sábado, 25 de agosto de 2018

MUELLE CLUB DE PESCA MAR DEL PLATA


Postal: “Muelle Club de Pesca”, enviada el 18 de Enero de 1930. 
Enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia del Diario La Capital

El embellecimiento de nuestra ciudad estuvo en gran parte apoyado sobre la construcción de obras de gran importancia, llevadas a cabo por espíritus emprendedores. Tal es el caso del Club de Pescadores de Mar del Plata. Montar un muelle de 300 metros de extensión, cuyos últimos treinta metros están comprendidos por un edificio de dos plantas expuesto a las agresiones marinas… fue una obra de astucia y eficacia digno de los años 1925-1927.

Destrucción de la Pileta y muelle Lavorante - Foto de Mateo Bonin  del día 2 de abril de 1924 - Enviada por Enrique Palacio a Fotos de Familia del Diario La Capital
Piletas y muelle Lavorante destruídos por el temporal del 2 de abril de 1924. Imagen enviada por Héctor Villagra a Fotos de Familia del Diario La Capital

Por aquella época, los aficionados a la pesca habían visto frustrada la práctica de este deporte al derrumbarse, debido a los embates del mar y la estocada de un violento temporal, el viejo muelle de madera conocido con el nombre de Lavorante. Siendo la pesca uno de los principales atractivos veraniegos, los amantes de este entretenimiento conciben la idea de unirse con el objetivo de conformar una comisión que lleve adelante las gestiones para construir un nuevo muelle. Es así como queda constituido, el 25 de octubre del año 1924, el Club de Pescadores de Mar del Plata. Fomentar el deporte de la pesca seria el fin principal que debería perseguir los primeros directivos. Ellos eran:

Presidente: Sr. Hernán Ayerza.
Vicepresidente: Sr. José M. Madariaga.
Secretario: Sr. Alfredo Schneider.
Prosecretario: Dr. Gerardo Araujo.
Tesorero: Sr. Luis Dufaur.
Protesorero: Sr. David Costaguta
Vocales: Ing. Armando Palmarini, Sr. Alberto Wuille Bille, Sr. Gastón Lalanne.
Suplentes: Señores V. Criado Pérez, B. Ortiz Basualdo, Roberto H. Wilde, Bernardo Fernández Cayol.

Un año después, el 5 de marzo del año 1925, la entidad obtuvo la aprobación de sus estatutos y la correspondiente personería jurídica. El entusiasmo despertado entre la élite veraniega fue extraordinario, lo que contribuyó al rápido desarrollo del Club. Se emitieron, en un comienzo, 250 acciones fundadoras debido a las numerosas solicitudes de ingreso. La Comisión Directiva emitió una nueva serie de 50 acciones de 500$, debiendo los nuevos socios pagar un agregado de 500$ en calidad de cuota de ingreso. Siendo una institución puramente deportiva, los beneficios se dedicaron al mantenimiento, mejoras y ampliaciones del nuevo muelle.
 
Construcción del Club de Pesca de Mar del Plata. año 1925. Nota de Revista Caras y Caretas. Imagen gentileza Lic. Angel Somma
Construcción del Club de Pesca de Mar del Plata. Año 1925. Nota de Revista Caras y Caretas. Imagen gentileza Lic. Angel Somma
El remanente se utilizó para beneficencia. Preparados los planos de la obra, el proyecto se concreta y comienza la instalación del muelle de pesca en el espigón que queda frente al Club Mar del Plata. El acceso se hace por una explanada, en la que se instalan las obras para dar comodidad a los paseantes. A continuación se edifica el restaurante y confitería con una construcción que simula el casco de un buque. Las galerías, para uso exclusivo de los socios del Club, tienen una amplitud de 4 metros en cada lado. Sobre la terraza, en un espacio anexo al servicio de restaurante y confiterías e instala una oficina meteorológica compartiendo otras dependencias para los socios y amplios toilettes.

