La historia de la ciudad y de su entorno se puede contar con fotos. Todas las que se pueden ver son recopiladas de distintos lugares de la ciudad y su zona de influencia... Queremos que esta documentación fortalezca la identidad marplatense.
Sindicado
pehuenche y ubicado en el siglo XVIII río Salado arriba, sería padre de
Yanketruzel viejo, o el jefe ranquel.
Habría heredado en 1787 el cacicazgo en el sur de la provincia de Buenos Aires,
a la muerte del cacique Negro, o Chanül, Chanel, Chanal o Chanil, quien puede
haber sido su padre, tío o hermano mayor.
Cacique Yanquetruz. Imagen Canal Encuentro
En
cuanto al cacique Negro, Francisco de Viedma (designado como ComisarioSuperintendentedelosEstablecimientosdelRíoNegro,al mando de las obras de construcción del
Fuerte y ordenando diversas expediciones de reconocimiento de las zonas
aledañas a él) lo identifica en un primer momentocomojefedelos“pampas”.Conestegrupolasrelacionesfueron menos tensas y vale recordar que aún antes de la partida de la
expedición hacia las costas patagónicas, este cacique ofrecía su ayuda a la
misma en Buenos Aires (de la Piedra [5-12-1778]), aunque el Virrey lo
identificaba como un “cacique principal de los Teguelchús” (Vértiz
[3-12-1778]). La gente del cacique Negro había participado de malones sobreBuenosAiresollegabanhabitualmentehastasuscercaníaspara comerciar o
proveerse de algún recurso natural, es decir: eran territorios muy frecuentemente
transitados por ellos.
El
nombre de esta familia de célebres caciques sería mapuche, a pesar de su
estirpe tehuelche según investigaciones del Dr. Rodolfo Casamiquela, que glosó
en un enjundioso libro todo el linaje de los Yanquetruz. Bajo la forma de
Llancathrur –según Cuadrado Hernández- en idioma mapuche, “deriva de llanca,
piedrecillas cobrizas, de color verde-azulejo horadadas, muy estimadas por los
mapuche para pagas y adornos, las que mezcladas con cuentas de vidrio se llaman
chaquiras, perlas, joyas, y thrur, que significa hermoso, precioso, sin
defecto, con la acepción también de cosa igual, ajustada, compuesta.
De
manera que Llancathrur o Llanquetruz se traduciría por: piedrecita preciosa o
igual a las piedrecitas, o piedrecita perfecta. Por su parte, llanca, es antecedentes
de apellidos y es el tótem de muchas estirpes araucanas. Yanquetruz muere en 1788.
JOSÉ MARÍA YANQUETRUZ -EL VIEJO-
Yanquetruz,
padre de Cheuqueta o Yanquetruz, fue el cacique mayor de los ranqueles en las
primeras décadas del siglo XIX, célebre por sus malones a la frontera Norte y
por su oposición a las fuerzas del Centro y Oeste de la expedición Rosas.
También citado por cronistas de la época como Llanquetruz o Chanquetrox, y cuyo
nombre en castellano fuera José María Yanquetruz.
Yanquetruz,
el viejo fue un lonko mapuche huilliche (o tehuelche septentrional para otros),
que en 1818 se estableció entre los ranqueles del sur de Córdoba, Santa Fe, San
Luis y La Pampa. Se lo llamó Yanquetruz el fuerte y tomó el mando de los
ranqueluches a la muerte de Carripilún, ocupando entonces el campamento de
Leuvucó. Habría sido chileno, emigrando a nuestro país hacia 1818 junto a cien
de los suyos, sucediendo por su notable capacidad de guerra al jefe ranquel
muerto sin descendencia Cari Agel (máscara verde).
cacique Yanquetruz el viejo
Era
descendiente de Llanquitur, que en las últimas décadas del siglo XVIII luchó en
el sur de Mendoza contra Amigorena. La mujer de Yanquetruz era Carú Luán y su
hijo, bravo como él, Pichún. El 3 de diciembre de 1820, junto al pichi rey José
Miguel Carrera, atacó Salto destruyéndolo por completo, cautivando mujeres y
asesinando a los hombres. También maloneó contra Rojas, Lobos y Chascomús. En
1831, asociado con los voroganos Cañuiquir, Rondeau, Canuillán y Mellín, sitió
Río Cuarto y arrió gran cantidad de cabezas de ganado.
Estas
acciones derivaron en la ruptura con Rosas y en la favorable recepción del
unitario aindiado Manuel Baigorria que se refugió en las tolderías junto a buen
número de sus partidarios. Durante la campaña rosista al río Colorado,
Yanquetruz batió a Ruiz Huidobro causando su retirada. En 1834 fuerzas de San
Luis y Buenos Aires al mando de Pantaleón Argañaraz, derrotaron a Yanquetruz,
asesinando a los caciques Colipay, Pulcay, Pichul, Carrané, Pallán y Cutido.
Habría fallecido hacia 1836, luego de la expedición de Rosas, cuando decidió
retirarse hacia la cordillera. Yanquetruz fue sucedido por Painé Nürü.
JOSE MARIA BULNES YANQUETRUZ
Nació
en la provincia de Buenos Aires, en 1831, hijo del cacique Cheuqueta.A los seis años de edad, fue tomado
prisionero por los pehuenches del norte, y seguramente vendido llegó a Chillán
para formar parte de la servidumbre de algún potentado local (¿General Manuel
Bulnes?) que se preocupó de darle instrucción.Aprendió a leer y escribir de manera rudimentaria y conoció las
costumbres del pueblo. En
1850, repitió la proeza de su padre dándose a la fuga.Logró reclutar una partida de guerreros,
quizá mocetones que estuvieron a las órdenes de su progenitor con los que
cometió una serie de tropelías por Patagones y Bahía Blanca.
Luego
de aumentar las filas de su escuadrón, optó por incorporarse a las huestes de
Calfucurá.Su alianza no fue
duradera.Adquirió gran ascendiente, y
tomó como mujer a una de sus hijas llamada Mashal.Durante la época en que estuvo al lado suyo
participó activamente en las campañas depredatorias.Temeroso aquél de su combatividad y talento,
urdió trama para eliminarlo, pero Yanquetruz consiguió ponerse a salvo con su
gente yendo a ocupar el territorio de sus mayores.
Cruce del rio Limay. Libro de Musters.c. 1865. Archivo General de la Nación
Cruzó al
sur del río Limay y venció a una parcialidad de patagones, que dominó aliándose
de inmediato con ellos.Reforzadas sus
tropas, atacaron a Calfucurá, quien los derrotó, obligándolos a retirarse a sus
lares, y ambos jefes quedaron más enemistados que nunca. Después
de la caída de Juan Manuel de Rosas buscó la amistad del cristiano, pero sin
conseguirla mayormente.A fines de 1854
o 1855, atacó a Calfucurá, el que ya actuaba a favor de Urquiza, en Salinas
Grandes, consiguiendo arrebatarle crecida cantidad de hacienda que comerció en
Patagones con la autorización del comandante Julián Murga. Desvinculado de
Calfucurá, por estar distanciado, realizó por su cuenta varios ataques
sucesivos a Patagones.
Batalla de San Antonio de Iraola
El
8 de septiembre de 1855, Yanquetruz y sus hombres invadieron campos y poblados
en la zona donde hoy se ubican, entre otras, las ciudades de Juárez, Chillar y
Tandil; ante tal situación, el general Hornos, acantonado en Azul, ordenó al
teniente coronel Nicanor Otamendi que, con 124 soldados, marchara en auxilio de
las poblaciones en peligro.El 12 de
septiembre, el escuadrón llegó a la estancia San Antonio de Iraola (actual
Partido de Benito Juárez)
comandante Nicanor Otamendi
Al
parecer, tanto Yanquetruz mismo como la indiada en general tenían mucho respeto
por el teniente coronel Otamendi y, como se dirigían en esa dirección, le mandó
a su lenguaraz (traductor), a los efectos de convencerlo de que lo dejara pasar
sin entrar en combate, ya que arreaba, como producto de sus correrías, 20.000
animales robados, amén de algunas cautivas, con el propósito de venderlos en
Chile.Otamendi aprisionó al lenguaraz,
ante lo cual la indiada, enardecida, se lanzó contra sus tropas.
Al
amanecer del 13 de septiembre, y después de algunas escaramuzas, advirtiendo que
no sería posible enfrentar a 2.500 indios de lanza en campo abierto, el
teniente coronel y sus hombres se abroquelaron en un corral de palo a pique de
la estancia mencionada, comenzando un combate desesperado.Otamendi resolvió atacar, abriendo el fuego
con un pequeño cañón y disparos de carabinas; a la cabeza de sus soldados fue
el primero en cargar contra el enemigo cayendo muerto en la puerta del
corral.Los indios echaron pie a tierra
y llevaron un ataque formidable con sus lanzas y boleadoras en medio de una
gritería infernal, que hizo espantar a la caballada encerrada, lo que motivó
que los animales pisotearan a los defensores.
Los
soldados, entorpecidos por su propia caballada, resistían el ataque de oleadas
de indios, los cuales desmontaban y echaban por delante sus caballerías, para
protegerse de las balas de los defensores.Tras más de dos horas de lucha, los pocos soldados de Otamendi que aún
se encontraban vivos, incluyendo los heridos, se reunieron en círculo alrededor
de su jefe y del glorioso estandarte celeste y blanco, peleando cuerpo a cuerpo
y cayendo uno a uno, sin dar ni pedir piedad.Cuando el humo de la pólvora y el polvo de la caballada se disipó, sólo
se sintió el grito victorioso de la indiada degollando a los enemigos heridos.
