miércoles, 5 de abril de 2017

JORGE POLITIS MARINO MERCANTE MUERTO EN MALVINAS



Jorge Nicolás Politis era marino mercante y había nacido en Luján en 1927. Se sentía muy lujanense, ya que era ex-alumno del Colegio Marista. Tenía 55 años cuando estalló la Guerra de Malvinas; fue el argentino de mayor edad que murió en el conflicto. Había vuelto de Europa, pocos meses antes del inicio de la guerra. Vino a arreglar los papeles para su “retiro” (decía que jubilación le sonaba mal).  Era segundo oficial piloto de ultramar.

Jorge Politis

El 3 de abril llamó a ELMA (Empresa Líneas Marítimas del Estado) para anotarse como voluntario para ir a Malvinas y para confirmar que seguían vigentes los términos de la carta que había enviado en 1978, cuando estuvimos a punto de comenzar la guerra con Chile. En esa carta decía que estaba disponible para realizar todo tipo de tareas, incluso aquellas ajenas a su condición de marino mercante, y que por anticipado renunciaba a cualquier beneficio económico o pensión.
 
Jorge Politis en el aeropuerto
A los pocos días lo llamaron para avisarle que se alistara, que a la mañana siguiente salía en avión para Malvinas y que lo destinaban como segundo oficial al Isla de los Estados, un buque mercante al servicio de la Armada. Esta había sido la primera embarcación que había atracado en Puerto Argentino: la tripulación se había enterado de su destino cuando ya estaban en alta mar y una parte de ella había desembarcado en ese puerto el 12 de abril.

Placa recordatoria de Jorge Politis en el Monumento a los Caidos en Malvinas. Mar del Plata

El buque comenzó a realizar tareas de todo tipo, todas ellas peligrosas: poner minas, hacer maniobras de alije y aprovisionar los puestos argentinos con municiones y combustible para los aviones. A los pocos días Jorge estaba arriba del barco con una veintena de marinos mercantes –todos voluntarios como él–, un capitán de Corbeta de la Armada, un cabo enfermero y un telegrafista de Prefectura.

10 de mayo de 1982
Hundimiento del buque mercante Isla de los Estados

Era un barco mercante español construido en 1975 en Guijón y llamado Trans-Bética, que fue incorporado en diciembre de 1980 a la Armada Argentina y se rebautizó como Isla de los Estados. Su tarea fundamental consistía desde antes del conflicto bélico en el transporte de víveres, combustible y medicinas para los malvinenses. Lo hacía en virtud del cumplimiento de acuerdos anglo-argentinos, este barco también llevaba maderas a las islas y transportaba ovejas al continente, concretamente navegaba 670 kilómetros hasta Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz.

Buque Mercante ARA Isla de los Estados
Buque Mercante ARA Isla de los Estados

Su último viaje comercial lo completó durante el mes de marzo de 1982. Al mando de una tripulación compuesta enteramente por personal civil se encontraba el Capitán de Ultramar Tulio Néstor Panigadi. Terminando ese mes, un buen día se presentaron en el muelle militares de marina y de tierra, que portaban una orden para embarcar en el ARA Isla de los Estados. También llegaron varios camiones cargados con material militar. La tripulación no entendía nada. Podía tratarse de un traslado ocasional y repentino de personal y equipos militares a Puerto Belgrano o a cualquier otro destino.

Buque Mercante ARA Isla de los Estados
Desde el 4 de abril, transportados por el ARA Isla de los Estados, llegaron las tropas que luego serían llevadas en helicópteros a Darwin y Pradera del Ganso.

El 29 de marzo partió el buque al mando del Capitán de Ultramar Tulio Néstor Panigadi de Puerto Deseado con los tripulantes, “pasajeros” y un cargamento de material diverso que pertenecía al Regimiento de Infantería Nº 25 y a la Compañía de Ingenieros Nº 9. Con el fin de ejercer la jefatura militar del buque las autoridades navales habían nombrado al Capitán de Corbeta Alois Esteban Payarola.

 
Imagen de Puerto Argentino, donde se puede ver en la parte superior izquierda al “ARA Isla de los Estados” Escuadron VyCA.www.aposmalvinas.com.ar
Una vez alcanzaron alta mar, su comandante militar, el único que conocía las órdenes, se reunió primero con el capitán y más tarde con todos los demás hombres para comunicarles que el destino era las Islas Malvinas. Tras el comunicado se produjeron numerosas muestras de júbilo. En palabras del CC Payarola, “Fue como una explosión de euforia”.

