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martes, 20 de febrero de 2018

VILLA NORMANDY

Villa Normandy. Av. Colón y Viamonte. Mar del Plata

Félix Delor había llegado a Buenos Aires integrando uno de los contingentes inmigratorios que desembarcaron en la cuenca del Plata. Llegó procedente de Elbeuf, un racimo de casas pequeñas en el centro de la región alta de la Normandía, al noroeste de París. Trató de cumplir el sueño americano importando barriles de vino francés y distribuyéndolos entre una clase social que comenzaba a preocuparse por acumular más hectáreas, cabezas de ganado, divisas y poder. Y también, como le sucedió a muchos, llegó hasta sus oídos la noticia de que había un lugar, en el sudeste bonaerense, que tenía cierto parecido a los sitios que visitaba en la costa de su Francia natal.

Registro parroquial Ciudda de Buenos Aires. Nuestra Sra. de la Merced Matrimonios 1890-1895

Cuando comenzó, el siglo veinte trató de consolidar buena parte de lo que había prometido el colofón de la centuria anterior. Hasta Mar del Plata había dejado atrás los últimos vestigios del caserío costero que fue en sus inicios y poco a poco se vestía de gala y se convertía en el escenario donde pasaban sus días de ocio la crema terrateniente del país. En ese contexto, don Félix decidió construir una villa veraniega para pasar allí los soleados días de verano junto a su mujer y sus tres hijas: Brígida María Amelia, Hortensia Gabriela y Elena Ivone.

Postal coloreada “Loma Stella Maris”, década del ´20. Enviada por Enrique Mario Palacio..jpg
Loma Stella Maris Casa Normandy año 1927. Gentileza Pasqualino Marchese

Corría el año 1915.Y como los hectolitros de vino francés que él importaba llenaban más y más bodegas criollas, no había motivos para reparar en gastos. Ubicación, de las mejores: justo enfrente de la Villa Ortíz Basualdo, cerca de la Iglesia Stella Maris a un paso del barranco que los dejaría en la playa y con una vista fantástica del paisaje costero.

El arquitecto francés Gastón Mallet

Los libros de arquitectura marplatense nos dicen que la mansión fue proyectada por el arquitecto francés Gastón Mallet y fue construida por el señor Pedro Besozzi, en 1919. Ambos siguieron las instrucciones de Don Félix en cuanto al estilo. Quiero una villa como las de mi pueblo con esa estampa, les confió el comerciante en una sobremesa, cuando se estaban garabateando los primeros bocetos de los planos. Eso sí, el nombre ya estaba escrito de antemano. Será la Villa Normandy una casa en la que reinará la felicidad y la concordia para todos quienes vivan bajo su techo, pronunció esa misma tarde en un francés aplomado.


Villa Normandi y capilla Stella Maris.
Villa Normandy de Felix Deloir en el año 1919.

Mallet tuvo mucho trabajo por la poca superficie de tierra disponible. Los 12 por 30 metros en la esquina, con orientación N.E., era la mejor posible en el amanzanamiento marplatense. Pero era todo un desafío para el proyectista galo quien debió tachar algunas necesidades habitacionales de Delor por no tener el lugar necesario. La falta de espacio quedó evidenciada en tres hechos bien notorios de la casa: la planta reducida a la rigidez de una envolvente de forma rectangular; el alzado marcado por la verticalidad de cuatro niveles de plantas con áreas similares, y por el ingreso principal poco remarcado, compartiendo la zona con el único acceso al nivel de los servicios, dando ambos a un estrecho pasadizo difícilmente identificable como entrada para vehículos. La distribución especial por plantas no escapa al severo compromiso ante el extenso programa y las reducidas medidas disponibles, señala el Arq. René E. Moreau, encargado de ponerla en valor a partir de 1985, cuando la compró José Lorini.