En
el lugar, yacían los cuerpos de 124 soldados, así como los de más de 300
indios, amontonados en inmediaciones del corral.Sólo quedaron vivos un corneta de alrededor
de 15 años, herido levemente, a quien Yanquetruz llevó a Chile con él, pues le
gustaba oír tocar ese instrumento, así como un soldado de apellido Roldán
(gravemente herido, con 7 lanzazos en el cuerpo), quien fue encontrado por una
patrulla de la división Azul y llevado a esa localidad, donde médicos militares
le salvaron la vida.
Aún
calientes los cuerpos del teniente coronel Otamendi y sus 124 soldados muertos
en combate, el capitanejo Yanquetruz, ebrio de poder y ginebra, se pavoneaba de
la victoria en las tolderías del cacique Calfucurá, arengando a la indiada
manifestándole que las cautivas cristianas iban a ser entregadas a ese jefe
indio, previo sometimiento de las mismas, y que él se iría a Valdivia por el
Camino de los Chilenos, a fin de negociar la hacienda robada con comerciantes
de ese país, que eran sus únicos amigos.
Firma del tratado de paz
Durante
los siguientes meses de 1855, Yanquetruz continuó maloneando por la zona de
Tandil, Lobería y La Tinta, robando hacienda, asaltando estancias, secuestrando
cautivas y matando a cualquier colono y/o soldado que tratara de impedir su
obra maléfica. Relevado
Julián Murga, lo reemplazó el comandante Benito Villar, en octubre de ese año,
quien no tardó en trabar amistad con Yanquetruz, logrando pocos meses después
su alianza, sin reticencias, alentado sobre todo, por su resolución de
aniquilar el poderío de Calfucurá con la ayuda de milicianos bien armados. El
gobernador Pastor S. Obligado, interesado en evitar los malones, y asegurar un
refuerzo serio para la lucha contra Calfucurá, le remitió en 1856, dos cartas
en las que le hizo ofertas tentadoras.Por su parte, el coronel Villar comisionó al capitán Pablo Morón, de
Guardias Nacionales y al teniente Morando para que sirvieran de enlace entre
los caudillos indios y las autoridades.
Jose Maria Bulnes Yanquetruz
Con
el ánimo dispuesto para celebrar la paz y alianza ofensiva y defensiva contra
las tribus enemigas del Estado, Yanquetruz llegó a Patagones el 13 de abril de
1857, para entrevistarse con el coronel Villar. Terminadas las ceremonias
protocolares en la Comandancia, se embarcó en el vapor “Belisario” para
dirigirse a Buenos Aires a fin de ratificar y firmar el tratado de paz y
alianza, recomendado a Mitre por el Juez de Paz, Manuel B. Alvarez. El 14 de
mayo de 1857, el gobierno de la provincia de Buenos Aires firma un tratado de
paz con el capitanejo Yanquetruz, donde se le reconoce el grado militar
(teniente coronel), sueldo y cargo, así como uso del uniforme.
Invitado
de honor a Buenos Aires, es recibido personalmente por el gobernador
Obligado.Entre muchos agasajos y
banquetes que tuvo, fue convidado, con su comitiva, a una función de gala en el
teatro Colón, donde se les brindó la ópera “Il Trovatore”; Yanquetruz no sólo
se durmió en la butaca de tan respetable Coliseo, sino que, embebido en
alcohol, dejaba escapar todo tipo de gases de naturaleza humana ante lo más
encumbrado de la sociedad porteña.También fue invitado a una fiesta en una residencia particular El 19 de
mayo de 1857, en el acto de asunción del nuevo gobernador, Valentín Alsina,
Yanquetruz estuvo a su lado, presidiendo la festividad y la parada militar
correspondiente.Con el gobernador
saliente, recorrió la ciudad de Buenos Aires a caballo, acompañado por su
séquito.
Valentin Alsina (1862)
Estuvo
en los festejos del aniversario de la Revolución de Mayo, y el 26 se embarcó en
una lujosa goleta en el puerto de Buenos Aires, con rumbo a Carmen de Patagones
(donde se encontraban sus toldos y casi siempre realizaba sus correrías),
siendo despedido por el gobernador en ejercicio, funcionarios de turno,
políticos y la banda del Ejército tocando marchas acordes con el “emocionante
momento”. Llanquetruz, indudablemente, era el más talentoso entre sus pares,
porque “sin haber estudiado en la Escuela Superior de Guerra, ni derecho
internacional y sin ser un estadista –como dice el doctor Vignati- supo
comportarse a la altura de cualquiera de ellos con rasgos bien perfilados”.
Apenas
llegado a Patagones se entregó a los excesos y desarreglos del alcohol.Reconvenido seriamente por el coronel Villar,
prometió abstenerse de beber para cumplir sus compromisos.Finalmente cambió su comportamiento y se
situó en Valcheta interesado en formar un establecimiento. En 1858, arribaron a
Patagones, Yanquetruz y su primo Sayhueque, con otros capitanejos, animados de
las mejores disposiciones de obediencia al gobierno, lo que exasperaba a
Calfucurá.A pesar de ello, mantenían
relaciones diplomáticas, ya sea por correspondencia o por emisarios.
Cacique
araucano Valentín Sayhueque, lider de las tribus de la cordillera neuquina, fue
el último jefe en rendirse, el 1ro de enero de 1885. Primo de Yanquetruz. (1818-1903).Archivo General de la Nación. Dpto. Documentos.Fotográficos. Inventario 289894.
Gustavo Manuel, interprete del cacique Sayhueque.
Guardó
mucha afición por el alcohol, y una vez ebrio, le daba por pelear.En uno de esos entreveros, el 28 de octubre
de 1858, fue muerto de una puñalada por la espalda, en la pulpería de Luis
Silva, frente a la plaza de Bahía Blanca, por el capitán de Guardias Nacionales
Jacinto Méndez. Al conocer su trágico fin, Calfucurá y sus huestes olvidaron
todos los resquemores y no pensaron más que en vengar en él la muerte de uno de
los suyos.Con ese fin organizaron
prontamente una expedición formidable que saqueó el pueblo de Bahía Blanca, el
19 de mayo de 1859, último malón, donde Calfucurá salió mal parado. El
viajero y cronista Augusto Guinnard no ocultó su admiración por el cacique, y
según él, la destreza y valentía de Yanquetruz eran tan relevantes que lo
convirtieron “en una especie de personaje que los españoles (seguramente
debería decir argentinos) procuraron atraerse a toda costa”.
El
explorador Guillermo Cox, informa que Yanquetruz no era alto, pero tenía su
imponencia; su rostro, aunque feo, expresaba audacia y franqueza; magnífico en
su indumentaria, casi siempre vestía casaca fina, sombrero claro, chiripá azul
y calzoncillos bordados.Y jamás se
desprendía del sable, cuya empuñadura y vaina era de plata maciza, como los
estribos, el freno, las cabezadas y otras prendas de su apero.Y les complacía que los mocetones de su
escolta fueran así, igualmente ostentosos”. A
su vez, George G. Musters, que anduvo por Patagones en 1870, lo cita en su
obra, titulándolo poderoso cacique, y dice que logró concluir los antiguos
feudos, y unir bajo su mando a los indios de ellos.Era alto ( a diferencia de lo que expone
Cox), musculoso, de serio y grave continente, de agilidad felina, tenía músculo
de acero, ha escrito un contemporáneo, Sánchez Ceschi.Presumía de elegante.
Por
último el doctor Vignati, ha expresado: “Llanquetruz no era un indio vulgar; era
capaz de elevarse a especulaciones intelectuales de orden étnico –la influencia
telúrica es tan violenta en él como en otros de mayor prosapia- que, por
disparatadas y pueriles que sean, muestran un cerebro que pensaba en algo más
que en satisfacciones materiales como lo hacían sus connacionales.Llegó a exponer tesis propia relativa al
parentesco que vinculaba a los alemanes con los habitantes
norpatagónicos”.Posteriormente agrega:
“no era un hombre vulgar”.
JUAN YANQUETRUZ
Nació en 1890. Entrevistado
por primera vez por Rodolfo Casamiquela en 1953, esa vez en compañía de Tomás
Harrington. Considerado punta visible del hilo por el primero de ellos. Decía
carecer de nombre indígena propio; era poblador de Blan Cumtre, paraje al
sureste de Gastre (Centro-Norte del Chubut). Ese primer encuentro fue en pleno
campo, al pie de la piedra pintada de Blan Pilquín. Casamiquela volvió a
visitarlo en 1972, cuando el hombre había cumplido sus 82 años. Era entonces el
último cacique tehuelche septentrional o Yanquetruz.
El ulmanato ranquel (Del mapudungun: ulmen, hombre rico o poderoso)
Fue una confederación de pueblos
indígenas de la región pampeana de la Argentina. Desde las últimas décadas del
siglo XVIII hasta 1879 mantuvieron su independencia de facto respecto del poder
colonial español, y de su estado sucesor argentino, bajo el mando unificado de
los úlmenes (o lonco che). Su sede principal se hallaba en Leubucó en la actual
provincia de La Pampa. Parte de su cultura fue influida por la llegada de grupos
mapuches.
Su
territorio abarcaba el área entre el río Chadileuvú (o Salado) al oeste, las
Salinas Grandes al sur y la provincia de Buenos Aires al este. El límite norte
era la línea aproximada que pasaba por los parajes de Leplep, Agustinillo, el
Monte de la Vieja y la laguna del Cuero, aunque en algunos momentos alcanzó el
río Quinto y tal vez también el Cuarto.1
Origen de los ranqueles
Según
la cultura ranquel, este pueblo era un subgrupo de la nación puelche de los
mamulches (del mapudungun: mamül: leña; che: gente; gente del monte), la cual
estuvo conformada por diferentes pueblos: chediches (salineros), looches
(jarilleros o medaneros), chicalches (de los chañares), canuelooches (de las
arcillas) y rankulches (los del carrizal), que abarcaban un territorio que se
encontraba entre el río Negro, el río Neuquén, el río Grande, el río Diamante,
sur de San Luis, sur de Córdoba, sur de Santa Fe y la franja oeste de la
provincia de Buenos Aires. Durante el liderazgo del ulmen Yanquetruz entre los
ranqueles, los términos mamulche y rankulche se confundieron definitivamente al
desaparecer la identidad de los demás grupos y fueron araucanizados por la
llegada de grupos mapuches.