Socios y autoridades fundadoras del Club de Pesca MDP el 8 de enero de 1927. En el centro de sacon negro y bigotes mostachos se encuentra su presidente el Sr. Hernan Ayerza.
El presidente Marcelo Torcuato de Alvear y Regina Paccini junto a autoridades del Club Mar del Plata en la inauguracion del Muelle del Club de Pescadores. Caminando con Regina se encuentra el intendente municipal Rufino Inda. Imagen gentileza Revista Toledo con Todos
El presidente Alvear en el Club de Pesca. Detrás, Club Mar del Plata”. El segundo a la derecha es el intendente Rufino Inda. Imagen de Anselmo Vita para Fotos de Familia del Diario La Capital
Inaguración del muelle pescadores en 1927 . En la foto está esta el presidente Marcelo Torcuato de Alvear, entre otros, . Imagen del Lic Angel J. Somma para Fotos de Familia del Diario La Capital
"La esposa del primer magistrado, doña Regina Paccini de Alvear, paseando por la Rambla, en compañía del Intendente Municipal , Sr. Rufino Inda." Foto Mateo Bonnin. Revista Atlantida, enero de 1927. Gentileza Vicky Mardel

El público puede visitar el muelle mediante el pago de una modesta suma, la que se destina al mantenimiento del mismo. Sin lugar a dudas que este proyecto provocó gran entusiasmo, y su ejecución representó un notable progreso en el embellecimiento del balneario. Comenzando con una primera sección de 7 metros de ancho, y 15.50 mts. en la plataforma de entrada, el largo total del muelle se proyectó de 230 mts. 

Pero en vista del gran número de socios nuevos, la Comisión Directiva del Club resolvió extenderlo 30 mts. más, a los que se agregarían otros 40 mts. en mayo de 1926, transformándose en una magnífica estructura de 300 mts. de largo. Para el 5 de Abril ya se había construido la primera parte, estimándose el costo total de la obra en $225 mil. La construcción, de cemento armado en su totalidad, estuvo a cargo de la empresa argentina de Garbarini, Mener y Gorostiaga.


Inauguración del Club de Pesca de Mar del Plata . Foto cedida por el Club de Pesca de Mar del Plata a Fotos de Familia del Diario La Capital
El presidente Alvear y Regina Paccini junto a autoridades del Club Mar del Plata en la inauguracion del Muelle del Club de Pescadores. Imagen gentileza Revista Toledo con Todos

El 8 de enero del año 1927 se concreta el sueño: se inaugura el muelle con la presencia del Presidente de la República, Marcelo Torcuato de Alvear, a quien acompañaba su esposa, Regina Pacini, así como los ministros Justo y Mihura, el Intendente Municipal, Rufino Inda, y numerosos invitados especiales. Una guía veraniega así describe el momento: El Club de Pescadores ha respondido con generosidad, construyendo sobre el muelle un hermoso edificio: para restaurante y solarium, que es uno de los lugares preferidos para los veraneantes. El salón comedor: es la propia vista del océano, que se percibe a través de amplios y bajos ventanales.


Club de Pescadores. Se ve a los pescadores y a los turistas con su cabeza cubierta, solo no lo hacen los dos curiosos bañistas. Como fondo el Grand Hotel y el hotel Bristol “. Imagen enviada por Carlos Alberto de Adá a Fotos de Familia del Diario La Capital
Desde el muelle del Club de Pesca, el barrio chino, parte de la Rambla Bristol, el hotel Bristol y su anexo. Postal enviada por José Alberto Lago a Fotos de Familia del Diario La Capital
Postal del Restaurant del Club de Pescadores. Enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia del Diario La Capital
Salón Comedor del Club de Pesca en Año de su inauguración 1927 Archivo General de la Nación y Supl. Revista La Semana de Mar del Plata.
Salón Comedor del Club de Pesca en la actualidad, sin cambios a la vista.

