martes, 28 de enero de 2014

FRANCISCO JOSÉ CHAUVIN

Francisco Jose Chauvin (1879-1935)

Una serie de fotos recibidas en el marco del proyecto Fotos de Familia nos recuerda que hubo en la ciudad un lugar paradisíaco llamado Villa Chauvín. El arquitecto Roberto Cova -con sus años de investigación y su memoria- nos ayuda a reconstruir la historia de aquel lugar y de su artífice, un florista que alcanzó el esplendor y tuvo un final trágico. “Se llamaba José Francisco Chauvin -dice Cova- y sabemos que era uruguayo e hijo de franceses. Llegó a Buenos Aires, aparentemente empezó de abajo y prosperó porque era un visionario”.

Villa Chauvin.Sus fondos creo, daban a lo que es hoy el Hospital de la Comunidad. Fuente Album Guía Mar del Plata 1927.Foto enviada por Carlos Fiore
Villa Chauvin.Sus fondos creo, daban a lo que es hoy el Hospital de la Comunidad. Fuente Album Guía Mar del Plata 1927. Foto enviada por Carlos Fiore

El comienzo de la historia de Chauvin en Mar del Plata debe ubicarse, según Cova, en la primera década del siglo XX, cuando compró 18 hectáreas delimitadas por las calles Juan B Justo, Matheu, Córdoba y una línea imaginaria entre Hipólito Yrigoyen y Mitre. Allí Chauvin, que contrajo enlace pero no tuvo hijos, construyó su residencia y, además de cultivar flores, trazó jardines paradisíacos ornamentados con fuentes y esculturas.

“Chauvin -dice Cova- era un visionario. Realizaba lo que se denomina “cultivo forzado”. Para ello había instalado calderas que llevaban calor a los viveros por túneles subterráneos”.

Además, tenía un local de venta de flores naturales en la Rambla Lasalle, la última de madera antes de la inauguración de la Bristol en 1913.

Locales en la Vieja Rambla - Decada del `10 Se destaca la floreria de Chauvin
Otra toma similar del mismo lugar. Postal Antigua - Circulada en 1915 - Rambla Lasalle Paseo Gral Paz

“La gente que deseaba visitar Villa Chauvin tenía que anotarse en dicho local y luego se la invitaba, previa selección. Se dice que el presidente Marcelo Torcuato de Alvear y su esposa Regina iban a tomar el té a los jardines de Chauvín”, comenta Cova.

En el año 1951 se pone en venta todo el predio que componía el parque del Chalet El Caracol”. Enviada por Eduardo Russo a Fotos de Familia

Además, el próspero florista tenía su local en pleno centro de la metrópoli, ya que en aquellos años era el abastecedor de la aristocracia porteña. Roberto Cova apunta que:

 “Todos los días a las 18 salía de Mar del Plata el “tren del pescado”. Una formación ferroviaria llegaba desde el puerto hasta la estación del ferrocarril con la carga de pescado que era despachada hacia Buenos Aires. Ese tren tenía vía libre, y en uno de sus vagones iban las flores de Chauvín, debidamente acondicionadas y humectadas para que llegaran frescas a Buenos Aires”.

Cuando a principios de la década del ‘30 comenzó a tomar cuerpo el proyecto de la ruta entre Mar del Plata y Buenos Aires, Chauvín se mostró entusiasmado con un proyecto que jamás llegó a realizar: el trazado de grandes jardines y parques a lo largo del camino.

Villa Chauvin.Sus fondos creo, daban a lo que es hoy el Hospital de la Comunidad. Fuente Album Guía Mar del Plata 1927. Foto enviada por Carlos Fiore

Cova recuerda que Chauvin se suicidó en 1935 por causas que sólo se conocen con grado de presunción. Los terrenos fueron loteados y dieron lugar a otras historias que Cova relata con abundancia de detalles pintorescos
 
El famoso chalet “El Caracol” se encontraba enfrente (por Córdoba) de la legendaria Villa Chauvin (Hoy Hospital Privado de Comunidad)”. Foto enviada por Eduardo Russo.

La residencia del florista fue demolida y en el predio avanzó la obra del Hospital Privado de Comunidad. Cova fija sus últimos recuerdos del lugar en la década del ‘60.

