lunes, 29 de febrero de 2016

HISTORIA DEL FUTBOL MARPLATENSE

El primer campeonato del fútbol argentino en la Argentina se disputó en 1891 con el concurso de 5 equipos. Ese torneo no fue reconocido por la AFA y si bien se lo menciona como el primero de estas tierras no tiene el carácter de oficial. Ese status de primer torneo oficial de la Argentina le corresponde al disputado en 1893, con 5 participantes también.
 
Club Atletico Lomas año 1893
Y no fue mucho lo que hubo que esperar para que variara la cantida de equipos que disputaban el campeonato. Ya en el segundo torneo, en 1894, se agregó otro cuadro y fueron 6 los contendientes. En los siguientes cinco años, hasta 1899, tres veces cambió el número de instituciones participantes, que llegarona ser 7 en 1897 y sólo 4 -el mínimo de toda la historia- en el 99, cantidad que se mantuvo en 1902 en que volvieron a ser 5, como en el inicio de todo.
 
Equipo de fútbol del Buenos Aires English High School. más tarde llamado "Alumni Athletic Club", que se convirtió en el equipo más exitoso en la época de aficionados del fútbol argentino. El club se disolvió en 1911, aunque BAEHS ha sobrevivido hasta la fecha. Año 1900

Un equipo del Club Atlético Alumni incluyendo cinco jugadores de Lobos A. C. (Permanente): Jorge Brown, Patricio Dillon, Carlos Carr Brown, Juan McKechnie, Carlos Buchanan, Ernesto Brown, y Roberto Rudd (árbitro). (Sentados): Walter Buchanan, Juan José Moore, Andrés Mack, Spencer Leonard, y Eugenio Moore. Esta fue la primera foto de fútbol publicado por The Standard. Año 1902


En nuestra ciudad en los años 1903-1905 comienzan los primeros escarceos futboleros, inorgánicos e improvisados en cualesquiera de los numerosos baldíos existentes en toda su planta urbana, que fructificó en la formaciòn de los primeros equipos con cierto carácter estable. Y mencionamos equipos y no clubes o entidades, por que cabe suponer que no reunían esa condición, siendo solo un grupo de muchachos que aunaban esfuerzos con el primario objeto de practicar el deporte. 

Plaza América (actual Plaza San Martin), año 1906, tomada desde la Iglesia San Pedro”. Donde se encuentra la flecha roja aproximadamente se organizó el primer partido de foot-ball de Mar del Plata, en la calle 3 de febrero entre San Luis y Mitre en el año 1904. Imagen enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia del Diario La Capital
Donde se encuentra la fleha roja esta marcando la primera cancha de futbol de la ciudad en donde se organizó el primer torneo de futbol en el año 1904. Foto de 1937


Según cuenta la historia, en la primavera del año 1904, el joven José Fernández arrojó la semilla que pronto germinó en ese juego llamado de los "ingleses locos". A la salida del Instituto Comercial "Le Franc", los alumnos se distribuían en distintas direcciones. Una tarde, se les acercó un adolescente porteño -José Fernández- para invitarlos a practicar el juego que "inventaron los ingleses" y que estaba haciendo furor en Buenos Aires. Varios aceptaron. En la Mar del Plata de entonces sobraban terrenos baldíos y eligieron uno ubicado en 3 de Febrero entre San Luis y Mendoza (hoy calle Mitre), porque estaba bastante parejo. Improvisaron una pelota y con piedras, unos arcos y así aprendieron el juego.

La semilla que sembró José Fernández, radicado en Mar del Plata con su familia a principios del siglo XX, germinó muy pronto. A medida que pasaban los días, crecía el número de jugadores y ya en la temporada veraniega de 1904-1905, los cautivados por el "foot-ball" daban rienda a su entusiasmo en otra cancha, sin marcas ni arcos, en la manzana formada por la Avda. Independencia, Salta, 25 de Mayo y 9 de Julio. Mas tarde los hermanos Enrique y Cayetano Bagnatti, dos jóvenes veraneantes que en Buenos Aires asistían a los partidos del famoso Club Alumni, de los hermanos Brown, introdujeron en Mar del Plata la primera pelota reglamentaria.  
 
Cancha de la Plaza España

Con el tiento que cerraba la boca de la pelota, por donde asomaba el pico que permitía inflarla, la amarillenta y saltarina pelota, reemplazó a la vejiga deforme o a la confeccionada con trapos y papel. En 1906 en el terreno de la hoy plaza España, ubicada entre las calles Constitución (hoy Avda. Libertad), la hoy Catamarca y el paseo costero General Arias (luego llamado Boulevard Félix U. Camet y hoy Avda. Patricio Peralta Ramos), que estaba rodeado en ese entonces por cardales, se jugó el primer partido formal de fútbol que se recuerda en Mar del Plata.


El anecdotario registra que el primer equipo futbolístico se llamó Amigos Unidos, lo que demuestra la tónica aldeana y fraternal de aquellos vecinos, y que arrendó el sótano del almacén "Veneciano" para funcionar hasta que no pudo desembolsar más cuotas y debió mudarse de noche mientras el dueño dormía.
 
Panorámica de la ciudad desde lo alto de la loma de Colón. Se puede apreciar el predio donde se desarrollaron los primeros partidos de foot-Ball de la ciudad. Se observa la Catedral, el anexo del hotel Bristol, el hotel Bristol y parte de la rambla, entre otras edificaciones. La postal fue enviada por Angel J Somma.

Asì tambièn Sud-Africa y Comercial, formado este por los alumnos de un colegio de època, el Instituto De Franc, y en agosto de 1906, se produce la formaciòn de Amigos Unidos, acontecimiento digno de destacarse porque ese grupo inicial fue el origen del decano fùtbol marplatense, el hoy Atlètico Mar del Plata, nombre que Amigos Unidos tomó a partir de 1909 en el sótano del almacén "Veneciano" de Pedro Casonatto, ubicado en la calle San Juan (hoy Hipólito Yrigoyen) y 9 de Julio, donde se concertó un desafío entre "San Martín" y "Amigos Unidos". 


De la reunión participó el doctor Ricardo J. Davel, entonces director del diario La Capital, amante del dinámico y recio deporte inglés. Para el equipo ganador, habría de premio "veinte argentinos" que donaría el diario. Eran partido y revancha y un tercero, en caso de ganar uno cada uno. "Veinte argentinos", en esa época, era un premio importante en dinero. Para un joven, al menos, equivalía pasar un fin de semana sin apremios, considerando que se trataba de casi $ 2.- por jugador. Hubo necesidad de jugar 11 partidos para definir; tal era la paridad. Finalmente, Eduardo Muttoni, al ejecutar un corner, marcó en el último encuentro el gol de la victoria, para "Amigos Unidos". 




