de aparición de la poliomielitis. No obstante, fue en la década de 1950 cuando esta enfermedad atacó a un gran número de personas, transformándose en epidémica por lo que el pavor se apoderó de las poblaciones. Los cambios institucionales se iniciaron, en 1946, con la creación de la Secretaría de Salud Pública, a cargo del neurocirujano Ramón Carrillo, que pocos años después, con la Reforma Constitucional de 1949, adquirió la jerarquía de ministerio. 

Ramon Carrillo brindando asistencia a un enfermo de poliomielitis
El Dr. Ramon Carrillo junto a Juan Domingo Peron y Evita

Ramón Carrillo decidió resignar su brillante carrera como investigador y docente (había ganado por concurso en 1942 la titularidad de la cátedra de Neurocirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires) para entregarse a servir a la salud pública, invitado por el electo Presidente Juan Domingo Perón. En los hospitales se disponía de camas para los enfermos de polio, pero los recursos técnicos y humanos eran escasos y llevó tiempo nuclearlos en espacios especializados, por lo menos en los marcos de las agencias del Estado.

Jonas Salk mostrando los recipientes que contenian la primer vacuna contra la poliomielitis.

Para 1955, y a pocos meses del golpe militar que destituiría a Juan Domingo Perón, el 12 de abril se dio a conocer la vacuna Salk. Desarrollada por el doctor Jonas Salk, esta vacuna introducía una pequeña cantidad de virus en el cuerpo que luego desarrollaba anticuerpos y una capacidad para combatir las cepas más potentes de la enfermedad. Su aparición generó un clima esperanzador, pero la compra de partidas a los laboratorios extranjeros demoró en llegar al país, iniciándose la primera campaña de vacunación en los meses de junio y julio de 1956, bajo el régimen que había despojado al peronismo del poder. 

La prensa nacional y extranjera dio cuenta de la situación afirmando que los primeros casos aparecieron en el Gran Buenos Aires, que por su extensión y mortalidad llegaron a producir una verdadera alarma en el país. En ese año los casos que requirieron asistencia respiratoria se multiplicaron y las respuestas fueron tardías e insuficientes. La aparición de la vacuna Salk (inyectable) permitió que en los años siguientes el número de casos se mantuviera cercano a mil hasta que con la introducción, a fines de 1963, de la vacuna Sabin trivalente (oral) cayó rápidamente, contando poco más de 550 casos en 1964 y 270 en 1965.

Albert Sabin administrando la vacuna denominada con su nombre. Decada del 60

A partir de entonces fue solo cuestión de tiempo y de eficacia de los programas de vacunación aplicados para controlar la enfermedad. Sin embargo, el legado de la polio, la parálisis, cobraba centralidad en la agenda pública. Al igual que lo ocurrido en el viejo continente, se instaló la preocupación por las limitantes para esa infancia de acceder a la educación formal, los condicionamientos para su inserción en el mundo laboral y en los entornos habituales de sociabilidad, hecho que llevó a la aparición de diversas asociaciones civiles, médicas o religiosas (Rodríguez Sánchez, 2012, p.392). ¿Cómo se trataron las secuelas de la polio? ¿Cuáles fueron las respuestas médicas–sociales e institucionales?

NIños afectados de poliomielitis. Decada del 50

A partir de los años 1940 y debido al incremento de personas (en su mayoría niños) que quedaban afectados por la parálisis, se aceleró la incorporación de la discapacidad como parte de la cuestión social. Desde las esferas médicas y en función de los cuidados que requerían las personas con problemas motores se comenzó a plantear la necesidad de crear centros de readaptación funcional, también conocidos como centros de rehabilitación, al igual de los que existían en otros países (Aguilera, 1947, p.660) y que se diferenciaban de iniciativas como la Asociación de Ayuda y Orientación al Invalido (1937), Alpi (1943), entre otras. 