Grupo de chalets en la Loma de Colón. Postal enviada por José Alberto Lago..
Villa Normandi. Colón y Viamonte “. Imagen gentileza de Ernesto Parra

Y es así que a excepción del nivel destinado a recepción y estar comedor, que cuenta con ámbitos diseñados con relativa generosidad, los otros niveles distribuyen la función propia en ambientes de medidas ajustadas, con muros horadados por vanos de puertas o ventanas que hacen difícil proponer una distribución correcta del mobiliario adecuado. La concordia que pregonaba don Félix al momento de trazar sus máximas de convivencia comenzó a deteriorarse a los pocos veranos. El problema siempre surgía a partir de las institutrices que acompañaban a las hijas, cuenta María Esther Abraham, esposa de José Lorini, quienes le compraron la villa a la familia Delor.

Villa Normandie.Al lado el hermoso chalet Villa Presidente Quintana. Hoy solamente queda el portón de entrada para los carruajes al 2260 de la calle Viamonte. Decada del 10. Gentileza Abel Horacio Ferrino

La Confesión vino de parte de la propia Brígida María Amelia, que con 96 años fue una de las que firmaron los documentos para la venta. Decía que una era alemana, grande, firme y de modales ampulosos. La otra era una italiana de semblanza angelical, pero con un carácter del demonio. Contó que discutían por cualquier cosa y las peleas incluían el vuelo de objetos diversos. Las voces en alto invadían los pisos superiores y no sólo se plegaba en ambos bandos el personal de servicios, sino que las propias hermanas Se ve que los gritos llegaron a cansar al señor Delor, quien de un día para el otro vendió la casa.


“Loma Stella Maris.vista aérea. Mar del Plata anuario,1939” Gentileza Ignacio Iriarte para Fotos de Familia del Diario La Capital

El ruego de las hijas, con la promesa de que todo sería distinto, a lo que se sumó que dos instituciones paraban en la casa de un compatriota, hizo que el jefe de familia recomprara la casa al verano siguiente. A partir de ese momento, si bien la villa recuperó su armonía interior, comenzó a recorrer el camino casi inexorable del resto de las casonas de verano. La lógica pirámide familiar con sus nuevas generaciones y modalidades de uso fue alterando la intención original de los mayores. La propiedad comenzó a deteriorarse paulatinamente y el paso del tiempo acentuó la caída.

Cuando una mañana del 84 apareció el cartel de venta pegado a sus muros, para muchos fue el preludio de otro golpe mortal a la identidad marplatense. Pero no para José Lorini, quien hizo todo lo posible para devolverle el brillo de otros tiempos. La vida le regaló la posibilidad para cumplir un sueño largamente anhelado, aunque la muerte le quitó la posibilidad de disfrutarla una vez que estuvo rehabilitada. Su esposa no logró consolidar el proyecto de convertir a la villa en un centro cultural y gastronómico debido a los vaivenes económicos de esos años. Eran épocas muy duras y nosotros no contábamos con ningún apoyo oficial para mantener la Villa, explica.

Placa declarando Patrimonio Histórico a la Villa Normandy

En 1988,la Universidad tampoco pudo trasladar hasta Colón y Viamonte los estudios centrales de lo que sería Radio Universidad, por lo que la oferta del Consulado de Italia para trasladarse a la Villa fue la tabla de salvación para asegurar su permanencia física. Félix Delor inauguró la villa, en pleno verano, desde entonces sus techos recortan el horizonte de la loma y la belleza normanda que posee obliga a los feligreses que peregrinan por Colón a mirar su fachada. Después de tantas comisiones de trabajo, seminarios, charlas y conferencias que pugnaban por la preservación de nuestro patrimonio, al menos en la Villa Normandy los conceptos lograron apuntalar la conciencia colectiva y algo más: también afirmaron sus paredes.

José Lorini, llegó a Mar del Plata en 1966.Tiempo después montó una empresa constructora, su admiración por la Villa Normandy fue creciendo en formar continua. Cada vez que pasaba por la esquina, rumbo a su casa de la calle Bernardo de lrigoyen, le daba rienda suelta a su admiración. Cuando vio el cartel de venta se volvió loco. Hasta que no consiguió la plata para comprarla no se detuvo, confiesa su esposa. El sueño lo concretó el 31 de julio de 1985.Un día antes que saliera en sucesión, esperaban treinta herederos.