Equipo del Club Atlético Mar del Plata que ganó el primer campeonato de fútbol para esa entidad. En la imagen están: José P. Fontana; Juan Manuel Pellerán; Aníbal Islas; Martín Goetpher (Capitán): Eduardo Muttoni; M. A. Correa; Pedro J. Ayphassoro; R. Orellano; J. Fernández Pérez; J. M. López García; M. Daure y J. Orellano. Foto Roberto T.Barili. Gentileza Lic. Angel J. Somma

El equipo ganador -Amigos Unidos- alineó a León Daure, Rodolfo y Benicio Orellano, Pedro Ayphassoro, José María López, J. Fernández Pérez, Aníbal Islas, Martín Goetpher, Juan M. Pelerán, Eduardo Muttoni y José Correa. El capitán y dirigente del equipo fue Martín Goetpher, un forward que había alcanzado renombre en el Belgrano Athletic, club de Buenos Aires, principal rival del glorioso club Alumni, de los hermanos Brown. Durante la entrega de premios realizada por la noche del mismo día del partido, se concertaron nuevos desafíos.

Así, las divisas verde y amarilla de "Amigos Unidos" y la roja y blanca de "San Martín", se trenzaron con frecuencia en partidos donde la pelota se impulsaba con las piernas y con el alma, mientras desde afuera, familias enteras brindaban su aliento a los protagonitas de pantalones hasta las rodillas. En 1910 se disolvió el club "Amigos Unidos" para convertirse en el club "Atlético Mar del Plata". Entre jugadores de este nuevo club y del club San Martín, se formó una selección para jugar interlocalmente con Maipú, en el Paseo General Paz y más tarde, los partidos con la selección de Dolores se transformaron en clásicos.
 
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Playa de los Pescadores” (hoy Las Toscas) en la década del 20-30. Enviada por José Alberto Lago.
Parque General Paz,canchas de tenis -Año l922. Foto de Manuel Iriarte. Ignacio Iriarte

En cuanto a la cultura física, en 1911 se habilitaron la sala de ejercicios físicos, la pileta de natación y la escuela infantil de baile y esgrima para los hijos de socios, al mismo tiempo que se practicaban ejercicios al aire libre en el Paseo General Paz, donde luego se inauguraron una cancha de fútbol y cuatro de tenis. Y cabe consignar también que poco tiempo después de la inauguración del Club, Juan Pedro Camet, propietario de la Estancia La Trinidad, le donó algo menos de 100 hectáreas sobre la costa –el Parque Camet actual- que fueron convenientemente forestadas, y en ellas se practicaron polo y golf. En el Club funcionó también la ruleta. Y oficializado el juego bajo la llamada Lotería de Beneficencia Nacional y Casinos.

Canchas de tenis en el Paseo General Paz”. Foto de Hernán Paredes.

Comercial es reiteradamente derrotado por Amigos Unidos y ello provoca su disociaciòn, pero la mayorìa de sus componentes, junto con otros elementos de Sud-Africa que tambièn desaparecìa, resuelven formar a San Martìn, que cumpliò una trayectoria destacada en los primeros años del fùtbol organizado. Durante varios años San Martìn, Amigos Unidos y Atletico Mar del Plata, fueron los ùnicos adversarios existentes, salvo fugaces y esporàdicas apariciones hasta 1912 en que se forma el Club Pedro Luro.


Una vez fundado el Club Atlético Mitre el 1º de mayo de 1912, el mismo donador de las primeras camisetas fue el primer presidente que al mismo tiempo era capitán del equipo. Francisco Suárez lo secundaba y las contiendas les eran favorables. Se acumulaban los triunfos ante otros equipos del barrio y la fama de ganadores creció en cada esquina de Mar Del Plata.


Roberto Angel Tazza nació el 12 de Julio de 1901. Sobresalía por sus actitudes y su personalidad. En 1915 integró la famosa tercera división del Club General Mitre que se adjudicó el campeonato en calidad de invicta.

Fundada la primera Liga Marplatense de Fútbol, el Club Atlético Mitre se adjudicó el campeonato de segunda división en 1917, imponiéndose en el decisivo partido a sus oponentes de Aldosivi por 6 a 1. Los jugadores se trasladaron hasta la cancha del puerto en un carro alquilado, siendo una de las figuras Ángel Tazza. Un adelanto de lo que vendría más adelante, cuando en el inicio de los años ’20 alcanzó el tricampeonato en primera división sin conocer la derrota (1920 /21/y 22 y el sub campeonato del 23 adjudicandose la la copa de “Francisco Portas”al tiempo que paseaban jugadores como el “chueco ” Begué Barrios Ramella o los hermanos Ratery. 


El fútbol en los años 20 inspira planteles amateurs sin pretensiones profesionales incluso entre dependientes de firmas comerciales, caso Casa Muñoz, y simples barras de la esquina:“Lix-Klett”, “La Aurora”, “Jorge Newbery”,”Relojería La Perla”, Sarmiento”, “Romano”, “Defensores de Salta” y “Once Socialistas” (Fuselli, 2007: 31).


Recuerdo de futbolistas marplatenses: Carlos Varela. Decada del 40

Las hazañas de Tazza traspusieron la frontera marplatense y se convirtió en el primer jugador de la ciudad que desenbarcaría en el fútbol grande de Buenos Aires en 1924 en Banfield y poco despues en Boca Juniors . junto a figuras ilustres como Americo Tesorieri, Fortunato o Bidoglio entre otros valuartes, en donde fue campeon y goleador de los equipos auriazules del mismo 24 y 25. Ya en 1930, Mitre inaguraría la cancha en el predio alquilado en Independencia (Alberdi y Gascon ) en donde vencio a Nación por 3 a1 y voveria a disfrutar de Tazzita en el 32 cuando propiciaba su retiro antes de ser entrenador de la seleccion de Mar Del Plata. Fue en el 34 cuando Mitre reforzado venció al poderoso Boca en donde jugaba Lazatti, Varallo y Yustrich.

 
Foto promocional de Mar del Plata. Dice Niños haciendo deportes en Paseo Gral Paz- Lic Angel J. Somma

En 1913 al comenzar construirse el puerto, la empresa francesa impulsa la formaciòn a sus empleados y obreros de un club deportivo, al que denominan Aldosivi. Entre los componentes de èsta figuraba un entusiasta y conocedor del fùtbol, el Ing. Pedro Serè que plantea la necesidad de construir una entidad que, agrupando a los clubes, organizarà los campeonatos dando asì forma orgànica al deporte. La idea se materializa el 28 de Junio de 1913. Ese verano de 1913 mientras descansaban de la dura tarea cotidiana, conversaban varios jóvenes obreros que estaban construyendo la escollera Sur del puerto. Estaban pensando formar un equipo y pedir su afiliación a la Asociación Marplatense de Fútbol. Pensaban pedirle a la empresa donde trabajaban, que comprara los equipos para jugar en su representación. De las palabras se pasó a los hechos.

“Casa de la Empresa francesa de los ingenieros Allard, Dollfus, Sillar y Wiriot (apellidos cuyas primeras sílabas le dieron nombre a Aldosivi), contructora del Puerto de Mar del Plata levantada en 12 de Octubre y Martínez de Hoz: Día de pago a los empleados, 1932″. Esther Beatriz López Ramón.