Plano de ubicación de los caciques ranqueles en la región
Autores
como Rodolfo Casamiquela2 y Jorge Fernández Chitti3 creen que los ranqueles son
el remanente de los cazadores-recolectores del complejo tehuelche: pampas
cordobeses y cuyanos, chiquillanes, michilingues, puelches algarroberos, etc.
Casamiquela cree que eran la fracción oeste de los querandíes que fue
tehuelchizada primero y luego araucanizada por los pehuenches del norte del
Neuquén. Fernández cree que eran pehuenches (huárpidos) de Ranquil en el norte
del Neuquén, entre las actuales localidades de El Cholar y Ñorquin.
Otros
autores, como Ana Fernández Garay4 y Pedro Eduardo Steibel,5 sobre la base de
registros históricos, los consideran de origen pehuenche y huiliche. Como
consecuencia del comercio entre los pampeanos con los mapuches chilenos, hacia
1725 ya existían dos caciques pehuenches chilenos, con unas 70 familias,
instalados entre los pampeanos en la región limítrofe de Neuquén y Mendoza en donde
predominaban los cañaverales (carrizales), área llamada Ranquil o Rankel.
Hacia
1750 comenzaron a ser llamados ranqueles (gente del carrizal),6 para
diferenciarlos de las otras fracciones pehuenches de la región, por ej. la de
Varvarco y después de 1770 de la de Malalhue (Malargüe). Los artículos
principales de la región pampeana (Puel Mapu de los mapuches) que eran
comercializados en la Araucanía eran el ganado vacuno y la sal, mientras que a
cambio recibían textiles, azúcar y bebidas alcohólicas. Como
parte de la rebelión pehuenche de 1769, pehuenches y ranqueles neuquinos
efectuaron un malón sobre la villa de Mendoza.
Llanquitur o Llanquetruz
Entre
1775 (primeros registros coloniales de la presencia ranquel en La Pampa) y 1790
un grupo de esos pehuenches ranquelinos avanzó desde los faldeos andinos hasta
el territorio que denominaron Mamül Mapu (del mapudungun: mamül: leña; mapu:
tierra, territorio) ya que lo encontraron cubierto por bosques de caldén,
algarrobo y chañar. Fue así que se establecieron entre los ríos Cuarto y
Colorado, desde el sur de las actuales provincias de San Luis y Córdoba, hasta
el sur de la Provincia de La Pampa. Entre ellos se hallaba el cacique
Carripilún el ranquelino (Carripilón o Carripilum, cuyo significado es Máscara
Verde u Orejas Verdes), nacido en Ranquil, y establecido en La Pampa hacia
1789. En 1779 los hermanos huiliches Llanquitur y Paillatur ya se habían
asentado en el Mamül Mapu con un grupo de huiliches y pehuenches (probablemente
lo hicieron entre 1765 y 1770).
Llanquetruz. Canal Encuentro. La era de los caciques: Llanquetruz
En
marzo de 1776 fue realizada la primera expedición española a la Pampa central
al mando del coronel de milicias José Benito Acosta, quien con 1.050 hombres
partió de Punta del Sauce (La Carlota) por el camino de las Víboras (o
Marivilú) y atacó las tolderías del cacique Lebián en Telén. En
1778 el virrey del Río de la Plata Pedro de Ceballos nombró a José Francisco de
Amigorena maestre de campo de milicias de Mendoza y San Juan, agregándole el
virrey Juan José de Vértiz y Salcedo el mando de las milicias de San Luis.
Amigorena llevó adelante una guerra ofensiva contra los indígenas,
expedicionando 15 veces. En 1779 expedicionó hasta el río Atuel. Les ofreció la
paz, que parte de los pehuenches de Malargüe aceptaron, pero la negociación con
el cacique ranquel Carripilún no se concretó y Amigorena llevó adelante una
segunda ofensiva militar en febrero y marzo de 1781.7
Año 1780 ranqueles y aucas chilenos atacaron Río Cuarto. Ilustración de Rapaela
En
marzo de 1780 ranqueles y aucas chilenos atacaron Río Cuarto. En una carta de
Amigorena a Vértiz datada el 30 de mayo de 1780, figura una lista de caciques
ranqueles asentados en Chadileo, cerca de la confluencia del Chadileuvú con el
Colorado, donde luego los hermanos Pincheira levantaron un campamento:
Nomina de
los Caciques Guilliches que se hallan en el parage que llaman los Montes en las
Pampas de la Capital de Buenos Aires. A saber Lefnopan, Chanafilo, Laypan,
Caley, Caripi, Llanquetruz, Antemay, Ancalan, Payllatur, Calimilla, Ancapi,
Pueñan (...)
He tenido a
bien incluir a V.E. los nombres de los Caziques Guilliches, que con separación
de lugares, que entre ellos le dan el nombre de reduccion, se hallan en el
paraje que llaman los montes, a orillas del Rio grande, según declaracion de
las cacicas prisioneras, que se hallan en mi poder,...y son los mismos indios
que invaden las fronteras de esta Capital y Ciudad de Cordoba. Estos caciques,
según relacion de estas, cada uno tiene a su mando 90 indios, y algunos de
asiento, los que se hallan con abundancia de ganados, y demas Hacienda de
valor.
En
el invierno de 1782 el cacique tehuelche Lorenzo Calpisqui firmó un tratado de
paz con el virrey Vértiz, quien lo reconoció como cacique principal de todas
las pampas. Se permitió a los indígenas usufructuar los ganados cercanos a los
fuertes a cambio de alertar sobre los movimientos de los ranqueles.8 En 1783
una coalición de ranqueles, tehuelches y pampas que no adhirieron al tratado
atacó Luján, Navarro y La Choza. Entre
febrero y marzo de 1784 Amigorena expedicionó en busca de Llanquitur y de
Paillatur, pero ambos escaparon hacia los Andes y luego firmaron la paz con los
españoles de Concepción en Chile. En diciembre de 1784 el cacique ranquel
Ignacio Creyó, que estaba refugiado entre los pehuenches de Ancán Amún, fue
asesinado por estos junto con su tribu, al sospechar que informaba a
Llanquitur.
Entre
abril y mayo de 1787 Amigorena expedicionó hacia La Pampa, sin hallar a
Llanquitur. El 11 de octubre de 1787, cerca del río Salado, fue realizado un
parlamento entre Amigorena y los pehuenches de Varvarco. Pero el cacique
huiliche Lanquetur (Llanquitur o Yanquetruz el rebelde, ascendiente directo de
Yanquetruz el fuerte) continuó en guerra hasta que pidió la paz. La guerra
entre los pehuenches de Malargüe y los huiliches y ranqueles instalados en La
Pampa se había desatado por el control de los pasos cordilleranos de Villucura,
Antuco, Alico, Anegado, Cerro Colorado y Curicó, que estaban en poder
pehuenche, y continuó hasta 1794 cuando los caciques principales Canapayún
(huiliche) y Carripilún (ranquel) pidieron la paz a los pehuenches, quienes la
aceptaron en mayo de 1794.
Video La Era de los Caciques: Llanquetruz
En
marzo de 1788 Pablo Levenopán y el pehuenche rebelde Calbuyllán se presentaron
en el Fuerte de San Carlos, separándose de Llanquitur. Éste volvió a la guerra
a fines del invierno intentando atacar a los pehuenches de Varvarco, pero fueron
auxiliados por 40 milicianos chilenos al mando del sargento Francisco Vivanco y
el 16 de diciembre de 1788 fue muerto por el pehuenche Currilipy (Currilipi).
Siendo luego asesinado Currilipy con su tribu, en pleno invierno, en venganza
por los huiliches de Comepayu (Caneu Payun), sucesor de Llanquitur.
Carripilún
En
septiembre de 1794 Carripulún y Cheglén (Treglén, Llanguelén o Yanguelén)
firmaron la paz con el comandante de la frontera de Córdoba, Simón de Gorordo,
pero la negociación con Mendoza continuó demorada. Una epidemia de viruela
diezmó ese año a muchos indígenas, muriendo varios caciques, produciéndose
además enfrentamientos entre huiliches y ranqueles. En 1796 el virrey Vértiz
aprobó la paz entre los pehuenches y ranqueles, comunicándoselo a Carripilún
para que se presentase a firmarla.
Carripilún. Ilustración de Enrique Rapela. Revista El Huinca
Recién
el 6 de julio de 1799 fue firmado por Amigorena en el Fuerte de San Carlos el
tratado de paz de los ranqueles con Mendoza, con la presencia de los pehuenches
de Pichicolemilla, que también firmaron la paz con los ranqueles. Se reconoció
como cacique gobernador de los ranqueles a Carripilún. Los huiliches
continuaron en guerra con los españoles y Carripilún se comprometió a informar
sobre sus movimientos hostiles.9 10
En
1806 el coronel Luis de la Cruz con 20 soldados recorrió en 47 días desde el
Fortín Ballenar (Antuco) en Chile hasta Melincué para levantar un mapa, sin ser
molestado por los pehuenches ni los ranqueles, con quienes confraternizó.11
Cruzó la cordillera de los Andes por el Paso de Antuco.12 Carripilún, quien
viajó pero no pudo entrevistarse con el virrey Rafael de Sobre Monte, ofreció a
éste 3.000 lanceros para enfrentar las Invasiones Inglesas. En diciembre de
1806 viajaron por ese motivo a Buenos Aires los caciques ranqueles Epumer, Errepuentu
y Turuñancúu, junto con los caciques de otras tribus: Negro, Chulilaquini,
Parylaguán, Cateremilla, Marcius, Guaycolau, Peñascal, Lorenzo y Quintín. La
ayuda fue agradecida, pero no aceptada.
