sábado, 10 de febrero de 2018

CORREO ARGENTINO EN MAR DEL PLATA



Correo Argentino en Mar del Plata.

Historia del Correo en Argentina

La historia del correo en Argentina se remonta al 14 de mayo de 1514, con la creación del Correo Mayor de Indias con sede en la ciudad de Lima. Bajo el reinado del rey Carlos III se decidió indemnizar al Correo Mayor, Fernando de Carvajal y Vargas, conde de Castillejo y el servicio postal pasó a formar parte de la Corona española.


Ramon Vidal, el cartero mas antiguo de Mar del Plata. Revista Caras y Caretas  8 de marzo de 1919

Debido a la creciente actividad comercial se necesitaba instalar un servicio postal en Buenos Aires. Domingo Basalvibaso gestionó el permiso necesario para instalar el servicio en la región a cargo de un Teniente del Correo Mayor, designado por el Titular en Lima. A partir del 1 de julio de 1769 empezó a operar oficialmente el servicio que con el tiempo se extendió hasta extender las carreras de postas uniendo Buenos Aires con Potosí y tiempo más adelante con Santiago de Chile.


La antigua sucursal N°1 del Correo Central que funcionaba en Luro entre Italia y Misiones, frente a la estación de trenes. Foto enviada por Roque Martínez a Fotos de Familia del Diario La Capital
Sr. Julio Ponce. Jefe de Correos de Mar del Plata. Revista Caras y Caretas N° 1066 del 8 de marzo de 1919
El primer cartero designado por el Correo fue Bruno Ramírez. Este oficio no existía y apenas se implementaba el servicio en el Virreinato del Río de la Plata. Ramírez tomó posesión de su cargo el día 14 de septiembre de 1771, fecha en que se celebra en Argentina el Día del Cartero.




Personal de carteros de Mar del Plata Revista Caras y Caretas N° 1066 del 8 de marzo de 1919

Escuadron de carteros de Mar del Plata Revista Caras y Caretas N°1066 del 8 de marzo de 1919.

Carro del Correo de Mar del Plata. Tarjeta postal de la Unión Universal de Correo. Enviada por Carlos Alberto Araujo a Fotos de Familia del Diario La Capital.

El Correo desempeñó un papel importante durante la Revolución de Mayo ya que mediante este servicio se repartieron partes y órdenes de la Primera Junta. El señor Melchor de Albín fue el primer Administrador del servicio designado por la Primera Junta de Gobierno en junio de 1810.

En el año 1826, durante la presidencia de Bernardino Rivadavia el servicio fue nacionalizado mediante una ley aprobada por el Congreso General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, denominándose a partir de esa fecha Dirección General de Correos, Postas y Caminos, organismo que quedó a cargo del señor Juan Manuel de Luca, quien estuvo en ese cargo durante 32 años, siendo entonces sucedido por Gervasio Antonio de Posadas, quién instaló los primeros buzones de la Ciudad de Buenos Aires, redactó el Reglamento del Servicio de carteros y fijó un nuevo valor, más económico, de las tasas postales.

 
Sala de Telegrafos de Mar del Plata que despacha mil despachos por dia. Revista Caras y Caretas N° 1066 del 8 de marzo del año 1919.

Mensajeros del Telégrafo de Mar del Plata. Revista Caras y Caretas N° 1066 año 1919.
En 1874 es elegido como sucesor de Posadas Eduardo Olivera, quien continuó el trabajo, elaborando el nuevo reglamento de Telégrafos y proyecto la Ley N°. 816 de renovación de los servicios postales. Durante administraciones posteriores se implementaron los servicios de encomiendas, giros postales, valores declarados y carta certificada.

Entre 1853 y 1856 el Correo dependió del Ministerio de Hacienda, luego dependió del Ministerio del Interior y el 13 de junio de 1944 el Poder Ejecutivo dispuso la autonomía del Correo pasándose a denominar Dirección General de Correos y Telecomunicaciones. El 26 de enero de 1949 el Gobierno pasó el mando del Correo a la recién creada Secretaría de Correos y Telecomunicaciones de la Nación, que luego pasó a ser el Ministerio y finalmente la Secretaría de Estado de Comunicaciones.
 
