lunes, 1 de febrero de 2016

VITO DUMAS Y SU RECUERDO EN EL BAR-MUSEO NAVAL MAKAO

Vito Dumas

Sobre la costa en esquina con Pellegrini existe un bar llamado Makao , tal vez sea conocido por la movida nocturna pero encierra un tesoro pues está dedicado a uno de los héroes ocultos de nuestro país: ”Vito Dumas. El navegante solitario”.

Nació el 26 de septiembre de 1900 en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Hijo de Victorio Dumas y Vicenta Grillo (oriunda de Dolores Provincia de de Buenos Aires), tuvieron dos hijos: Vito y Remo. Se casó con Adela Navarro con quien tuvo un hijo: Vito Diego Dumas, (arquitecto).
 
Vito Dumas nadador
Practicaba muchos deportes, en especial los individuales (atletismo, boxeo, aviación y natación). Según contó su esposa, ocho años menor que él, en 1925 fue campeón mundial de permanencia en el agua. Ella lo describió físicamente como de cuerpo de atleta, 1,75 de altura, cabello castaño oscuro, tez blanca, amplia frente y ojos verdes; y afirmó que su personalidad era la de un hombre introvertido, más bien retraído. Aunque era hijo de padres en buena situación económica, estos perdieron su fortuna y tuvo que salir a trabajar de joven. 

Vito Dumas a bordo del YCRP Euro en companía de A. Castro Freijoo año 1925

Primer viaje: de Arcachon (Francia) a Buenos Aires (Argentina)
Año 1931


En 1923 intenta el primero de sus cinco intentos del cruce del Río de la Plata.  No logra su propósito pero establece un nuevo récord de permanencia en el agua.  En 1931 decide viajar a Francia con el propósito de cruzar a nado el Canal de la Mancha pero su intento nuevamente falló.  Sus decisiones resultan sorprendentes pero las adopta no sin antes meditarlas.  Su vivacidad, la poderosa fuerza interior que lo impulsa, configuran una vigorosa personalidad.


El Legh Ivnavegando por Montevideo. Foto extraida del libro: "Solo rumbo a la Cruz del Sur"

Mapa del primer viaje de Francia a Buenos Aires año 1931. Extraido del sitio oficial www.navegantevitodumas.com.ar

Pero Dumas andaba preocupado por el ‘honor deportivo de la patria’. Así que, ya que estaba en Francia decidió comprar un velero clase internacional de 1912, el TITAVE II. Medía 12,80 metros de eslora, de proa y popa lanzadas, la eslora en flotación era 7,94 metros, 2,15 metros de manga y 1,62 de calado. Contraviniendo todas las tradiciones marineras, Dumas lo rebautizó como LEGH, nombre de antiguas embarcaciones escandinavas (también se dice por ahí que significa Lucha, entereza, hombría y grandeza).
 
Naufragio en la costa de Brasil del Legh I
Entonces tropieza con el inconveniente de no estar en condiciones de sufragar los gastos de organización y control que impune el cruce. Pero Vito Dumas está ansioso de aventura y se lanza a la mar. Intentaba ahora cubrir la ruta de Francia a Buenos Aires; y partió de Arcachón, un pueblito pesquero francés, un 13 de diciembre de 1931. 
 
El Legh I puesto a flote luego de encallar en un banco de arena
Vito en las playas de Mostardas (Brasil) acompañado de un socorrista
Arriando la vela del Legh I a su regreso a Bs. As.
suelta de palomas a la llegada de Vito Dumas
Una multitud aclamando a Vito Dumas a su llegada a Buenos Aires
Marzo de 1932. Nota sobre la epopeya de Vito Dumas

En marzo pidió ayuda a su hermano pues su embarcación se moría en bancos de arena en Brasil.  El 9 de abril llegó a Montevideo, y el 13 de abril, después de 121 días de su partida de Francia, recalaba en el Yacht Club Argentino y la gente lo esperaba para ovacionarlo.  Con muestras de cansancio expresó que se despedía de la navegación.