Los señores Allard, Dolfus, Silard y Wiriot, eran los propietarios de la empresa "Sociedad Nacional de Trabajos Públicos de París" que estaba construyendo el Puerto. Con las dos primeras letras de cada apellido, se formó la palabra "Aldosivi", nombre que se le dio al flamante equipo. El debut del club "Aldosivi", se produjo frente al "Atlético Mar del Plata", donde el Atlético ganó 13 a 1. La aparición de nuevos equipos, terminó con la hegemonía del "Atlético Mar del Plata", en materia de resultados. "San Martín" en el año 1913, "Nacional" en 1915, y Sarmiento en 1918, obtuvieron el título, antes de concluir la década de 1920.
 
Foto promocional de Mar del Plata. Dice Niños haciendo deportes en Paseo Gral Paz- Lic Angel J. Somma
Los primeros pasos de la novel entidad son inciertos y vacilantes; las reuniones se realizan en una confiterìa cèntrica o en la casa particular de los directivos, hasta un año despuès en que el Atlètico Mar del Plata cede sus instalaciones a esos efectos. Como campos de juegos se contarà con un amplio terreno situado en el Paseo General Paz y otro similar en la Plaza España; ninguno de los 2 era realmente una cancha adecuada y solo posteriormente se convirtieron en coquetos estadios.
 
Vista General del Campo de Sports el dia de su inauguracion.30 de Enero de 1914″(AGN)

El Paseo Gral. Paz por acciòn del Club Mar del Plata, la entidad del Casino y la Plaza España por disposiciòn de la administraciòn socialista de Teodoro Bronzini, que cercò y mejorò el terreno e hizo construir una hermosa tribuna techada, verdadero alarde para la època. El deporte va tomando mayor incremento y en 1915 se afilia Nacional, hoy Gral. Urquiza, y Sarmiento, al año siguiente se incorpora Sud-Amèrica, Martìnez de Hoz y Mitre, por lo que se crea una 2ª divisiòn.

Paseo General Paz. Se puede  observar el sector destinado a los deportes
Podemos observar claramente desde otro ángulo (Villa Ortiz Basualdo) el techo (de formas muy particulares) de la tribuna que aquí vemos y la cancha de fútbol ; también se pueden individualizar el techo del chalet “Peralta Ramos” y uno de los miradores del chalet de Pedro Anchorena.

En la 1ª jugaban Atlètico Mar del Plata, Nacional, Sarmiento, Aldosivi y San Martìn y en 2ª Martìnez de Hoz, Mitre y Sud-Amèrica, desapareciendo Pedro Luro. En 1918 comienzan a producirse los primeros hechos que llevarìan a la entidad a una crisis definitiva. Nacional se desafilia, aunque reingresa con el nombre de Sport Club Argentino, para retomar pronto su primitivo nombre, y a principios de 1919, uno de los fundadores, Aldosivi, no renueva su afiliaciòn, y a poco tambièn Sud-Amèrica desaparece. 

Plano de subdivision aprobado por el Depto. de Obras Públicas - Mas tarde se construiría en esa diagonal la Casa de los Deportes (posteriormente Asoc. Marplatense de Futbol) - Documento extraido del libro del Arq. Cova "Mar del Plata -El Barrio del Oeste 1876-1940"

Las dificultades financieras se multiplican y hay un serio problema con los campos de juego, pues el Club Mar del Plata pone obstàculos para ceder la cancha del Paseo General Paz y la Plaza España, aùn no ha merecido la preocupaciòn de las autoridades. Y el 12 de Septiembre de 1919 la Liga de Fùtbol termina su actividad.

En julio del año 1921, el señor Pablo Alvide y un grupo de amigos del cual era "líder", que vivían cerca de la Avda. Independencia y Alvarado, tenían ganas de crear un equipo de fútbol, pero estaba en dudas el nombre que le pondrían. Pablo Alvide dijo: "hay que ponerle Kimberley". Los demás futuros dirigentes (entre ellos Longhi, Giuntini y Capella, entre otros, aparte de Alvide), se miraron entre sí y preguntaron el porque de ese nombre. Pablo Alvide contesto: "Hay unas minas de diamantes en África. No sé bien dónde, pero se llaman así porque cerca de allí hay una ciudad con ese nombre. Hace poco vi una película sobre ese lugar. Me pareció una denominación original ¿no?". Y no dudaron, todos dieron el sí. Así nació el Club Atlético Kimberley, institución que tendría enorme trascendencia en nuestra ciudad.


Los hermanos Bortolotto, fundadores, jugadores y dirigentes del club San Lorenzo de Mar del Plata, foto de la decada del 20.-Gentileza Fidel Voglino

El 1 de agosto de 1921 en casa de don Bernardo Donnini, vecino del barrio Plaza Mitre y por iniciativa de varios jóvenes, también del mismo lugar realizan la primera reunión constitutiva cristalizando así el origen de la entidad que se llamaría Club Atletico San Lorenzo de Mar del Plata. Por supuesto las bases estaban echadas, los propósitos también, la unanimidad de criterio y el entusiasmo crecía en esa reunión, proponiéndose dedicar los mayores esfuerzos para hacer crecer el naciente y modesto club de barrio. Jugar al fútbol fue el motivo fundamental, siendo la primera inversión una férrea voluntad puesta al servicio de esa noble causa. Para 1921 la cancha de San Lorenzo estaba ubicada en lo que hoy es la Plaza Mitre.

Publicidad de la empresa José Deyacobbi e hijos, década del 20. Se destaca la cerveza Quilmes. Foto enviada por Miguel Solari.
Había en los fundadores una particularidad común, todos demostraban simpatía hacia el San Lorenzo porteño, entonces resolvieron adoptar el mismo nombre e instituir los colores rojo y negro a rayas verticales, para diferenciarse. Se nombra una comisión provisoria, encargándosele redactar los estatutos y promover la realización de una asamblea para dejar constituidas las autoridades definitivas y confirmar los hechos mediante el acta de fundación. Tras destacadas campañas del año 1925 al 1927, le sirven de trampolín para conquistar el ascenso al círculo privilegiado del fútbol Marplatense, en el año 1928.

En 1922 un grupo de jóvenes vecinos de la estación del Ferrocarril Sud se juntaban a jugar al fútbol. Cuando quisieron disputar los torneos organizados por la "Asociación Marplatense de Foot-Ball", hoy Liga Marplatense de Fútbol, se encontraron que para la afiliación a la liga se les exigía el acta de fundación y demás documentos que dichos no tenían, y por ello deciden, con algunas personas mayores del barrio, realizar una asamblea en la que asistieron 25 personas. Dicha reunión se celebró el 12 de abril de 1922 quedando oficialmente formado el Club Atlético Quilmes.

 
“La Nacional” ( Calle Patagones 1502 -San Juan y la vía), casa fundada en 1888 por Antonio Negro, quien se la vendió a J. Deyacobbi e hijos.En el lote de enfrente (se lo ve cercado en la foto) jugaban al foot-ball los pibes de la estación.

Los Pibes de la Estación jugaban a la pelota en el baldío que se formaba por las vías del ferrocarril, la Avenida Luro, Patagones (actualmente calle San Juan) y Olazábal, eran los siguientes: Eugenio Moure, Raúl Brochónm, Luis Duhalde, Eugenio Duhalde, Sebastián Duhalde, Felipe Rodríguez, José Martínez, Juan Morgan, Diego Morgan, Juan Ponce, Antonio Trevin, Manuel Trevin, Santiago Mayayo, Abel Lizaso, Ismael Lizaso, Bernardo Villar y Carlos Villar.