Cualquiera sea el lugar en que se coloquen los comensales, puede ser dominado el panorama del mar, el de la rambla, la prolongación de ésta hacia la explanada. En cuanto al salón de recepciones, que ocupa la parte alta, es aún más amplio. La parte baja, en toda la amplitud del espigón, está reservada a pescadores, y es fama que este sitio es el más propicio para este deporte por la abundancia de las mejores especies. La impresión que produce el edificio es el de un trasatlántico anclado en las puertas mismas de la rambla.

Club de Pesca y cimientos del hotel que nunca se construyó en playa Bristol. Postal coloreada enviada por José Alberto Lago a Fotos de Familia del Diario La Capital
Club de Pescadores. Imagen sacada desde lo alto del Club Mar del Plata. Se puede ver los cimientos de un gran hotel que iban a construir sobre la playa y que se extendía a ambos costados del mencionado espigón. Decada del 30. Imagen enviada por Julio Benavidez a Fotos de Familia del Diario La Capital
Muelle del Club de Pesca embanderado y construcción inconclusa sobre la playa. Imagen de Anselmo Vita enviada a Fotos de Familia del Diario La Capital
Muelle del Club de Pesca y cimientos de obra inconclusa. Imagen enviada por Mauro Rodríguez a Fotos de Familia del Diario La Capital

La proa, es decir la parte reservada al comedor y salón de baile, comunica mejor esa impresión de noche, cuando a través de los cristales los haces de luz convergen hacia la rambla y dan al club un aspecto mágico. Sin lugar a dudas, el hechizo y la elegancia de la Belle Epoque habían teñido de un colorido encanto a esta obra arquitectónica que perdura en el tiempo.

Muelle del Club de Pescadores. Fuente Delcampe.net. Enviada por el Prof. Julián Mendozzi a Fotos de Familia del Diario La Capital
Pescadores sentados sobre el muelle. Año1932
Pescadores sentados sobre el muelle. Año 1932.

La clásica pesca del pejerrey abundaba en la década del 20, como en nuestros días, con la compañía de otras especies, corvinas, meros, rayas, bagres, pescadillas, borriquetas, brotólas, congrios, peces elefantes y palometas constituyendo la representación más habitual de la fauna marina al alcance del pescador apostado en el muelle. Numerosas corvinas negras y varios tiburones, algunos de 200 kilos, se hicieron presentes como ejemplares de la pesca mayor lograda en esta zona. Según las versiones, la zona aledaña al muelle era cebada por un empleado del Club. Lo cierto es que la pesca abundaba, proporcionando verdaderas fiestas a los aficionados al deporte.

Hay un proyecto para realizar algunas reformas en el muelle, dado que la particular bondad de la vieja construcción así lo permite. El espigón está dividido en secciones, islas, y no constituye una estructura rígida continua. El edificio, la plataforma, el sistema de sostén y pilotaje son partes que están separadas unas de otras. Esto ha impedido que la estructura se agriete: las secciones juegan individualmente en los constantes movimientos del mar. De todas maneras, el tiempo fue desgastando los materiales, a lo que debe sumarse la imprevista colocación de un cartel en la parte superior, el que agrega peso y actúa como palanca de viento. Por tales razones, el ingeniero Alberto Lagrange, un notable especialista y ferviente defensor de nuestras costas, ha propuesto la realización de refuerzos, los que serán llevados a cabo por la empresa constructora Carlos Federico.

Vista total del muelle de pescadores. Se lee el cartel de la confiteria al final del mismo. Año 1943. Imagen enviada por el Lic Angel J. Somma a Fotos de Familia del Diario La Capital
Muelle Club de Pescadores y Club Mar del Plata. Año 1948. Enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia del Diario La Capital

El trabajo consiste en la colocación de columnas y puentes de sostén con el fin de reforzar la base del muelle. Ya se han construido los cinco pórticos previstos y se espera continuar luego de la temporada veraniega, para no perturbar a los visitantes. Muy pocos son los cambios que se produjeron desde la inauguración del muelle, aunque sí fueron diversas las utilidades que se le dieron. La primera y esencial función fue la de albergar a los socios del Club de Pescadores, para que se sentaran cómodamente en la terraza del, extremo, sobre el mar, y pescaran o realizaran competencias deportivas. 