 
Hotel Quisisana, donde vemos a Vito Dumas junto al consul argentino en Tenerife, el Sr. C. A. Martinez Deniz, Foto extraida del sitio Diario Acción TV. Año 1932
 
Vito Dumas junto al consul argentino en Tenerife, el Sr. C. A. Martinez Deniz e invitados. Foto extraida del sitio Diario Acción TV. Año 1932
Nuestro intrepido compatriota, el consul argentino, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife y un grupo de señoritas y caballeros, despues de la recepcion ofrecida por el segundo de los nombrados. Foto extraida del sitio Diario Acción TV año 1932
Segundo viaje: Vuelta al mundo por los 40 bramadores
Año 1942-1943


En el año 1942 los mares del mundo distaban de ser un lugar seguro. A pesar de sus declaraciones de neutralidad, la República Argentina tuvo que afrontar apreciables pérdidas en la navegación marítima. En el mes de abril de dicho año fué torpedeado el buque-tanque "Victoria" por un submarino alemán, cuando se hallaba navegando a 300 millas náuticas de la costa norteamericana, a pesar de llevar el pabellón nacional visiblemente iluminado. Afortunadamente, el barco pudo recalar por su propios medios en el puerto de Nueva York. En cambio, el carguero "Rio Tercero" no tuvo tanta suerte, fué atacado y hundido, también por un submarino alemán.

 
El Legh II antes de su partida de Bs. As
Plano del Legh II. Extraido del sitio oficial www.navegantevitodumas.com.ar
El titular del Astillero Parodi -Jose Parodi- disponiendo del bautismo del Legh II con el clásico champagne. A su lado de encuentra Vito Dumas.
Segundo viaje: Vuelta al mundo por los 40 bramadores. año 1942. 1943. Extraido del sitio oficial www.navegantevitodumas.com.ar

El Legh II a toda vela partiendo del puerto de Nicholson (Wellington) capital de Nueva Zelanda en su travesía por el Oceano Pacífico

Las noticias sobre los acontecimientos bélicos se sobreponían a todo otro tipo de información de la época. Así fue que sólo pocos se enteraron que el 27 de junio de 1942, Vito Dumas zarpa del puerto de Buenos Aires a bordo de su embarcación Lehg II (9,55 m de eslora y 3,30 de manga). ¿Cuáles fueron los motivos del argentino Vito Dumas, de 43 años, para alejarse de su patria para afrontar no sólo los peligros propios de la navegación oceánica sino también los resultantes de un mundo en guerra? AI respecto, Dumas expresó el siguiente razonamiento:
"Voy, en esta época materialista, a realizar una empresa romántica, para ejemplo de la juventud".
Su objetivo era claro y preciso: dar la vuelta al mundo solo.  Así el 1 de julio de 1942, zarpó de Montevideo (Los trámites burocráticos no permitían extenderle una autorización en Argentina para emprender una aventura de esa magnitud). En su "Legh II", un velero construido en madera, tomó rumbo a Sudáfrica, a lo largo de los Cuarenta Bramadores. Tenía  la  intención de valerse de  las corrientes  marinas  prevalecientes  en  los  océanos  Atlántico, Indico y Pacifico, pasando por debajo del Cabo de la Buena Esperanza, Tasmania y el Cabo de Hornos. 
 
El Legh II navegando
Vito Dumas en su llegada a Valparaiso desde Nueva Zelanda
 Vito Dumas - Llegada a Valparaiso

Una anécdota revela, empero, con cuanta soltura emprendió esta aventura. AI partir, un amigo le preguntó cuánto dinero llevaba encima. Desconcertado, Dumas sacó su billetera y constató que solamente contenía un billete de 10 Pesos. "Y con eso piensas dar la vuelta al mundo?" le preguntó el amigo. Dumas replicó: "Y donde pretendes que gaste el dinero navegando?". El amigo no supo qué contestarle, pero le entregó diez libras esterlinas en billetes, "por las dudas..."

Una vista del Cabo de Hornos durante la travesía

El navegante solitario emprendió su viaje rumbo al Este, sin importarle las condiciones climáticas ni la mar embravecida. Su peor contrincante fue la falta de sueño y a veces la sed, ya que sus reservas de agua dependían de las ocasionales lluvias. Durante una fuerte tormenta sufrió una seria herida en la cabeza. A raíz de la consiguiente infección comenzaron a acosarlo alucinaciones. En tales condiciones avistó la tierra de Tasmania y procuró acercarse para pedir ayuda. Pero su fuerzas le fallaron y no pudo arriar la vela mayor. Perdida esta oportunidad de reponerse, su barco siguió navegando a todo trapo hacia las abiertas aguas del Pacífico. Le quedaba a Dumas una sola esperanza: poder superar el difícil paso por el Cabo de Hornos y remontar la costa patagónica hasta llegar a su destino.
 
