sábado, 29 de marzo de 2014

TIENDA LOS GALLEGOS



Una de las primeras fotografias de la tienda. Se llamaba entonces  "Baratillo Los Gallegos" - Foto enviada a Fotos de Familia por Tienda Los Gallegos

La Tienda Los Gallegos fue fundada el 8 de octubre 1912  en la ciudad de Mar del Plata  por dos inmigrantes españoles, José Navarro Hernandez y Rafael Sánchez. Como sus dos empleados eran gallegos, la gente comenzó a denominar vulgarmente a la tienda como "la de los gallegos" quedando fijado provisoriamenre ese nombre. Comenzaron con un pequeño local de ventas de 250 metros cuadrados ubicado en la calle Diagonal Pueyrredon, cuando aún corría el arroyo “Las Chacras” bajo el nombre  “Baratillo Los Gallegos”. Pronto esta tienda de telas, indumentaria, blanco,  zapatos, entre otros rubros, se convirtió en paso obligado de la creciente población estable de la ciudad y la zona, como así también  para los primeros veraneantes que disfrutaban de las bondades del mar de noviembre a marzo.
Tienda Los Gallegos,  donde trabajó mi abuelo Elio.En las paredes de la tienda hay afiches políticos de Ortiz Castillo por lo que la foto debe ser 1938 aproximadamente. Foto de Marcelo Pérez Peláez a Fotos de Familia

La historia no es otra cosa sino la suma de pequeños momentos, instancias efímeras y encuentros casuales, perdidos en la inmensidad de un tiempo que resulta imposible medir. Todo lo que hacemos, todo lo que somos, es de algún modo parte de la historia. Imaginemos por un momento entonces, aquello que pudo haber pasado en un siglo, en cien años y la cantidad de pequeñas o grandes historias que han pasado y pisado Los Gallegos.
 
Tienda Los Gallegos fue fundada en 1912 por un grupo de inmigrantes españoles que montó un pequeño local de ventas que se llamó “Baratillo Los Gallegos”. Funcionaba en la Diagonal Pueyrredón (actual ubicación del shopping), en un edificio que -tal como se ve en la imagen- había sido levantado en 1907. Tal como lo muestra la foto, las lluvias y el consecuente desborde del arroyo Las Chacras anegaban la zona con frecuencia.Foto enviada a Fotos de Familia del Diario La Capital

Así mismo, Los Gallegos es parte de una historia mayor, creadora de encuentros, esencia imborrable de la cultura y las costumbres de Mar del Plata, escenario de anécdotas, salidas y aventuras. Para Los Gallegos, todo comenzó en el año 1912 en la ciudad de Mar del Plata. Era 8 de octubre, cuando un grupo de inmigrantes españoles fundaron un pequeño local de ventas en la calle Diagonal Pueyrredón. El lugar tenía 250 metros cuadrados de superficie y su mote supo ser “Baratillo Los Gallegos”.

Factura del “Baratillo Los Gallegos”, década del 30. Enviada por José Alberto Lago.

Desde el primer día se trabajó con ahínco y empeño, esto permitió que la tienda creciera con fuerza y buenas raíces. Los precios inigualables y el trato ejemplar le permitieron expandirse para ser cada día más grandes. Allá por el año 1919 constituyeron una Sociedad en Comandita, sociedad de tipo personalista caracterizada por la coexistencia de socios colectivos. 

Esta sociedad les permitió proyectarse más allá de los límites que creían inexpugnables. El desarrollo fue progresando con el correr de los años. En 1930, mientras el mundo se derrumbaba, Los Gallegos seguía creciendo y ampliando sus horizontes. En 1931 se transformaron en una Sociedad Colectiva, de este modo y paulatinamente, la empresa fue creciendo, mediante ampliaciones de su casa central y con la fundación de sucursales.

Mar del Plata,vista panorámica- Archivo general de la Nación - A la izquierda se puede observar la implantacion del Baratillo Los Gallegos - Foto enviada por Ignacio Iriarte a Fotos de Familia del Diario La Capital
Curioso y espectacular documento gráfico enviado por Angel J. Somma a Fotos de Familia. Una locomotora a vapor, circulando en reversa, sale del perímetro de la estación y llega a la calle San Juan. El remitente no tiene la fecha exacta. Se observa que tienda Los Gallegos estaba en su dirección original, es decir, en la ochava noreste de Luro y San Juan, en diagonal a la actual. También se ven los escombros producidos por el descontrolado avance de la máquina y una grúa trabajando para retirarla. Somma comenta que la foto es original y que le fue obsequiada por un empleado ferroviario que atestiguó y graficó el episodio.