Jardìn Azul, dentro del parque, en el año 1948. Lo recuerdo con el nombre “El Caracol”. Sin embargo por el lugar que citan en anteriores fotos debe haber sido antiguamente la nombrada Villa Chauvin”. Foto familia de Griselda Hernàndez.


Los árboles centenarios que hoy embellecen los parques que subsisten en la zona fueron sembrados por Chauvín. Las esculturas y maceteros del Jardín Azul y Rojo -así se llamaban, de acuerdo a la tonalidad de la vegetación- salieron de aquel paraíso para ornamentar plazas de la ciudad. Y el barrio heredó el nombre de aquel hombre que soñaba con parques y jardines a la vera del camino entre Mar del Plata y Buenos Aires.



FRANCISCO JOSÉ CHAUVIN
FLORES NATURALES

La chacra 101 del ejido urbano de Mar del Plata es la rodeada por las avenidas Juan José Paso, Juan B, Justo e Independencia, y la calle Córdoba, En fecha que no conocemos pero que presumimos anterior a 1910, gran parte de esa chacra fue adquirida por Francisco José Chauvín, que siempre reemplazó su primer nombre por sólo su inicial.. ¿Quién 'era este señor cuyo apellido identifica a una zona de la ciudad? Intentáremos aquí y ahora dar respuesta a esa pregunta.

Villa Chauvin

El Diccionario Biográfico de Piccirilli, por lo pronto, consigna lo siguiente: Chauvin, Francisco José: oriundo de Buenos Aires, cursó estudios en el Colegio La Sallé, que más tardé continuó en Francia, donde concurrió a las clases del célebre diseñador Le Notre, Viajo por Europa y, de regreso en Buenos Aires, se dedicó de lleno a la floricultura. Tuvo sus magníficos viveros en Coghlan y Mar del Plata, que llamaron justamente la atención, falleció en Buenos Aires el 27 de agosto de 1935. La información, de todos modos, parece contener varios errores. Oportunamente escribimos al Colegio de La Salle. Sus registros incluyen a José F. Chauvin como alumno de primer año en 1893, pero los datos son contradictorios. Y en cuanto a Le Notre, a quien se deben los jardines de Versalles, vivió entre 1613 y 1700.

Y no hemos encontrado noticias sobre un sucesor más próximo en el Larousse du XXe. Siécle, edición parisina de 1931. Por otra parte, supimos de buena fuente que Chauvin nació en el Uruguay, el 22 de julio de 1879, hijo de Luís y Magdalena Lagrogerie, franceses. Llegó a Buenos Aires en 1882 y en 1902 fundó su florería en la calle esmeralda 771-779. Gerónimo Veramendi, que fue su cochero, nos dijo hace más de 30 años que Chauvin era uruguayo, hijo de franceses, y que sus comienzos, en Buenos Aires, fueron en extremo modestos. Que tuvo magníficos viveros en Coghlan y Mar del Plata es absolutamente cierto. Flores hubo muchas en su época, pero ningunas como las flores de Chauvin.

Francisco José Chauvin controlando sus plantas.

Su jardín marplatense llegó a abarcar unas 17 hectáreas separadas por la calle Paso —que entonces se llamaba Boulevard Sud—, comprendidas entre Matheu y Juan B. Justo, de Mitre a Córdoba. El señor Octavio Tomás Fanchi, que perfeccionó sus conocimientos botánicos en los cultivos de referencia, nos dijo al respecto que llegaron a trabajar allí hasta 60 ó más personas, y agregó que Chauvin, un enamorado de las plantas, después de haber organizado un establecimiento de floricultura se dedicó al cultivo de arbustos y confieras que importaba directamente del extranjero.

Y no sólo importaba especies florales y forestales sino que también tomaba para su atención a especialistas de diversas nacionalidades: japoneses, dinamarqueses, alemanes, suecos, según el tipo de vegetal que debían atender. Había cultivos al aire libre y bajo invernáculo: orquídeas, cyclámenes, calceolarias, en invernáculos fijo, y rosas y lilas «forzadas» —con floración anticipada por efectos del calor— en invernáculos desmontables. Cada uno de estos recintos poseía su propia caldera subterránea, y una bomba, también instalada bajo tierra, proveía de agua a todas las instalaciones.