Detalle cubierta de techos con mojinetes mochados de la Villa Normandy
Los punzones que coronaban el techo tenían un agujero en la base como para ir agregándole motivos, según el gusto del cliente.

Fue el primer emprendimiento enteramente privado para conservar el patrimonio, tal vez porque de chico vivió junto con sus padres en una casa que databa de 1486, José aprendió muy pronto a valorar y respetar la tradición. El estado de Villa Normandy: la casa estaba muy abandonada, los más de treinta años que había estado deshabitada se sintieron mucho, sobre todo en los techos, se sacaron tres camionadas con estiércol de paloma; Se contrataron a los mejores techistas y albañiles y el trabajo fue excelente. Se pusieron las mismas tejas francesas en el techo y los mosaicos en el patio interior son los mismos que los de la vereda.

Sobre las modificaciones que se le hicieron en su interior: se tiraron un par de paredes para agrandar los ambientes en el primer piso, donde funcionaban cuatro de las siete habitaciones. El estilo normando, tiene como característica principal la utilización del pan-de-bois (paños de madera) en la construcción de sus muros. En Europa eran entramados de tirantes de madera que tenían el ancho del muro, es decir, que se veían de adentro y desde afuera, explica el arquitecto Cova, experto en el tema. Entre tirante y tirante, antiguamente se rellenaba con ramas, hojas secas, piñas y restos de basura;

 
Villa Normandy mientras se encontraba el Consulado de Italia

Eso se mezclaba con cal, se aprisionaba y luego se hacía el revoque. Eso se comprobó en la Casa que vivió Shakespeare en Inglaterra. Se sacó un entrepaño para mostrar cómo estaba construido, acá ese pan-de-bois fue aparente, es decir, fueron fajas de revoque salientes que luego se pintaban. El único Original que hubo en Mar del Plata fue el primer pabellón del Bristol Hotel. Otro elemento distintivo del estilo normando surge en el diseño del techo. Acá hay varias cosas que merecen considerarse, continúa Cova, por ejemplo, los mojinetes están mochados, es decir en un techo a dos aguas, la línea del alero es paralela al frente.

Patio interno de la Villa Normandy en la actualidad
Patio interno de la Villa Normandy en la actualidad

En el normando, a medida que sube se aleja del frente, fiel a su estilo, arriesga una hipótesis: en los pisos superiores siempre estaba el granero y necesitaban de una roldana para subir fardos de pasto .Con ese tipo de mojinetes la protegían de las inclemencias del tiempo. Otro elemento característico son las tejas, son planas y muy costosas, ya que una vez colocadas, el sol solo ilumina un tercio del total, el resto está debajo de la otra teja, explica Cova. Los punzones que coronaban el techo tenían un agujero en la base como para ir agregándole motivos, según el gusto del cliente. Había angelitos, pájaros, flores. La más refinada en ese aspecto fue Villa María, que estaba en Bolívar y Corrientes. En Villa Normandy había hasta un gato en el tejado. Presumo que había catálogos y se mandaban a pedir a Francia, concluye.

Villa Normandy en la actualidad. Gentileza de Buenos Aires Travel

lunes, 16 de noviembre de 2009

LA EXPLANADA SUR


Inauguración de la Explanada Sud-Febrero de 1909.
(Caras y Caretas). Gentileza Lic. Angel J. Somma


Los trabajos de la explanada del Torreón se iniciaron el 8 de febrero de 1908 sobre un diseño realizado durante el invierno anterior. Su principal promotor fue Alberto del Solar, presidente de la comisión de Fomento Sur. El más importante objetivo de las obras fue vincular las playas Bristol y Saint James y promover el desarrollo de la zona actualmente comprendida por los barrios de La Loma, y Playa Grande, hasta esa fecha prácticamente despoblados. Las obras se encomendaron a los constructores locales Pedro Besozzi y Alejandro Andrìotti Romanín.