Una de ellas en la propia ciudad de Mar del Plata en la esquina de las calles Luro y San Juan y otra en la ciudad de Dolores. En el año 1955 se transforma en Sociedad Anónima. La década del 60 es recordada con una feliz nostalgia, encontrando en ella algunos de los mejores momentos que la tienda ha transcurrido. En 1969, mientras el hombre llegaba a la luna, Los Gallegos ya era parte de todos los guardarropas y las casas de Mar del Plata, su espíritu vacacional viajaba por todo el país de la mano de los turistas. 

 
Tienda Los Gallegos. Década del 50. Foto enviada por José Alberto Lago.
“Furor en las liquidaciones de tienda Los Gallegos. Década del 60″. Foto enviada por Eugenio Vernelli a Fotos de Familia del Diario La Capital.
Comienzos de Los Gallegos, mi abuelo Manuel Navarro es el de camisa blanca. Cuando recién llego de España dormía en ese mostrador. Imagen gentileza de Pablo Agustín Navarro.
Publicidad Tienda Los Gallegos. Decada del 50. Gentileza Ana Navone
Prima de la madre de Leticia Radolovich,en el Puerto sw MdP año 1950. de fondo lancha pesquera con publicidad Los Gallegos. Fotos de Familia -La Capital. Gentileza Angel Somma

Este impulso no iba a frenarse, el trabajo constante y la inspiración permitieron continuar su expansión hasta mediados de la década de los años setenta, en la que llega a su máxima expresión. Su casa Central cubría una superficie de terreno de aproximadamente 5.300 metros cuadrados, sobre la que se construyeron alrededor de 12.000 metros cuadrados cubiertos. En esa superficie funcionaba la histórica Tienda por departamentos (la más importante que había en Argentina), contando además con un personal efectivo de 450 personas que llegaba en temporada veraniega a 700 empleados.
 
Tienda Los Gallegos poco antes de que se incendiara el 31 de julio de 1978.  Colección Registros Urbanos”. Foto enviada por Simón Uriol a Fotos de Familia


La casa central fue totalmente destruida por un incendio ocurrido el 31 de Julio de 1978, de cualquier manera, el fuego no pudo destruir la construcción inmaterial de setenta años que Los Gallegos había conseguido hasta ese entonces. El país cambiaba, en el año 1983 volvía la democracia a Argentina. Mientras tanto, en la tienda se reubicaba el personal.    La sucursal fue remodelada gracias al apoyo de los proveedores y del público consumidor de Mar del Plata e incluso la presión por parte del turismo fiel a la feliz. Gracias a todo ese cariño y fuerza recibidos, la empresa retornó nuevamente a un positivo crecimiento en el año 1983.

Incendio de tienda Los Gallegos el 31 de julio de 1978. Fotografía tomada y enviada por Enrique Porini a Fotos de Familia
 
Dramática escena del incendio de Tienda Los Gallegos, ocurrido el 31 de julio de 1978 (en las marquesinas lucían aún los carteles alusivos al Mundial de Fútbol que tuvo a Mar del Plata como subsede). La fotografía pertenece al productor y conductor televisivo Jorge Zanier, quien participó en el rescate de una decena de personas que habían quedado en el primer piso. Zanier -que tenía sus oficinas a pocos metros del lugar del siniestro- se ve de frente, detrás de las banderas, colocando un trozo de madera para hacer palanca en la reja mientras un comerciante vecino trata de desempotrarla a golpes de maza.
Antigua grafica de  Tienda Los Gallegos
En 1987 se inauguró un nuevo salón de ventas, ocupando la superficie cubierta apenas un 25 % de la que se disponía con anterioridad al incendio de 1978. Dos años más tarde, el 9 de noviembre de 1989, el mundo celebraba la caída del muro en Berlín. 




En 1994, sobre el remanente del terreno que ocupaba hasta 1978 la Tienda Los Gallegos, se construyó un paseo de compras Los Gallegos Shopping, que se inauguró el 16 de diciembre de 1994 y permitió volver a recrear el importante centro comercial que había existido. Sobre 20.000 metros cubiertos el Complejo Los Gallegos Shopping tiene una capacidad de más de 60 locales comerciales, estacionamiento, patio de comidas, juegos infantiles y dos salas cinematográficas con todo el confort de los más avanzados centros comerciales.