 
Don José Chauvin y su esposa en Villa Chauvin. Foto del Arq. Roberto Cova. Revista Toledo con Todos

Tales «sótanos» son el fundamento de una especie de leyenda acerca de los «túneles» del Parque Chauvin. "De Paso a Matheu, el jardín era una Holanda", nos decía el señor Fanchi, que se refería también a los sombreados bajo los cuales florecían rododendros y azaleas. Y no podía olvidar una oportunidad en que la casa, cuando se dedicaba a los cyclámenes, ganó un concurso con 115 flores en una sola planta. En cuanto a las construcciones del establecimiento, el chalet del propietario se levantaba en la manzana hoy rodeada por Córdoba, San Luís, Azcuénaga y Larrea. Y sobre Córdoba, desde Azcuénaga a Juan B. Justo, las habitaciones para el personal, los galpones y las caballerizas. Desde la casa hasta el Jardín Francés, o Rojo —cuyo estanque para plantas acuáticas todavía existe, precisamente sobre la calle Mitre, cerrada en un largo tramo—, un camino de exposición mostraba confieras y arbustos de flor o follaje rojo.

Y el Jardín Azul hacía lo propio con los azules: delphinium, verbena, campánulas, y alrededor eucaliptus cinérea, cedros azules. Más allá, una fuente circular, con camino de piedras trabajadas y una Venus que pasó luego a la fuente de la Plaza San Martín. Y muchos marplatenses sabemos que todos los días del año, en el Tren del Pescado, que salía a las seis de la tarde, convenientemente embaladas, se enviaban a Buenos Aires las flores de Chauvin. Nuestro personaje, no muy alto, algo lleno, de tez blanca y pelo oscuro, con abundante bigote, siempre impecablemente vestido, alternaba con lo más granado de la sociedad porteña. Para conocer su quinta era necesario retirar tarjeta en el negocio de la Rambla, y luego un portero uniformado, después de recibir a los visitantes, los derivaba a un cicerone. Más directamente, el propio dueño de casa atendía a las visitas ilustres, como el mismísimo Presidente de la República, Marcelo T. de Alvear y su esposa Regina Pacini, a la hora del té.

"Chauvin era un visionario", nos dijo su ex capataz Paulino González. "Tenía fe en Mar del Plata. Pensaba que se arbolaría la Ruta 2 cuando se hiciera. Hombre impulsivo, no necesitaba leyes. Las leyes las hacía él".

Del primitivo sulky pasó Chauvin a un break con tiro de dos caballos, relumbrón de bronces y charoles, y luego a un Mercedes con chauffeur de uniforme. En los tres vehículos —conocimos más de un testigo— lo miraban pasar, a las once de la mañana, camino de la Rambla. Chauvin, evidentemente, además de ser floricultor era un hombre de negocios y sabía lo que era la rédame, en francés femenina y con acento en la primera e. Según un Larousse francés de 1899, la reclame es un artículo, insertado en un diario, que contiene ordinariamente el elogio pagado de un libro, de un negocio, de una industria, etc. Y tenemos a la vista un par de páginas de La Gaceta, una publicación porteña sin fecha, aunque por diversos motivos ia creemos próxima a 1930.
 
El jardin frances o rojo de la Villa Mitre realizado por Francisco José Chauvin.
El estanque del Jardin Francés es una constante en las fotos del sitio.

Este tipo de publicaciones hacía gala de un lenguaje almibarado, de un abuso de los adjetivos laudatorios, de un prodigar un elogio tras otro, de llenar carillas y carillas sin freno. Para La Gaceta, por ejemplo, Chauvin era un «conocido y apreciado floricultor, insigne artista de la forma, el color y el perfume cuyas bellísimas creaciones superan a las de la naturaleza, sin que su obra fecunda conozca límites en la insuperable fantasía con que ha dotado a nuestro ambiente de variedades florales maravillosas despertando no solo la general admiración sino el clamor por esas producciones verdaderamente encantadoras que antes no existían ni eran siquiera sospechadas en nuestro país». Y sigue la nota con alusiones a una energía extraordinaria, a una secuela de antecedentes aleccionadores, innumerables vicisitudes y no pocas dificultades iniciales…

Ernesto Sábato dijo, hace ya mucho tiempo, que tener un apellido francés en la Argentina, aunque el abuelo del portador haya sido carnicero en Lyon —o algo así—, era una garantía de cultura, modos, brillos y oropeles. Para La Gaceta, de sus orígenes franceses le había venido a Chauvin el sentido del buen gusto y la espontánea inspiración que se revelan en todas las manifestaciones de su inteligencia, así como aportaba lo suyo su esposa, Leopoldina Schreiber, nacida en Viena, donde impera una cultura que en mucho se asemeja a la de París, y la cosa sigue en términos parecidos.