De
la Cruz dejó un detalle de los pueblos de la región:
Al oeste, hasta el
océano Pacífico, los pehuenches (gente de los Pinares) cuyo cacique,
Puelman, lo acompañó en el viaje.
Al sur del río
Negro, los tue huiliches (tehuelches septentrionales), del cacique
Guerahueque.
Al sur de los
anteriores, los tue huiliches (tehuelches meridionales), del cacique
Cagnicolo.
Al sur de los
anteriores, los magallánicos.
En el centro de la
Pampa estaban los mamülches o rankülches, del cacique Carripilún, el
ranquelino. Su sede se hallaba en Cura Lauquen, Marivil (Telén).
Reconocían
en 1806 como ulmen a Carripilún los caciques:
Quillán, asentado
en dirección a las Salinas Grandes;
Paillatur, en
dirección a Buenos Aires;
Curritipay, hacia
el sudoeste;
Treglén, hacia el
norte.
A mediados de 1810 la Primera Junta de Buenos Aires negó auxilios militares a los indígenas de las Salinas Grandes que los solicitaban para defenderse de los intentos de Carripilún por tener derechos exclusivos de explotación de la sal. En 1818 llegó Yanquetruz (el fuerte) a Leubucó junto a un centenar de guerreros huiliches procedentes de Chile, llegando con él su esposa Carú Luán (Guanaca Verde) y su hijo Pichún (Pichuiñ Guala: "Plumas de Patito"). Se destacó en los malones y adquirió suficiente fama y poder como para ser elegido jefe de los ranqueles a la muerte de Carripilún.
Desde
1818 el cacique ranquel Pablo Levenopán avanzó sobre las Salinas Grandes
desalojando de la zona a otros grupos indígenas.13 Al ranquel Pablo Levenopán
le sucedió en el mando del Gobierno de las Salinas el boroga Juan Ignacio
Cañiuquir (Caniucuiz, Cañuquir o Cañiquir). El
27 de noviembre de 1819 el delegado Director supremo de las directorial
Feliciano Chiclana firmó en Telén el Tratado de Paz de Chranantue con un
consejo de 16 caciques ranqueles encabezados por Carripilún. Éste se
comprometió a no dar apoyo a los maturrangos, a quienes jamás protegerían, esto
es, a entregar a los españoles, y a los ladrones y bandoleros que hubiera en
sus tolderías y a permitir que la frontera criolla avanzara de 2 a 4 leguas desde la margen
derecha del río Salado, a cambio, los ranqueles tendrían el monopolio del
abastecimiento de sal a Buenos Aires (lo que no se cumplió). El
1 de febrero de 1820 se produjo la Batalla de Cepeda, en la que los caudillos
federales vencieron al directorio, participando fuerzas ranqueles del lado de
los primeros. Carripilún falleció el 13 de marzo de 1820.
Yanquetruz
El
3 de diciembre de 1820 fue saqueado el pueblo de Salto destruyéndoselo
completamente, asesinando a los hombres y esclavizando como botín de guerra a
las mujeres, quedando cautivos 250 mujeres y niños.14 La guarnición de 30
soldados del Fuerte de Salto fue totalmente asesinada.15 Se conoció luego que
el malón fue comandado por el ex director supremo de Chile José Miguel Carrera
junto con 2.000 indígenas de los caciques ranqueles Pablo Levenopán y
Yanquetruz y 500 desertores, bandoleros y prófugos de la justicia.
Carrera
había tomado el centro de detención de Las Bruscas, liberando a muchos
detenidos realistas chilenos y entró en tratos con los ranqueles para obtener
paso hacia Chile. También sufrieron malones los pueblos de Rojas y Chascomús.
En febrero de 1821 Carrera se internó hacia el sudoeste.
Yanquetruz. Ilustracion Miguel Angel Desilio. Revista Selecciones Argentinas
A
consecuencia de estos ataques, el gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez,
realizó dos campañas militares (Campañas de Martín Rodríguez contra los
indígenas) en 1820 y 1822. En octubre de 1823 una coalición de 5.000 ranqueles,
pampas y tehuelches atacaron en simultáneo el sur de Santa Fe, Luján, Tandil y
Chascomús. Juan Manuel de Rosas al frente de milicias logró rescatar de los
tehuelches 120.000 cabezas de ganado y Rodríguez inició una tercera campaña en
marzo de 1824. En
1825 el cacique ranquel Pallastrus, descontento por la interrupción de los
regalos que efectuaba el gobierno, amenazó Sampacho e invadió San Lorenzo, el
Morro y Portezuelo en San Luis, logrando que se reanudara la entrega de
regalos. La paz en esa zona, aumentó el conflicto sobre Buenos Aires. El 20 de
diciembre de 1825 Rosas firmó el Tratado de la Laguna del Guanaco con 39
caciques y 50 representantes indígenas dirigidos por Chañil, pero no participó
Pallastrus.
En
1828 fuerzas irregulares de San Luis, rompiendo el tratado de paz de ese
provincia con los ranqueles, atacaron una toldería ranquel y en diciembre
regresaron con 600 hombres en un nuevo ataque, pero fueron masacrados por los
ranqueles en la laguna del Chañar, atacando también los actuales departamentos
de San Martín y Pringles. En enero de 1829 los ranqueles fueron reforzados por
fuerzas pincheirinas y atacaron Punilla, Estanzuela y Las Pulgas. El
28 de marzo de 1829 el coronel Federico Rauch murió a manos del cacique ranquel
Nicasio Maciel (apodado Arbolito) en la Combate de las Vizcacheras (en el
actual Partido de Rauch) luego de plegarse a la sublevación unitaria de Juan
Lavalle.
Muerte de Federico Rauch en Las Vizcacheras el 24-03-1829 por Arbolito. Dibujo F. Fortuny
Arbolito
observó que siempre el coronel Rauch se adelantaba a la tropa, lo esperó en una
hondonada en la batalla denominada “Las Vizcacheras” y rapidísimo le boleó el
caballo. Rauch cayó y el indio “Arbolito” le cortó la cabeza. Los caciques Nicasio Maciel y Mariano Rosas formaban parte de las
fuerzas de Rosas, del bando federal. El
14 de diciembre de 1830 los boroanos acordaron una alianza con Yanquetruz. El
acuerdo se arregló en el paraje Chillué (actualmente Valle Argentino en la
Provincia de La Pampa) en el que participaron 26 caciques boroanos, 19 caciques
ranqueles del bando de Yanquetruz y 9 caciques ranqueles del bando de Pablo
Levenopán, adhiriendo todos a la alianza de los boroanos con Rosas e iniciando
operaciones contra los hermanos Pincheira en el sur de las provincias de San
Luis y de Mendoza.
(...) los indios de la Jarilla unidos a los
del Salado, al mando de Painé y Llanquetru respectivamente, se ponen en marcha
para atacar a los Pincheira y sus aliados.
Carta del gobernador de San Luis al
gobernador de Mendoza
14 de febrero de 1831.
El
19 de agosto de 1831 los caciques boroanos Cañiuquir, Rondeau, Canuillán y
Melín junto con Yanquetruz sitiaron Río Cuarto y se llevaron el ganado de las
estancias cercanas poniendo como pretexto que actuaban contra los unitarios de
Córdoba, aunque esta provincia ya estaba en poder de los federales. Actuaron en
forma pacífica y enviaron a Rosas a doce unitarios refugiados entre las filas
de Yanquetruz (entre ellos el ex gobernador de San Luis, coronel Luis Videla y
el teniente coronel Cuadra). Al parecer actuaron así guiados por versiones de
una ruptura de su alianza con Rosas y un ataque general contra ellos. Las
acciones de Río Cuarto terminaron rompiendo la alianza de Yanquetruz con los
boroganos y con Rosas y en octubre de 1831 Yanquetruz acogió a un grupo de
unitarios encabezados por Manuel Baigorria.16. En
1832 los ranqueles atacaron Las Pulgas, el Morro y Renca en San Luis,
llevándose 12.000 cabezas de ganado
Campaña del Desierto de Rosas año 1833-1834
Entre
1833 y principios de 1834 se produjo la Campaña de Rosas al Desierto, que tenía
entre sus objetivos principales derrotar a los ranqueles de Yanquetruz. La
columna del centro, al mando de José Ruiz Huidobro (comandante de la frontera
sur de Córdoba) chocó directamente contra los ranqueles el 16 de marzo de 1833
cerca de la laguna del Corral Garriu (o laguna de Las Leñitas) y luego Ruiz
Huidobro se dirigió al sur de las Acollaradas, en donde se encontró con
Yanquetruz, quien con 1000 guerreros viajaba a realizar un malón en Córdoba,
produciéndose la Batalla de las Acollaradas. Entre las fuerzas de Yanquetruz
estaban los caciques Carrague, Painé, Eglaus, Pichún y Calquín. Ruiz Huidobro
obtuvo el triunfo, mientras que Yanquetruz debió retirarse hacia el sudoeste,
teniendo 160 muertos, entre ellos dos de sus hijos (Rulcó y Paillá). Las
familias de los indígenas y 700 caballos quedaron en poder del vencedor.
Retrato
"Expedición en los desiertos del Sud contra los indios salvajes, en el año
de 1833, ejecutada con el mayor acierto y sabiduría por su digno jefe el gran
Rosas". Conservado en el Museo Saavedra. Realizado por Calixto Tagliabúe
(1797-1850)
Ruiz
Huidobro no persiguió a Yanquetruz, pues pensaba que lo encontraría la columna
de José Félix Aldao, y se dirigió hacia las tolderías de Carripilún en Leubucó,
mandando batir por partidas de soldados el territorio entre Leplep y Leubucó.