Imagen de Puerto Argentino, donde se puede ver al ARA Isla de los Estados

Conforme pasaban los días el peligro iba en aumento. Por ese motivo, y teniendo en cuenta que buena parte de la tripulación del “ARA Isla de los Estados” seguía siendo civil, se tomó la decisión de permitir a los que así lo desearan, por razones personales, familiares o bien por cualquier otra razón, que pudieran desembarcar y volver al continente. En los siguientes días, los que optaron por dejar el mercante fueron sustituidos por voluntarios, que se habían presentado en gran número.

En esos momentos tan delicados había que mantener siempre una tripulación lo más completa posible y que todos sus miembros fueran voluntarios. A pesar de todo, muchos de los marinos mercantes del buque decidieron continuar, manteniendo sus puestos y el compromiso con la Patria. Entre el personal militar, todos con funciones específicas, había un cabo enfermero y dos suboficiales encargados de mantener las comunicaciones. Con el aumento de tripulación habían tenido que embarcar salvavidas adicionales, una tercera balsa autoinflable y diverso equipo personal para zona de aguas frías.

Imagen de Puerto Argentino, donde se puede ver al ARA Isla de los Estados

Entre el 15 y el 17 de abril sembró minas en las aguas circundantes a Puerto Argentino, improvisando un sistema casero pero efectivo, ya que no era un buque minador. Estas minas habían sido transportadas por el ARA Bahía Buen Suceso y en las operaciones colaboró el Forrest. Durante estas maniobras, debido a los rolidos provocados por el mal tiempo imperante, una de las minas se desprendió de la pluma y cayó sobre las restantes; pero afortunadamente no explotó por acción de los seguros respectivos.

Posteriormente emprendería tareas de abastecimiento a los distintos destacamentos diseminados por las islas. En su larga travesía navegó desafiando a los submarinos nucleares y soportando rolidos del orden de los 25 y 30 grados. Sus tripulantes hicieron de todo a puro corazón, desde realizar las tareas de navegación inter-isleña hasta trabajar de estibadores. Operó en estrecho contacto con gente del Ejército, cuyo personal, vehículos y pertrechos fueron llevados en gran parte por este buque, aprovechando su capacidad de transporte y su calado adecuado para los puertos de las islas. El 8 de mayo amarró en Puerto Rey al costado del ELMA Río Carcarañá, para realizar su alije en conjunto con el Yehuín, el Forrest y el Monsunen.

Imagen del buque mercante ARA Isla de los Estados

El 10 de mayo por la noche, mientras navegaba hacia el noroeste rumbo a Puerto Mitre, fue iluminado por una granada estrella en las proximidades de la isla Cisne. Inicialmente se supuso que provenía de fuerzas propias, pues no se había detectado ninguna presencia británica y se estimaba que era poco probable que el enemigo navegase por el estrecho de San Carlos.Sin embargo, inmediatamente fue atacado.

El artero ataque pirata

El 10 de mayo de 1982, por la noche, los ingleses localizaron el buque mercante en el Estrecho de San Carlos y a pesar de pertenecer a la marina mercante, fue atacado cerca de las 22 horas estando a unas diez millas de Puerto Mitre (también conocido como Puerto Howard). El barco atacante era la fragata pirata HMS Alacrity, que, sin piedad alguna, hizo numerosos impactos en el buque, el ARA Isla de los Estados estaba ardiendo y escorado a estribor hasta que se produjo la explosión de los tanques de combustible y el barco se hundió en un lapso de menos de 10 minutos, arrastrando consigo a la tripulación. 

Fragata HMS Alacrity que ataco al buque mercante Isla de los Estados

La nave de referencia tenía 81,4 metros de eslora, 3.900 toneladas de desplazamiento y una velocidad máxima de 14 nudos. Luego del ataque la fragata inglesa se retiró del lugar rápidamente sin cumplir con los códigos de los marinos... sin siquiera intentar rescatar a los náufragos. Al ser de noche, la situación empeoró las cosas. Pereció toda la tripulación, a excepción de cuatro sobrevivientes, aunque dos no llegarían a la costa.