Vito Dumas a su paso por las Islas Canarios en el buque Conte Verde cuyo capitan le brindara una fiesta. En la foto junto a la poetisa Alfonsina Storni y su hijo Alejandro Storni (primero de la derecha)
 El navegante solitario Vito Dumas en Playa de los Ingleses. Ramón Larrea envía esta imagen  año 1944

Arribar desde Montevideo (Uruguay) a Ciudad El Cabo (Sudáfrica) le demando 55 días de travesía; de allí a Wellington (Nueva Zelanda) a través de zonas de monzones, con olas de 18 metros de altura, requirieron un esfuerzo titánico para sobrevivir (104 días de navegación); desde allí a Valparaíso (Chile), a través del Océano Pacífico (72 días de navegación. Desde Valparaíso, por el Cabo de Hornos, en la unión de los dos océanos, por la ruta de la muerte, hasta Mar del Plata, y de allí costeando a Buenos Aires.  Tardó un año y 36 días en cumplir el objetivo que se había fijado.
 
Arribo de Vito Dumas al Yach Club Argentino
Multitud de gente recibiendo a Vito Dumas
Vito Dumas saludando a la multitud en las oficinas del Yach Club Argentino
Noticiero Sucesos Argentinos mostrando La Hazaña de Vito Dumas
Año 1943


Finalmente lo logró, convirtiéndose en el primer solitario que pasó por dicho Cabo de occidente a Oriente, y después de haber navegado 21.000 millas náuticas durante 274 días pudo arribar nuevamente a Buenos Aires el 8 de agosto de 1943. Allí lo esperaba una jubilosa recepción y decenas de barcos lo acompañaron a su ingreso por el Río de la Plata. Miles de personas lo aclamaron mientras era saludado por las autoridades navales.
 
Vito Dumas junto a su madre
Pero este entusiasmo fue de corta duración. El mundo tenía otros problemas de los que preocuparse. La segunda guerra mundial opacó la hazaña del argentino y pronto entró en el olvido. También su legendario barco, el "Legh II", fue deteriorándose a la intemperie al no hallar lugar en museo alguno. Recién después de su muerte, fue públicamente reconocida la inaudita hazaña de Vito Dumas, y su libro "Los Cuarenta Bramadores" apareció editado en varios idiomas y Vito Dumas se perpetuó en la memoria como imagen de un digno ejemplo de fuerza de voluntad y auto superación.

Tercer viaje: Buenos Aires – Nueva York –Buenos Aires
Año 1945-1946


A bordo de su fiel "Legh II", zarpo de Buenos Aires en Septiembre de 1945, "para un pequeño viaje hacia el norte", para unir a Buenos Aires con el puerto de Nueva York. Tras una navegación rápida a través de las Antillas, hace escala en La Habana y a continuación, el 2 de junio de 1946, decide ganar Nueva York. Solo.Cuando estaba a punto de culminar su intento, frente a Coney Island, fue arrastrado mar afuera.   
 
Tercer viaje: Buenos Aires-Nueva York-Buenos Aires año 1945-1946
Vito Dumas en el Legh II
Tras recalar ante el gran puerto americano, la corriente le impide la entrada al mismo. El viento es nulo y su embarcación no lleva motor. El mundo entero le dio por muerto. Hallado por el barco , siguió navegando y recaló en Ceará, Brasil. Había pasado 106 días en soledad.
"Entonces, sin pensarlo dos veces, agarré la caña del timón y haciendo virar 180º a mi Legh II, puse sencillamente rumbo a las Azores" (2.100 millas)".
"El 14 de julio no quedan más que 80 millas por recorrer para alcanzar la isla de Fayal (Azores), pero durante la noche el viento siempre soplando del este, incrementa su fuerza lo que unido a que también aumenta la mar, hace que avance con mucha dificultad. Entonces decido abandonar la escala de las Azores y hago rumbo directamente a la isla de Madeira que se halla a seiscientas millas más al Este".
A bordo le quedan 10 litros de agua salobre y un poco de harina con la que hace una especie de engrudo.
“Con todo, el 21 de julio, mientras tomo una altura, me doy cuenta de que a fuerza de caer a sotavento, he alcanzado la situación 32º 29´ de latitud Norte y 31º 30´ de longitud Oeste, ligeramente al Sur del paralelo de la isla. En consecuencia, para alcanzar el puerto de Funchal (capital de Madeira), tengo que recorrer todavía doscientas diez millas siempre ganando a barlovento, lo que no resultará precisamente fácil (...) y cuando pienso además en las millas que tendré que añadir al rumbo directo si tengo que navegar dando bordadas hasta Madeira, llego a la conclusión de que me resultaría más ventajoso hacer rumbo directo a las Canarias..." 
Vito Dumas ha adelgazado mucho. Ahora, es un hombre agotado el que el 26 de julio avista el faro del Puerto de la Luz (Gran Canaria). Pero por desgracia una vez más el viento le es contrario:
"Una fuerte corriente me hace derivar rápidamente hacia el Sur, y cada vez que hago una bordada para intentar acercarme a la escollera ganando barlovento, sigo perdiendo todavía un poco de terreno. Inútil insistir.”
 