El 25 de marzo llegó a la laguna Trapal (en la actual provincia de La Pampa),
cerca de las abandonadas tolderías. Al no recibir los recursos que debía
enviarle el gobierno de Córdoba, suspendió las operaciones. Tras tomar
conocimiento de que Francisco Reinafé informaba a Yanquetruz de sus movimientos
y de que los indígenas se habían apoderado de sus abastecimientos dejados en
reserva cerca de la laguna Soven, pidió al jefe nominal de la campaña, Facundo
Quiroga, el retorno a Córdoba.
Tipo de mujer ranquelina. Del libro de Lucio V.Mansilla Una expedición a los indios ranqueles
El
23 de marzo de 1833, la columna del oeste al mando de Aldao arribó a las
tolderías del cacique Yaypellau en Ranquil Có. Allí Aldao tomó conocimiento de
que Yanquetruz se dirigía en malón hacia Río Cuarto, por lo que dispuso marchar
con sus fuerzas a los pasos del río Salado para evitar que por allí huyeran
hacia la cordillera de los Andes los restos de las fuerzas de Yanquetruz, que
suponía serían atacadas por la columna del centro.17. Viraron
al este alcanzando Cochicó sobre el río Atuel el 25 de marzo de 1833. Allí
tomaron prisioneros a algunos indígenas que le ratificaron las noticias sobre
lo ocurrido con Yanquetruz en las Acollaradas y siguieron el Atuel hasta llegar
el 29 de marzo de 1833 a
Las Salinitas, a 5 leguas del río Salado, en donde se hallaba un paso conocido.
Cruce del rio Limay. Libro de Musters. c. 1865. Archivo General de la Nación
El
30 de marzo de 1833, Aldao avanzó sobre el campamento de Yanquetruz con 400
soldados, enviando al día siguiente al coronel Velazco a ocupar el paso e isla
de Limay Mahuida. Pese a que los indígenas rehuyeron el combate, Benavídez
logró dispersarlos en Arroyo del Rosario, tomando 250 prisioneros, rescatando
70 cautivos y apoderándose de 700 cabezas de ganado vacuno y caballar y 10.000
ovejas. En mayo el ejército acampó en una isla en el Paso de la Balsa, desde
donde partieron varios destacamentos. La balsa con la que se pasaba uno de los
brazos del río estaba custodiada por una compañía de fusileros cuando en la
madrugada del 14 de mayo fue sorprendida por 50 ranqueles. Excepto un soldado
que escapó a nado, los otros 40 fueron pasados a cuchillo, entre ellos el
capitán Mosqueira, el teniente Maldonado y el ayudante Guevara. El
mismo 14 de mayo fue lanceado el cacique Barbón, de 90 años de edad, y dejado
como escarmiento clavado a un palo por orden de Aldao.18 A mediados de octubre
de 1833 las fuerzas de Aldao regresaron a Mendoza.
Ángel Pacheco fue el jefe del estado mayor de la columna del este durante la Campaña de Rosas al Desierto.
Rosas
comunicó al boroano Cañiuquir en sus conversaciones en la bahía Blanca que los
borogas debían demostrar su alianza marchando sobre los ranqueles de
Yanquetruz. Debían hacerlo junto con un destacamento al mando del teniente
coronel Manuel Delgado. Ambas fuerzas marcharon en busca de los ranqueles de La
Pampa que se habían refugiado en los montes del río Salado. Después de una
persecución de 21 días, se presentaron rindiéndose ante Delgado 300 ranqueles
entre los que estaban los caciques Marileo, Antibil, Mariqueo, Gueli y Painé
Carralé.
Este luego sucedió a Yanquetruz, se alió con Rosas. Su hijo Panguitruz
Güer fue secuestrado por los blancos, y cuidado por Juan Manuel de Rosas, quien
lo hizo bautizar con el nombre de Mariano Rosas (más tarde se convertiría en el
cacique principal de los ranqueles). Delgado, quien había exigido como
condición a los ranqueles la entrega de la cabeza de Yanquetruz, quedó con su
destacamento de 200 dragones custodiando los movimientos de unos 3000 borogas
de Cañiuquir, Rondeau y Melingueo en las Salinas Grandes. Yanquetruz logró huir
con unos 60 guerreros.19
Toldo de la etnia correspondiente a los ranqueles
El
coronel Martiniano Rodríguez fue también enviado con un destacamento contra los
ranqueles de La Pampa a operar en combinación con el comandante Miranda. Estaba
conformado el destacamento por indígenas de Catriel y de Cachul con 4 compañías
de infantería de línea y 4 cañones. Logró que varios caciques del grupo de
Yanquetruz se entregaran voluntariamente, trasladándolos Rodríguez junto con
sus tribus y los cautivos hasta Médano Redondo. Al
final de la campaña, algunos grupos ranqueles continuaron realizando malones,
uno de ellos se realizó sobre la guardia de San José de la Esquina (límite de
Córdoba y Santa Fe) cuando Rosas aún estaba en Monte Redondo. El 13 de marzo de
1834 aniquilaron a los dragones de la guarnición de Río Cuarto.
En
1834 Yanquetruz regresó a su territorio e inició una campaña contra San Luis,
atacando Achiras el 7 de marzo y luego El Morro y otros sitios. El 8 de octubre
de 1834, fuerzas de San Luis y Buenos Aires al mando de Pantaleón Argañaraz
derrotaron a Yanquetruz y a los caciques Colipay, Pulcay, Pichun, Carrané (Caru
Aguel), Pallan y Cutiño en Pampa del Molle (o del Rosario). Con
290 indígenas sobrevivientes de las tribus de Venancio Coñoepán y de Melinquer
(Melín) y soldados al mando de los coroneles Martiniano Rodríguez y Francisco
Sosa, el 21 de noviembre de 1835 se produjo un ataque a las tolderías de
Yanquetruz y de su hijo Pichún. Pero éstos se retiraron previamente hacia el
río Chadileuvú. El ataque sobre las tolderías de Painé logró la rendición de
313 individuos.
cacique Yanquetruz el viejo
A
fines de 1835 Rosas supo que caciques ranqueles viajaron al País de las
Manzanas en busca de ayuda de indígenas chilenos.20 Manuel Baigorria confirmó
este viaje en sus Memorias, señalando que Pichún regresó de Llaima con 1.400
guerreros, mientras Yanquetruz estaba enfermo y oculto en las juntas del
Diamante con el Desaguadero, lugar en donde murió. En
julio de 1836 los ranqueles estaban casi aniquilados, un prisionero informó
que:
Según los datos dados por el hijo de este
cacique [Carriague], Yanquetruz y Pichum contarían con unos 20 a 25 indios de pelea, Paine
con 90, Glaucon unos 30, a
los que se habían reunido los restos de Marilao y los Borogas enemigos, que
alcanzaban a unos 200 de las diferentes tribus.21
Leuvucó. Año 1882
Leuvucó. Año 1882
En
agosto de 1836 los indígenas aliados del Gobierno se sublevaron en la Fortaleza
Protectora Argentina, impidiendo así una expedición que hubiera terminado con
los ranqueles. Los cuales se repusieron asilando a emigrados anti-rosistas,
indígenas chilenos, boroanos y de la tribu de Coñoepán, de tal forma que para
1840 la mayoría de los ranqueles no había nacido en el Mamul Mapu. Entre
los caciques ranqueles subordinados a Yanquetuz se hallaban:
Antibil: vivió en
las cercanías del Leuvucó;
Barbón: habitaba
entre los ríos Atuel y Salado;
Caniú: vivió en tas
cercanías de Leuvucó;
Coronado: vivió en
las cercanías de la laguna del Cuero;
Cuitiño: vivió en
el extremo sur de la provincia de Córdoba;
Curulonco: vivió en
la Pampa central;
Guerra: vivió en
las cercanías de Leuvucó;
Güelé: vivió en la
zona de Leuvucó;
Lincopay: vivió en
la Pampa central;
Luinthuy: vivió en
la zona de Leuvucó;
Marileo: vivió en
la Pampa central;
Mariqueo: vivió en
las cercanías de Leuvucó;
Millaqueo: vivió en
la región norte de La Pampa central;
Nahuel-Quintún
Quepaynán: vivió en
la Pampa central;
Salas: vivió en el
norte de la Pampa central;
Thragol: vivió en
Leuvucó;
Tuquiñan: vivió en
la Pampa central;
Yanqué: vivió en el
norte de la Pampa central.
Painé Guor "Zorro celeste"
A
la muerte de Yanquetruz a fines de 1836 lo sucedió su sobrino el cacique Painé
Nürü (Painé Gner, Painegner, Payne, Painé Guor o Painé Guer: "Zorro
Celeste" o "Zorro Azul"). Su hijo Paguithruz Gner (Panghitruz
Guor: "Zorro Cazador de Pumas"; Paguitrur, Panguitruz Nürü: "Zorro
Cazador de Leones") fue capturado por Yanguelén en 1834 y enviado por
Rosas a su estancia El Pino, donde fue bautizado con el apellido de su padrino,
Mariano Rosas. Luego de aprender tareas rurales, logró fugarse de la estancia
en 1840 y volvió a las tolderías.
Painé Guor "Zorro celeste" (1835-1847)
Luego
de un entendimiento entre las provincias fronterizas, a comienzos de 1836 fue
realizada una expedición en dos columnas. Una estaba al mando del coronel
Algañaraz con fuerzas de Córdoba y de San Luis y la otra al mando del sargento
mayor Ramón Maza con fuerzas de Buenos Aires. Las fuerzas actuaron en el sur de
Córdoba y de San Luis y en el norte de La Pampa. A
fines de 1838 Painé reunió un parlamento ranquel en Leubucó que decidió
expedicionar contra el cacique ranquel Yanguelén, quien enemistado con
Yanquetruz se había puesto bajo la autoridad de Buenos Aires. Yanguelén fue
capturado, juzgado y ejecutado. Para mantener la paz con Calfucurá, Painé hizo
casar al hijo de uno de sus caciques con una sobrina de Calfucurá.