El atemorizado capitán

Digno hubiera sido socorrer a los naúfragos. De haber actuado correctamente, se hubieran salvado dos marinos argentinos. Años después, se supo que el capitán de la fragata HMS Alacrity, llamado Chris Craig, literalmente había salido huyendo, porque adujo que "creía que toda la zona estaba llena de tropas argentinas". El almirante Sir John Forster "Sandy" Woodward, a cargo de la Task Force, le había ordenado a la fragata Alacrity que recorriese, la noche del 10 de mayo, de sur a norte y en toda su longitud del estrecho de San Carlos, que separaba las islas Soledad y Gran Malvina. Su misión era descubrir si sus aguas estaban minadas y si existían defensas costeras que pudieran comprometer las operaciones para re invadir las islas.

Durante su silenciosa y tensa travesía nocturna, la Alacrity detectó un barco de superficie. Craig ordenó preparar el cañón de 4.5 pulgadas y lanzó una bengala, luego de algunos minutos efectuó una serie de disparos, haciendo desaparecer el contacto de sus pantallas. Había hundido al transporte mercante argentino Isla de los Estados. Perdido el secreto de su misión, Craig ordenó poner en máxima potencia a sus motores para salir del estrecho y alcanzar a toda velocidad la seguridad de aguas abiertas, donde además esperaba encontrarse con otro barco británico. A la salida del estrecho de San Carlos, a las 01.30 horas del día 11 de mayo, la fragata por poco es hundida por el submarino argentino San Luis que le disparó dos torpedos, uno estalló pero se ignora dónde.

El naufragio

Sólo 4 personas de la tripulación del Isla de los Estados pudieron escapar y alejarse apreciablemente del buque, pero dos de ellas murieron al dirigirse a la costa. Tras la explosión en el Isla de los Estados, el Capitán de Corbeta Alois Esteban Payarola, uno de los pocos supervivientes en el puente, salió hacia el costado de babor donde se encontró con el mayordomo Omar Héctor Sandoval (nacido el 9 de noviembre de 1929 en La Plata; tenía 52 años, una esposa y tres hijos de 19, 17 y 16 años que esperaban ansiosos su vuelta a la casa) y el marinero Alfonso López, y entre los tres consiguieron lanzar al agua una de las balsas inflables.

López se tiró al agua por la popa y cayó dentro de la balsa, puesto que no sabía nadar. El mayordomo no tuvo tanta suerte. En su zambullida fue a impactar con una parte saliente del casco y cayó al mar sin sentido. Desapareció bajo las aguas antes de que sus compañeros pudieran prestarle auxilio. No eran los únicos que intentaban escapar del desastre porque cerca de ellos se oían gritos, cuya procedencia no se podía determinar. Seguramente se trataba de otros supervivientes que intentaban lanzar alguna balsa por haber quedado inservibles los botes salvavidas. En pocos minutos, la escora del ARA Isla de los Estados llegaba a los noventa grados, antes de abandonar la nave, Payarola estuvo deambulando por la misma mientras se escuchaban explosiones menores, hasta que decidió lanzarse al agua helada. Se dirigió nadando hacía un punto de donde provenían gritos. Era una de las balsas en las que habían conseguido embarcar los marineros Antonio Máximo Cayo y Manuel Olveira que lograron salvarse pocos minutos antes que se hunda el barco.

Mientras tanto, un helicóptero Lynx británico evolucionaba sobre el mercante observando su hundimiento, lo que confirmaba la autoría del ataque. Por su parte, la fragata HMS Alacrity proseguía su camino a toda máquina hacia el norte sin prestar ayuda a los náufragos. Si lo hubiera hecho, Olveira y todos los demás hubieran sobrevivido. Aunque la segunda balsa se encontraba en bastante mal estado, Olveira y su compañero ayudaron a subir a Payarola que acababa de llegar. El frío era intenso y todavía se escuchaban por la zona algunos gritos mientras observaban en la oscuridad si encontraban a otros náufragos.

El Capitán de Corbeta Payarola pensó que con los tres encima la balsa no duraría mucho, decidiendo lanzarse de nuevo al agua. Optó por dirigirse nadando hacia un bulto negro que resultó ser la otra balsa con el marinero López, el Capitán Panigadi y el Primer oficial Bottaro. Los dos oficiales pudieron escapar del puente tras la explosión y los había recogido López. Entre los tres le ayudaron a subir a bordo. Esta balsa se encontraba en buen estado, aunque la corriente les alejó de la zona del hundimiento, dejando de oírse las voces. En esos momentos, el ARA Isla de los Estados ya había desaparecido bajo las aguas con buena parte de su tripulación en el interior.