Encomiendas a Mar del Plata.. Revista Caras y Caretas N°1066 del 8 de marzo de 1919.


Los edificios de Correos

Proyectos de infraestructura como la Usina 9 de Julio y el Correo Central, representarían en el lenguaje de la arquitectura moderna, la dimensión de la transformación y la voluntad de expresión de una modernidad estética pero fundamentalmente social. El Correo Argentino es una institución que a lo largo de su historia se ha caracterizado por la gran calidad arquitectónica de las obras que llevó a cabo en distintos puntos del país. En las décadas siguientes a la construcción del Correo Central, se desarrollan las sedes en muchas ciudades del interior del país con una arquitectura de vanguardia.


Estos  proyectos  constituyen  algunos  de  los  mejores  ejemplos de arquitectura moderna argentina: basta citar los edificios del correo del antepuerto de Buenos Aires, de Mar del Plata, o de Santa Fe. Tal es el caso del edificio de Correos y Telecomunicaciones en la esquina de Avenida Pedro Luro y Santiago del Estero de Francisco Rossi, Juan Carlos Malter Terrada y Héctor González Laguinge, de la Dirección de Arquitectura de la Secretaría de Comunicaciones al que dedicaremos especial atención.

Planimetría del Correo Argentino en la ciudad de Mar del Plata

En 1950 la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Comunicaciones decidió, como parte del Primer Plan Quinquenal, la ejecución de un nuevo edificio para correo en Mar del Plata. El equipo integrado por los arquitectos Francisco Rossi, Juan C. Malter Terrada, Héctor González Laguinge y (con la colaboración de Raúl Villamil y E. Jozami en los esbozos iniciales) estuvo encargado del proyecto. Fue una versión ajustada de las ortodoxias corbuserianas de la época, con una superficie cubierta resultante de 12.000 m.

Las premisas de la estética moderna con su tipología de placa y basamento, alta calidad constructiva, empleo de adelantos tecnológicos, flexibilidad, reducción de ornamentación y austeridad con bajo mantenimiento, guiaron la resolución y crearon su inconfundible imagen emparentada con los otros Correos del período. Se constituyó así un cuerpo arquitectónico con la unidad, coherencia y magnitud suficiente para ser todavía hoy una referencia ineludible en la ciudad y en el país. La ubicación, en la intersección de la Avenida Luro y la calle Santiago del Estero, no fue casual. Su posición pretendió absorber la gran masa turística y a la vez las necesidades de la gran actividad del centro marplatense (comercio, finanzas, empresas y servicios) nucleados en su entorno.


Desde el Estado se propuso una tipología específica para estos edificios: la de placa exenta con basamento pero separada del mismo por un piso de transición. En el caso del Correo de Mar del Plata, proyectado entre 1950 y 1953 y habilitado en 1958, los arquitectos construyeron según esta tipología, con un primer nivel diferenciado netamente de la planta baja. El edificio se despega del suelo por medio de una serie de columnas que atraviesan el volumen que constituye el nivel de acceso y deja un espacio de transición entre ese volumen y la placa -una de las primeras oportunidades de aplicación en el país de este recurso formal-; el remate del edificio se libera del resto y se resuelve independientemente.

En el lateral del edificio sobre calle Santiago del Estero fue ubicada otra entrada casi privada, mientras que el movimiento vehicular propio de la función, se resuelve contra la medianera de Avenida Luro, en un sistema de rampa que ingresa por debajo del basamento, por donde se accede desde la calle a las plantas de subsuelo, diseñadas para uso exclusivo del personal y de los móviles del servicio de correo. También se independiza formalmente al sector privado -la vivienda- con un volumen disgregado del principal, al que la gran placa da la espalda y sólo conecta con él mediante un puente.
 
 
Edificio de Correos y Telecomunicaciones inaugurado en 1958

El público accede por medio de una escalinata a un medio nivel elevado, planta destinada a la atención al público. Se trata de una planta libre equipada con mostradores y mobiliario especialmente pensados en conjunto con el resto del edificio, minuciosamente diseñados teniendo en cuenta su ubicación en relación con las columnas, los ventanales, y los espacios de circulación. Todos detalles confirman lo que puede deducirse de los planos: la regularidad es utilizada como regla principal de la composición.