Ruben Sasiain. Centro medio del Club Quilmes. Revista La Semana Deportiva. Año 1947. Gentileza Alberto Garis

Con respecto al nombre, se eligió debido a que en la calle 25 de Mayo, entre Olazábal y Patagones, funcionaba un complejo industrial perteneciente a Don José Deyacobbi e hijos, donde se fabricaban lavandina y soda, entre otras cosas y además esta firma representaba en la ciudad a la Cerveza Quilmes, quien además donó el primer juego de camisetas, las cuales traídas desde Buenos Aires, eran muy similares a las de River Plate, de allí eligieron los colores y el nombre para la institución.

Año 1922. Formación del Club Peñarol

El 7 de noviembre de 1922 un grupo de jóvenes socios del club Nacional (actualmente club Urquiza), encabezados por Roberto Golfieri, se desprendieron y fundaron el Club Atlético Peñarol. Fue en Santa Fé entre Alvarado y Avellaneda, en la casa de Antonio Restelli. La primera comisión directiva fue compuesta por: el presidente Silvano Arístides Hernández; vicepresidente, Raúl Sartora; tesorero Manuel González, secretario, Antonio Mausieri; prosecretario Héctor Guillén; y los vocales Antonio Restelli, Carminucho Di Palma, Roberto Golfieri, Juan García, Sixto Suezcún y Luis Pignochi. 


En 1927 se consiguió el primer campeonato. La primera cancha de fútbol del Club se hizo en la manzana comprendida entre Santiago del Estero, Santa Fé, Rawson y Garay. Luego se pasó a una segunda cancha que ocupaba la manzana de Santiago del Estero, Santa Fé, Rawson y Alberti.


Equipo de fútbol del Club Atlético Peñarol. Temporada 1927-28.  El primero de la foto, parado con saco blanco es el señor Marcelo Guerra. Gentileza Haydée Guerra
Venicio Acosta. Gran valor de la defensa del Club Atletico Peñarol. Revista La Semana Deportiva. Año. 1947. Gentileza Alberto Garis

Pero uno de los hombres que quedó en la historia es el vocal Francisco Silbán. Él propuso el nombre de Peñarol (en referencia a la institución uruguaya) y tuvo 26 votos a favor. Los nombres que quedaron sobre la mesa, pero con pocos sufragios a su favor fueron: Hospital, de los Treinta, River Plate y Unión. No obstante el Club Atletico Unión fue fundado el 1 de diciembre de 1926 y actualmente tiene su sede ubicada en la calle 9 de julio al 3749. 

El primer espacio de River sucedió en un almacén: el actual campo de deportes de 24.500 m2, en Juan B. Justo y Los Andes (1948, propiedad de otro antiguo ciudadano, José Deyacobbi) se consiguió entregando al ayuntamiento el primer enclave de la calle Bolívar como parte de pago (Borrajo, 2005). El cruzamiento de River con Alvarado es explicable ya que inicialmente los dos clubes actúan en perímetros similares: Alvarado --fundado el 21 de junio de 1928—reside en Avellaneda y Chaco; River (28 de julio de 1926), empieza en Alberti y Neuquén.


Por el Expediente 255-C-1924, la Municipalidad cede a la Asociación Marplatense de Foot-Ball un lote en la mitad Sur de la manzana 171, Av. Colón, Av. Independencia, un pequeño tramo sobre Bolívar y la diagonal Antonio Alvarez -recuperada después de la desaparición del Puente La Carolina- el entubamiento del arroyo en ese sitio y la consiguiente regularización del cruce de los 2 boulevares, como se les decía hace un siglo.
 
Piedra Fundamental de la Casa de los Deportes
El lote en cuestión mide 8,66 mts. sobre Colón, 60,62 mts en su costado S. E., 51,96 mts. en su costado NO y 11,48 m sobre la diagonal Antonio Alvarez, entonces Pasaje Vaira. Algún tiempo después, el 14 de Mayo de 1926, se aprueban los planos de La Casa de los Deportes, que llevan las firmas de Rufino Inda en su carácter de presidente de la Asociación de Football y Manuel Linares en el de secretario. Como profesional responsable firma el ingeniero Julio Rateriy.

Casa de los Deportes posteriormente Asoc. Marplatense de Futbol

Se trataba de una obra de frente simétrico con dos recintos a la calle separados por un zaguán, un vestíbulo al que esos locales se abrían mediante las comunes ochavas de la época y una gran sala de reuniones recostada sobre la medianera derecha, iluminada y ventilada por un patio inmediato a la medianera izquierda del predio.

Ordenanza del 18 de septiembre de 1925:

Artìculo 1º: La Municipalidad de General Pueyrredón cede a la Asociación Marplatense de Foot-Ball, quien deberá ratificar este convenio por intermedio de sus representantes legales, el terreno de su propiedad que ésta solicita, sito en la Av. Colón entre Av. Independencia y calle Salta, del trazado originario de la ciudad, señalado como lote 9 de una subdivisión especial hecha por la Municipalidad, de la venta de los terrenos de la manzana 171, del que éste forma parte, compuesto de una superficie de 487 metros cuadrados, formados por un frente de 8,66 metros sobre la Av. Colón, por el fondo hasta la calle transversal que divide a dicha manzana en dos triángulos.

Artìculo 2º- La Municipalidad cede el terreno mencionado por el tiempo que permanezca la Asociación Marplatense de Foot-Ball, constituìda legalmente de acuerdo a lo que determina el Artìculo 4º de sus estatutos, aprobado por el Superior Gobierno de la Provincia.

Artìculo 3º- De acuerdo con lo establecido en dicho Artículo 4º, cuyo texto transcripto literalmente dice: ”el domicilio de la Asociacion Marplatense de Foot-Ball lo será Mar del Plata,y mientras tres clubs afiliados así lo quieran, no podrá disolverse. En caso de disolución sus bienes y muebles pasarán a la Municipalidad del Partido”, en caso de disolución de la Asociación Marplatense el terreno que este convenio se concede con todo lo en él construído volverá al dominio y patrimonio de la Municipalidad.

Artìculo 4º- Esta Ordenanza-Convenio podrá ser elevada a Escritura Pública en cualquier momento, a pedido de una de las partes, para lo cual queda autorizado el D. E. de la Municipalidad en representación de ésta.


Muchos años después de esos hechos, el 19 de Junio de 1964, la Municipalidad dona el terreno a la Asociacicón de Fútbol, y poco después, el 29 de Agosto de 1967, se aprueban los planos de una ampliación que firma como constructor José L. Massa y se abre a la diagonal Antonio Alvarez. Recordamos muy bien la fachada de la casa, un producto del llamado academicismo arquitectónico elaborado -con una mano de obra de raíz indiscutiblemente italiana- en una ciudad muy alejada, por cierto, de la Academia de Bellas Artes de París. En efecto, no faltaba allí casi ninguno de los recursos del llamado academicismo: zócalo, paño de fachada, arquitrabe, friso, cornisa y pretil con balaustres.