La diferenciación con estas iniciativas era que los centros de rehabilitación tenían una función clara y concreta: atender aquellos casos que necesitan tratamiento ulterior por padecer de secuelas incapacitantes que no les permiten volver al trabajo. El espíritu y la filosofía que rigen a estos centros deben ser diferentes a los de los hospitales generales, ya que en estos últimos no se atiende al paciente y a la familia tan exhaustivamente desde el punto de vista laboral y social (OPS, 1971).

Terapia física para nilos con poliomielitis. Decada del 50

La aceptación y puesta en marcha de los centros de rehabilitación integral fue paulatina, tal cual afirma Bregain (2012). Se debió a que a lo largo de los años 1940, los médicos emplearon términos como reeducación, recuperación, readaptación, rehabilitación con cierta flexibilidad, aunque cada uno de estos términos no abarcara la misma realidad. Adaptado del término anglosajón ‘’rehabilitation’’, el término rehabilitación se impuso progresivamente entre los profesionales, sobre todo porque el Dr. José M. Jorge y la AOI lo emplearon repetidas veces a partir del año 1943. Sin embargo, Gilda Bregain muestra en su trabajo que la noción de rehabilitación se interpretaba de forma variada ya que designaba a la vez la especialidad médica y el conjunto de acciones destinadas a permitir la reinserción social y económica de un lisiado.

Un claro representante de lo expresado en el párrafo precedente era el kinesiólogo Miguel Ángel Aguilera (1947, p.665), quien se desempeñaba como médico en la Secretaría de Salud Pública de la Nación y en el Hospital Vélez Sarsfield. Aguilera fue una de las voces que reclamaba por una ley que garantizase el derecho al tratamiento y a la rehabilitación en los marcos del Estado, puesto que el Plan de Acción, impulsado por él, implicaba la construcción de establecimientos y la readaptación de otros existentes, con la finalidad de realizar actividades ligadas a la terapéutica educativa y ocupacional. 

El presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt junto con un grupo de niños afectados de polio en un centro de rehabilitación de Georgia, que él hizo posible, para víctimas de la poliomielitis

Ideas que estaban íntimamente vinculadas a otra preocupación que surge en el período como la productividad de los “inválidos”, tratada tanto por los especialistas (Argentina, 1947b), como por las agencias del Estado (Argentina, 1947a). Inquietud que excedía los marcos nacionales pues era el mismo presidente de EEUU, Harry Truman, quien exhortaba al mundo a trabajar en esas metas al afirmar que “ayudar a quien lo necesita no es solo caridad sino también una cuestión de economía y justicia social” (La Capital, 5 sep. 1952). Una enfermedad que podía afectar el sistema nervioso central y causar desde parálisis hasta su muerte, lógicamente preocupaba a todos los sectores de la sociedad. Ni siquiera Franklin Delano Roosevelt quien contrajo la enfermedad en 1921 a los  39 años de edad quedando en silla de ruedas, lo pudo evitar, si bien no le impidió ganar cuatro elecciones presidenciales, le costó la vida antes de finalizar la última en 1945.

Dr. Juan Otimio Tesone
(1910-1994)

Recién a principios de 1950, fue cuando comenzó a utilizarse el término ‘’rehabilitación integral’’ para abarcar el conjunto de las actividades de asistencia a los “lisiados”, que no estaban restringidas al ámbito médico (Bregain, 2012). En esta línea, el Dr. Juan Otimio Tesone fue un gran difusor de este concepto y un promotor de la popularización del mismo. Era un médico especialista en cirugía ortopédica y rehabilitación que se había graduado en la Universidad de Buenos en 1937.

Cursó sus estudios en la Facultad de Medicina (Universidad de Buenos Aires) y luego en la Escuela de Cirugía del Hospital Guillermo Rawson de esa ciudad, entonces dirigida por Ricardo y Enrique Finochietto. Desde los inicios de los años 1940, emigra para continuar con su formación en los EEUU, donde se desempeñó como médico en el Hospital Ortopédico de Los Ángeles, California (1940-1941), en los equipos de cirugía ortopédica de los hospitales de la Universidad de San Francisco y de los Ángeles (1945-1947). Luego fue contratado por el Departamento de Salud de Puerto Rico y por la Oficina del Niño de Washington para organizar el Programa Federal de Rehabilitación de Puerto Rico, donde permaneció entre 1947 a 1950, año que regresa a la Argentina.