Tapa de la revista El Grafico
Cuando la isla se pierde de vista por la popa en el horizonte, el hambre atenaza a Vito Dumas de manera atroz. Hace 56 días que navega casi a la deriva por el Atlántico Norte, sin poder arribar a ningún puerto. Ya no le quedan ni agua ni víveres. Desesperado se acerca a la derrota de los buques grandes, y el 29 consigue por fin llamar la atención de un carguero el "Serantes" al sur de las Islas Canarias, que le abastece. Pero la historia no acaba aquí: sólo le han dado víveres para alcanzar las islas de Cabo Verde, a 700 millas más al Sur. El 10 de agosto la isla de Boa Vista aparece en el horizonte. ¿Adivinan lo que ocurre de nuevo?
 "No sopla ni la más ligera brisa; la única fuerza que empuja al Legh II es todavía la corriente que continúa arrastrándome al Sur sin que pueda maniobrar para acercarme a tierra. Algunas horas más tarde, es la isla de Porto Praia la que a su turno aparece en el horizonte por el través. Y el último eslabón de esta cadena de rocas ¡se me escapa de las manos!" La continuación del viaje está representada por el largo lamento de un hombre reducido al estado de un esqueleto viviente. Ahora, cada movimiento del Legh II provoca en mi pobre cuerpo un dolor que se une a todos los que he venido cosechando durante mis 106 días de lucha..."
Vito Dumas
Por fin el 17 de agosto surge en el horizonte la costa de Brasil. Conseguirá ganar un puerto. Se ha salvado. El 10 de diciembre de 1946 el "Legh II", el famoso barco de Vito Dumas, se varaba en la costa uruguaya, cerca del balneario Las Garzas. Dos días después, un amigo del navegante, que era aviador, tomaba esta foto y la remitía a la revista "Yachting Argentino" que la publicaba en su edición de enero de 1947. El Legh II fue llevado por tierra a Montevideo y luego siguió su viaje a Bs. As.

VITO DUMAS acompañado por los tripulantes - submarinistas - del Guardacostas (Ex Crucero Acorazado) BELGRANO tomada en Mar del Plata en 1947, en el centro de la imagen se pude ver la firma del Navegante Solitario.

El crucero de lo imprevisto. Así titulo este viaje, que abarco: Buenos Aires – Montevideo - Punta del Este - Río de Janeiro - La Habana - Nueva York – Caerá – Montevideo - Buenos Aires, no pudiendo recalar en el puerto de Nueva York, ni tampoco y a pesar de ser avistadas Azores, Madeira, Canarias, e Islas del Cabo Verde, concretando de esta forma el doble cruce del Atlántico. Recorrido Total 17.045 millas en 234 días.

Cuarto viaje: Buenos Aires – Nueva York – Buenos Aires
Año 1.955

Su último gran raid, con 54 años, lo inició el 23 de abril de 1955 y nuevamente puso proa a Nueva York. Nuevamente, se traza otro objetivo no menos desafiante: unir los puertos de Buenos Aires y Nueva York, en una sola escala, 7.100 millas, 117 días, con su nuevo barco, el Sirio, una embarcación más pequeña aún que el Lehg II.
 