El 7 de enero de 1948 el diario La Capital publicaba este art donde la Liga Marplatense de Futbol solicitaba a la comunidad que sea buen vecino donando una vara(en dinero) y fomente el deporte para el Estadio de futbol. Ya en 1952 se inauguraria el estadio San Martin. Este material esta a la consulta en el area de la Hemeroteca del Archivo Museo Historico Municipal Roberto T Barili. Gentileza Lic. Angel Somma




“Anecdotas de una calle corta de Mar del Plata”

Para recrear estos comienzos, y de la brillante pluma de Sara Garfinkel rescato uno de sus cuentos del libro “Anecdotas de una calle corta de Mar del Plata” que nos cuenta la creación de la Asociación Marplatense de Futbol, institución señera de nuestra ciudad la cual fue construida con mucho esfuerzo por Rufino Inda, otrora intendente socialista de nuestra ciudad, sobre la Av. Colón, Av. Independencia, Diag. Alvarez y Bolivar allá por el año 1913. En este cuento podrán conocer su historia.

Pablo Junco, Fotos Viejas de Mar del Plata

Pelota de cuero, pelota de trapo


Me halaga que yo, pobre diagonal suburbana, haya sido elegida por un grupo de purretes como lugar preferido para reunirse a jugar. Estos pibes, sin saberlo, satisfacen mi vanidad. Confieso que tengo un afán desmedido por ser reconocida. Y es lógico. No es que quiera justificar el confesar mi falta de humildad ante mis lectores pero ustedes no negarán que es una reacción indiscutible ya que yo nací a la vida por accidente, mejor dicho, nací por un fallo judicial que dio la razón a los Hermanos Vaira en contra de la Municipalidad Marplatense; además no tengo nombre definido y mi destino parece condenarme a ser el eterno patio trasero de las dos calles importantes que hacen esquina conmigo. (Nota del R: se puede ver la historia de la familia Vaira en el siguiente enlace EL ASERRADERO DE VAIRA). 

 
Sentado con un cigarrillo en la mano es Fernando Vaira. Foto enviada por Fernando Marcelo Carletti


Estos pibes, que no deben tener más de 10 ó 12 años, vienen a diario. La mayoría de ellos son chicos pertenecientes a familias de clase obrera. No sé si alguno de ellos fantasea con la idea de ser un gran jugador. Todos los días ellos y sus amigos juegan con una pelota de trapo, Los muchachitos con su juego han traído a muchos curiosos que disfrutan de estos picaditos imberbes. Como desde siempre yo suelo escuchar y aprender de los que saben, me entero que los impúberes juegan al fútbol.

Además se comenta que me eligieron para armar su canchita porque el zanjón que me separa de la nada hacia el sureste, es el límite ideal para evitar ser desalojados del lugar. Y como colofón a tantas explicaciones el aplauso para los pibes que me enorgullece porque la verdad es que les he tomado mucho cariño. Dicen los hombres sabios que estos mocosos tienen un potencial individual y colectivo que ya quisieran poseer los mayores de veinte años. Mientras en distintos barrios de Mar del Plata se están creando instituciones sociales y deportivas donde el fútbol es tan importante, o más aún, que algún que otro deporte o actividad social. Es que la pasión balompédica se extiende como una pandemia y se fundan clubes en toda la ciudad.


Una idea descabellada

Yo sigo siendo el potrero que sirve de canchita. Por las conversaciones que escucho de los espectadores que observan los partiditos de entrecasa que se llevan a cabo sobre mi terrosa superficie, me entero que muy cerca están los clubes Nación y Mitre. Éste último que es el que domina el mundo futbolístico de la ciudad, cuenta con una sede móvil, ya que sus autoridades se reúnen a veces en el despacho de bebidas de la familia Aprea - sobre la calle Moreno al 3300 - y a veces en lo de un vecino – Salafranca - a cuadra y media de mi esquina con la calle Bolívar.

El fútbol ha crecido tanto que los acontecimientos ligados a este deporte hacen difícil determinar el orden y las fechas de los sucesos inherentes al mismo. El 26 de julio de 1913 se funda la Liga Marplatense de Fútbol, que es una de las tantas ligas regionales de fútbol de la Provincia de Buenos Aires. En el año 1921, mes de abril, día 29 – para ser más precisa – se fusiona esta  la Liga con la Federación Marplatense de Fútbol. De esta  unión nace la Asociación Marplatense de Fútbol cuyo primer presidente es un conceptuoso vecino de la ciudad. En 1924 la municipalidad autoriza que en el predio de la diagonal Álvarez se levante la Casa del Deporte. 

Como siempre los emprendimientos municipales cuentan con la aprobación de los  municipales pero no con los fondos necesarios para comenzar las obras autorizadas. Comenzar algo, particularmente  cuando implica dificultad, peligro, improvisación y falta de fondos es, sin lugar a dudas, una inconsciente  idea municipal. Ya hace un año que la ordenanza de la construcción de la Casa del Deporte,  resultado de una irreflexiva aprobación sin haberse evaluado su  trascendencia,  está a medio cumplir. No hay fondos para la  consecución de la misma.  Pero ya se sabe que la suerte del inconsciente no la tiene el reflexivo. Y una vez más razón tiene el refrán. Estamos en el mes de agosto del año 1925. Después de surcar el alto mar, el mar profundo, el mar revuelto, el mar proceloso, llega al mar de Mar del Plata el acorazado inglés “Repulse”
 
Año 1925 El Intendente Teodoro Bronzini recibe a los Oficiales del Acorazado Ingles Repulse en el ingreso al Puerto, que integraban una Logia Masónica que funcionaba dentro del Buque.


Este bajel británico es famoso por la  actuación que ha tenido  en la Primera Guerra Mundial. Pero su comportamiento  heroico no terminó con el tratado de Versalles. Aún le espera una última acción valerosa, extraordinaria, digna de admiración que los capitostes de la Liga Marplatense de Fútbol han de encomendarle.  No más  amarrar el “Repulse” en nuestro puerto, las autoridades de la Liga deciden organizar partidos con los marineros británicos, con la idea de conseguir importantes recaudaciones para poder con ese dinero terminar la Casa del Deporte, cuyo frente se abrirá sobre mi vereda par. ¡Al fin seré puerta de entrada! 

El barco Repulse -en el que viajó el prìncipe de Gales- fotografiado por Francisco Gordon el 26 de septiembre de 1925. La imagen fue enviada por su hija Alicia a Fotos de Familia del Diario La Capital

Creo que esta es una idea brillantemente descabellada porque el “Repulse” cuenta con 1500 tripulantes, de éstos unos pocos juegan al fútbol. El equipo formado por estos hombres tiene en  su haber deportivo el ser campeones de fútbol de la armada inglesa. 

Tenida Extraordinaria de la Logia 7 de Junio (ubicada en calle San Martin entre Av. Independencia y Salta) junto a los tripulantes del Acorazado Inglés Repulse, que trajera a Montevideo al Princepe de Gales

En el año 1925 Mar del Plata tiene aproximadamente 30.000 habitantes. Muchos de esos 30.000 conciudadanos son amantes del fútbol, así que este es acontecimiento que será inolvidable para ellos y para mi también ya que, si todo sale bien, se construirá el edificio y a lo mejor hasta embaldosaran mi vereda que corresponde al frente de la Casa del Deporte.