Dr. Juan Otimio Tesone - Director de CERENIL .Oleo de Pablo Ducrois Hicken.

Por ese entonces, Argentina tenia aproximadamente unos treinta mil niños lisiados y las acciones médico asistenciales se centraban en combatir el momento agudo de la enfermedad. Las secuelas no eran aún objeto de una focalización sistemática, especializada y específica. En ese contexto y en función de la experiencia adquirida en EEUU, Tesone impulsó la idea de crear centros de rehabilitación. De esta manera dio inicio al Sanatorio Escuela que fue el primero en su género en Argentina y en América Latina. Bajo los preceptos mencionados, en mayo de 1952, en la ciudad de Mar del Plata, se fundó Cerenil (Centro de Rehabilitación para los Niños Lisiados). 

El doctor Juan O.Tesone, llegó a Mar del Plata en el año 1951 y propuso, en esa reunión semanal del Rotary Club, la construcción en la ciudad de Mar del Plata, de un establecimiento para la atención integral de los niños lisiados.  Después de mucho gestionar, consiguió la donación de un terreno por parte de la Sra. Eufemia Errecaborde, ubicado en el kilómetro 4 de la ruta 88.

Para ello, se constituyó una sociedad civil, sin fines de lucro, quedando a cargo, como presidente, el rotario Gabriel Marin (Cerenil, 10 mayo 1952, p.3). Cerenil fue pionero porque en la Argentina la mayoría de los centros de rehabilitación integral surgieron como consecuencia de la epidemia de poliomielitis que azotó al país en 1956 (Tesone, sep. 1967, p.3). Recién ahí hubo una popularización del conocimiento y se comenzó a reclamar, a nivel comunitario, la necesidad de contar con estos espacios. Previo a ello, las autoridades no la presentaban como una situación crítica y la población, al carecer de información y debido a cierto enigma que rodeaba a esta dolencia, no hizo reclamos por la rehabilitación integral.

El intendente Teodoro Bronzini en la colocación de la piedra fundamental de CERENIL. Decada del 50´

Sin embargo, era Tesone quien, en 1952 y a meses del brote de 1953, señalaba lo peligroso que era tomar en cuenta el número de personas afectadas al establecer las políticas sanitarias, puesto que sostenía que no era la cantidad lo que hacía a esa enfermedad doblemente peligrosa, sino que, por ignorar los medios del contagio, no se podía predecir dónde, cuándo y de qué forma aparecería una epidemia. Además, por ese entonces, no existía un diagnóstico certero o reacciones biológicas específicas como, por ejemplo, existían para la tifoidea, la brucelosis etc. Solamente se podía tener un diagnóstico de certeza, cuando aparecía las parálisis. 

Por ello, y al estar la enfermedad a oscuras en cuanto a prevención y curación, lo único que se podía hacer, según Tesone (1953a, p.6), era disminuir al máximo las secuelas que pudiera dejar, mediante la reeducación muscular que debía estar escoltada por el acompañamiento sicológico para contribuir a una orientación vocacional, “acorde a la incapacidad”, con la finalidad de orientar al lisiado “hacia el aprendizaje de una profesión que le dará en el futuro absoluta independencia para vivir de su trabajo : meta de la rehabilitación de un lisiado”.

Campaña publicitaria para juntar fondos para el Centro de Rehabilitación del Niño Lisiado

Para esto último, proponía llevar a cabo campañas de divulgación “para que el público se eduque y alcance a comprender lo que es un lisiado,… que haga comprender a los empleadores que estas personas pueden trabajar a la par o mejor de los llamados normales – y – llevar a la convicción de que no es por caridad o sentimentalismo que se acepta que estas personas puedan trabajar… es su propia capacidad y rendimiento en tareas selectivas” (Tesone, 1953b, p.4). 