Fuente;
Sitio Oficial de Tienda Los Gallegos  

jueves, 20 de marzo de 2014

ALULA BALDASSARINI

Alula Baldassarini, Foto de Iris Lodero - Fotos de Familia Diario La Capital

En 1887 nació en Roma en el seno de un hogar respetable, Alula Baldassarini, quien en 1909 finalizó brillantemente sus estudios de agrimensor e ingeniero. Atraído por el imán de Argentina se trasladó a Buenos Aires (habiéndose embarcado en Génova y llegando a la Argentina en el barco Duca Di Aosta) desarrollando una labor señera de vastísimas proyecciones, especialmente en Mar del Plata, donde ejecutó las residencias mas importantes de la mayoría de las familias argentinas que hicieron de este balneario su sede veraniega.

Trasatlantico Duca D¨Aosta en el que viniera desde Genova Alula Baldassarini

“Foto del año 1919, en ella vemos al Arq. Alula Baldassarini, con su coche y su caballo “El Pibe”, paseando por el Boulevard, por detrás se ve la Rambla Bristol”. Enviada por Enrique Mario Palacio a Fotos de Familia

Belleza, movilidad, estilos definidos. Construcciones dentro del rustico inglés de campaña de la época medieval, con piedras de dimensiones y colores variados, muros espesos inclinados con sus escarpados contrafuertes que parecen garantizar de la elevada posición, los duros maderajes a la vista; las ventanas pequeñas como si fueran apostaderos de vigías en el mirador de un castillo feudal, escalinatas de piedra irregular con el césped en las juntas, exhalando antigüedad.

Alula Baldassarini caminando por la Rambla Bristol

El ingeniero Baldassarini, de vasta cultura y amplios conocimientos fue el profesional que contó con la manifiesta preferencia de las figuras mas destacadas del gran mundo social argentino incluso presidentes y altos funcionarios del gobierno nacional y en 60 años de actividad y profesional proyectó y construyó 887 obras, adjudicándose 3 concursos y ganando 5 primeros premios en competencias de fachadas. Incluso el gobernador bonaerense Dr. Manuel A. Fresco difundió filmaciones de gran cantidad de fachadas de chalets construidos por Baldassarini, como propaganda de Mar del Plata.

Alula Baldassarini en la Rambla Bristol

El Ingeniero Alula Baldassarini fue felicitado por el entonces Príncipe de Gales en su viaje a Mar del Plata, por el estilo de sus construcciones. El Dr. Marcelo T. de Alvear, presidente de la República Argentina y destacadas personalidades confiaron la construcción de sus residencias al profesional italiano. Mar del Plata rendirá en alguna oportunidad un gran homenaje al caracterizado Ingeniero Baldassarini que contribuyó positivamente al progreso edilicio y cultural con sus realizaciones, que tienen la significación de un gran torneo de belleza arquitectónica.

Fuente:
Roberto T. Barili.

El conjunto arquitectónico Baldassarini.

Nadie como él interpretó el espíritu del paisaje costero de Mar del Plata. Sus obras son valiosos testimonios que perduran a través del tiempo. Alula Baldassarini es sin duda el gran creador de la imagen residencial que caracteriza a nuestra ciudad. Su personalidad creativa quedó reflejada en numerosas obras cuyo estilo se conoce como Estilo Mar del Plata, por cierto ligado al pintoresquismo anglo-normando.
Alula Baldassarini en Mar del Plata 1916-193
Gentileza del Canal MDPau

Autor de innumerables joyas arquitectónicas que permiten descubrir sus rasgos distintivos – además de las placas de piedra donde estampaba su firma -. Este ingeniero nacido y recibo en Roma, además de diseñador y constructor, tiene un rico catálogo a orillas del mar que resume su enorme creatividad. En la esquina de Bolívar y Paunero, siempre esquiva a los automovilistas veloces con el Torreón del Monje, está el grupo de viviendas que con el correr de los años pasó a denominarse Conjunto Baldassarini.

De los cinco lotes que forman el conjunto sólo uno ya estaba construido cuando este hombre pintón, impecablemente vestido que, según cuentan, enseguida se entendió con las dueñas de casa. Paradójicamente, esa primera edificación es la única que fue demolida por los vientos de los . Hay cuatro lotes contiguos y el otro está en la esquina de enfrente. Se construyeron entre 1928 y 1934 y forman parte de un tesoro que recibió una mención en el rubro Mejor Preservación de Obra de Valor Urbano Paisajístico del Premio Municipal a la Preservación Patrimonial 1999.