Jose Chauvin junto a Leopoldina Schreiber. A la der. de chaqueta cazadora Chauvin.

Chauvin, sin duda, era una persona de grandes dotes y una extraordinaria capacidad de trabajo, pero a un suicidio se puede llegar de muchas maneras y no queremos entrar en detalles demasiado particulares. Diremos solo que nuestro personaje tuvo grandes problemas económicos, grandes deudas bancarias que no se pudieron satisfacer, tema que no es por cierto ajeno a los momentos en los que estamos viviendo. Y así declinó la estrella de F. José Chauvin, Hace ya mucho tiempo que se han secado sus flores. Por debajo de sus tierras suele aparecer, de tanto en tanto, cuando se excava, por algún motivo, trazas de lo que fueron sus pozos, sus calderas, sus conductos. Y por encima de ellas todavía hay algunas muestras de los que fueron sus jardines, sus árboles, sus ambientes. Y vayan estos recuerdos como un homenaje a su memoria.



Fuente:
Artículo publicado en el DIARIO LA CAPITAL el 12-12-10
Revista Toledo con Todos. F. José Chauvin Flores naturales. Por Roberto Cova

GRANJA LA MARUCHA

Un aspecto de las instalaciones de la granja La Marucha del Sr. Alfredo C. Dessein, una de las primeras experiencias de esa naturaleza en nuestro pais. El destacado ruralista fue un verdadero precursor de la industria papera en esta zona de la Pcia. de Bs.As. Año 1889


Alfredo Dessein, intendente de Mar del Plata en 1891, nació en Buenos Aires en 1860, hijo de un francés y una criolla. Se educó en un colegio francés, posiblemente el Colegio San José, y luego se desempeñó en varios empleos sin perder de vista el proyecto de instalar una granja modelo.

La Granja “La Marucha” de don Alfredo C. Dessein. Aparecen en la misma don Jacinto Peralta Ramos, su esposa doña Matilde Martinez Baya de Peralta Ramos, sus hijos Patricio, en medio de ambos de pie; Jacinto, Horacio y Raul, sentados en el suelo; Celina Peralta Ramos mas tarde Sra. De Arauz, en la silla; don Juan B Goñi, caracterizado vecino que fuera mayordomo de la Estancia Cabo Corrientes del Sr. Peralta Ramos y otras personas.

Vinculado por su matrimonio con María Martínez Bayá, la esposa de jacinto Peralta Ramos. Se trasladó a l\/lar del Plata e inició sus experiencias en la chacra limitada por Independencia, Córdoba, Paso y Juan B. Justo, con una superficie de unas 24 hectáreas. Sus cultivos de papas y de diversos cereales tuvieron éxito y Alfredo Dessein presentó sus productos en la Exposición de París de 1889, la magna muestra cuyo Símbolo fue la torre Eiffel. El éxito de la empresa lo movió a comprar la referida chacra, en la que se edificó un gran chalet -precisamente en él funcionó el jardín de infantes Nº 1 de la ciudad-, varios galpones con altillo y casas para el personal.

En frente se ve la arboleda del entonces Jardìn de Infantes Nº 1, que ocupaba toda la manzana ( Independencia, Catamarca, Vieytes y Larrea). Antiguamente Granja La Marucha-Foto enviada por Carlos Valentin Gonzalez a Fotos de Familia del Diario La Capital

Y cabe destacar que en la misma chacra está la manzana en la que actualmente se  abre el eslabón Nº 3 de Supermercados Toledo, en Independencia 4466. Esa finca fue conocida como Granja La Marucha -la esposa y la hija del propietario se llamaban María-, o simplemente La Granja. Dessein se rodeó de gran lujo, del que formaba parte su coche con lacayos de librea, y su vida rumbosa lo llevó a la quiebra, después de lo cual se trasladó a Mendoza donde falleció, en 1910.  