Tal cual sostiene Ferrante (2014, p.425), ese escenario se derivaba de la ausencia de una política que procurara la “rehabilitación integral del lisiado” lo cual conducía a que los “afectados” se percibieran como “inútiles”. En los centros de rehabilitación, como en los clubes para discapacitados físicos, se buscó revertir ese concepto y que fueran concebidos como “ciudadanos útiles a la sociedad” (Rivas et al., 1966, p.7), consignas que fueron tomadas de la naciente fisiatría norteamericana que apelaba a que, mediante la rehabilitación integral del lisiado, la sociedad experimentara un cambio de conciencia por medio de la “creación de una conciencia popular, que afirma que los inválidos no deben ser excluidos de la sociedad ni vivir como parásitos de ella” (La Prensa, 22 abr. 1956).

Inicio de las obras del sanatorio-escuela denominado Centro de Rehabilitación para Niños Lisiados CE.RE.NIL el 18 de octubre de 1955. Habló el Presbítero Juan Martin Zabala. En el medio de la foto, el ex intendente socialista Rufino Inda. Diario El Mundo Archivo Haynes. Biblioteca Británica.

Cerenil fue obra de la comunidad de Mar del Plata que se sumó a la construcción de una obra compuesta por un predio de seis hectáreas y un edificio con superficie total de 25.500 m2. Primero fueron los médicos y luego un grupo de vecinos quienes pusieron en marcha una obra que contó con el apoyo masivo de esta ciudad. Algunos aportaron dinero, otros, horas de trabajo. La construcción llevó seis años puesto que se inauguró en 1958 (Alvarez, 2013, p.5). El referido centro se inició trabajando sobre un concepto básico antes de iniciar el tratamiento específico de que el niño era una entidad sicofísica indivisible. Por las afecciones invalidantes se le efectuaba un estudio previo de carácter integral compuesto por una encuesta médico social cuya finalidad era conocer el aspecto ambiental en el que el niño desarrollaba su vida, los problemas de vivienda, educación y economía (Cerenil, abr. 1968).

Inicio de obras del sanatorio-escuela denominado Centro de Rehabilitación para Niños Lisiados CE.RE.NIL el 18 de octubre de 1955. Diario El Mundo Archivo Haynes. Biblioteca Británica.

A principios de los años 1960 se habilitaron los sectores de internación y se iniciaron las actividades quirúrgicas. Como complemento del sanatorio escuela, se habilitó años después, el taller escuela de ortesis y prótesis que se convirtió en un taller de aprendizaje para los alumnos pacientes. Además, los técnicos que trabajaron ahí produjeron elementos tales como prótesis diversas, elevadores para pacientes, mesas de bipedestación, mesas para corsert de yeso tipo risser, halos cefálicos etc. Para entonces Cerenil ya era una institución de referencia en materia de terapias físicas, la cantidad de medios de tirada nacional que reflejaron este hecho da cuenta de ello (El Día, 9 dic. 1962; La Prensa, 9 dic. 1962; Clarín, 9 dic. 1962; La Capital, 9 dic. 1962). Entre las innovaciones, se encontraba el deporte; se lo veía como parte de ese programa integral de rehabilitación, ya que los procedimientos médicos no serían completos hasta que se lograra que el niño o el joven obtuvieran su propia seguridad física y sicológica “que solamente en actuaciones colectivas y a veces competitivas se logran consolidar” (Tesone, jun. 1960, p.8).

El deporte adaptado había surgido a finales de la Segunda Guerra Mundial bajo el concepto de que la disciplina deportiva influía positivamente también en el sistema neuromuscular y ayudaba a la reinserción de la persona en la sociedad. Era la “rehabilitación social de la persona con discapacidad” (Cibeira, 2006, p.187). En este aspecto el análisis historiográfico se debate entre los que consideran que el deporte adaptado formó parte (y forma en la actualidad) de lo que llaman la “industria de la rehabilitación”, la cual subyuga e imposibilita la toma de conciencia de las personas con discapacidad (Finkelstein, 1993) y trabajos como los de Ferrante (2013, p.175) que sostiene que el acceso al campo del deporte adaptado implicó para estas personas la posibilidad de ingresar a un lugar en el cual los lazos se basaban en la diversión. La discapacidad es alejada de las referencias a las ideas de enfermedad, asexualidad e improductividad.