En
1840 Manuel Baigorria dirigió un malón a la Provincia de San Luis, en apoyo de
una revolución unitaria, dirigida por Eufrasio Videla. Lograron tomar el poder,
pero sus guerreros se dedicaron a saquear la región y la reacción del general
Aldao devolvió el poder a los federales, en la persona de Pablo Lucero. Desde
1841 los ranqueles comenzaron a sembrar trigo, maíz, zapallos, sandías,
melones, cebada, etc.
Calvaiú
El
15 de septiembre de 1844 murió Painé y lo sucedió su hijo mayor de Calvaiú
(Callvunao, Calbán, Galván, Calbanao o Galbán). Después
de la Batalla de Caseros (1852) el presidente Justo José de Urquiza nombró a
Baigorria comandante de toda la frontera con los indios. Fue nombrado
comandante de la frontera sur de Córdoba, que incluía San Luis.
Ana María Domínguez Rosas, la Machi descendiente de Calvaiú, sobrina tataranieta de Mariano Rosas
Avanzó esa
frontera algunas leguas hacia el sur, lo que causó nuevos malones, al mando de
Mariano Rosas. Logró debilitar a éste aliándose con Ignacio Coliqueo y
dividiendo a los ranqueles al formar una tribu independiente, bajo el mando de
su ahijado Baigorrita a la muerte del padre de éste, Pichuin (o Pichún) en 1855.
Mariano Rosas (o Panguitruz
Güer)
En
1858 Calvaiú murió al explotar accidentalmente un cajón de pertrechos
militares, asumiendo el mando ranquel Mariano Rosas. En ese momento le seguían
en el mando ranquel Baigorrita, quien tenía sus tolderías en Poitahué, y Ramón
Cabral (Nahuel, llamado el platero), asentado en Quenque.22
En
la Batalla de Cepeda, ocurrida el 23 de octubre de 1859, fuerzas ranqueles de
Mariano Rosas combatieron en el bando de Urquiza. El
17 de septiembre de 1861 los ranqueles de Trenel comandados por Baigorria
participaron de la Batalla de Pavón al servicio de Bartolomé Mitre. Como
castigo a su apoyo a Urquiza, en 1862 se produjo la expedición del coronel
Julio de Vedia a Leubucó, apoyado por Baigorria, sucediéndose luego los malones
ranqueles hasta que el 18 de junio de 1865 Mariano Rosas firmó un tratado con
el presidente Bartolomé Mitre. Luego de 6 meses sin que el Gobierno cumpliera
con las indemnizaciones acordadas. Mariano Rosas puso fin al tratado y efectuó
ataques sobre Río Cuarto en 1866.
cacique Mariano Rosas, primer poblador de Santa Rosa (La Pampa)
Adolfo
Rosas (n. 1922), cacique, hijo de Baigorrita (?) y sobrino-nieto o
sobrino-bisnieto de Mariano Rosas, que recibió el cráneo de este en la Ciudad
de La Plata el 22Jun2001, junto a otros 18 lonkos (jefes de comunidades
indígenas), y presidió la ceremonia de sepultar los restos de su antepasado en
Leuvucó. El parecido con Mariano Rosas es notable.
Los
ranqueles se aliaron a las fuerzas de Felipe Varela durante la rebelión contra
la Guerra del Paraguay y el Gobierno Central. En la madrugada del 1 de abril de
1867, las fuerzas de los montoneros y sus aliados ranqueles, que habían
aportado 500 lanzas a los insurrectos, fueron derrotadas en la Batalla de San
Ignacio, a orillas del río Quinto. Baigorrita
efectuó un malón sobre Villa Mercedes en 1867 y otro sobre Villa La Paz
(Mendoza) en 1868.
Dibujos de Bouchet del Libro Mansilla, 1890. Lámina VIII. "El parlamento". En
el capítulo 53, Mansilla dice: "Mariano Rosas invitó a todo el mundo a
senetarse. Nos sentamos, pues, sobre el pasto humedecido por el rocío de la
noche, sin que nadie tendiera poncho ni carona, cruzando la pierna a la turca. Mariano
Rosas me cedió a su lenguaraz José; colocóse éste entre él y yo, y el
parlamento empezó". Fíjese bien el lector que el dibujo responde
a las palabras de Mansilla. Imagen extraida del Boletin TEFROS: Taller de Etnohistoria de la Frontera Sur.
Lucio V. Mansilla en el medio con capa.
A
fines de marzo de 1870 el general Lucio V. Mansilla, comandante del sector de
la frontera contra los indígenas, habiéndose avanzado la línea hasta el río
Quinto, hizo un viaje a Leubucó partiendo del Fuerte Sarmiento para negociar de
igual a igual un tratado de paz, firmado ese año. Su relato de este viaje, Una
excursión a los indios ranqueles, es una gloria de la literatura argentina. Mansilla debió viajar a Leubucó debido a que Mariano Rosas había jurado no
pisar tierra dominada por los blancos. El tratado firmado por Mansilla por
orden del presidente Domingo Faustino Sarmiento con Mariano Rosas, Baigorrita y
Ramón Cabral, no fue tratado en el Congreso argentino y quedó sin efecto en
1871 cuando el teniente coronel Antonino Baigorria atacó Leubucó.23
Lucio V. Mansilla, el autor de “Una excursión a los indios ranqueles” Los daguerrotipos, tomados entre 1840 y 1860, del Museo Histórico Nacional y el Complejo “Enrique Udaondo”, de Luján.
El general Lucio V. Mansilla en su casa. Año 1900. Archivo General de la Nación
Un
nuevo tratado fue firmado en 1872. En el verano de 1874 una epidemia de viruela
hizo estragos entre los ranqueles. En
1875 se produjo la Campaña de Adolfo Alsina, llegando el coronel Leopoldo
Nelson a Italó. El cacique ranquel Ramón Cabral se rindió al gobierno y se
estableció en el sur de Córdoba con su tribu. Mariano
Rosas murió el 18 de agosto de 1877, presuntamente de viruela. En 1879 los
coroneles Racedo y Levalle hallaron su tumba y exhumaron sus restos que fueron
entregados a Estanislao Zeballos. En 1889 el cráneo de Panguitruz Güor ingresó
al Museo de La Plata como parte de la colección que donó Zeballos.
Epumer
El
18 de agosto de 1877 murió Mariano Rosas y lo sucedió su hermano Epumer
(Epugner, Epungner o Epu Nürü). El
24 de julio de 1878 Epumer y Baigorrita firmaron un tratado de paz con el
Gobierno Nacional, que fijó las fronteras en la Zanja de Alsina y en el río
Negro.
Cacique Epumer
S.E. el Señor Ministro de la Guerra,
General Dn. Julio A. Roca, bajo la inteligencia de que los espresados Caciques
y tribus reconocen y acatan como miembros y habitantes de la república
Argentina la Soberanía Nacional y Autoridad de su Gobierno, ha convenido en lo
siguiente:
Por cuanto ha sido concluido en esta Ciudad
de Buenos Aires, un tratado entre el Teniente Coronel Dn.Manuel J. Olascoaga,
comisionado al efecto por parte del Gobierno, y los Caciques Cayupan y
Huenchugner (a) Chaucalito, como representante el primero del Cacique principal
Manuel Baigorrita de Poitagüe y el segundo del Cacique de igual clase Epumer
Rosas de Lebucó, cuyo tratado es a la letra como sigue:
Artículo 1° Queda convenido que habrá por
siempre paz y amistad entre los pueblos cristianos de la República Argentina y
las tribus Ranquelinas que por este convenio prometen fiel obediencia al
Gobierno y fidelidad a la Nación de que hacen parte y el Gobierno por su parte
les concede protección paternal (...)
Durante
la Conquista del Desierto, la tercera división al mando de Eduardo Racedo
partió de Villa Mercedes hacia Poitahué con 1.350 soldados en 1879, entre ellos
ranqueles de los caciques Cayupán (ex negociador de Baigorrita, establecido en
Villa Mercedes como estanciero y luego accionista del Banco de Río Cuarto) y
Simón. Dos grupos ranqueles que se dirigían a Río Cuarto en cumplimiento del
tratado, fueron atacados por sorpresa por el ejército en Pozo del Cuadril,
iniciándose las operaciones contra los ranqueles. Epumer logró escapar al
ataque sobre Leubucó, pero Racedo hizo desenterrar los restos de Mariano Rosas
y envió el cráneo a Estanislao Zeballos en Buenos Aires.
Baigorrita
huyó hacia Neuquén con 600 guerreros y sus familias y fue perseguido por fuerzas
del ejército y por Cayupán hasta alcanzarlo en junio de 1879 en Cochicó, no se
logró su captura, pero sí la de 500 de sus seguidores, entre ellos su hermano
Luis (Lucho) Baigorria. Posteriormente luchó en Añelo, Las Barrancas y Auca
Mahuida y finalmente fue apresado y ultimado el 16 de julio de 1879 en la
Provincia del Neuquén. También en 1879 el general Rudecindo Roca tomó
prisionero al último gran "lonco" (o cacique) ranquel de Leubucó,
Epumer, quien fue confinado en la isla Martín García en 1880 y murió en 1890.
Huaiquigner, segundo hijo de Mariano Rosas, condujo a los últimos ranqueles al
exilio.
Baigorrita
Fue
un cacique ranquelino de Poitahué (Quenqué), cuyo nombre completo era Manuel
Baigorría Gualá, alias Maricó, Nació en La Pampa hacia 1837. Hijo del cacique
Pichón Gualá, muerto en 1855, y de Rita Castro, cautiva puntana de “El Morro”;
nieto del cacique Llanquetruz II, muerto en 1838. Entre sus hermanos varones se
cuentan los capitanejos Quinchán, Cayomuta, Epuhueque, Caispán; y entre las
mujeres, María, Celia y Josefa. A la muerte de su padre, en razón de su corta
edad, fue criado, junto con sus hermanas, por el coronel unitario Manuel
Baigorria, por entonces refugiado entre los ranqueles, quien le dio su nombre y
apellido.