Cordón-cuneta en Av Independencia y Juan B Justo. La foto està sacada mirando hacia el centro por Independencia. Por la vereda par ( izq) se observa la arboleda de la ex Granja La Marucha- Foto enviada por Carlos Valentin Gonzalez - Fotos de Familia - Diario La Capital

Con respecto a la mencionada Granja La Marucha, escribe Roberto T. Barili en 1964: A menos de 3 cuartos de siglo de la iniciación de las actividades de la Granja La Marucha, el moderno establecimiento agropecuario del Sr. Alfredo C. Dassein, ignore la mayoría del vecindario las proyecciones extraordinarias de esa realización de aliento de un hombre de gran visión, que nació el 4 de julio de 1860 en la Capital Federal, en el hogar de los esposos Gustavo Dassein, francés y Benigna Mendoza, argentina.

En frente se ve la arboleda del entonces Jardìn de Infantes Nº 1, que ocupaba toda la manzana ( Independencia, Catamarca, Vieytes y Larrea). Antiguamente Granja La Marucha-Foto enviada por Carlos Valentin Gonzalez a Fotos de Familia del Diario La Capital

Viajó a Europa con sus padres siendo aún niño, en esa centuria frívola con una generación empeñada en sacar el mejor provecho posible de la vida breve, pero recorrida también por una poderosa ola de profunda sabiduría, de estudiosa seriedad y de impresionante esfuerzo científico.Todo contribuyó a modelar la personalidad del talentoso joven, que unía a la elegancia en el vestir, tan propia de aterciopelados marqueses, un afán de realizaciones extructurado en sólidos conocimientos.

Alfredo Dessein. intendente en 1891

Asi fué su preocupación primordial organizar y explotar su granja “La Marucha”. Había actuado como pagador de la Armada, durante casi un lustro y después de tesorero del Banco Provincia en Dolores y en Bahía Blanca. Contrajo enlace con la señorita María Martinez Bayá, y en el año 1887 se radicó en MdP para habilitar una granja modelo. Arrendó a Jacinto Peralta Ramos una fracción de la chacra 101, iniciando el 1ro, de mayo de 1888 la siembra de semilla de papa francesa importada.También sembró avena, maíz,lino y cebada. Presentó sus productos en la Exposición de París y obtuvo medallas de oro como premio.

Alentado por ese éxito adquirió una chacra limitadas por las actuales calles Av. Independencia, Juan José Paso, Córdoba y Boulevard Juan B. Justo,instalando la granja La Marucha,que adquirió extraordinario impulso.


Año 1960. El Jardín de Infantes N° 1 “Tambor de Tacuarí” funcionó en la manzana comprendida por la Av. Independencia, Vieytes, Larrea y Catamarca en lo que fuera el casco de Granja La Marucha de Dessein. Agudizando la vista, en el claro del centro de la foto se puede ver la ochava de la esquina N° 4 de independencia y Vieytes en la que se distingue el cartel “BAZAR” del comercio e mi familia. Carlos Valentín Fernández Rivero

Fué elegido Intendente Municipal en el año 1891, y después de desempeñar breve tiempo ese cargo, renunció, para dedicarse por completo a las actividades de la granja. Tenía genio y figura, pero vinieron años malos y debió hacer entrega de sus bienes, lo que lo afectó profundamente.Su salud se resintió y se trasladó a Mendoza donde falleció el 10-9-910. Fué sin duda el Sr, Dassein uno de los pioneros de la industria papera y de otras actividades agropecuarias conquistando un puesto destacado en el historia marplatense.

Descripción de la Granja en 1891:

En el número 8 del periódico El Marplatense, del que era director Eduardo García Henares, de fecha domingo 8-2-891,que hizo su aparición cuando dejó de publicarse el semanario local El Eco, del que fue propietario Casildo Villar, cuyo nombre lleva una calle de Mar del Plata por iniciativa del profesor Luis A. Falcone, auspiciado por el bloque Socialista del H.C. Deliberante; se publica la impresión de un partidiario acérrimo de la agricultura , sobre la Granja La Marucha. Decía el periódico mencionado:


Granja La Marucha circa 1890. En la esquina que mira al este de Catamarca y Vieyte. Fue demolida en 1968. Revista Toledo con Todos. Julio 1999

El establecimiento tiene (1891) 200 cuadras sembradas de trigo, avena, maíz, papas, alfalfa y 2 grandes quintas donde no falta ninguna clase de verdura.Se ha dado principio a la trilla, habiéndose obtenido, a pesar de ls constantes lluvias y mal tiempo, unas 1500 bolsas de trigo francés y saldome de la mejor calidad.El edificio para caballerizas que se libró al servicio ese día, presentaba un magnífico aspecto. Tiene 40 metros de largo por 10 de frente y se compone de 2 pisos: el alto destinado para granos y pasto, y el bajo con 40 pesebres y bocks.