Lo cierto es que la actividad deportiva generó un espacio de sociabilidad y visibilidad, puesto que los medios de comunicación reflejaban estas actividades, exaltando el “espíritu de superación y de lucha”, situación que alimentaba un discurso que bregaba por ubicar a las personas con parálisis como seres eficaces, laboriosos, sin impedimentos para realizar cualquier actividad, incluso la deportiva. La comunicación era un capítulo central, pues hay que recordar que en gran medida las colectas de fondos dependían de la efectividad de la publicidad realizada en radio, televisión y avisos callejeros (Tesone, sep. 1967, p.3), pero también de ello dependía la “creación de la conciencia popular” frente al rol de las personas con discapacidad en la sociedad. El modelo nuevamente era EEUU. Oshinsky (2005) muestra el papel que jugaron las organizaciones de carácter privado en la difusión no sólo de actividades, sino en la transmisión de conocimientos a medida que estos iban saliendo a luz, despejando el universo de incertidumbres que rodearon a ésta enfermedad.

Anuncio en el Diario La Nación, 8 febrero de 1958, pag.5

De manera tal, que mediante conferencias, entrevistas en radio, notas en los diarios y apelando a un lenguaje claro y accesible se difundían diferentes aspectos vinculados a la dolencia y se ponía énfasis en la importancia de la rehabilitación integral. Asimismo, si primero fueron los médicos y los sectores económicos (representantes de empresas pesqueras, industriales, comerciantes etc.) los que se sumaron a la obra de Cerenil, el apoyo masivo de la comunidad fue el resultado de esas campañas de difusión.

La tarea no era sencilla. Al momento de organización de Cerenil, el clima político no era propicio para este tipo de actividad de bien público. Por entonces, el Estado peronista buscaba hegemonizar las actividades sanitarias, ya fuera a través de organismos del Estado, de la Fundación Eva Perón o de los sindicatos. Esta iniciativa no cuadraba en ninguna de esas instancias. Aun así, se trazó un plan de acción donde fue central la figura de Gabriel Marín, el primer presidente de la Junta Ejecutiva. Hombre con oficio en el mundo del cine, dueño del cine Ocean Rex, y parte activa en la organización del primer Festival Internacional Cinematográfico, Marín era conocedor de los medios radiales, televisivos, como de la prensa en general.

Gabriel Marín, director del Ocean Rex, explica cuestiones sobre el Cinemascope a Viviane Romance en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. 8 de marzo de 1954. Gabriel Marin sería el Presidente de la primera Junta Directica de CERENIL.

La radio fue una gran herramienta, se contaba con un espacio semanal llamado “La voz del Centro de Rehabilitación para niños lisiados” desde donde jóvenes o personas lisiadas enviaban mensajes a la comunidad, expresaban sus inquietudes, realizaban reportajes a médicos y difundían ejemplos de personas lisiadas que se destacaron en las ciencias, artes o actividades comerciales. Mensajes que estaban en correspondencia con el de la naciente fisiatría, para quien la parálisis no era una enfermedad, por ende, no debía condicionar el futuro de las personas que la padecieran. Los diarios, los afiches callejeros daban cuenta que la rehabilitación y la readaptación social eran posibles, que había una vida después de la polio, pero para ello era necesario la colaboración de la ciudadanía.

Pero además, las campañas publicitarias eran sostenidas por un discurso y una práctica que hundía sus raíces en las tendencias más avanzadas de la medicina, hechos que hacían más creíbles y atendibles los pedidos de colaboración. Sumado al hecho de que además pronto se posicionó como un Centro de referencia, en los aspectos de formación y actualización de técnicas y conocimientos. Su solvencia fue acompañada por una difusión masiva de sus actividades, entre las cuales estaba la presencia de personalidades extranjeras expertas en cuestiones de rehabilitación.