La costa estaba a la vista. No quedaba más remedio que remar para acercarse antes de que la corriente terminase por arrastrarlos mar adentro. En un arrebato, el Capitán Panigadi se tiró al agua iniciando una lenta aproximación a nado hacia la costa. El siguiente en hacerlo fue el Primer oficial Bottaro, el único que llevaba chaleco salvavidas. Más tarde, Payarola llegó nadando a tierra al mismo tiempo que remolcaba la balsa con el marinero López a bordo. Entretanto, ambos pudieron observar como el Capitán del buque, Tulio Néstor Panigadi se desviaba de la buena dirección y continuaba nadando hasta perderse de vista (quizá decidió que no podía seguir viviendo al hundirse su barco y su gente), y como se le agotaban las fuerzas al Primer oficial Bottaro en su particular aventura. Más tarde, el cuerpo del Capitan Panigadi, fue recuperado por los hombres del Río Carcarañá.


A las 03:30 horas consiguieron llegar a tierra, identificada posteriormente como la Isla Cisne, y sacaron del agua al Primer oficial Bottaro. Estaba completamente agotado y helado de frío. A pesar de aplicarle todos los cuidados que podían, terminaría falleciendo. Respecto a la segunda balsa y sus dos ocupantes, donde estaba Olveira, nunca más se supo que fue de ella. Así fue como veinticuatro héroes (14 civiles y 10 militares) murieron, integrando la lista de los 649 patriotas que ofrendaron sus vidas en Malvinas.

TRIPULACIÓN DEL "ISLA DE LOS ESTADOS" MUERTA EN COMBATE

Personal de la Marina Mercante
Capitán: Capitán de Ultramar Tulio Néstor Panigadi
1º Oficial Capitan de Ultramar Jorge Esteban Bottaro
2º Oficial Piloto de Ultramar Jorge Nicolás Politis
Jefe de Máquinas Maquinista Naval Miguel Aguirre
1º Maquinista Maquinista Naval Alejandro Omar Cuevas
Contramaestre Benito Horacio Ibáñez
Cabo de Marina Jorge Alfredo Bollero
Marinero Manuel Olveira (Corregido, no era Oliveira)
Marinero Antonio Máximo Cayo
Marinero Antonio Manuel Lima
1º Electricista Pedro Antonio Mendieta
1º Mecánico Enrique Joaquin Hudephol
1º Cabo Omar Héctor Mina
1º Cocinero Rafael Luzardo
Mayordomo Héctor Omar Sandoval

Personal de Ejército
Capitán Marcelo Sergio Novoa
Sgto. Ayudante Victor Jesús Benzo

De la Armada Argentina
Cabo Ppal. Rubén Torres
Cabo Enfermero Orlando Cruz
Cabo 2º Oscar José Mesler

De Fuerza Aérea
Cabo 1º Héctor Hugo Varas

De Prefectura Naval
Marinero Jorge Eduardo López

Sobrevivientes
Capitan de Corbeta Alois Payarola
Marinero Alfonso Alfredo López

Finalmente el marinero Alfonso López (también gallego de Fisterra) y el capitán de Corbeta Alois Esteban Payarola alcanzaron una isla en medio del estrecho de San Carlos. Allí, en la isla Cisne, debieron soportar bajas temperaturas y sobrevivieron comiendo lo que encontraron y bebiendo agua de lluvia, hasta que el 16 de mayo (6 días después) fueron rescatados por el buque mercante Forrest de 250 toneladas de desplazamiento y una velocidad de 9 nudos que fue requisado y puesto bajo el mando del teniente de navío Rafael G. Molini. El buque pertenecía antes del 2 de abril, la Gobernación Colonial y realizaba tareas para la Falkland Islands Company, la compañía propiedad de Margaret Thatcher y su esposo. De los dos supervivientes, el marinero gallego Alfonso López (que llegó al país a los 15 años, trabajó como marino mercante), tras sobrevivir al hundimiento de su barco siguió en la mar como contramaestre hasta su jubilación en 1992, falleciendo el 24 de septiembre de 2005. En tanto que el Capitán de Corbeta Alois Esteban Payarola, se le otorgó la Medalla al valor en combate y vive en la actualidad en Bahía Blanca.