Son dignos de mención los siguientes animales:

Indien , soberbio padrillo percherón, tordillo. negro importado, de 4 años y 1,70 mts. de altura.
Hércules , padrillo de carrera , hermoso animal de 3 años.-
Cinco yeguas percheronas importadas: Margot; L’Amie; Bijou; Cocotte; y Pellotte.-
Francesita, potranca de 4 meses nacida en la granja, hija de Indien y Pellote.
Bebe, soberbia potranca de 5 meses y de 1,20 mts. de alto, nacida en la granja, hija de Indien y Margot.
Cuatro magníficas yeguas oscuras importadas de tiro liviano, llamadas Hirondelle; Violette, Grissete y Toinon.
Nicola, toro holandés importado.
Hibma V., vaca holandesa pura, fue enviada a la Exposición rural,por su anterior dueño, obteniendo un 2do. premio.
Chiche y Toutou, 2 burritos andaluces importados, de 90 cm de altura, tiran en yunta o solos.

El cronista sigue diciendo, que podía seguir enumerando todo lo que vió, pero dice, me concretaré en decir, que había toros y vacas holandeses, varias yuntas de caballos mestizos y otros animales que no pude anotar, por que el cicerone, invitó a pasar al galpón del movimiento, en el mismo, aunque no está concluido, encierra algunas máquinas, segadoras, prensa para pasto, carpidoras, desgranadoras, arados etc., y en el mismo galpón esta instalado el taller de herrería.

Ex Granja La Marucha- Jardín de Infantes N°1 "Tambor de Tacuarí” 

En el edificio principal de los gallineros donde están las razas finas se compone de 2 pisos, el bajo para incubadoras y madres artificiales y en el alto está la máquina de engorde y jaula para las aves.

Tiene además 30 gallineros y 5 faisaneras, que encierran 3 clases de faisanes: Dorado, Plateado y Del Bosque. Entre las gallinas se puede observar las siguientes razas; la Catalana, Houdan, Brahama, Potra, Dorhing, Langeham y otra. De allí se pasó a otro galpón de 2 pisos, el alto para maíz y el bajo para varias razas de cerdos.

Además cuenta el establecimiento con las siguientes poblaciones:

Un bonito chalet, habitación del Sr. Dessein.
Casa del mayordomo.
2 galpones para semillas.
4 casas para peones.
5 galpones de madera y algunas otras poblaciones.

Es aquello un pueblito, trabajan actualmente unos 200 peones, y podríamos darle el nombre de Villa Marucha.

Entre las personas que han visitado la granja en ese mes, se pueden mencionar a: Mariano Unzué y Flia.; Bustamante y Flia.; Dr. Areco y Flia.; Heraclio Hillner; Emilo Villanueva; Martinez de Hoz; Rigal e hijo; García Alvarez y Flia.; César Gascón; Ovidio Zubiaurre; Dr. Botana; José Luro; Ramos Mejía y Flia.; Jacinto Peralta Ramos y Flia.; C. Otamendi; E. Urribal; Pedro Areco etc.

Vereda impar de Independencia al 4300 ( entre Vieytes, que es donde estaba parado el fotógrafo, y Larrea) Al fondo el cruce con la Av Juan B Justo. 1951. Se nota la arboleda de la granja La Marucha. Lic. Angel Somma

Continúa el cronista: habíamos elegido por esa casualidad el día y la hora, en que también visitaba el lugar a invitación del Sr. Dessein, el Presidente de la Nación, Dr. Carlos Pellegrini, acompañado por los señores, Verdier, M. Guerrico, Antonio Rocha, el Dr. Bunge, Jacinto Peralta Ramos, y Eusebio Cabrera. El cronista firmó esta nota con el seudónimo “Progreso”.