La presencia de expertos en un principio estuvo directamente vinculada a la resolución del gobierno de Aramburu de formar la Comisión Nacional Permanente para la Rehabilitación de los Lisiados,4 de la cual Juan Tesone fue el primer presidente hasta 1958. Entre las metas estaba fortalecer el concepto de rehabilitación integral en el campo médico nacional, asesorando a las provincias y formando personal especializado.

Pileta de CERENIL (Fuente Archivo Fotográfico Tesone sobre 85, 15 octubre de 1963

Entre sus primeras actividades estuvo la recepción de un grupo de médicos noruegos que habían llegado al país para colaborar con las autoridades nacionales en la lucha contra la poliomielitis. Elloss visitaron las instalaciones en construcción y analizaron los planos del Sanatorio Escuela asesorando en diversos aspectos técnicos (La Mañana, 22 abr. 1956). A ello se sumó, el pedido de asistencia técnica a las Naciones Unidas, que llegó en marzo de 1957, mediante el envío de un experto por parte del Departamento de Rehabilitación de ese organismo. La finalidad era que efectuara una evaluación de las necesidades de Argentina y elaborara un programa tentativo conjuntamente con la Comisión Nacional de Rehabilitación. Entre las actividades de este técnico, llamado Esko Kosumen, fue la visita de la casi terminada construcción del Sanatorio Escuela (La Mañana, 16 oct. 1957).

A las visitas técnicas, se agregaron las de estudiosos que estaban interesados en ver personalmente como se construía un espacio específico para las actividades de rehabilitación. Estuvieron Donald Wilson, secretario ejecutivo de la Sociedad Internacional para el Bienestar del Lisiado de Nueva York (El Atlántico, 28 nov. 1957), Williams H. Brooks, experto norteamericano en poliomielitis que llegó a radicarse en Mar del Plata para trabajar por dos años en Cerenil (La Prensa, 24 ago. 1958) etc. Todas estas visitas eran anunciadas por periódicos locales y nacionales y era lo que otorgaba mayor solvencia, credibilidad y fortaleza a la obra de este Sanatorio Escuela, cuyos recursos económicos seguían siendo aportados por la comunidad.

Curso de Margaret Knott, una físico terapeuta famosa por la práctica y la enseñanza de la facilitación neuromuscular (Fuente Archivo Fotográfico Tesone, sobre 31, nov. 1961).

Se anexaron otras actividades a las ya mencionadas como fueron los cursos sobre poliomielitis que contaron con la presencia de destacados profesionales del extranjero, como Margaret Knott, una físico terapeuta famosa por la práctica y la enseñanza de la facilitación neuromuscular (Knott, Voss, 1970) También se otorgaron becas para estudios especializados de fisioterapia en el establecimiento DT Watson School Phisiatric en Pensylvania, como para otras especialidades como musicoterapia, en Inglaterra, terapia ocupacional, en Richmond, Virginia (EEUU), administración hospitalaria en Sao Paulo (Brasil), siquiatría infantil. Además se brindaron cursos para capacitar maestras en los conceptos básicos de la rehabilitación. La mayoría de las becas fueron otorgadas por la Organización Mundial de la Salud con el auspicio de la Oficina Sanitaria Panamericana.

Conjuntamente, parte del personal técnico fue preparado mientras transcurría la construcción del edificio, realizando cursos en diferentes países como fue en el Hospital Ortopédico de Copenhague, institución que en IV Simposio (1956) de la Asociación Europea contra la Poliomielitis contribuyó, por primera vez, a divulgar, en estos encuentros la importancia de la rehabilitación, de la marcha y la organización de centros de rehabilitación, presentando una descripción exhaustiva de los distintos métodos usados (Ballester Añón, Porras Gallo, Báguena Cervellera, 2013, p.90).

Gimnasio de CERENIL  (Fuente Archivo Fotográfico Tesone, sobre 85, 15 octubre de 1963.