Vito Dumas a borde del Sirio año 1955
También estuvo durante más de 90 días sin conocerse noticias de su ubicación. Desfalleciente, llegó a las islas Bermudas en estado desesperante; se repuso admirablemente y doce días después volvió al mar, arribando a Nueva York el 25 de septiembre de 1955, en medio de un tremendo ciclón.  Había necesitado 117 días para cubrir 7000 millas marinas.


 Video sobre la vida de Vito Dumas

La hazaña de Vito Dumas pronto entró en el olvido y el otrora aclamado navegante solitario murió el 28 de marzo de 1965 de un derrame cerebral y sus restos están en el  Panteón Naval de la Chacharita en Buenos Aires.. Falleció tal como había vivido: desapercibido. También su legendario barco, el "Legh II", fue deteriorándose a la intemperie al no hallar lugar en museo alguno. Recién después de su muerte, fue públicamente reconocida la inaudita hazaña de Vito Dumas, y su libro "Los Cuarenta Bramadores" apareció editado en varios idiomas. De esta forma Vito Dumas se perpetuó en la memoria como imagen de un digno ejemplo de fuerza de voluntad y auto superación.De su proeza se destacan estas lineas:
“Vito Dumas dejó todo para embarcarse en un viaje casi imposible y seguramente habrá querido estampar su hazaña, como un ejemplo a la juventud argentina que debía tener presente que las cosas más importantes de la vida se deben obtener con esfuerzo y sacrificio”.
Libros escritos por Vito Dumas
Mis Viajes - Vito Dumas
Solo rumbo a la Cruz del Sur - Vito Dumas
Los cuarenta bramadores - Vito Dumas

El crucero de lo imprevisto -  Vito Dumas

El viaje del Sirio - Vito Dumas

Fallecimiento y distinciones
Vito Dumas falleció el 28 de marzo de 1965 de un derrame cerebral y sus restos están en el Panteón Naval de la Chacharita en Buenos Aires. Una calle de Buenos Aires llevan su nombre. Es también el primer navegante solitario en recibir The Slocum Award por cuatro fantásticos viajes, donde se destaca la vuelta al mundo por los 40º de latitud sur. EL PREMIO SLOCUM, nombrado en honor del capitán Joshua Slocum, el primer hombre en navegar sola alrededor del mundo, se otorga por "el paso en solitario más notable hecho durante el año pasado." El primer premio SLOCUM se presentó para 1956 a Vito Dumas por su:
  • Travesía en solitario de Francia a la Argentina en EVBS I (1931-1932)
  • Viaje en solitario alrededor del mundo a través del Cabo de Buena Esperanza y el cabo de Hornos con sólo tres paradas en EVBS II (1942-1943).
  • Viaje en solitario alrededor del mundo a través del Cabo de Buena Esperanza y el cabo de Hornos con sólo tres paradas en EVBS II (1942-1943).
  • Travesía en solitario de la Argentina a los Estados Unidos a través de las Bermudas en SIRO (1956)

Con motivo de cumplirse los 100 años del nacimiento de Vito Dumas, el más grande navegante solitario, se trasladaron sus restos desde el cementerio de Olivos al Panteón de los Héroes Navales en la Chacarita, ceremonia solemne que se realizo el sábado 30 de septiembre, oportunidad en que el féretro, fue llevado a  bordo del ARA Cormorán a través del Río de La Plata, desde Olivos hasta Dársena Norte, acompañado por una inédita caravana náutica.

Makao Bar

Su amigo de la vida Agustín Vila (hoy fallecido) le dedicó el bar museo que está en la esquina del Boulevard Marítimo Peralta Ramos y Pellegrini, mas conocido como el Bar Makáo de Mar del plata donde se exhiben fotografías incunables y los dibujos del recorrido de Legh II por la ruta de los 40 bramadores, ruta que hasta hoy día es temida por los capitanes más avezados.

El 9 de diciembre del año 2009 se cumplió el 40º aniversario del Café-Museo Naval Vito Dumas "Makao", siendo declarado de Interés Municipal por el Concejo Deliberante de General Pueyrredón.

El marplatense Agustín Vila muestra uno de los libros del navegante solitario.Foto:Mauro V. Rizzi
Interior de Makao Bar. Se puede ver sobre la pared se puede ver el gorro de Vito Dumas


Agustin Vila fue uno de los pocos amigos que tuvo Dumas en estas playas. Navegó con él por la costa marplatense y hasta se ocupó de vender los cuadros que pintaba Vito, pues los últimos años le trajeron aprietos económicos y el olvido de los argentinos. 