Comenta el Lic. Angel J. Somma: A las hijas del Intendente Juan B.Goñi. las conocí hace muchos años por intermedio de la familia Pezzati, (Rivadavia 3529-35), las mismas vivían enfrente, y ellas me han obsequiado diversos elementos como libros, diarios de época etc. y como una vez comenté,tengo su lapicera, y su sello de lacre. La familia Goñi conocía perfectamente la Granja La Marucha, y la describen al Sr. Roberto T. Barili, quien posteriormente en 1964 lo publica, y dice así:

La finca estaba totalmente cercada (año 1900), por ligustros; en la entrada principal, había un gran portón de alambre grueso, cruzado por grandes franjas de hierro. Daba acceso a un camino abovedado, circundado por hileras de aromos; a la derecha media manzana con frente a la que es hoy Av. Independencia y Juan B. Justo, grandes plantios de guindos; a la izquierda del camino de la entrada principal, el chalet, rodeado de un amplio jardín con pequeños canteros cubiertos por violetas francesas; 2 grandes piletas en cuyo centro emergía algo así como un pedestal en el que se enroscaban hiedra y helechos y en cuyas aguas había gran cantidad de pescaditos de colores e infinidad de plantas acuáticas. Palmeras y magnolias que aún hoy subsisten completaban la ornamentación de ese magnífico jardín.

La arboleda que se observa pertenecía a Granja La Marucha . Esta foto debe ser de aprox 1943. Foto enviada por Carlos Valentin Gonzalez Rivero a Fotos de Familia del Diario La Capital

El chalet estaba edificado en una pequeña loma y a su frente todo cubierto de césped. La entrada principal daba a un gran vestíbulo de vidrios blancos y azules. A la derecha, el comedor con un gran ventanal al camino de entrada. Ambiente amplio con una gran estufa mural de mármol gris y blanco. Una puerta que daba acceso a un pasillo conducía al antecomedor. A la izquierda otro ambiente espacioso, con 2 ventanas al jardín, destinado a escritorio y frente al pasillo, un toilette. Una gran escalera de mármol llevaba a la bodega del subsuelo, recubierta totalmente de azulejos blancos.

Trasponiendo el pasillo, se llegaba a la cocina de baldosas rojas. En otros de los ángulos del chalet se iniciaba otro camino de piedra que llevaba a un galpón, con entrada de acceso por Juan B. Justo. Era muy amplio; entraban por allí carros, animales y majadas.
Hacia la izquierda había una casa habitación construída totalmente de piedra donde habitaba una distinguísima familia de tradicional estirpe criolla, cuyo padre era encargado de toda esa parte, se llamaba Albariño, en la actualidad hay 2 descendientes del aquel hogar: Mercedes y Elena Albariño”.


FUENTES:
Alió, Enrique: "Historia de Mar del Plata. Mar del Plata, 1920."
Roberto Barili - "Mar del Plata - Ciudad de America para la Humanidad"- pag. 265 y 266.
Lic. Angel J. Somma – Fotos de Familia del Diario La Capital

viernes, 24 de enero de 2014

HOTEL SAINT JAMES



Hotel Saint James,febrero de 1919. - Foto enviada por Ignacio Iriarte a Fotos de Familia del Diario La Capìtal


Hacia el sur, se abría un camino entre las rocas que conducía a la Torre Belvedere (hoy llamada Torreón del Monje, un curioso edificio de estilo castillesco, con una torre almenada, donde años más tarde se practicaría tiro a la paloma. 

 
Sector denominado Punta Piedras. Al fondo el hotel Saint James. Año 1912. Gentileza Pasqualino Marchese.
Vista del Hotel Saint James. Año 1905.
Foto de 1905 donde se aprecia el original hotel Saint James,Foto enviada por Rodolfo Oscar Durrosier a Fotos de Familia del Diario La Capital
Playa Saint James – Luego Playa de Los Ingleses – Hoy Varese – Vemos el incipiente camino desde La Torre Belvedere (Torreón)”. Enviada por Jorge Redondo a Fotos de Familia Diario La Capital

Playa de los Ingleses y Hotel Saint James en el año 1924 - Foto enviada por Jose Lago.a Fotos de Familia del Diario La Capital


Hotel Saint James visto de sur a norte. En la playa, precarias construcciones de madera y un bote”. Enviada por Néstor Sagasti a Fotos de Familia del Diario La Capital
Otra antigua postal del abandonado Hotel Saint James. Colec. P.E. Lezica. Lic. Angel J. Somma

Y más hacia el sur, adonde no existían casi construcciones, frente a la Playa de los Ingleses un grupo de inversores británicos intentó construir hacia 1890 el monumental Hotel Saint James, edificio que quedó trunco luego del Pánico de 1890, y abandonado sin terminar sería demolido recién en 1923.