También resulta imposible olvidar la celebración de bailes y festejos muy famosos.Viajando en el tiempo, quedan muy atrás aquellos años de lujo y diversión aristocrática. Pero nuestro muelle sigue siendo un paseo tradicional para marplatenses y turistas, sobre todo en el tibio atardecer del verano, cuando la brisa del mar no deja de acariciar sueños. En la Guía Social de Mar del Plata del año 1927 referente al Club de Pesca Mar del Plata, se podía leer los siguientes datos:

 
El Presidente del club don Hernan Ayerza junto a un tiburon de 180 Kg. capturado en el muelle. Guía del pescador, editada por Casa López, Mar del Plata 1931.Talleres Gráficos La Capital. Imagen enviadad por Ignacio Iriarte a Fotos de Familia del Diario La Capital.

El presidente del Club de Pesca MDP don Hernan Ayerza llevó su trofeo a su nueva casa denominada Villa Ayerza sita en Tucuman y Av. Colon. Construida por Alejandro Bustillo. Año 1931. Imagen editada. Foto original enviada por Marcelo Nougues a Fotos de Familia del Diario La Capital

A trescientos metros dentro del mar, se halla situado con lujosas instalaciones, el Club de Pesca de Mar del Plata, que preside el señor don Hernán de Ayerza. Sus conspicuos socios, se dan al placer de la pesca con todo entusiasmo, y rivalizan entre sí, para ver quien obtiene de las entrañas del mar, la mejor presa. El Excmo, señor Presidente de la Nación, doctor Marcelo Torcuato de Alvear actúa de Presidente Honorario del Club de Pesca, y, amantísimo cultor de los deportes como es, no podía dejar de pertenecer a esta distinguida institución, que reúne en su seno a caracterizados miembros de nuestro gran escenario social. 

Los salones de que dispone el Club de Pesca, amplios y suntuosos, donde la nota de buen gusto se destaca en todo, se ve concurridísimo en todas las fiestas que realiza, donde la belleza y el lujo de las damos y niñas de nuestra sociedad, juegan lucido y destacado papel. El servicio de confitería, que no puede ser mejor, se halla atendido personalmente por D.P.Conti. La Comisión Directiva y la Secretaría estaba ubicada en calle San Martín Nº 2670 (Edificio Club Pueyrredón).

Las diferentes publicidades


El primer cartel publicitario del Muelle del Club de Pescadores fue el de La Copelina puesto en los laterales de la escollera por la década del 20. Tambien supo estar en la decada del 50 la publicidad de Sergi. Mas adelante la empresa La Copelina cerró a fines de la década del 50, por lo tanto, en la década del 60 al 70 la publicidad de Gancia es como reconocemos a la escollera los de esa época. En los años 80 se puede ver la publicidad de Alfajores Balcarce, y en los 90 la de Celusal; en el 2001 no hubo cartel y aunque quisieron hacer propaganda de Mar del Plata fallo la gestión. Fue entonces que desde el 2002 hasta que fue retirado estuvo vigente la publicidad de cerveza Quilmes, que tenia vigencia hasta el 2017. 


Antes del cartel de Gancia, Balcarce y Quilmes, el muelle del Club de Pescadores exhibía una publicidad de La Copelina, Foto enviada por José Alberto Lago a Fotos de Familia del Diario La Capital
José Gómez y flia.-25 marzo de 1951. Publicidad SERGI al lado del cartel de Gancia.  Imagen enviada por la Arq. Mirta Sinardi a Fotos de Familia del Diario La Capital
Muelle del Club de Pesca en el año 1952. El hombre de la derecha es Anibal Mendart. Puede observarse el viejo cartel de Gancia”. Imagen de Mary Mendart enviada a Fotos de Familia del Diario La Capital
La Municipalidad obliga a sacar las pantallas publicitarias del espigón según se dice para preservar el paisaje natural costero de Mar del Plata. El intendente Gustavo Pulti y el Presidente del EMTUR Pablo Fernández suscribieron un convenio con el presidente del Club de Pesca Rubén Angel Caro y acuerdan ceder la baja del cartel a cambio de la explotación del playón de estacionamiento frente al Club.