Una de las características principales es el cuerpo de oficinas contenido en la placa, cuyos muros principales hablan de pares opuestos (transparente/opaco; abierto/cerrado; frente/fondo). Hacia la avenida el volumen prismático se abre con un courtain-wall  planta a planta, y por el contrario, en su espalda hacia el poniente presenta una pared cerrada. La fachada industrializada, de paneles vidriados estrictamente modulados, colabora con la imagen institucional y brinda un componente altamente tecnológico para la época.

Correo Argentino en Mar del Plata. Coronamiento de la placa. Foto A. Collado 2012

Las plantas libres aportan flexibilidad y adaptabilidad al cambio. Los paneles vidriados y opacos son utilizados para dividir áreas y delimitar sectores de trabajo. En cuanto al equipamiento interior, el sistema de calefacción por radiadores, pensado como objeto de diseño, prevé los artefactos dentro del mobiliario, incorporándolos a los pupitres y a los mostradores y dejando la ventilación necesaria a través de un entramado metálico que lo recubre. Por su parte, el coronamiento está conformado por una lámina de hormigón suspendida, con caladuras. La cubierta simula despegarse, pero sus bordes apoyan en vigas acarteladas que descargan en los pilotis que traspasan todo el conjunto. El núcleo circulatorio vertical atraviesa y abastece al último nivel, con techo de losa y dos bóvedas de láminas de hormigón. 

El remate del conjunto lo constituye el tanque de agua revestido de mosaico veneciano, una extensión del mencionado volumen circulatorio que vincula al edificio. Una caja anexa alberga las viviendas del jefe y del inspector en dos plantas que se vinculan a la placa principal con un puente. Esta caja emplea el mismo criterio que la placa principal: un volumen atraviesa la losa y alberga los tanques. Sobre la calle Santiago del Estero el cerramiento del basamento se convierte en parasoles verticales metálicos y graduables. Los materiales más utilizados son metal, hormigón, vidrio, mármoles, venecitas, revestimiento de piedra regular. Se explota al máximo la belleza intrínseca de los materiales y la elegancia de las soluciones técnicas, en oposición al uso del ornamento. Materiales y revestimientos cuidadosamente seleccionados facilitan la conservación de los sistemas de oficinas al requerir poco mantenimiento.

Algunas observaciones arquitectonicas

Hasta la inserción de la arquitectura moderna en la Argentina, se consideró fundamental que los elementos puestos al servicio del hombre no desvirtuaran el paisaje natural sino que lo integraran a él. En Mar del Plata esto se veía claramente con las construcciones livianas de madera, chapa y lona en los balnearios, las casas pintoresquistas, las pasarelas de madera, los caminos y escalinatas de piedra en los acantilados, la vegetación que parecía brotar espontáneamente de las grietas en las piedras del Parque San Martín o que se volcaban en cascadas en los fuertes taludes del Paseo Jesús de Galíndez, General Paz, Playa Saint James, Playa de los Pescadores y en el Parque Irigaray de La Perla.

La modernidad, por el contrario, introdujo un cambio radical en esta visión de la arquitectura, desplazando la actitud de mímesis por otra de neta contraposición a lo natural imponiendo el paisaje artificial de volúmenes de cemento armado y cuerpos compactos, tal es el caso del Edificio de Correos local. Podemos decir que existió en la Argentina, respecto de la arquitectura moderna, la dificultad de adaptar un estilo eurocéntrico a una realidad periférica, que cultivaba sus propias reglas.

Entrada del correo de Santiago del Estero entre Luro y San Martín. Apoyado contra el buzón, Héctor Oscar Martelli a los 12 años. Año 1951. Enviada por José Alberto Lago a Fotos de Familia del Diario La Capital.

Al mismo tiempo este conflicto se agravó por la resistencia ofrecida desde la arquitectura académica con respecto a las vanguardias modernas. A pesar de ello, los edificios de Correos y Telecomunicaciones construidos en las grandes ciudades o en pueblos de la provincia, manejan un mismo código formal, logran imponer las reglas del lenguaje racionalista y colaboran con la expresión de una imagen moderna del Estado, mostrando que bajo ciertas circunstancias, la modernidad arquitectónica pudo ponerse al servicio de las necesidades del país.