Postal de Casa Rey. Explanada Sur vista al Hotel Saint James y con el mismo nombre el hotel de abajo 1912 enviada por Rodolfo Oscar Durrosier a Fotos de Familia del Diario La Capital
Postal de Casa Rey del Hotel Saint James y Playa de los Ingleses
Postal de Casa Rey.Hotel Saint James.
Postal Antigua – Playa Saint James (Playa de Los Ingleses) y Confiteria Centenario, Hoy, Bahía Varese.
Tambien se observa el inconcluso Hotel Saint James – Enviada por Jorge Redondo a Fotos de Familia

El inconcluso Hotel Saint James, ocupaba 4 manzanas en el sector que hoy están las torres de Manantiales, Según Arturo Alió, los hijos de John Bull, buscaron una playa solitaria, hermosa y agreste para realizarlo; según el arquitecto Cova, eligieron ese terreno y convocaron a los irlandeses Thomas Duggan y Santiago Graham, y figura también Duarte Carres, aunque este último, se duda de su existencia.

Hotel Saint James - Foto imagen enviada por Fernando Walter Rodriguez de un folleto promocional de joyería Scasany a Fotos de Familia del Diario La Capital
“Hotel Saint James-Foto enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia
Domingo Santini (bisabuelo) junto a otros trabajadores. Mi bisabuelo limpiaba los ladrillos x 50 ctvos.Imagen de Maria Teresa Berretoni enviada a Fotos de Familia del Diario La Capital

“Hotel Saint James y restaurante en la playa, donde luego habría un hotel que llevó el mismo nombre”. Enviada por Néstor Sagasti a Fotos de Familia del Diario La Capital
Hotel Saint James, que nunca fue terminado y terminó siendo demolido. Un restaurante en la entonces despoblada Playa de los Ingleses. Enviada por Carlos Alberto De Adá a Fotos de Familia del Diario La Capital

Vista del hotel Saint James desde Playa de los Ingleses

Se reune el capital necesario y se conmienza en la década del 80 la construcción de este grandiosos edificio, que fue levantado con materiales de la mejor calidad. En 1888, figuraba como único propietario Santiago Graham, (aparece escrito también como Gaham) cuando fueron paralizadas las obras.

 
Derrumbe de un segmento de la Explanada Sud frente al Hotel Saint James. Año 1913″. Foto enviada por Miguel Solari a Fotos de Familia del Diario La Capital
Hotel Saint James,febrero de 1919.-Foto enviada por Ignacio Iriarte a Fotos de Familia
Vista desde los balcones del Hotel Saint James. Archivo Caras y Caretas. Año 1919.


Había problemas con las escrituras de propiedad del terreno, se dice que se equivocaron y construyeron en un lote aledaño, al original, además de la quiebra comercial de los propietarios, esto condujo a dejar abandonada la obra hasta que la demolieron en 1923, según el Arq. Roberto Cova, la tradición oral dice que el contratista era Domingo Santini y que fue presionado por los obreros por el pago de sus salarios, y este desapareció de sus lugares habituales y regresó a su país, Italia.

“Entrada principal del Hotel St James,abandonado hace 30 años”.Febrero de 1919.(AGN)
Foto de Ignacio Iriarte
El inconcluso “Hotel Saint James”, se observa lo avanzado de su construcción, en primer plano la estatua de “Mujer Bañándose”, en su ubicación original en la “Explanada Sur”". Enviada por Enrique Mario Palacio.
Vista de la entrada al Hotel Saint James desde Playa de los Ingleses.
Torreón del Monje en la década del 70. Postal enviada por Darío Gaitán a Fotos de Familia del Diario La Capital

 
Fuentes:
Fotos de Familia del Diario La Capital – 
Investigación histórica Lic. Angel J. Somma