Baigorrita 1839-1879
En
1862, Baigorrita ya había asumido el cacicazgo de Poitahué, distante a unos 50
kms de Leubucó, sede del cacique principal Mariano Rosas. En junio de 1865, a instancias de su
padrino, firmó un tratado de paz con el presidente Bartolomé Mitre, a fin de pacificar
la frontera sur de San Luis y Córdoba. Pero bien pronto, junto con el cacique
Epumer, apoyó el accionar de las montoneras del interior (hermanos Sáa) en
disconformidad con el gobierno de Buenos Aires. Entre
las primeras invasiones que promovió se cuenta por sus efectos devastadores el
malón sobre Villa Mercedes (San Luis), en 1867; y sobre Villa La Paz (Mendoza),
en 1868, donde fue saqueada la misma iglesia del pueblo.
Indios de la Patagonia, 1866. Daguerrotipo .
Como
en el caso de Mariano Rosas, el coronel Lucio V. Mansilla ha dejado plasmado el
retrato de Baigorrita en ocasión de la visita que hizo a sus toldos en abril de
1870. En esa ocasión firmó, junto con aquel, el tratado de paz de 1870; y más
tarde el de 1872. El cual, a su vez, renovó el comandante de la frontera
cordobesa, el coronel Julio A. Roca, en 1876. Desde la muerte de Mariano, en
1877, su autoridad se acrecentó entre la indiada, adquiriendo mayor prestigio,
sin llegar a superar la ejercida por el cacique Epumer, sucesor del primero.
El General Julio Argentino Roca a fines de la década de 1870. Archivo General de la Nación.
Según
el parecer del misionero franciscano Marcos Donati, a quien lo unían lazos de
sincera amistad, Baigorrita por temperamento y crianza, era más propenso a
aceptar el cristianismo que Mariano y los demás caciques ranquelinos,
pudiéndose pensar que en caso de establecerse una misión en Leubucó accedería a
recibir el bautismo.
Lámina II. "El indio bombero". Ilustración de Bouchet de “Una excursión a los indios ranqueles” de Lucio V. Mansilla. Año 1890
Lucio Mansilla alzando al indio Melideo. Ilustración de Bouchet de “Una excursión a los indios ranqueles” de Lucio V. Mansilla. Año 1890
A
partir del año 1878 su historia se tiñe de oscuridad y tragedia, al punto que
resulta difícil trazarla con exactitud. Ante el avance de las tropas nacionales
desde Río Cuarto y Villa Mercedes, optó por eludir enfrentamientos abiertos,
internándose en el monte con su gente, desde donde ejerció un permanente
hostigamiento a fin de sorprender a las descubiertas despachadas en su
búsqueda. No obstante todos los esfuerzos desplegados por los jefes militares
del momento (Eduardo Racedo, Rudecindo Roca, Sócrates Anaya), nunca pudo ser
hecho prisionero en territorio pampeano.
Los Misioneros entre los indios ranqueles llevando la palabra de Jesús
Convirtiéndose así en la presa más
codiciada de todas las batidas que pretendían alzarse con tal preciado trofeo
de guerra. Antes que entregarse, prefirió emprender una penosa y desesperada
retirada con rumbo suroeste, en dirección a la Cordillera, con secreta
intención de pasar a Chile si así se lo aconsejaban las circunstancias. Muere
en Neuquén el 16 de julio de 1879.
Campaña del Desierto lanceros de caballería año1879.
Grupo de oficiales campaña del desierto. Archivo General de la Nación
A lo largo del año 1878 se lanzaron sucesivas ofensivas sobre las posiciones indígenas, causando centenares de bajas a las fuerzas de Namuncurá y la captura de los temidos caciques ranqueles Pincén, Catriel y Epumer. Unos 4000 indígenas (en su mayoría mujeres y niños) fueron capturados en estas campañas.
Cacique Vicente Catrunao Pincen - Foto de Antonio Pozzo - Año 1878.
Dicha fotografía tambien se encuentra en el libro "Historia Argentina".
Autor: Diego Abad de Santillán. TEA, Tipográfica Editora Argentina.
1971, Buenos Aires, Argentina.
Cacique ranquel Vicente
Catrunao Pincén. Foto tomadas después de su captura, en noviembre de 1878
por el fotógrafo italiano Antonio Pozzo, con estudio en la calle Victoria 590
(hoy Hipólito Yrigoyen) esquina San José. Imagen pintada para un Podcast.
Cacique ranquel Vicente
Catrunao Pincén. Foto tomadas después de su captura, en noviembre de 1878
por el fotógrafo italiano Antonio Pozzo, con estudio en la calle Victoria 590
(hoy Hipólito Yrigoyen) esquina San José.
Los hermanos Marcelino y Juan Jose Catriel.
En
abril de 1879 se lanzó el ataque final: cinco divisiones que sumaban 6000
hombres (incluyendo 820 indígenas aliados) avanzaron hacia el río Negro, y el
ministro Roca festejó el 25 de mayo en la isla Choele Choel. De acuerdo a la
Memoria presentada por el ministro de Guerra, 1313 indios de lanza resultaron
muertos y 1271 tomados prisioneros; cinco caciques principales fueron tomados
prisioneros y uno fue muerto; 10 513 indios de chusma –mujeres y niños– fueron
tomados prisioneros, y otros 1049 fueron reducidos. De acuerdo al informe
presentado por Roca ante el Congreso, se habían tomado como prisioneros a 10
539 mujeres y niños y 2 320 guerreros.
Campaña del Desierto. Julio Argentino Roca y sus oficiales
Las
tribus que sobrevivieron fueron desplazadas a las zonas más periféricas y
estériles de la Patagonia. Unos 10 000 nativos fueron tomados prisioneros y
unos 3.000 enviados a Buenos Aires, donde eran separados por sexo, a fin de
evitar que procrearan hijos. Las mujeres fueron dispersas por los diferentes
barrios de la ciudad como sirvientas, mientras una parte de los hombres fueron
enviados a la isla Martín García, donde murieron, en su gran mayoría, a los
pocos años de reclusión.
Fin del ulmanato
El
19 de agosto de 1882, en cercanías de Puelén, el capitanejo Yanquimil (o
Yancamil) protagonizó el último enfrentamiento armado ranquel con las fuerzas
nacionales en la Batalla de Cochicó, logrando triunfar. Unos 30 ranqueles que
escapaban de Mendoza (la versión oficial dice 300, desmentido por Yancamil), se
enfrentaron a una cifra similar de soldados indígenas, quienes se retiraron con
pérdidas en ambos lados.24 Yancamil se entregó en marzo de 1883.
Cacique Santos
Morales (izquierda), Capitanejo Gregorio Yancamill (derecha). Foto
tomada por M.L.Jarrín en Emilio Mitre, año 1914.
Campamento provisorio del Regimiento y Caballeria c.1882.
Fotografía
de "Millamain, capitanejos e indios de pelea", tomada por Pedro
Morelli para los ingenieros topógrafos Carlos Encina y Edgardo Moreno,
1882-1883. Nº de inventario: 1487. Archivo de Fotografías Etnográficas de
Fuego-Patagonia de la Asociación de Investigaciones Antropológicas
Fotografía
de Julius Popper año 1886: se divisa en primer plano al hombre Shelk’nam yaciendo
en el suelo, con un arco en la mano izquierda y flechas en la mano derecha; a
su derecha se observan los restos de un paravientos; en segundo plano y de
espaldas a la cámara, cuatro hombres con armas largas apuntan hacia el
horizonte. Nº de inventario: 0296. Archivo de Fotografías Etnográficas de
Fuego-Patagonia de la Asociación
Tras
la captura de Epumer, los ranqueles fueron reducidos, ocupándose sus tierras.
Algunos fueron expatriados hacia los ingenios azucareros de Tucumán, las
canteras de Martín García y el Chaco. Otros fueron destinados a nuevas
poblaciones, como la de General Conesa. Los ranqueles que siguieron al coronel
Baigorria en 1852 se asentaron en el Fuerte 3 de Febrero en San Luis. Los de la
tribu de Ramón Cabral, aliada del Gobierno, se asentaron en el Fuerte Sarmiento
y luego se ubicaron en La Blanca, cerca de Luán Toro. El 28 de febrero de 1899
se estableció para ellos por decreto de Mitre la Colonia Emilio Mitre en el
oeste de La Pampa. El 24 de abril de ese año se amplió su territorio a 80.000 ha. Pero luego,
tras ser reducido su territorio en varias oportunidades (hasta la mitad),
permanece como núcleo de este pueblo.25
Año 1894 Campamento militar de Tandil, misa de campaña con Nicolás Levalle y el Ministro de Guerra Luis María Campos
Aonikenk y autoridades
provinciales celebrando el 25 de Mayo en Río Gallegos, Santa Cruz, c. 1900. Documentos
Fotográficos, inventario 303.125.
Toldería ranquel
Juan Yanquetruz
Nació en 1890. Entrevistado
por primera vez por Rodolfo Casamiquela en 1953, esa vez en compañía de Tomás
Harrington. Considerado punta visible del hilo por el primero de ellos. Decía
carecer de nombre indígena propio; era poblador de Blan Cumtre, paraje al
sureste de Gastre (Centro-Norte del Chubut). Ese primer encuentro fue en pleno
campo, al pie de la piedra pintada de Blan Pilquín. Casamiquela volvió a
visitarlo en 1972, cuando el hombre había cumplido sus 82 años. Era entonces el
último cacique tehuelche septentrional o Yanquetruz.
Juan Yanquetruz
Actualidad
El
día 30 de mayo de 2009 en el sur de la geografía puntana, se reunieron los
integrantes del Pueblo Ranquel quienes comenzaron a transitar un nuevo camino
en sus vidas a partir de la concreción del acto fundacional y entrega de obras
por parte del Gobierno.