Por último, otro aspecto distintivo tiene que ver con el rol que jugó la Iglesia católica en Centros como Cerenil. Si bien en materia religiosa, la Argentina tenía como antecedentes inmediatos las organizaciones de tipo benéficas y Alpi, donde el componente católico era importante, por lo menos en el caso de Cerenil, la situación no era tan directa. La presencia de la Iglesia católica se hacía sentir ya que algunos de los miembros de la Junta Directiva eran activos miembros de esa comunidad, pero aun así existieron también de otros credos, en este sentido Cerenil hacia explícita su adhesión a unos de los principios esbozados por la Organización Mundial de la Salud en cuanto a que “Toda persona tiene el derecho a ser atendida en su salud, sin discriminaciones políticas, sociales, raciales o religiosas o de cualquier sectarismos”. 

Por ello, al efectuarse un estudio de los planos del Sanatorio-Escuela de Cerenil, en el año 1952, se pensó en una capilla ecuménica, con la idea de que en un mismo lugar se efectuaran todos los diferentes oficios religiosos cambiando los símbolos de cada religión mediante un dispositivo giratorio. En relación a esto Juan Tesone (sep. 1964) recordaba que “Nos llevó varios años de lucha alcanzar ese objetivo. La amplitud de conceptos expresada por el papa Juan XXIII fue la que facilitó romper barreras y luego de prolongadas conversaciones con los máximos dirigentes de diferentes religiones, se logró, en diciembre de 1965, que se aceptase la realización de diversos cultos en la misma capilla de esta institución”.

Consideraciones finales

Cerenil y la mayoría de los centros de rehabilitación integral que le sucedieron fueron creados por organizaciones de la sociedad civil. Para médicos como Tesone, Pedro y Humberto Notti, José Francisco Luis Castiglione o Fernando Erneta la formación de estos centros era indispensable, y la tendencia a nivel nacional e internacional priorizaba la vacunación y no la rehabilitación. El interés en el entorno sanitario internacional por los aspectos sociales de la enfermedad comenzaron a vislumbrarse hacia mediados de la década de 1950, incrementándose su interés hacia finales de la misma década, razón por la cual estos médicos, que en su mayoría se habían formado en EEUU, replicaron la experiencia norteamericana acudiendo a la acción solidaria, de manera temprana en relación a los ejes que dominaban las agendas de las organizaciones internacionales y gubernamentales. 

Doctor Humberto Notti

El pensamiento dominante hasta avanzada la década de 1950 ponía el acento en todo lo referido a la prevención de la enfermedad. Estos profesionales comenzaron a alzar sus voces sobre las huellas que la poliomielitis había dejado, tanto en el aspecto físico como en el social, esto último involucró una lucha cultural por la integración de las personas con capacidades motoras diferentes que hasta el día de hoy continúa. Por otro lado, mostraron diferencias con las instituciones que les precedieron, en el caso de Cerenil, como de otros centros (por ejemplo, Mendoza). 

A diferencia de Alpi, no fueron instancias motorizadas por personas afectadas por este mal, tampoco tenían hijos con polio. Fuera por solidaridad o prevención, esta era una clara distinción que se sumó a que fueron organizaciones que expresaban diversidad religiosa, ideológica y hasta económica, donde el eje articulador eran estos médicos que mediante un accionar anclado en la credibilidad que despertaron pudieron nuclear, en torno a sus proyectos, diversos colaboradores oficiosos.
 
Dr. Humberto Notti, durante la inauguración del Hospital Notti.


De hecho, por ejemplo en el caso de Irpi, los doctores Humberto y Pedro Notti buscaron que fuera una obra gubernamental, laica, oficial pero al fracasar sus reiterados pedidos a las autoridades provinciales, debieron recurrir al apoyo de la comunidad, inaugurando así el primer centro de rehabilitación de este tipo que tuvo el país cuyos aspectos organizativos fueron similares a los de Cerenil (la diferencia es que este último construyó un predio bajo el nuevo enfoque). Lo expuesto señala claras diferencias con la obra de Alpi que se cimentó sobre el modelo de beneficencia donde la caridad cristiana teñía sus acciones. 