Como siempre sucede, cualquier acontecimiento contrario a la razón o a la prudencia en el que me veo involucrada termina siendo exitoso. Y esta aventura financiera disfrazada de amistosos encuentros futbolísticos, tiene un resultado feliz. Hemos jugado 6 partidos durante los 35 días que el “Repulse” ha estado en nuestro puerto. Mar del Plata (sus jugadores) ha ganado 4 partidos, empatado 1 con tiempo de alargue y perdido 1.


El primer partido del primer torneo de fútbol de verano
 
Desde el año 1927 la Liga Marplatense de Fútbol tiene la puerta de adelante de su sede sobre la Avenida Colón 3245. La parte posterior fue, en un principio, un humilde portón - que daba paso a los fondos del edificio principal– sobre mi acera par. Cuando el portón estaba abierto se podía ver un patio de piso de tierra y una edificación con todas las trazas de ser una vivienda familiar. En esa edificación vivía la familia Acchiarini, cuyo patriarca era el Secretario Rentado de la Liga Marplatense de Fútbol. 



Buena gente, trabajadora, decente. Pero este invierno se quitó el portón que ha sido reemplazado por una pared con dos ventanitas. Durante muchos meses me pregunté el por qué del cambio hasta que de oídas, por conversaciones de los viandantes, me acabo de enterar que se remodela el estadio de la ciudad para que se jueguen los torneos de fútbol de verano. Entonces  las ventanitas deben ser las boleterías donde se han de vender las entradas.

Casa de los Deportes Av. Colon N° 3245 . Foto Claudio Simone año 2001

No me equivoco. Esta madrugada estival no sólo me mantiene despierta el bombo legüero de la peña sino la presencia de un número cada vez más importante de personas que se ubican sobre mi vereda par haciendo cola a partir de las ventanitas, de las que ya les hablé, hacia la avenida Independencia. Son aficionados que vienen a comprar entradas para el primer partido del primer torneo de fútbol de verano en la ciudad de Mar del Plata. Ya es casi mediodía, el calor aprieta. Se nota la falta de experiencia de los boleteros.  Los “hinchas”  comienzan a irritarse debido a la lentitud en la venta de las entradas. 

La cola comienza a descompaginarse, algunos avispados tratan de ganar puestos no respetando el orden de llegada. Los que son desplazados pierden  el control. Ellos llegaron primero, quieren conseguir una buena ubicación y terminar con la amansadora de tantas horas. Se produce un escándalo de proporciones que en pocos momentos deriva en una pelea callejera. Las peleas callejeras son  un hecho común en cualquier parte del mundo. Por eso suceden hasta en mis dominios.  Los unos se quieren imponer a los otros porque ambos desean conseguir algo muy deseado: las entradas al estadio.

Un grupo muy pequeño en número pero muy belicoso protagoniza una sesión de pugilato donde mezclan golpes de boxeo con tomas  de lucha libre. Un grandote le grita a otro, no menos corpulento,  que le saque el lugar a él, si es  lo suficientemente macho, en vez de desplazar a un pobre alfeñique amigo suyo. Y ahí no más comienza una toma y daca de puñetazos. Algunos trompadas aterrizan en las  cabezas, muchas en las mandíbulas y otras en las partes pudendas de los contrincantes.

Sobre el ring en el que involuntariamente  me he convertido se muestran todos los estilos y todas las “técnicas” del deporte de los puños. Así hay boxeadores fajadores, técnicos, golpeadores, defensivos, contraofensivos etc. Pero también hay uno –el boxeador cobarde-  que no responde a los golpes y que  retrocede, retrocede, retrocede tanto que acaba por meterse, de espaldas, por una pequeña puerta que está semiabierta. Esta abertura corresponde al depósito de la fábrica de pintura lindante medianera por medio con la propiedad de la Liga.

Asociación Marplatense de Fútbol le deja un escrito a mi abuelo, Gustavo Brochon el 25-9-1921. Javier Salinas

De repente mi interés se centra sobre éste púgil que prudentemente decidió tirar la toalla antes de ser masacrado por los gladiadores que luchan con sus puños por luchar no más, ya que nadie se acuerda ni de las entradas ni del partido de fútbol. ¿Por qué cambió el punto de mi atención? Porque el boxeador asustadizo así como entró de envés sale de pecho, despavorido, como un buscapié de fuego de artificio perseguido por un perro grande, muy grande, fornido, de cabeza redonda, orejas pequeñas, dientes fuertes y cuello corto. La fábrica tiene como cuidador y sereno a  un rengo de desagradable aspecto y raras costumbres. Uno de sus hábitos es, durante los meses de verano,  dormir a la hora que sea, con la puerta abierta. Se entiende esta costumbre porque el galpón es muy caluroso y el cojo no tiene de que preocuparse pues Titán, que así se llama el perrazo, siempre lo acompaña y no deja entrar a nadie

Hasta acá no hay nada raro en la situación que les relato. Lo que si puede ser inverosímil para quien lea este relato es lo que estoy viendo y paso a contar: el rengo, despertado imprevistamente de su siesta estival, aturdido por los vahos alcohólicos del vino con el que acompañó su almuerzo, descoordinado por los ladridos del perro, corre como puede con su pierna dañada  detrás del  mastín de imponente alzada y babeantes fauces abiertas. 

El baldado cubre su torso con  una camiseta más bien roñosa y sus partes vergonzosas con unos pantalones holgados sostenidos con un cordel a modo de cinto. Pero entre el desbarajuste armado por los energúmenos ensangrentados y furiosos,  que revolean trompadas y todo objeto que caen en sus manos y los ladridos del descendiente directo del cancerbero, que parecen amplificarse a medida que aumenta su veloz persecución, el impedido no se da  cuenta que el nudo de su improvisado  cinto se abre y su pantalón desciende hasta sus tobillos, lo que lo hace caer al suelo.

Milagrosamente, con movimientos filmados en cámara lenta, de repente  se detiene el improvisado festival de boxeo. Parece como que de algún lugar alguien hubiese hecho sonar la campana. Pero no, ninguna campana ha sonado. Lo que sucede es que en el suelo, panza abajo con sus escuálidas nalgas al aire libre,  está el impedido. Quizá esto no es lo más grave. Lo más grave es que el rengo se levanta como puede y así como la exhibición de las dos porciones situadas a continuación de su esquelética espalda ha sido accidental, no es accidental que una vez de pie este tullido comience a reírse de la situación mientras cruza sus brazos sobre su descarnado pecho...¡sin preocuparse por levantarse los pantalones!.

El “Repulse” y un partido inolvidable
Aquel gol a los ingleses


La visita, en agosto de 1925, del buque inglés “Repulse”, que permaneció fondeado en el puerto local por más de un mes, fue un acontecimiento que estremeció los espacios sociales, culturales y deportivos de la ciudad. El buque de guerra fue visitado en ese tiempo por más de treinta y cinco mil personas. 
 
HMS REPULSE entrando en Mar del Plata, año 1925
El acorazado “Repulse” amarrado en el puerto de Mar del Plata.