El uso de este lenguaje arquitectónico, de una tipología específica y una alta tecnología para la época, fue consecuencia de varios aspectos, como los procesos de industrialización, la economía, necesidades de la población y el desarrollo de la arquitectura en proyectos y concursos impulsados por el Estado, la participación estatal y la enseñanza impartida por los centros académicos. Cabe destacar que la infraestructura pública de servicios construida en esos años alcanzó tal magnitud que todavía hoy constituye una referencia ineludible en el país y dejó su huella inconfundible en Mar del Plata. Una ciudad que estaba cobrando una escala y enverga-dura tal que la hizo necesitar de una arquitectura pública acorde.

Empresa Nacional de Correos y Telegrafos

La Empresa Nacional de Correos y Telégrafos (ENCOTEL) fue una empresa pública argentina creada en 1972 que prestaba servicio postal, telegráfico y monetario, sucediendo a la Secretaría de Estado de Comunicaciones. Durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional (1976/1983), se permitió la actividad de empresas privadas en el servicio de correos y encomiendas en el marco de un proceso de apertura económica, si bien la prestación del Servicio Postal Universal continuó estando exclusivamente en manos de la empresa estatal. En 1992, durante el gobierno de Carlos Menem, fue convertida en la Empresa Nacional de Correos y Telégrafos S.A. (ENCOTESA), constituyéndose en Sociedad Anónima como paso previo a una privatización. El 24 de marzo de 1997, mediante el Decreto N°. 265/1997 del entonces presidente Carlos Menem, la empresa ENCOTESA fue liquidada y la prestación de servicios postales le fue otorgada en concesión a la Sociedad Macri (SOCMA). 

Eduardo Duhalde junto a Carlos Menem y Franco Macri. Decada del 90
El entonces presidente Menem junto a Franco y Mauricio Macri en una fiesta de gala.

De este modo, la Argentina se convirtió en uno de los primeros países del mundo en privatizar el servicio postal. De acuerdo con el contrato de concesión, que se había firmado por un término de 30 años, la Sociedad Macri debía pagarle al Estado nacional un canon semestral de 51,6 millones de pesos. El Correo Argentino no pagó los salarios de julio de 2001 de 13.000 empleados. El 31 de diciembre de 1999, la empresa dejó de pagar el canon, y la deuda ascendió a $206 millones.​

Cuando el grupo SOCMA se hizo cargo de los servicios el 1 de septiembre de 1997, el correo contaba con 20.400 trabajadores y no tenía pasivos financieros. El contraste en menos de cuatro años de gestión del grupo SOCMA la empresa contaba solo con 12.800 trabajadores, se denunció que los empleados “fueron sobreexigidos laboralmente”. Esto no fue un impedimento para que la contabilidad oficial de la empresa se muestre en virtual quiebra. En septiembre de 2001, la empresa Correo Argentino entró en concurso preventivo​ A septiembre de ese año la deuda del concesionario trepó a 257 millones de pesos, ya que el Grupo Macri había dejado de pagar desde el año 1999.


El escándalo en el Correo Argentino llegó hasta el diario britanico The Guardian. Año 2017

El 19 de noviembre de 2003, a pocos meses de asumir la presidencia de la Nación, Néstor Kirchner firmó un decreto mediante el que rescindía el contrato de concesión de servicios postales de la empresa Correo Argentino a la Sociedad Macri (SOCMA). La deuda millonaria de la familia Macri con el Estado nacional y con acreedores privados hizo que el gobierno resolviese no otorgarle la prórroga y optase finalmente por reestatizar la empresa. Así, también mediante el Decreto N°. 1075/2003, se recuperó el servicio postal para el patrimonio estatal, denominándose Correo Oficial de la República Argentina S.A. (CORASA) y manteniéndose la denominación comercial de Correo Argentino. Esta fue la primera empresa reestatizada por el kirchnerismo. Luego de volver al control estatal, el Correo Argentino presentó una ganancia bruta de 99 millones de pesos en su primer balance de año fiscal completo.

El edificio en la actualidad

El amigo Maxi Saenz Saralegui me pregunta una noche si tenía data del Edificio del Correo. Le comento que lo tenía preparado pero aun no lo había publicado. Al respecto me comenta que tenía que hacer una visita al edificio (su padre es el presidente del Honorable Concejo Deliberante) y estaba investigando la data del mismo. Fué entonces que me comentó algunas cosas que yo ignoraba de algunas funciones que tuvo el edificio en años anteriores.