Caminando por Paunero:

Iniciamos la recorrida desde la loma de Avenida Colón y allá abajo, a pocos pasos, el mar parece moverse gustoso al compás de la suave brisa que viene del este. Diciembre nos regala un día espectacular así que póngase las zapatillas, las bermudas, una remera cómoda y agudice la vista. Ah, no se olvide de algo fundamental: la cámara de fotos para inmortalizar el paseo. Allá vamos.

Paunero 2155:

No se tome el trabajo de buscarla porque sus muros se esfumaron como el rocío de la mañana que el mar trae hasta la orilla y el sol se encarga de borrar. Pocos datos sobrevivieron al olvido. Se trataba de una casa más antigua que las que construyera Baldassarini en las inmediaciones. Sus planos datan de 1910 y el constructor intervino sólo para reformarla y darle un brillo que la Belle Epoque no había revestido. Era un chalet de dos plantas, dominado por un falso pande-bois, al cual revistió de piedra en su parte inferior.

Paunero 2121:

La Villa Susuky está apoyada contra la medianera sur-oeste de su predio, con garaje y habitaciones de servicio en pabellón aparte, cobre el ángulo norte. Su estilo es el “Anglonormando”, el preferido de Baldassarini, con grandes techos de tejas planas y madera de quina. “Tiene dos plantas y un ático bajo los grandes faldones de la cubierta. La planta baja es de piedra; en el primer piso y los mojinetes abunda el falso pan-de-bois, muy bien resuelto”, describe el arquitecto Cova en “Los Chalets de Mar del Plata (1889-1849) Nº16 de la Serie Comunicaciones de Archivo Museo Histórico Municipal. 


 
Villa Susuky de Alula Baldassarini
 
Villa Susuky de Alula Baldassarini


En los techos surge otro rasgo de su sello. El amor de Baldassarini por los animales vino desde el otro lado del Atlántico. Los gatos eran sus criaturas preferidas y de ahí la presencia casi segura de los felinos en los tejados. Los hacía de cerámica y los únicos que quedan son los de esta casa; ya no de cerámica, sino réplica de fibra de vidrio, por que los tiros de carabina los estaban destruyendo. La Villa perteneció al Dr. Guillermo Bosch Arana, casado con Susana Mayol (padres del Dr. Guillermo Bosch Mayol, conocido traumatólogo). Luego su dueño fue Mauricio Berthomier y más tarde el abandono. El Banco Santander la rescató cuando ya sonaba la alarma del derrumbe y hoy luce restaurado y preservado, conservando intacto su aura señorial.

Paunero 2101: La Cenicienta

La Cenicienta fue construida para sí por Baldassarini, quien fiel a su lengua nativa lo llamaba “La Ceneréntola”. Aunque es posible que el constructor las edificara como una inversión y una vez terminada, procediera a su venta. La casa ocupa la esquina que mira al NE de Bolívar y Paunero, con una vista del mar por la especial conformación de la costa vecina. Es un chalet de dos plantas sobre un terreno en pendiente en el que poco más debajo de la superficie aparece el bando de piedra.

 
Chalet La Cenicienta de Alula Baldassarini
 
Detalle de la escalera curva
En esta pieza del conjunto aparecen rasgos “intimistas” del constructor. Lo que se podría llamar “minimización” de las dimensiones de la casa, que disminuye todos los rasgos y toma las formas de una gran residencia en “tono menor”, que le confiere un carácter particular muy cálido y acogedor”, explica Cova. El parque de la entrada es una referencia a menor escala de los jardines de los suburbios de Londres. Los paisajistas ingleses del siglo XIX decían “la naturaleza aborrece la línea recta” y como buen discípulo diseñó la escalera en piedra Mar del Plata.

Paunero y Boulevard Marítimo: Chalet Roesli

El chalet que enfrenta a “La Cenicienta” es, tal vez, la mejor implantada de Mar del Plata, ya que toma los desniveles del terreno con toda naturalidad. Los desniveles del terreno están magistralmente resueltos con un acceso impecable y una edificación que posee una materialidad similar a la de las otras obras. Los grandes ventanales son otra constante en este conjunto, particularmente en los dos Chalets de las esquinas. La casa fue diseñada y construida para Walter Roesli y hoy su propietaria es la señora Luz Rubio.
Chalet Roesli - Chalet diseñado y construido por Alula Baldassarini en 1934. Se erige en un terreno triangular de una manzana de igual forma, limitada por la calle Paunero y las avenidas Colón y Patricio Peralta Ramos. El chalet se desarrolla en dos niveles y un garage excavado en la roca. Su acceso está marcado por un porche con grandes arcos que se corresponde con un balcón semicubierto en la planta alta. Las fachadas se resuelven totalmente en piedra y se conjuga con el uso de madera en las aberturas, balcones, columnas, ménsulas y dinteles. Sus cubiertas presentan múltiples caídas y formas y están hechas con tejas normandas. El chalet pertenece al Conjunto Baldassarini.