El acorazado inglés estaba comandado por el Capitán de Navío H.W. Hope y poseía un desplazamiento de 216,50 toneladas. El navío de guerra medía 242 metros de eslora, y 31 de manga, con un calado de 26,6 pies y tuvo la misión de traer al puerto de Buenos Aires a Eduardo Windsor, Príncipe de Gales, quién años mas tarde abdicara la corona al trono de Inglaterra, siendo Eduardo VIII.

 
Ceremonia religiosa en el acorazado Repulse. Imagen extraida del diario AccionTV.com.ar

Durante su estadía la tripulación desplegó una inusitada actividad deportiva, que se inició a mediados de agosto, con la disputa en la Plaza España, de un partido de hockey. Posteriormente hubo competiciones de atletismo, rugby, golf, tiro al blanco y polo, aunque las que mayor interés concitaron fueron los siete partidos de fútbol que los marineros ingleses disputaron contra equipos locales. 

La Perla en 1925 - Foto de Adriano Perticone extraida del sitio Mar del Plata de Ayer. Se puede observar el estadio donde se disputó el famoso partido de futbol de aquella época.

El primero de ellos, el que entró en la historia del deporte local, aconteció el 23 de agosto de 1925 en la cancha de Plaza España (Av. Libertad y el paseo costero) ante cerca de dos mil quinientas personas, que aportaron una recaudación superior a los mil pesos, con acceso gratuito para las damas.



Tribuna del Estadio Municipal, Hoy, Plaza España-Foto de Roberto Martin



En los días previos a este partido, se especulaba según los diarios, que los equipos locales tendrían escasas posibilidades de actuar con éxito ante los ingleses, entonces se sugería que se invitara a Boca para enfrentarlos, pero los “xeneises” contestaron no poder participar por otros compromisos contraídos. Entonces quedaba la selección de Mar del Plata, de nuestro incipiente fútbol organizado, como primer rival.

En la oportunidad el equipo local, con su tradicional casaca roja, con vivos blancos y pantalón azul, alistó a: Pedro Zubillaga; Victorio Sosa, Oscar Laviuzza, Gerardo Lemmi, José Donadío, Luis Manetti, Raúl Carboni, Saturnino Martínez, Lorenzo Ratery, Miguel Barañano y José María Minella. La ilustre visita, con camiseta azul y el emblema del Príncipe de Gales en el pecho, formó con: Reed, Overy, Fisher, Chawner, Petringer, Frijer, Huttely, Walkims, Barnnets, Hyde y Underwood.

César Willard (a la derecha),tripulante del Repulse que se quedo en Mar del Plata


El partido fue dirigido por Henry Brown y actuaron como líneas Charles Crain y nuestro convecino y por entonces subrayado árbitro local, José Moriondo. Antes de comenzar el cotejo, ante la expectativa general, las señoritas Gonzalez Bufil y Dolagaray, entregaron un ramo de flores a los capitanes Fischer y Laviuzza. A modo de preliminar, Kimberley le había ganado 2 a 0, a un equipo de marinos del Crucero Buenos Aires. El encuentro ante los ingleses, muy disputado, finalizó con la victoria de Mar del Plata por 1 a 0, ante un público enfervorizado, que no esperaba un triunfo de tal magnitud.



El gol histórico, fue convertido por el delantero de Independiente, Saturnino Martínez (“Saturno”), a los 17 minutos del primer tiempo. El goleador, además de ser socio fundador, integraba el primer equipo de Independiente que fue campeón local en 1923, con una perpetuada formación: Marceillac, Victorio Sosa, Pelusa, Vicente Castillo, Jorge Sosa, Guatelli, Alberto Villalba, Saturnino Martínez, Abius, Angel y José María Minella. (se puede conocer la historia de este gran gugador marplatense en el enlace JOSÉ MARÍA MINELLA )


José María Minella quien fue integrante del equipo marplatense que jugó contra los oficiales del Repulse. Acá lo vemos durante su paso por Gimnasia y Esgrima de La Plata año 1933



Este último destacado futbolista se lució posteriormente en Gimnasia y Esgrima de La Plata y River Plate, como jugador y director técnico. Continuando con su actividad deportiva, los ingleses cayeron con Atlético Mar del Plata 1 a 0, vencieron a Sud América 2 a 1 e igualaron dos veces con combinados locales, para luego ser vapuleados por la selección marplatense 5 a 0, estando en juego la Copa “Presidencia de la Nación”. En dicha oportunidad, los marplatenses presentaron una formación distinta a la que había vencido anteriormente a los marinos ingleses, formando con Zubillaga, Churio, Belza, Orduna, Diez, Guillén, Piovano, Petrillo, Golfieri, Barañano y Dal Molín. Los goles fueron convertidos por Petrillo, Piovano, Miguel Barañano y Golfieri en dos ocasiones.


El acorazado “Repulse” había tenido activa participación en combate, durante la primera guerra mundial y finalmente fue hundido, en la segunda guerra, por los japoneses en el Océano Pacífico. El “flaco Saturno” como le llamaban, pasó a la historia aquél 23 de agosto, al convertirle el primer gol marplatense a un equipo inglés. Y mucho tiempo atrás, -tal vez unos veinte años- conversando con él en su domicilio para una revista editada por el Círculo de Periodistas Deportivos, nos relataba con lujo de detalles, con sus envidiables 83 años, la jugada que había finalizado en aquél recordado gol. Y decía:

“Me destacaba por ser ligerito y saltarín y el que me marcaba era un ingles pesado, que me tenía temor. En uno de los avances, Lorenzo Ratery, que era el centrodelantero, me cortó una pelota en profundidad. Avanzó, me sale a marcar el back ingles, lo dejo atrás con una finta que lo dejé parado, y continúo velozmente hacia el área y desde allí la puse junto al palo derecho de Reed. Siempre recuerdo la cancha llena y la gente gritando alborozada, pero al final nunca le dí importancia a este hecho. Hubo muchos festejos, pero no fui a ninguno. No quería. No me gustaban los elogios ni las notas”.

La trayectoria futbolística de Saturnino Martínez tuvo como principal aditamento el gol. Hizo muchos, como aquellos cuatro marcados a la selección de Balcarce en 1924, por la “Copa Palazzo”, lo que le otorgó una temible fama entre los defensores rivales. Y veinte años atrás nos explicaba. 
“Yo aprovechaba mi altura y siempre metía bien la cabeza. Hice muchos goles así. El que más recuerdo -evocaba- fue uno que hice de chilena. Resulta que pocos días antes había hecho uno parecido Julio Libonatti y después del mío me comenzaron a llamar “Julio”, en asociación con aquél notable jugador”. 
Saturnino alternaba, por entonces, el fútbol con la música. Tocaba la guitarra en un cuarteto, en el Bar San Martín (San Martín y Dorrego) y en el “Bahiense” (Rivadavia y 20 de Septiembre). Además acompañó a Palermo y al “Tano” Vicente, renombrados bandoneonistas porteños, que venían en temporada. Fútbol y bohemia. Un tiempo diferente, con menos urgencias e hipocresías.