 
El artista plástico Hidelberg Ferrino creando el busto homenaje a Vito Dumas, para Makao Bar en Mar del Plata


En el Café-Museo Naval Vito Dumas "Makao", se pueden apreciar los innumerables objetos de los navíos recolectados para el lugar que fuera declarado de Interés Municipal. Seguramente para todos aquellos que practican deportes náuticos y hayan sentido temor en sus embarcaciones, flotando en soledad sobre el lomo del atlántico, sabrán evaluar mejor el tamaño de la hazaña realizada por Vito Dumas “El navegante solitario”. 

Interior del bar Makao
Interior del bar Makao
Interior del bar Makao

Agustin Vila vió por primera vez a Vito Dumas en el año 1.943 cuando tenía 13 años, justo cuando estaba por entrar en Mar del Plata, el primer puerto argentino que tocaba después de un año y un mes de travesía. Oscar Balmaceda en una nota para el Diario La Nación del 9 de octubre del 2000 transcribía los recuerdos del dueño de Makao:

"Pensar que, aunque lo vi entrar en el puerto remolcado por la Carmen Moscuzza y me ocupé de conocer hasta el último detalle de su viaje alrededor del mundo, sólo conocí personalmente a Dumas a principios de 1962", explica Vila. El empezó a venir en el último barco que tuvo, el Sirio II. Cuando murió, en 1965, quedó en el Club Náutico", añade. Por esos días, Agustín era dueño de un velero de 17 metros, el Martha. Yo no sabía demasiado de náutica y mis amigos tampoco, pero estábamos empeñados en viajar a Makao. Ese fue el momento en que conocí a Vito. El hombre estaba muy solo -prosigue-, nadie lo reconocía y pocos en nuestro país recordaban sus hazañas. Encima, decían que era mufa. Nunca pude entender cómo le sucedió esto a alguien que era como un prócer para mí y que, con los días, se transformó en un amigo", explica. Vila recuerda que, más allá de los contratiempos, Dumas mantenía el buen humor y seguía siendo el tipo humilde y respetuoso de siempre.

"Navegábamos en el Martha y muchas veces, cuando cambiaba el viento o se nos venía encima algún pesto, antes de ordenar alguna maniobra nos interrogaba para ver si nos parecía bien lo que iba a hacer. Él, que había hecho hasta lo imposible en el mar, nos consultaba como si fuera uno más. Imposible olvidar tanta grandeza", se emociona Vila.

 Vito Dumas relatado por su amigo Agustin Vila

Dumas sería, al fin, quien le sacaría de la cabeza la idea de navegar hacia Makao. "Vito nos puso en nuestro lugar cuando nos dijo una vez: "Muchachos, el Martha está listo para el viaje, los que no están en condiciones son ustedes". No se habló más del tema", destaca. Pero en 1969, cuatro años después de la muerte del legendario navegante, Vila decidió fundar un lugar para recordarlo y bautizó con el nombre Makao dicho local. "¿De qué otra manera lo iba a llamar?", pregunta. Acá, entre otros objetos, está el gorro sudeste de lona con el que dio la vuelta al mundo, la brújula del Lehg II y siete de los cuadros que pintó.

Pensar que Dumas -subraya- vivió sus últimos años de lo que sacaba de sus pinturas. Como yo vendí algunas, me decía que era su marchand. Una vez, en medio de tanto apuro económico, Vito me confesó que cuando estaba en Valparaíso -en mayo de 1943, a punto de salir para el cabo de Hornos y regresar a la Argentina- unos empresarios norteamericanos le ofrecieron producir y distribuir la película de la vuelta al mundo y editar el libro de ese viaje en todos los idiomas, si en lugar de finalizar la travesía en Buenos Aires lo hacía en Nueva York", afirma. El les contestó que su destino final era el Yatch Club de Buenos Aires y rechazó la propuesta. Ya pobre y olvidado, se arrepintió de esa decisión", asegura Vila. Sin embargo, a sus amigos nos queda como consuelo el reconocimiento que se le hizo hace poco, al cumplirse cien años de su nacimiento. Si hasta en Mar del Plata se le pondrá su nombre a una calle del puerto, se entusiasma. Además -destaca-, cada dos por tres pasa por acá algún marino extranjero que quiere conocer el lugar donde Vito terminó su hazaña, hace 57 años, y nos deja como recuerdo un ejemplar de Los cuarenta bramadores , el libro de nuestro amigo, en el idioma del visitante. También nos recuerdan que en casi todo el mundo aún se dice que Dumas fue el navegante solitario más grande de todos los tiempos", concluye Vila 
Sus barcos y sus destinos