__Se que funcionó una radio en ese edificio...__ me dice Maxi.
__ Sabía que hubo un museo...y una radio en el último piso del Banco Provincia...que radio estuvo allí?__ respondí con curiosidad.
__ Me dijeron Radio Costera__
__¡Pues me sorprende! Pedí fotos y mandamelas...!__
__ Voy a sacar fotos!! y si tienen alguna de archivo tambien pido. Dale._
__Genial! Espero esas fotos antes de publicar! Después las publico con tu nombre. Un golazo Maxi!!__

Seguimos charlando de otras cosas y la conversación quedó ahí. A los pocos días recibo unas fotos con información y tengo que confesar que las mismas me impactaron. Imaginaba que este edificio estaba pletórico de funciones. Sin embargo...¡imaginensé la sorpresa al descubrir que desde el 4to hasta el 8vo piso esta todo abandonado!. Dado que este blog es un sitio que investiga el patrimonio tangible e intangible de esta ciudad, su descubrimiento fue otro impacto increible. Los comentarios de Maxi son descriptivos, ya que yo se lo había pedido especificamente, dado que me faltaba información de los últimos años. Les mostraré las fotos que me mandó Maxi para que Uds. mismos lo analicen...

“Como estas Pablo, ahi te envío algunas fotos del Correo de sus pisos abandonados que son del 4 al 8, ya que solo funciona hasta el 4to con gente y oficinas postales. Me comentaban que desde el 4to hacia arriba hay solo oficinas abandonadas, ya que en una época funcionaba la obra social del correo ahí, es por eso que había, consultorios odontológicos, clínicos etc. 


Museo Municipal de Arte Moderno. En la década del 70 funcionaba en el séptimo piso del Correo Central. En 1978 anunciaron su traslado a una dependencia propia, pero el traslado nunca se cumplió y el museo fue cerrado. En la foto, tomada por Mastropasqua, vemos un óleo de Castagnino. Imagen de Simon Uriol para Fotos de Familia del Diario La Capital

 Septimo piso del Edificio del Correo Argentino de Mar del Plata. Dicho sector fue utilizado como galería de arte por el municipio mediante convenio durante la decada del 70.

Septimo piso del Edificio del Correo Argentino de Mar del Plata. Dicho sector fue utilizado como galería de arte por el municipio mediante convenio durante la decada del 70.


Septimo piso del Edificio del Correo Argentino de Mar del Plata. Dicho sector fue utilizado como galería de arte por el municipio mediante convenio durante la decada del 70.
Septimo piso del Edificio del Correo Argentino de Mar del Plata. Dicho sector fue utilizado como galería de arte por el municipio mediante convenio durante la decada del 70.

"Mas arriba alrededor del piso 7mo, fue construido el comedor, que jamás funciono como tal, ya que ese salón grande que se ve en las fotos solo fue utilizado como galería de arte, grande y luminoso, lo utilizo el municipio mediante un convenio.

En el ultimo piso (el 8) funcionó lo que te comentaba la vez pasada, una radio, se llamaba radio costera, que brindaba información del estado del tiempo a las embarcaciones que entraban y salían del puerto. Allí en las fotos se ven los equipos abandonados y los lockers de los trabajadores todo abandonado.

También en ese piso hay un departamento que era el lugar del encargado de esa radio, vivía ahí, un lindo departamento chico pero lindo, obvio también abandonado. Me han comentado que esta así desde el gobierno de Menem allá por los 90.

En algunas zonas están trabajando sobre todo en la planta baja de atención al cliente con los mostradores, ya que en los tiempos que vivimos, ya cartas no circulan mas, ahora son encomiendas y paquetes de las compras del exterior (China y Mercado Libre etc). Se esta trabajando con la fachada que esperan terminar y quitar la bandeja que ya lleva 15 años puesta ahi, me contaron...

Un edificio moderno para su época que aun hoy sigue siéndolo, ya que fue construido para tal fin, para que funcione el correo y las telecomunicaciones”.
 
La secuencia fotografica resulta impactante a los ojos del observador. Uno supone que en esa institución hay un director que dispone actividades y trabajos a realizar. Sin embargo, la desidia de tantos años nos muestra los resultados de años de abandono.