Muelle del Club de Pesca Mar del Plata con la publicidad de Gancia. Imagen de una edición con fotos y postales de Mar del Plata realizada por Casa Moroni con la colaboración de Eduardo Rigio, Delfin Oscar Gutierrez, José M. Martiarena, Roberto T. Barili, José A Fernández Balado y Alberto Peralta. Enviada por Nora Abrego a Fotos de Familia Diario La Capital
Muelle del Club de Pesca Mar del Plata con la publicidad de Balcarce
Muelle del Club de Pesca Mar del Plata con la publicidad de Celusal
Muelle del Club de Pesca Mar del Plata con la publicidad de Cerveza Quilmes. Año 2011
Muelle del Club de Pesca con la publicidad de Mar del Plata. Imagen Revista Aire Libre
Muelle del Club de Pesca sin publicidad 

Este playón perteneció al Club históricamente al ser parte del obrador del mismo. En el 2007 los concejales dan la orden de sacarlo y el club prometió hacerlo en los primeros días de Diciembre hasta que quedó como se ve en la actualidad.

Muelle del Club de Pesca en la actualidad. Año 2019. Imagen gentileza 0223

Muelle del Club de Pesca en la actualidad. Año 2019. Imagen gentileza 0223


No obstante después de 8 años, Quilmes regresa en el 2019 con su mítico cartel al muelle del Club de Pesca Mar del Plata, un lugar icónico para la ciudad. El principal objetivo de la marca con el regreso del cartel es volver a poner en valor un clásico argentino de Mar del Plata y continuar aportando a la comunidad marplatense, trabajando en conjunto con el Club de Pesca Mar del Plata, para devolverle a la ciudad un espacio emblemático para la ciudad. Comentó durante la inauguración oficial, Giannina Galanti Podestá, Directora de Marca de Quilmes.

“En la búsqueda de Quilmes en volver a espacios clásicos y populares argentinos, no podíamos dejar de estar en este lugar tan representativo e icónico para todos los marplatenses y turistas. Nos da mucho orgullo volver”

Para el Club de Pesca Mar del Plata es recobrar una “tradición”. Las autoridades de dicho club destacaron que “gracias a la vuelta de Quilmes, a la fachada, pudimos mejorar un edificio emblemático de la ciudad y reconstruir el muelle, un espacio muy valorado par toda la comunidad.”


Imagenes del Club de Pescadores en la actualidad

Club de Pesca Mar del Plata en la actualidad
Aérea de playa Punta Iglesia y muelle del Club de Pescadores.
Vista desde la playa Punta Iglesia del Muelle del Club de Pescadores.
Vista desde la playa Bristol del Muelle del Club de Pescadores. Imagen de 0223

Espigon del Club de Pescadores MDP confitería.Gentileza TripAdvisor
Espigon del Club de Pescadores MDP comedor típico estilo cantina. Gentileza TripAdvisor
Presentación Torneos 2016 - Imagen del Club de Pesca Mar del Plata.
Torneo A la Variada. 4ta Edicion. Club de Pesca Mar del Plata.
Club de Pescadores Mar del Plata en la actualidad. Imagen Club de Pesca Mar del Plata.