Inauguración Explanada.25 de Enero de 1909.Brutes Foto.(AGN) -Ignacio Iriarte
Inauguración de la Explanada Sud en Febrero de 1909. Familia Urdinarrain. Gentileza Lic. Angel J. Somma
Inaguración de la Explanada Sud,Febrero de 1909. Los señores Jacinto Peralta Martínez y Pedro Olegario Luro. Gentileza Lic. Angel J. Somma
Inauguración de la Explanada Sud-Febrero de 1909.
(Caras y Caretas). Gentileza Lic. Angel J. Somma
Planos del Paseo Gral Paz en 1905 de Carlos Thays
Trazado del Paseo Gral. Paz en 1930 y Explanada en 1909
Construcción de la Explanada Norte. Gentileza Lic. Angel Somma.
Punta Iglesia, Explanada Norte, construcción del camino del bajo, circa 1905. Archivo Museo Histórico Municipal R.T. Barili. Aporte Cristina Corsini para Fotos de Familia Diario La Capital

La idea pareció utópica a gran parte de la opinión pública y se hablo exageradamente de “obras de romanos” y de “muralla china”; pese a ello el boulevard quedó habilitado en siete meses y poco después concluyeron las obras de terminación y ornato. El paseo comenzaba frente al Torreón con una gran terraza semicircular elevado, contenida por un murallón de piedra, cuyo aspecto de fortificación ribereña se asimilaba al pequeño castillo almenado que fue el Torreón, hasta que en 1929 se le anexó el Pigeon Club.

Explanada Sur frente al Torreon del Monje - foto de Fernando Walter Rodriguez - Fotos de Familia - Diario La Capital
Febrero de 1909. Damas en la Explanada Sud recién inaugurada, se observa un clásico banco de época que todavía existen en la actualidad en Mar del Plata. Gentileza Lic. Angel J. Somma


Esta terraza actualmente modificada, dominaba el panorama pintoresco de la costa, desde Punta Piedras hasta Playa Saint James. El paseo se embellecía con jardines, quioscos, estatuas, farolas artísticas y una balaustrada que, a manera de gigantesco balcón, corría en toda la extensión de la muralla, suavizando su aspecto medieval. Bajo ésta, descendía un camino que llevaba hasta el Torreón, y mas abajo aun, junto a las rocas, se extendía una ancho sendero peatonal que conducía al mar para contemplar el espectáculo de la rompiente. Ambos paseos estaban limitados por balaustradas similares a la exterior, otra, semicircular limitaba una terraza circular baja, ubicada entre el Torreón y la costa. 

Explanada Sud y Playa Chica..Enviada por Prof. Julián Mendozzi.a Fotos de Familia del Diario La Capital

Mar del Plata.El Torreon”Indicador Festivo y Social de Mar del Plata.1912 Imagen gentileza de Ignacio Iriarte para Fotos de Familia Diario La Capital

Foto Postal "Explanada y Playa de los Ingleses. Editada por Librería Rey en 1914. Colec. Miguel A. Rivas. Gentileza Lic. Angel J. Somma
Explanada Sur frente al Torreón- foto de Carlos de Adá - Fotos de Familia - Diario La Capital

Explanada vista de Sur hacia el Norte Foto de 1910,publicada en Londres sobre la República Argentina Colección Angel J. Somma

Explanada Sur desde el Torreon del Momje en 1926 - foto de Enrique Mario Palacio - Fotos de Familia - Diario La Capital

Kiosco por Paunero en Explanada Sur - circa 1920. Se trató de un refugio o un “descanso” para los cocheros de “línea” de la época. Alimentaban y refrescaban a los caballos que tenían el trabajo de pasear a las familias desde la perla y hasta la zona del actual puerto. La empresa que se encargó de construir este refugio fue Hamillton & Co. allá por el año 1908. Con la inauguración de la explanada Sur la empresa de coches tenia a cargo del mantenimiento de este refugio que quedaba en Boulevard Marítimo Patricio Peralta Ramos entre calles Paunero y Bolívar. Desparareció fines de la década de 1920 gracias al progreso y la quiebra de la empresa de coches.- foto de Enrique Mario Palacio - Fotos de Familia - Diario La Capital.