Club A. Banfield

Como ha ocurrido con la mayoría de las instituciones deportivas de nuestro país, el nacimiento del Club A. Banfield, fue producto de la necesidad de un grupo de jóvenes de un sector conocido en aquel entonces como Barrio Nuevo. Era el asentamiento de familias en su mayoría de origen español, que se encontraba ubicado en el perímetro de cuatro cuadras (Vertiz- San Salvador- Guanahani- Hernandarias y Ortiz de Zarate cruzadas por Rondeau y Cabildo).

Ese barrio se formó por desprendimiento de los primitivos pobladores del barrio formado por personal ocupado en la construcción del Puerto de Mar del Plata, pertenecientes a la Empresa de Trabaux Publics de Francia, que conformaba lo que hoy se conoce por el centro del puerto de Mar del Plata ( 12 de Octubre- El Cano- Gaboto, Solís y Cincuentenario, desde las instalaciones de la Empresa, hoy Martínez de Hoz hasta Bermejo). Esa necesidad era la práctica del popular deporte de todos los tiempos, el FÚTBOL.

Antigua sede del Banfield Fútbol Club. XX de Setiembre 3119″. Enviada por Carlos Alberto de Adá.
El único lugar que contaba con los elementos reglamentarios para la misma era la cancha de la Iglesia La Sagrada Familia, en Magallanes y Cabildo, en la manzana que por uno de sus laterales daba frente al convento de las monjas ( Inmaculada Concepción); aun la calle Triunvirato no se encontraba habilitada. Por el otro lado se encontraba el Monte de Croket, ya que 12 de Octubre finalizaba en Cabildo ( hoy Padre Dutto). Pero era muy difícil lograr disponer de esa cancha, por cuanto en las horas de funcionamiento del colegio era ocupada por los alumnos y cuando quedaba libre, los jugadores del Club Talleres realizaban sus prácticas en ella.

Esa situación motivó la inquietud de Juan y Francisco Salvador, Antonio Medina, Daniel Rull, Antonio Sastre y Juan Rodríguez, que al no disponer de una pelota reglamentaria, con tiento, pelota reglamentaria en aquella época, se veían desplazados de las prácticas por no pertenecer a los planteles del Club Talleres. Por ello, de común acuerdo, decidieron que Juan Salvador, integrante de los planteles oficiales del Club River Plate de nuestra ciudad, solicitara al mismo el préstamo de un fútbol, la misión fue cumplida exitosamente gracias a la gentileza del entonces Presidente de aquel Club, el recordado don Carlos Trono, quien de inmediato hizo entregar el balón solicitado, de allí en mas todo dependió de la premura que cada uno de los jóvenes se dio para ocupar la cancha antes que los demás lo hicieran. De esa forma se fueron consolidando las bases para la formación de un equipo.

Al finalizar la tarde era común ubicar a toda aquella juventud en las escalinatas del almacén de don Diego Rull, en Guanahani y Rondeau. Por aquel entonces una nueva familia llegó al barrio; era la del señor Ageitos. Él y su esposa ejercían la docencia y tenían varios hijos. Los varones rápidamente se hicieron del grupo y sus padres alentaron la inquietud de todos ellos. Fue la base de nacimiento al primer equipo del barrio, que se denominó “DEFENSORES DE TERMAS HUINCO”. Surgió el nombre por existir en el lugar las recordadas instalaciones termales propiedad del señor Pascual Marcone. Se adquirieron camisetas reglamentarias con los colores verde y blanco transversales, las cuales eran distintivas del Club A. Banfield de la AFA, quien en ese año 1941, cumplía una excelente campaña. La compra de esas camisetas lo motivó el hecho que las predilecciones de la mayoría de los integrantes del grupo era para los colores de Boca Juniors y Racing Club de la AFA, optándose por desistir de ambos y tomar los mencionados por el motivo apuntado anteriormente; los demás implementos del equipo debieron ser provistos por cada uno de los integrantes y además aportar la suma de m$n 0,95 cada uno, con los que se pagaron las primeras camisetas adquiridas en la recordada Casa Muñoz, de Luro y Rioja.

Completado el equipo se decidió iniciar la campaña deportiva. Se aceptó un desafío de un barrio vecino cuyo equipo se denominaba ” JUVENTUD UNIDA” y su iniciador era el señor Nicolás Lacienza. Se fijó el día 25 de Mayo de 1941, a los efectos de aprovechar el feriado de la conmemoración de la Fiesta Patria. Se mantiene en el recuerdo la integración de ese primer equipo, cuyos nombres son: Antonio MEDINA, GALERA A., BICHWEILER Buby, RODRIGUEZ Juan, SALVADOR Juan, RULL Daniel, RULL Manuel, Francisco SALVADOR, José ANDRADE, Manuel LAGO y Antonio SASTRE; completaban el plantel José LAGO, Alfredo Emilio SASTRE, Julio AGEITOS, Primo MEDINA y Diego GALERA. El resultado de ese partido favoreció a Defensores de Termas Huincó por 3 goles a 2, siendo autores de los tantos: José ANDRADE, Manuel LAGO y Juan SALVADOR.


Es en esta primera presentación el equipo entró a la cancha con el nombre de Defensores de Termas Huincó; durante el desarrollo del mismo, los vecinos, tomando en cuenta los colores de la camiseta que vestían los jugadores, alentaban constantemente a BANFIELD. De allí en más ese fue su nombre: CLUB ATLÉTICO BANFIELD.


Fuentes:
Sara Garfinkel – de su libro “Anecdotas de una calle corta de Mar del Plata”
Mar del Plata - El Barrio del Oeste 1876-1940 - Arq. Roberto Cova - pag. 349
Lorena Di Maio - Fotos de Familia Diario la Capital
Armando Fuselli - www.diarioelatlantico.com
Revista de la Liga Marplatense de Fùtbol -1971 - 58º Aniversario
http://www.mardelplata-ayer.com.ar/deportes.html 

2 comentarios:

  1. rafael eduardo savastano5 de marzo de 2016, 22:05

    Consciente del enorme esfuerzo investigativo por Ud. realizador para llevar a cabo la reseña histórica que acá se trata, y en la inteligencia que, sin lugar a dudas es y será motivo de permanente consulta para todos aquellos que en el futuro deseen ilustrarse sobre los orígenes del fútbol en nuestra ciudad, me permito, con todo respeto y con el solo deseo de evitar continuar difundiendo un comentario que no se ajusta a la realidad, publicado seguramente por un involuntario error, me permito señalar que el edificio que se alzara en la Avda. P.Luro y la costa –lamentablemente destruido por las llamas el 10 de febrero de 1961- donde funcionó el Casino Anexo I, como una de las Salas de Entretenimientos explotadas por la Lotería de Beneficencia Nacional y Casinos, fue propiedad de la “Sociedad Anónima Club Mar del Plata”, -entidad fundada con el aporte de aristócratas ciudadanos visitantes- hasta que 1948, el inmueble de marras fue expropiada por el Gobierno. El “Club Atlético Mar del Plata”, de orígenes muchos más modestos, no tuvo vinculación alguna con el edificio ni la sociedad de referencia, tal como se alude en la nota motivo de la presente.

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  2. Es correcta la salvedad. Queda aclarada para que no se preste a confusiones.

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