Ciudadano Ilustre Post Mortem

Con la presencia de familiares del piloto de ultramar Jorge Nicolás Politis, tercer caído lujanense en la Guerra de Malvinas, se modificó el Decreto de 2007 donde solo figuraban Rubén Torres y Enrique Hudepohl como fallecidos en la Guerra de Malvinas. "Tras varias reuniones con la familia Politis, nos aportaron los documentos pertinentes para demostrar que era nacido en nuestra ciudad y que por esto es Héroe de Malvinas de Luján", señaló el presidente de la Unión de Veteranos de Malvinas, Juan Lavorato.

Gustavo Politis, sobrino de Jorge, junto al intendente interino Héctor Artero e integrantes de la Unión de Veteranos de la ciudad de Lujan.

Durante este acto estuvo presente su sobrino directo, Gustavo Politis, quien recordó que "su tío siempre decía que quería ser enterrado en su tierra, que es la nuestra: Luján. Se sentía muy lujanense, ya que era exalumno del Colegio Maristas", comentó Lavoraro. Y agregó que gracias a este hecho "hoy se hizo justicia con la historia de Malvinas de Luján. Se hizo justicia con la memoria de nuestro compañero Nicolás Politis. Se hizo justicia con el sentimiento de sus familiares y amigos de esta ciudad".

Gustavo Politis junto a su hija e integrantes del Club de Veteranos sostiene el cuadro que identifica a la institución obtenido luego de visitar el "Monumento Malvinas" en la ciudad de Lujan.

Además, Gustavo Politis, sobrino directo del fallecido, quiso visitar el Monumento Malvinas, Legado Viviente y Memoria, que recuerda a los 649 Héroes de la Patria según la ley argentina. En ese lugar, la Unión hizo entrega de un cuadro que identifica a la institución, que fue recibido por Gustavo Politis e hija con profunda emoción, agregó el presidente de la entidad.
 
Gustavo Politis es un antropólogo reconocido por el Ministerio de Ciencia y Tecnología con el "Premio Houssay a la Trayectoria" quien trabaja en el CONICET. Es sobrino de Jorge Politis.
No faltaron las lágrimas y la alegría, todo mezclado en ese día. En definitiva, el nuevo decreto reemplaza al del 2007 y es el día Del Excombatiente de Luján por la caída en efectivas acciones bélicas en la Guerra de Malvinas de los tres vecinos héroes nacidos en Lujan: Nicolás Politis, Rubén Torres y Enrique Hudepohl. El 10 de mayo, los tres caen ante el enemigo inglés en el mismo lugar y a la misma hora en el buque Islas de los Estados", rememoró Lavorato.

Proponen el nombre de Jorge Nicolás Politis
para la Escuela N° 20 de Lujan

El Vicrepresidente de la Unión de Veteranos de Malvinas, Juan Lavorato, se refirió a esta propuesta y señaló que el día jueves 4 de agosto del 2016 se va a efectuar la votación para designarle un nombre a institución educativa. Entre las propuestas, se encuentra el ex combatiente lujanense Jorge Nicolás Politis. Por su parte, explicó que se trató de una iniciativa de la Comisión de la Unión de Veteranos de Malvinas.

“Es el único que todavía no tiene algo en Luján, porque Hudepohl tiene un Jardín de Infantes con su nombre, Torres tiene una plaza en Open Door y Jorge Nicolás no tiene ningún lugar físico que se lo recuerde”, argumentó.

Juan Lavorato, destacó la importancia de tener siempre viva la causa de Malvinas y aseguró “el sentido que tiene es que para las generaciones futuras que siempre se hable el tema de Malvinas”.
 
Jorge Politis
En cuanto a la votación, es abierta a toda la comunidad lujanense y comienza a la mañana hasta las 18.00 horas. La Escuela está ubicada en Hipólito Yrigoyen 1496, entre Lamadrid y Guemes (parte de atrás de la Escuela Comercial). Cabe decir, que de los nombres propuestos quedan solo tres, y luego se realiza la designación final en La Plata. Los tres nombres más votados, de los catorce propuestos, fueron:1. René Favaloro.2. V.G.M. Jorge Nicolás Politis. y 3. Héroes del Sur. Estos tres nombres serán elevados a la Dirección General de Cultura y Educación, quien decidirá finalmente el nombre de la Secundaria Nº 20 de Luján.


Fuentes:
Murieron en combate o los mandaron a morir? Diario Pagina12. por Gustavo Politis. Arqueólogo. Investigador del CONICET.

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