domingo, 24 de noviembre de 2013

FARO QUERANDÍ



Panoramica del Faro Querandí

Ubicado casi en la mitad costera de la Reserva Natural se encuentra el predio de la Armada Argentina que consta de 40 hs. donde fue instalada la baliza Querandí en el año 1916 en el mismo sitio donde se ubica actualmente el "Faro Querandí" el cual representa uno de los sitios de mayor valor histórico del lugar por tratarse de la primera construcción erigida en el territorio del actual partido Villa Gesell, en el año 1921 y 1922, diez años antes de la llegada del pionero Carlos I. Gesell, fundador de la ciudad. En la década de 1920 se plantaron los pinos, aromos y acacias que dieron al paraje es aspecto menos desolador.


El "Faro Querandí" con sus cincuenta y cuatro metros de altura es uno de los más altos de la Costa Bonaerense, sólo superado por el de Recalada en Bahía Blanca. Consiste en una torre troncocónica de mampostería y garita superior, con equipo de emergencia a gas y un alcance lumínico de 18 millas marinas, lo que equivale a casi 20 kilómetros de distancia, aunque dentro del agua parecieran muchos más. Está rodeado de un sorprendente bosque exótico implantado por el hombre, y es un muy importante atractivo dentro de la oferta turística de Villa Gesell. Comenzó a funcionar el 27 de octubre de 1922 y aún está en servicio. Posee 276 escalones en forma de caracol y está pintado con seis franjas negras y cinco blancas. Su elevación sobre el nivel del mar es de 65 metros. La situación geográfica del faro es: Latitud 37º 27'52" S Longitud 57º 06'51" W.

Vista interior de la escalera caracol del faro

Al momento de su construcción el paisaje sólo estaba representado por dunas vírgenes como en el resto de la Reserva, razón por la cual fue aún más meritoria la tarea de su emplazamiento, teniendo en cuenta que el transporte de los materiales se realizó en carretas desde el poblado más cercano, Macedo, a más de cincuenta kilómetros del lugar. Como todos los faros que pueblan el litoral marítimo, el Querandí técnicamente es un punto estratégico de posicionamiento en la costa que nos permite ubicarnos geográficamente cuando estamos mar adentro, y de no ser por su vigencia y permanencia, los accidentes náuticos serían muchísimo más frecuentes. El faro toma el nombre de la punta homónima, que a su vez recuerda a los antiguos habitantes del lugar.


Estas construcciones, especies de torre alta con luz en la parte superior,  sobre las costas tienen por fin orientar a la navegación durante la noche. Este sistema data de tiempos muy remotos y se lo utilizó y, aún hoy se sigue usando, en todas partes del mundo. Están divididos en Faros de Primer orden, espaciados en general en unos 70 kilómetros (14 leguas marinas) que sirven para reconocer los parajes, y para los buques que llegan de alta mar.
 
Panoramica del faro Querandi

Los de Segundo Orden  indican los escollos, bahías y radas y los de  Tercer Orden señalan las pasas, la embocadura de los ríos y la entrada de los puertos. Cada orden de faros tiene sus luces especiales: los unos son de luz fija e iluminan constantemente todos los puntos los puntos del horizonte; otros son de luces giratorias o intermitentes.


En éstos últimos, el tiempo que separa un destello de otro es constante para cada orden de  faros y da el carácter distintivo de la luz. Otros dan una luz fija variada por destellos periódicos muy brillantes. Los colores más usados para las costas son el blanco y el rojo.
En nuestro litoral marítimo hay cerca de 70 faros, muchos en funcionamiento y otros fuera de servicio pero adaptados hábilmente como alojamientos para turistas e incluso los hay de muy buen nivel de prestación.


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