Lehg I: Museo de Lujan. Buenos Aires.
Lehg II: Museo Naval de Tigre. Buenos Aires.
Sirio I : Nueva York navegando hasta el año 1994.
Sirio II: Mar del Plata, navegando en la actualidad

1. El Legh
 
El barco desde luego está hecho de acuerdo con los escantillones exigido por la regla a que pertenece, pero además está muy bien hecho. Las cicatrices de las batallas sostenidas con los elementos de la naturaleza abundan por todos lados. Notamos con verdadero placer que la arboladura se encuentra en buen estado y que los obenques y burdas son magníficos. Todas las aberturas han sido cerradas.


El Legh navegando por Montevideo. Foto extraida del libro: "Solo rumbo a la Cruz del Sur"
El Legh en el Museo de Transporte de Luján

El Legh en el Museo Historico de Lujan

El cockpit tapado, deja solamente un pequeño tambucho por donde el bravo yachtsman sacaba su cuerpo para timonear. La lumbrera también ha sido clausurada dejándole un vidrio fijo, solamente para la luz. A derecha e izquierda del cockpit y debajo de la cubierta hay unas cajonadas. Allí vemos un primus (calentador a kerosén) que demuestra no haber sido trabajado, una antorcha eléctrica, un hacha y varios utensilios. En la otra, sólo algunas velas. Hoy el Lehg se encuentra en exhibición al publico en el Museo de Transporte de Luján Provincia de Buenos Aires

2. El Legh II

El destino de la famosa embarcación de Vito Dumas denominada “LEGH II” fue el siguiente: es adquirida por el Ministerio de Marina el 28 de agosto de 1947 (Decreto Nº 25.913/1947) para la instrucción y adiestramiento de los cadetes de la Escuela Naval Militar. En 1957 fue transferido a la entonces Prefectura Nacional Marítima para la instrucción y el adiestramiento de los cadetes de la institución. 


Legh II en el Museo Naval de la Nación
Cubierta del velero Legh II con el que V. Dumas dio la vuelta al mundo III - Museo Naval de la Nación, Tigre
En la Circular PNM “R” 9/1957 figura asignado a la Escuela Nacional de Náutica Manuel Belgrano. En octubre de 1971 varó cerca de la Base Naval de Río Santiago siendo rescatada. Transferida a la Escuela Nacional de Náutica de la órbita de la Prefectura a la Dirección de Instrucción Naval. Descarga del elenco de embarcaciones de la PNA. Restaurada a nuevo por la Asociacion ATNA, se muestra en el Museo de Lujan.

3. El Sirio I

El Sirio se encuentra en Nueva York y se encontraba navegando hasta el año 1994. El nombre del buque proviene de un perro que Vito Dumas quería entrañablemente y para homenajearlo bautizó a la nave con su nombre. El Sirio I tenia 7 metros de eslora.
El Sirio I - barco de Vito Dumas
Sirio, el perro de Vito Dumas
 4. El Sirio II

Algo viejo y enfermo, Dumas decide terminar sus días navegando con su familia y amigos, y hasta se da el lujo de correr la regata a Río de Janeiro a bordo del SIRIO II, otro barco del Astillero Parodi que aún navega y tiene su amarra en el Club Náutico Mar del Plata. Vito Dumas, Parodi y los barcos de madera, una simbiosis que hizo historia.

Vito Dumas junto al Sirio II
Video del El Sirio II en Mar del Plata - Año 2011
 
El Sirio II en su amarra del Club Naútico Mar del Plata
Fuentes


“Historia Política del Deporte Argentino” (1610-2002) Capítulo XVIII Año 1942. Vito Dumas, "El navegante solitario". Por Victor Lupo

http://www.navegantevitodumas.com.ar/
http://mdqteam.mforos.com/1302607/10135163-vito-dumas-el-navegante-solitario/
http://www.histarmar.com.ar/Prefectura/Buques%20historicos/Veleros/leghII-.htm

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