Los centros que surgieron a mediados del siglo XX, y que no fueron filiales de Alpi, hundieron sus raíces en la idea de que debían ser considerados como empresas “Con todas sus operaciones técnicas, comerciales, financieras, de seguridad, de contabilidad y administrativa, siendo el objetivo de esta empresa capacitar al lisiado para integrarlo o reintegrarlo a la comunidad” (Torre, 1963), pero además se entendía que la rehabilitación no podía pensarse en “términos de beneficencia” sino como una responsabilidad “ineludible e impostergable” de los gobiernos los cuales debían aceptar la “colaboración privada” (Tesone, 1967).

Vista aérea de Cerenil, actual Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur”. Gentileza Carlos Luis Mafferi para Fotos de Familia Diario la Capital

Para entonces, estas ideas ya habían comenzado a permear los capilares de las políticas gubernamentales. La rehabilitación integral podía ser oficial, privada y hasta tener un carácter mixto. Tal es así que como parte de las acciones de la Comisión Nacional de Rehabilitación del Lisiado (1956), dependiente del Ministerio de Asistencia Social y Salud Publica de la Nación se organizó el primer centro oficial de ese tipo en la ciudad de Buenos Aires que fue la base de lo que luego se transformó en Instituto Nacional de Rehabilitación del Lisiado. 

En enero de 1976, CERENIL cedió la administración del Sanatorio - Escuela al estado nacional creándose el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (INAREPS). A partir de ese momento la entidad vela permanentemente por el mantenimiento del objetivo con el que se construyó ese edificio. El 26 de marzo de 2008, al conmemorarse 50 años de la inauguración del Sanatorio-Escuela, hoy sede del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur, se impuso el nombre del Dr. Juan O. Tesone al mencionado establecimiento. El doctor Juan O. Tesone falleció en 1994.


Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (INAREPS) en la actualidad

Cabe recordar que el Dr. Juan Tesone fue Miembro de Honor de las Sociedades de Rehabilitación y Académico Honorario de varias entidades del extranjero; Organizador y Director de El Portal del Sol de Mar del Plata; Asesor Técnico del Instituto de Rehabilitación de Parálisis Infantil IRPI de Mendoza; Asesor Técnico del Centro de Rehabilitación para Paralíticos Cerebrales APANEC, de Córdoba; Asesor Técnico del Centro de Rehabilitación para Paralíticos Cerebrales de Salta; organizador y presidente de la Coordinación de Entidades Privadas de Rehabilitación CERBA, de la Provincia de Buenos Aires; primer Presidente de la Comisión Nacional Asesora para la Integración de las Personas Discapacitadas. En todos los casos, su desempeño fue ad honorem.

El INAREPS en la actualidad


La función del INAREP en la actualidad es rehabilitar de forma integral a las personas con discapacidad motriz y visceral cardio-respiratoria; promover la implementación de programas de promoción, prevención, rehabilitación e integración de las personas con discapacidad y capacitar al recurso humano.
 
Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur - INAREPS en la actualidad

Gimnasio del INAREPS en la actualidad. Gentileza Flickr
Gimnasio del INAREPS en la actualidad. Gentileza Flickr

Gimnasio del INAREPS en la actualidad. Gentileza Flickr
Pileta de natación del INAREPS en la actualidad. Gentileza Flickr
Pileta de natación del INAREPS en la actualidad. Gentileza Flickr
Pileta de natación del INAREPS en la actualidad. Gentileza Flickr
Pileta de natación del INAREPS en la actualidad. Gentileza INAREPS
Sala de rehabilitación del INAREPS en la actualidad. Gentileza Flickr


Fuentes:
Basado en el trabajo denominado “Los desafíos médicos, sociales e institucionales que dejó la poliomielitis: la rehabilitación integral en la Argentina de mediados del siglo XX” por Adriana Alvarez - Profesora, Departamento de Historia / Universidad Nacional de Mar del Plata; investigadora independiente, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Funes 3350, cuerpo 3. 7600 – Mar del Plata – BA – Argentina. acalvarmdp@gmail.com