Hotel Saint James y estatua Mujer Bañandose en Explanada Sur-foto de Enrique Mario Palacio- Fotos de Familia - Diario La Capital
En el proyecto se incluía la posibilidad de ubicar un gran acuario en los espacios vacíos que quedaban entre el murallón y la roca; , esta idea, cuyos principales propulsores fueron Del Solar y el Dr. Ángel Gallardo, nunca se llevó a cabo, como tampoco la de instalar un tranvía eléctrico que recorriera el Paseo. Uno de los espacios vacíos contaba con 5000 m3 de capacidad, otro destinado a confitería quedaba frente al Torreón; en este último el murallón se interrumpía en tres ventanas ojivales que acentuaban el carácter neo-medieval del tratamiento estilístico. En las esquinas de Bolívar, Colón y ambos extremos de Moreno, la vereda se ensanchaba en cuatro terrazas: la primera de ellas aun subsiste, pero sin el gracioso pabellón de madera que servía de mirador y refugio en la construcción original.

Explanada Sur - Pabellón de madera circa 1938 - foto de Jose Alberto Lago-Fotos de Familia-Diario La Capital

De cada una de estas terrazas, escalinatas zigzagueantes e irregulares permitían descender desde el Boulevard Marítimo hasta la nueva avenida San James (sic) (actual Paseo jesús de Galíndez); en cada una se había proyectado además, la construcción de un refugio. Otro refugio centralizaba la plazoleta elíptica que debía servir de nexo entre la prolongación de la Rambla y la Torre Pueyrredón.También en 1908, Thays proyectó una doble escalinata que debía salvar el fuerte desnivel en la esquina formada por las calles Moreno, la entonces Gral. Mitre y el boulevard. 

Explanada Sur vista al Hotel Saint James y con el mismo nombre el hotel de abajo 1912 - Foto enviada por Rodolfo Oscar Durrosier a Fotos de Familia del Diario La Capital

Kiosko sobre la Explanada. Postal Libreria Rey. Imagen de Ignacio Iriarte para Fotos de Familia
 
Cada una de las calles mencionadas quedaba cortada, terminando en una terraza balcón con vista hacia el sur, bajo la cual se disponía una pileta decorativa con una estatua; a ambos lados escalinatas en hemiciclo descendían al boulevard. Otra escalinata pero esta vez recta, ubicada en el eje del conjunto, comunicaba la vereda con los terrenos de don Héctor Cobo. 


Viamonte y Moreno en 1907 - foto de Enrique Mario Palacio - Fotos de Familia - Diario La Capital
Viamonte y Moreno circa 1921- foto de Carlos Alberto de Adá- Fotos de Familia - Diario La Capital
El conjunto armonizaba con el tono ecléctico de la explanada. El paseo fue inaugurado en enero de 1909, con corsos florales y otros festejos. Más tarde se constituyó una nueva comisión, presidida por el Dr. Pedro Olegario Luro, que administró las obras hasta su terminación definitiva. Poco después fue encomendado a Thays la prolongación de la Explanada del Torreón en lo que entonces se llamó Explanada Sur y que llegó hasta el Golf Club, desembocando en la rotonda o “cul de sac” conocida mas tarde como “Vuelta Luro”.
La Explanada Sur. Vista hacia Playa de los Ingleses. Gentileza Pasqualino Marchese.
Se aprecia que esa vereda es la que hoy tiene el edificio en abanico de Cabo Corrientes. La columnata con el cóndor, está situada hoy frente al mar en la plaza España, y el tritón es uno de los que acompañan a la nereida en la fuenta de plaza Rocha. Al fondo de la foto se aprecia la loma de Stella Maris con la flamante Av. Colón y la cúpula del Chalet de Ortiz Basualdo y muy a la izquierda casi terminando la loma, el chalet de Pedro Méndez, (Propietario Original), con proyecto Godoy y Gayán. Construido por Arturo Lemmi en 1925. - foto de Lucio Strap- Fotos de Familia - Diario La Capital

Farola artística en la entrada Explanada Sud,en su inauguración, Febrero de 1909
Gentileza. Lic. Angel J. Somma

La Explanada del Centenario, que debía ornamentar el sector de Punta Iglesia, fue iniciada en 1909. En el año anterior de habían hecho algunos trabajos tendientes a vincular playa Bristol con La Perla (Playa Norte); se había recibido un puente metálico para salvar el arroyo del Puerto y construido algunos murallones de contención desde Balcarce hasta el muelle Punta Iglesia.