Fuentes:
Muelle del Club de Pescadores de Mar del Plata por Chagüita Zurita - Revista Toledo con Todos - Feb 1995

lunes, 20 de agosto de 2018

EL PILOTO ARGENTINO QUE PELEO EN LA PRIMERA GUERRA

Magiore Eduardo Alfredo Olivero

Eduardo Alfredo Olivero, fue un aviador argentino que se cubrió de gloria en la aviación italiana combatiendo en la Primera Guerra Mundial. Había nacido en la vecina ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires, el 2 de noviembre de 1896, hijo de Giovanni y Margarita Olivero, inmigrantes italianos que llegaron a estas tierras buscando un mejor futuro, fue el cuarto vástago de esta familia.

En 1912, con apenas 16 años cumplidos, Eduardo empaca sus valijas y se dirige a Buenos Aires fascinado por la idea de volar. Por tren viaja hasta Villa Lugano, donde Pablo Castaibert había instalado su Campo de Vuelo. Al verlo y saber de su edad, Castaibert rechaza a Eduardo aduciendo que es muy joven. Pero él traba amistad con el aviador italiano Lorenzo Eusebione y con Marcel Paillet, el aviador francés que se transformaría en instructor de la Escuela de Aviación Militar de “El Palomar”, también de un aviador y periodista chileno que luego se realizó como director de cine en nuestro medio: Carlos Borcosque. 

Magiore Eduardo Alfredo Olivero, con su uniforme de la Aeronáutica Militare Italiana y sus condecoraciones obtenidas durante la Primera Guerra Mundial.
El mítico héroe y AS de la aviación italiana, el Magiore Francesco Baracca fue comandante del tandilense Eduardo Olivero..

El piloto italiano Eusebione, convence a Castaibert que emplee a Olivero como el pibe de los mandados. Con el correr del tiempo, Castaibert mismo, instruye a Eduardo a bordo de uno de los monoplanos de ala baja (motor Gnome Omega de 50 HP) que llevaban su nombre. Olivero obtiene su “brevet” de aviador el 18 de Junio de 1914, ya deslumbraba por su natural habilidad y pericia, antes de cumplir los 18 años. En ese mismo campo de vuelo de Villa Lugano, además de los pioneros nombrados, el mismo Jorge Newbery era uno de los aviadores habituales. A pedido de Castaibert rinde su examen en el Aero Club Argentino, sin embargo, no puede obtener la licencia No.43 que le hubiera correspondido dado que era menor de 18 años.

Tiempos de guerra

Al estallar la Primera Guerra Mundial su padre y su tío resuelven ir a pelear por la Italia natal, tal como hicieron más de 40.000 italianos residentes en nuestro país. Eduardo los exime de esa responsabilidad y viaja, en 1915, en nombre de la familia Olivero. Lo hace a escondidas de su padre, sin despedirse, lo que la familia excusa por su minoría de edad.

Apenas llega, le ofrecen ser parte del “Servizio Aeronautico” (nombre de la aún no creada Aeronautica Militare), pero sólo aceptando la ciudadanía italiana. Olivero declina ese ofrecimiento, la nacionalidad argentina no es negociable. Sin embargo, la urgente necesidad de pilotos obliga a la Aviación italiana a incorporarlo, primero como instructor de vuelo y luego (a pedido suyo) como integrante de la escuadrilla de ases italianos. Olivero participa activa y valientemente de varios combates aéreos, que lo harán merecedor de algunas medallas. 

Avión Castaibert IV con el que Eduardo Olivero realizó su curso de vuelo en Villa Lugano.

En una oportunidad, vuela en solitario sobre tropas enemigas para tomar fotografías y es atacado por siete aparatos enemigos, logra derribar a dos, y emprende el escape, utilizando todo el combustible. Aterriza de emergencia en una granja, se reabastece de gasolina y consigue retornar a su base sano y salvo, cuando ya lo daban por derribado y muerto. Por este episodio, el Rey de Serbia le otorga una medalla. Llegó a ascender hasta el grado de Comandante. Durante toda la guerra lució en su aeroplano cintas azules y blancas, en recuerdo de su patria.

