lunes, 1 de julio de 2013

CEMENTERIO DE LA LOMA



Acceso al Cementerio de la Loma
El Cementerio de la Loma, el segundo de la ciudad, (el primero estaba en la Loma de Santa Cecilia), se encuentra en el predio delimitado por las calles Almafuerte, Alem, Urquiza y la Avenida Juan José Paso abarcando unas 6 manzanas. La fachada principal, fue construida en 1920 por Amábile Levis en estilo neoclásico italiano. 







La escultura del pórtico es del escultor Rafael Radogna, el mismo autor de la escultura de Florentino Ameghino en el Paseo de Dávila. Dentro de cementerio se encuentran bóvedas en varios estilos (neoclásico, Art-Decó, moderno, etc.), obras de importantes arquitectos y constructores. También son muy interesantes las construcciones de los panteones español, italiano y francés.


En el Cementerio de La Loma, la estatua que contem­pla desde lo alto del pórtico el silencio del lugar fue construida por el escultor italiano Rafael Radogna poco tiempo después de que finalizaran las tareas de la entrada. Sería el mismo artista quien diez años des­pués delinearía la figura de Florentino Ameghino, la que podemos reconocer en el Paseo Luis Ávila, frente a las costas de Punta Iglesias.


El pórtico de la entrada al cementerio fue construido en 1920 por Amábile Levis, un italiano emprendedor que previamente había ganado el concurso de proyectos. El lema del pórtico fue Memento nei y el jurado estuvo integrado por los ingenieros Alejandro Vergalli, Alfredo Villafañe, además de Edgar Greham, Mauricio Cremonte y Edgardo Arata.


La profesión de arquitecto recién estaba en sus inicios y era común que los trabajos fueran hechos por «constructores». Antes de este hubo otro pórtico, pero fue levantado por Luis Rovelli y su cuadrilla de operarios, quienes construyeron los nichos municipales, las escaleras y el entrepiso.


La bóveda de la familia Peralta Ramos fue encargada por don Jacinto en 1887, tres años antes de que el Cementerio de la Loma comenzara a funcionar como tal, pensando en que allí descansaría Patricio Peralta Ramos.

Foto fechada en 1942. Dice detras Divino Redentor en el cementerio de Mar del Plata. Foto enviada por Lic Angel J. Somma a Fotos de Familia - Diario La Capital

Más que un valor arquitectónico – es de estilo neoclásico típicamente italiano- , la bóveda posee alcurnia histórica. Pero el destino quiso que ningún miembro de la familia descansara allí. Cuando murió, al fundador de Mar del Plata lo enterraron en Buenos Aires. En 1905 la familia vendió la bóveda al Círculo Católico de Obreros. Cuando esta se disolvió, pasó a ser propiedad de la curia marplatense que, a su turno, la vendió a la Sociedad Española de Socorros Mutuos. Como muchos otros edificios, la bóveda primitiva fue demolida en este siglo. 

A esta bóveda se tiene acceso por el sendero central del cementerio, doblando a la izquierda en la primera calle que cruza a unos pocos metros sobre la derecha. Fue realizada por Alejandro Virasoro, destacado arquitecto argentino que tuvo una activa presencia en Mar del Plata con su estilo modernista. Trabajó en la empre­sa constructora de Mauricio Cremonte y su cuñado, José Camusso, ex intendente de la ciudad, pero sin poder plasmar en los planos todo su talento. En la década del ’20 construyó esta bóveda para la familia Cremonte, en la que sí tuvo la absoluta libertad de diseño.

Boveda Queirolo construida por el Arq. Alejandro Virasoro

La bóveda de la familia Queirolo – muy cerca de la anterior – también fue construida por Virasoro en el mismo estilo Art Decó, una corriente que se puso de moda en los años ’20, caracterizada por la preponderancia de tra­zos geométricos.

Boveda Flia. Cremonte construida por el Ar. Alejandro Virasoro

La bóveda de sus constructores en Mar del Plata, la familia Cremonte, que con los Fontana y los Camusso, participaron en la mayoría de sus obras en la ciudad.

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