La
actividad comenzó al amanecer con una tradicional y significativa ceremonia del
Pueblo Ranquel, a cargo de la machi pampeana, Ana María Domínguez Rosas, en la
que se invocó a los espíritus para pedirles, bendición trabajo, paz, salud,
comprensión y sabiduría para poder avanzar en el camino del progreso, la
libertad, el entendimiento entre las comunidades ranqueles y el bien común.
Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Restitución de los restos de Pangitruz Guor o Mariano Rosas
Gobernador de San Luis con lonkos ranqueles de esa comunidad. Año 2009
Restitución de los restos de Mariano Rosas Mariano Rosas murió el 18 de agosto de 1877, presuntamente de viruela. En 1879 los coroneles Racedo y Levalle hallaron su tumba y exhumaron sus restos que fueron entregados a Estanislao Zeballos. En 1889 el cráneo de Panguitruz Güor ingresó al Museo de La Plata como parte de la colección que donó Zeballos.
Museo de Ciencias Naturales de La Plata, 22 de junio de 2001.. De a derecha a izquierda, Gerardo Morales,
Presidente del Instituto de Asuntos Indígenas, don Adolfo Rosas (nieto de
Mariano Rosas) descendientes y público. En la urna los restos del cacique.
La primera petición formal de restitución de Panguitruz Güor se realizó en 1989. El Consejo Coordinador de Naciones Indias de Argentina (COCNAIA) envió a la Universidad Nacional de La Plata una petición de restitución de Panguitruz Güor y los restos de los caciques Gherenal, Indio Brujo, Chipitruz y Calfucurá. Lorenzo Cejas Pincén, reconocido como Buta Toki de Trenque Lauquen, fue el único firmante del reclamo y manifestó representar a 200 familias mapuches de Trenque Lauquen y disponer de una superficie de tierra donada por ese municipio para la construcción del panteón mapuche.
En 1999 la Comisión de Población y Recursos Humanos de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación realizó gestiones para la restitución de Panguitruz Güor a La Pampa. Las autoridades de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo y la División Antropología expresaron que la restitución sería posible si se sancionaba una ley específica.El 5 de julio de 2000 se sancionó la ley 25.276 que estableció el traslado de los restos de Mariano Rosas a Leuvucó para ser depositados en el lugar que acuerden las autoridades constituidas de la comunidad ranquel y la Subsecretaría de Cultura de La Pampa.
Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Restitución de los restos de Pangitruz Guor o Mariano Rosas
La
Plata, 22 de junio de 2001. La Coordinadora General del Instituto Nacional de
Asuntos Indigenas (INAI), Ana González Montes, mientras entrega la urna que
contiene los restos del cacique Mariano Rosas a su nieto Adolfo Rosas.
La restitución fue apoyada por el Instituto de Asuntos Indígenas (INAI) que actuó como intermediario con los descendientes de Mariano Rosas para conocer el modo en que deseaban la entrega de los restos. El 22 de junio de 2001 se realizó una ceremonia oficial en el Museo de La Plata con la participación de 18 lonkos de La Pampa, funcionarios nacionales y provinciales, representantes indígenas de la región La Plata, autoridades de la Universidad Nacional de La Plata y miembros de la comunidad de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo. El mismo día partieron en un avión presidencial a Victorica, La Pampa.
La
Plata, 22 de junio de 2001. Portando la urna con los restos de Mariano Rosas,
su nieto Adolfo Rosas y descendientes. Universidad Nacional de La Plata. Museo
de Ciencias Naturales.
Ceremonia en Leuvucó. Mariano Rosas, Panguitruz Nger regresa a su Madre Tierra
Ceremonia en Leuvucó. Mariano Rosas, Panguitruz Nger regresa a su Madre Tierra
Ceremonia en Leuvucó. Mariano Rosas, Panguitruz Nger regresa a su Madre Tierra
Enterratorio cacique Mariano Rosas. Leuvucó. Santa Rosa. La Pampa
Monumento a Los Ranqueles en Leuvucó
La
figura humana dominante con lanza representa al indígena como raza. En el pecho
de esta gran figura, aparecen ocho nichos y dentro de ellos esculturas de 70
cms. que representan a cada uno de los jefes o caciques más importantes de los ranqueles. Estas representaciones en bronce serían
de: Carripilún, Yanquetruz, Painé Guor, Pichún Hualá, Manuel Baigorrita,
Mariano Rosas, Ramón Cabral (Nahuel el Platero)y Epugmer Rosas.
Eymi Newengi. trailer del Documental Etnográfico
Nación Ranquel en la provincia de La Pampa, Argentina. 2013
El
24 de junio los restos fueron trasladados a caballo a Leuvucó. Una comitiva
que incluyó a miembros del Museo, acompañó la disposición de los restos en el
monumento. En
el Parque Indígena Leuvucó (Agua que Corre) se encuentra el asentamiento
aborigen más poblado en Argentina. Está ubicado a solo 25 kilómetros de la
localidad de Victorica, sobre la Ruta Provincial N° 105. Este sitio fue el
centro más poblado de la región, con aproximadamente unos 8.000 aborígenes, que
vivían alrededor de la laguna de Leuvucó.
Leuvucó. Mariano Rosas vuelve a su tierra Gentileza Cristian Javier - Infohuella.com
Se
encontraban presentes: la comunidad Ranquel “Rosa Moreno Mariqueo” de Victorica
junto a Carlos Campú Gobernador de las Naciones Ranqueles, Huitra (Bahía
Blanca), Ranquel Rali-Co, Gregorio Yancamil (Victorica), Nahuel Auka (Parera),
Baigorrita (Santa Rosa), Witruche (Ed. Castex), Kintre Carripilum (Gral. Pico),
Ranqueles de Leuvuco, Valdomero, Nehuenche (Santa Isabel), Panguitruz Nger
Rankulche (Gral Acha), Willy Antu (Toay), Rosa Frías (Santa Isabel), Liquen
Kuyen (Las Heras, Mza.), Yanquetruz (Santa Rosa), Auka Che (Arbol Solo),
Antonio Cabral (Santa Rosa). También asistieron a la ceremonia el Dip. Nac. Sr.
Gustavo Fernández Mendía, Sr. Intendente Ing. Hugo Kenny, Concejales, Dira. de
Cultura Sra Gloria Cazanave, Dir. de Turismo Sr. Enrique Capdeville, Dira. de
Acción Social Sra. María Isabel Torres y público.
El
20/04/2013 se inauguró el Monumento a Pincen en Santa Rosa, La
Pampa. El monumento fue realizado por el
artista Rubén Schaap y tiene una altura de más de 3,50 metros. La obra se
ubicaró sobre la avenida, a unos 70 metros del Mate, en dirección hacia la
rotonda Sur, que va camino hacia la Patagonia
Osvaldo Bayer en Historia de la Campaña al Desierto
Casamiquela,
Rodolfo M. (1995): Bosquejo de una etnología de la provincia de Neuquén
(pág. 114 y 152, nota 163). Buenos Aires: Gobernación de la
Provincia de Neuquén, Secretaría de Estado de Acciones Sociales y
Comunitarias, Subsecretaría de Cultura, Ediciones La Guillotina
Fernández
Chitti, Jorge (1998): Historia de los indios ranqueles. Orígenes,
elevación y caída del cacicazgo ranquelino en la Pampa central
(pág. 25-94). Buenos Aires: Instituto Nacional de Antropología y
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Fernández
Garay, Ana. 1991. Un relato tradicional ranquel: el kotïr, Memorias de las
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Steibel,
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Límites i posesiones
de la provincia de Mendoza, con una espocicion del derecho provincial en
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Saez, b. 1834. Publicado por Imprenta de la republica de J. Nuñez, 1873.
Los orígenes
de la Argentina: historias del Reino del Río de la Plata. Pág. 208.
Escrito por Ricardo Lesser. Publicado por Editorial Biblos, 2003. ISBN
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Muerte y
transfiguración de Martín Fierro: ensayo de interpretación de la vida
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Manual de las
repúblicas del Plata: datos topográficos, históricos y económicos, sobre
los productos, colonias, empresas, comercio, rentas nacionales, deuda
pública, inmigración, ciudades, provincias, instituciones, ferro-carriles,
bancos, escuelas y literatura de las repúblicas argentina... Pág.
254-255. Escrito por Michael George Mulhall, Edward T. Mulhall. Publicado
por Imprenta del "Standard", 1876
Native Peoples of Pampa, Patagonia, and Tierra Del
Fuego: From the Beginning to the Nineteenth Century: Living on the Edge.
pp. 123. Autores: Claudia
Briones, Jose L. Lanata. Editores: Claudia Briones, Jose L. Lanata.
Colaborador: Laurie L. Weinstein. Editor: Greenwood Publishing Group,
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0-89789-584-3, 9780897895842
Archivo del
brigadier General Nazario Benavides. Pág. 40-42. Escrito por Instituto de
Historia Regional y Argentina "Héctor Domingo Arias". Publicado
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950-605-498-3, 9789506054984
La conquista
de quince mil leguas: Estudio sobre la traslacion de la Frontera Sud de la
República al Rio Negro, dedicado á los gefes y oficiales del Ejército
Expedicionario. Pág. 346-348. Escrito por Estanislao Severo Zeballos.
Publicado por Establecimiento Tipográfico a vapor de "La
Prensa", 1878
El indio del
desierto/the Indian of The Desert. Pág. 127-128. Escrito por Dionisio
Schoo Lastra. Publicado por Editorial Renacimiento, 2004. ISBN
84-96133-16-8, 9788496133167
Carta de Juan
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Julio Argentino Roca – Iconografía Militar, Museo Roca, Instituto de Investigaciones Históricas, Buenos Aires (2006). http://www.ranqueles.sanluis.gov.ar/