Equipo de telecomunicaciones Phillips traido desde Holanda
Equipo de telecomunicaciones Phillips traido desde Holanda
Instalaciones del Correo Argentino en estado de abandono. Año 2017

Se puede ver en las fotos la grafica de STARTEL en una de sus puertas. Al respecto cabe recordar que en el año 1989, a los pocos meses de la asunción de Carlos Menem como presidente, el gobierno pone en marcha un agresivo proceso de privatización de las empresas del estado, siendo ENTEL la primera de mayor relevancia. El 12 de Septiembre de 1989, se emite el Decreto Número 731/89 estableciendo las pautas básicas y facultando al Ministerio de Obras y Servicios Públicos a proceder con la privatización de ENTel.


Entre las pautas a seguir, se establece que la privatización de los servicios básicos telefónicos de la red urbana se llevaría a cabo por medio de la división de la misma en dos áreas geográficas, y la creación de dos empresas a las que se les otorgaría licencias como operadores para la prestación del servicio telefónico básico en cada región. El 5 de Enero de 1990, el gobierno emite un nuevo Decreto (Número 59/90), con algunas modificaciones al Decreto original. Ahora se incluyen explícitamente los servicios de telecomunicaciones internacionales, y otros servicios como la prestación de comunicación de datos a nivel nacional (ARPAC) y otros servicios de valor agregado.

Se añaden entonces, otras dos empresas al paquete. Estas pertenecerían por partes iguales a las empresas licenciatarias de los servicios de telefonía básicos, las cuales una vez adjudicadas a sus nuevos dueños, gozarían para la prestación de los servicios de un periodo de exclusividad de por lo menos cinco años contados a partir de cumplidos dos años de la adjudicación. El periodo de exclusividad no se aplicaría en el caso de los servicios de comunicación de datos y de valor agregado a nivel nacional, segmento en el que se establecería un régimen de libre competencia, pero sí a los servicios de comunicación internacional. El mismo día se emite el Decreto Número 60/90, creando entonces la “Sociedad Licenciataria Norte S.A.”, y la “Sociedad Licenciataria Sur S.A.”, y por el Decreto Número 61/90, la “Sociedad Prestadora del Servicio Internacional S.A.”, y la “Sociedad de Servicios en Competencia S.A”.Conjuntamente se emite el Decreto Número 62/90, llamando a un Concurso Público Internacional a partir del 10 de Enero de 1990, y se presenta el “Pliego de Bases y Condiciones” para la participación en el mismo.


En un proceso que muchos calificarían de apresurado y quizás de dudosa transparencia, el 11 de Agosto de 1990, por decreto presidencial Número 2332/90, se adjudica la “Sociedad Licenciataria del Norte” al consorcio conformado por STET, France Cable et Radio, J.P.Morgan Co., y Compañía Naviera Perez Companc, este consorcio ya constituido como empresa más tarde cambiaria su nombre a “Telecom Argentina S.A.”. En forma conjunta, se adjudica la “Sociedad Licenciataria del Sur” al consorcio conformado por Telefónica International Holding (Telefónica de España), Citicorp Venture Capital, e Inversora Catalinas, este consorcio ya constituido como empresa más tarde cambiaria su nombre a “Telefónica de Argentina, S.A.”. Telecom Argentina, y Telefónica Argentina, toman entonces también control por partes iguales de la “Sociedad Prestadora de Servicios Internacionales”, que se renombra “Telintar S.A”, y de la “Sociedad de Servicios en Competencia” que se renombra “STARTEL S.A.”.

Fuentes:
https://www.correoargentino.com.ar/institucional/historia 
Arquitectura Moderna y Estado en la Argentina – Edificios para Correos y Telecomunicaciones (1947-1955) - “Una imagen moderna para la comunicación en Mar del Plata. El racionalismo del edificio de Correos y Telecomunicaciones”. Por el Mg. Arq. Alejandro Novacovsky / Mg. Arq. Analía Benítez. / Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño. Universidad Nacional de Mar del Plata. http://www.academia.edu

1 comentario:

  1. Buenas noches Pablo! Soy estudiante de arquitectura, hay alguna forma de contactarte? Saludos

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