La Perla 1913 - foto de Enrique Mario Palacio - Fotos de Familia - Diario La Capital
Esta plazoleta que se llama Irigaray, a cambiado y mucho, en la foto posterior es la misma pero de otro angulo ya que vemos una fuente, bueno en esa fuente estuvo el monumento de Alfonsina de espalda al mar, cuando se pidio que tenia que estar de frente al mar en vez de girar el monumento, dinamitaron el lugar por ser todo piedra viva haciendolo que tenga pendiente perdiendose el mirador que apreciamos en la foto - foto de Jose Alberto Lago - Fotos de Familia - Diario La Capital
Explanada y Rambla La Perla 1930 -foto de Jose Alberto Lago - Fotos de Familia - Diario La Capital


La Perla 1930 - foto de Jose Alberto Lago - Fotos de Familia - Diario La Capital
La Perla, por ese entonces,  contaba con una nueva rambla de madera en mejor estado y preservación que la de Playa Bristol, trajinada por el uso, la erosión y las sudestadas. La explanada del Centenario abarcó el tramo costero comprendido entre la actual Av. Juan B. Alberdi y la calle Balcarce. Incluía trabajos de desmonte, terraplenes y muros de contención, pavimentación de las calles, adoquinado de las canaletas y embaldosado de veredas, una terraza con su correspondiente pabellón, escalinatas, plantaciones y un equipo de alumbrado compuesto por una veintena de candelabros decorativos en la vereda exterior y otras tantas columnas en la vereda interior. En esta Explanada, al igual que en la del Sud, se utilizó principalmente piedra del lugar.


Explanada Sur - Cabo Corrientes (acceso) Playa de los Ingleses-Foto de Javier Canevari en Mar del Plata de Ayer

De la vasta obra en Mar del Plata de Carlos Thays poco queda, aparte de la ya mencionada concepción de la fisonomía general de la costa y algunos elementos escultóricos y ornamentales dispersos, heredados por las plazas de la ciudad. En 1939 el Paseo general Paz, su obra de tantos años dejo de existir junto con la Rambla Vieja y el espacio de sus jardines fue ocupado por los nuevos edificios del Casino y el Hotel Provincial, proyecto del Arq, Alejandro Bustillo. El sacrificio del viejo paseo y de la rambla de Agote se fundamento en la recuperación  de una franja de playa. Carlos Thays había fallecido unos años antes, el 1 de febrero de 1934.


Paseo Gral. Paz en 1903 -foto de Enrique Mario Palacio - Fotos de Familia - Diario La Capital

Sus obras en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay le valieron la merecida fama de trabajador infatigable, de enamorado del mundo botánico y de profundo conocedor de sus posibilidades de integración en el paisaje urbano. La generación del 80 tuvo en hombres como Thays, personalidades conscientes de las cualidades de escala, ambientación y carácter que correspondían a la topografía del lugar y a la función balnearia de la ciudad.

Vista desde la Explanada. Foto familia de Guido Pezzati. Gentileza Angel Somma.

Fuentes:
Extraido del Trabajo:EL ARQUITECTO THAYS Y LOS PASEOS MARPLATENSES: del Arq. Raúl Arnaldo Gomez Crespo- Profesor Titular de Historia de la Arquitectura y Director del Centro de estudios Histórico-Arquitectónicos de la Universidad Nacional de Mar del Plata- Docente desde 1966 en las Universidades de Bs.A. – La Plata y Belgrano.