El 7 de Agosto de 1917 Olivero es ascendido a capitán. El 2 de Febrero de 1918 realiza una misión de reconocimiento sobre Lubiana, realizando el vuelo más extenso efectuado hasta entonces. Al producirse el armisticio, Olivero ha efectuado 553 misiones de combate en 850 días (17 de Abril de 1916 al 4 de Noviembre de 1918) Olivero ha batido el record de permanencia en el frente, negándose reiteradamente a hacer uso de las licencias que regularmente se le otorgaban.

Olivero (último a la derecha) en 1916 junto a la escuadrilla 91.

La foja de servicios de Olivero revela que de los 553 servicios en combate, 156 han sido de caza, 262 en patrullas de combate,61 de escolta a aviones de reconocimiento y bombardeo, 11 misiones de reconocimiento estratégico, 14 misiones de ataque al suelo contra masas de infantería austriaca, y un servicio en el que derriba a un globo de observación tipo “Draken”. Olivero ha participado en 25 combates aéreos, en los cuales derribo a nueve (9) aparatos enemigos, convirtiéndose oficialmente, en un “as italiano”.

 
Pintura del ataque de Olivero a un globo de observación por Ezequiel Martínez.
Pintura de la misión de escolta de Olivero por Ezequiel Martínez.

Condecoraciones


Obtuvo dos (2) Medallas de Plata; dos (2) Medallas de Bronce; la Cruz de Guerra Italiana; la Medaglia Militare Italiana; la Medaglia italiana per il Volontario di Guerra; la Medaglia italiana di Unità; la Croix de guerre avec Palmes (Francia); la Gran Crúz de Oro de Karageorgevic (Servia).

Como todos los aviadores de esa época romántica y caballeresca, una vez terminados los combates aéreos, regresaba al campo donde había estado combatiendo y arrojaba flores desde su avión, para despedir a los muertos.

Concluida la Primera Guerra, a través de Gabriele D'Annunzio, consigue el permiso para volver a su país, Argentina, y reencontrarse con su familia. Fue recibido como un héroe en Buenos Aires y en su ciudad natal, Tandil.

La posguerra

En Argentina impartió clases de vuelo y rompió además varios récords de altura, distancia y velocidad. Entre ellos el récord sudamericano de altura, superando los 8.000 metros, lo que provocó su desvanecimiento y la caída de su aeroplano, salvando providencialmente la vida. En una ocasión, haciendo acrobacia, su avión se incendió; para evitar que las llamas carbonizaran a su amigo copiloto, se arrojó sobre el fuego, quemándose sus manos y cara y a pesar del dolor y las heridas, logró aterrizar sin problemas. Este accidente cambió para siempre su fisonomía, pero no hizo mermar un ápice su pasión, ni evitó que siguiese volando y batiendo récords.

 
Bernardo Duggan en la portada de El Gráfico luego del vuelo entre Buenos Aires y Nueva York.

En 1926, junto a su alumno Bernardo Duggan y al mecánico italiano Emilio Campanelli, unieron por primera vez en vuelo las ciudades de Nueva York y Buenos Aires, en 37 etapas y a lo largo de 81 días. A su avión marca “Savoia Marchetti”, de origen italiano, lo bautizó con el nombre rutilante de "Buenos Aires". Este exitoso viaje pionero fue seguido de cerca por la prensa mundial. Durante siete días se los dio por muertos debido a un curioso percance: siguiendo las costas de Brasil se internaron por error en el río Amazonas, registrando fotografías de los asombrados indígenas con quienes convivieron. 



Eduardo Oliveri junto a su alumno Bernardo Duggan y al mecánico italiano Emilio Campanelli, unieron por primera vez en vuelo las ciudades de Nueva York y Buenos Aires. Año 1926
Duggan, Olivero y Campanelli revisando el a vión. año 1926.
Luego, gracias a la asistencia de una embarcación consiguieron cargar combustible como para continuar su periplo a Buenos Aires, donde renombrados músicos y artistas de la época compusieron melodías y letras alusivas a este accidentado raid. Al llegar al puerto de Buenos Aires, una multitud ansiosa los aguardaba y en ella el mismo Presidente de la Nación Marcelo T. de Alvear.

Sus últimos días

Su vida permanece íntimamente ligada a la aviación hasta su fin. Intenta ser el primer aviador en volar hasta la estratosfera, pero el inicio de la Segunda Guerra Mundial se lo impide. Finalmente, el valeroso Eduardo Olivero murió el 19 de Marzo de 1966. En el mes de Febrero de 1962, teniendo apenas 11 años de edad, tuve la oportunidad de conocerlo en la Base Aérea Militar de Tandil (hoy VI Brigada Aérea). 

Sucedió que, en aquella oportunidad, la Fuerza Aérea Argentina había adquirido los nuevos cazas a reacción, “North American F-86F Sabre” y con ellos crea la primera Escuadrilla de “alta acrobacia” llamada, “Cruz del Sur” y como debut, harían una demostración aérea sobre nuestra ciudad (Mar del Plata), en plena temporada estival. Por aquellos años, nuestra Base Aérea Militar (hoy aeropuerto Astor Piazzola) no podía recibir a estos nuevos aviones, dado la longitud de la pista. Fue por esa razón que la Escuadrilla “Cruz del Sur” operaría desde la Base Aérea Militar de Tandil y fue mi propio padre, quién a través de un amigo de la Fuerza Aérea, me llevó hasta allá para que yo pudiera conocer los nuevos aviones.

Avión SPAD XIII, en el Museo Baracca en Italia.

En esa oportunidad, extasiado mirando esas brillantes y coloridas máquinas, vemos que ingresa un automóvil Mercedes Benz (propio de los que tenía la Fuerza Aérea en aquellos días), lo primero que me llamó la atención fue que, todo el personal militar, oficiales y suboficiales, clavaron sus tacos y sus miradas en el auto. Con un marcial “saludo uno”, saludaban con orgullo, al anciano que del auto descendía, era nada más y nada menos, que el Magiore Eduardo Olivero. 

 
Eduardo Alfredo Olivero en Tandil. Decada del 60


No podría corroborarlo históricamente, porque nunca pude encontrar el dato en publicación alguna, pero, según nos comentaron, fu el propio Olivero que por sus vinculaciones con la “Aeronautica Militare Italiana”, había conseguido entre 1956 y 1957, las figuras acrobáticas y los procedimientos de instrucción de la famosa Escuadrilla italiana “Lancieri Neri” que fueron desarrolladas primero, por la “Escuadrilla 46” con Gloster Meteor y, en esos días, por la “Cruz del Sur” con sus nuevos y famosos F-86 Sabre .

Se ve al Jefe de la VI Brigada Aérea en la inauguración de la escultura. Gentileza de la División Relaciones Públicas de la VI Brigada Aérea
Escultor Carlos Leonardo Gómez con la escultura del Mayor Eduardo Alfredo Olivero.Gentileza de la División Relaciones Públicas de la VI Brigada Aérea
Detalle de la obra. Fotografías: Gentileza de la División Relaciones Públicas de la VI Brigada Aérea


El jueves 13 de julio del 2017, tuvo lugar el acto de inauguración de la imagen escultórica del Mayor Eduardo Alfredo Olivero en el edificio de la Fuerza Aérea Argentina, que lleva su nombre, ubicado en la calle 9 de julio 778.

El acto fue presidido por el jefe de la VI Brigada Aérea, Comodoro Pedro Notti, quien hizo uso de la palabra para destacar la figura de quien fuera precursor y benemérito de la Fuerza Aérea. A continuación habló también, exaltando la trayectoria de Olivero, el presidente del Instituto, Comodoro (R) “VGM” Raúl Ángel Díaz. Finalmente, la obra fue bendecida por el presbítero Horacio Gómez.
  


Oscar Filippi. Corresponsal de la Base Naval MDP


Fuentes:
"Cuando un condor argentino volo por los Andes y los Pirineos" 1918-2018.