La obra ejemplifica una de las innovaciones introducidas por el ingeniero italiano en la arquitectura marplatense: la de dar continuidad a los planos de los techos convergentes en esquina, mediante superficies cónicas. “Esta innovación acentuó el efecto de horizontalidad de estos chalet, aunque sin ahondar su compromiso con la forma”, opinan Raúl Gómez Crespo y Roberto Cova en el libro “Arquitectura Marplatense-El Pintoresquismo”. Baldassarini utilizaba una teja Normanda rústica de envejecimiento prematuro, que le confería otro toque de distinción a la propiedad.

Bolívar 924: Las Margaritas

También fue una edificación que Baldassarini construyó para vender, en los últimos años de la década del ´20. Vecina de “La Cenicienta”, ocupa un predio entre medianeras sobre la mano de los pares de Bolívar. La casa se apoya principalmente sobre la medianera derecha, que quedó visible hasta hoy. La fachada es de piedra y luce recursos propios del autor. Una perla surge a simple vista: una proa de navío de piedra que sirve de apoyo a un puntal del balcón.


En el libro antes mencionado el propio Alula Baldassarini da su opinión sobre la corriente racionalista y lo vernáculo y es el mejor cierre que podemos darle a este paseo urbano: “…Que se enamoren otros de las formas sin alma de las arquitectura racional, que el buen sentido rechaza para un balneario que es lugar de deleite y de lujo y no admite el concepto de construir exclusivamente con el criterio de lo utilitario, según el  cual fuerza sería abolir la estación balnearia misma, como una cosa no verdadera y estrictamente útil, si en el concepto argentino el arte y el buen gusto no fueran también cosas verdadera y estrictamente útiles…”. La síntesis ideológica de un hombre ilustre que hoy se mantiene vigente en sus monumentales criaturas.

Fuente:
“Con el sello del ingeniero ilustre” – Revista Toledo con Todos


Otras obras de Alula Baldassarini



En este sentido, el reconocimiento de estos tipos en las conformaciones de las viviendas de Baldassarini a través del análisis de su secuencia estilística, formal y tecnológica nos permite descubrir las estructuras compositivas y elementos singulares que caracterizan su obra. 

Su producción pintoresca fue amplia y variada, fusionándose con diversos estilos y formas, que en definitiva constituyeron sus búsquedas proyectuales y que le otorgaron un carácter singular a su entorno. A través de la identificación de una secuencia de variantes estilísticas dentro de la corriente del pintoresquismo, muchas veces solapados, se puede reconocer diversos periodos en su accionar y elementos de su repertorio que identifican cada momento y madurez profesional. 

La presencia de chalets anglonormandos, vascos, suizos, californianos y los denominados de “estilo Mar del Plata” se pueden reconocer en toda su obra, pero en ellos yacen estructuras, formas y texturas que le son propias, llegando a definir un estilo singular que caracteriza su obra y constituye uno de sus principales valores.

Enrique Mario Palacio nos envía este montaje que termina de aclarar algunas incógnitas que quedaron planteadas con relación al “Hotel Del Mar”. El montaje que nos envía el Sr. Palacio nos muestra aquella acuarela que reflejaba el frustrado sueño de Baldassarini y, debajo, lo poco que llegó a construirse. Asimismo, nos remite el siguiente comentario: ” El proyectado Hotel Del Mar del Ingeniero Constructor Alula Baldassarini, se ve arriba en una acuarela de 1938 de su autoria. Debajo la construcción que se realizó y se detuvo por años, en Av. Boulevard Marítimo, Saavedra, Arist. del Valle y Quintana. Décadas después se demolió y dio paso en una mitad a un edificio de departamentos y a un Hotel 5 estrellas en la otra”. Enrique Mario Palacio.

El Chalet de Pedro Méndez, Originalmente construido por Arturo Lemmi en 1925, proyectado por los Arq. Godoy y Cárrega Gayán. (Mendoza y Boulevard y/o Moreno 1006/44 y/o Mendoza 2007/11/47) Luego la propiedad fue comprada por Adelia María Harilaos de Olmos, quién la hace reformar totalmente por Alula Baldassarini en 1930, en estilo normando. En esta reforma, Baldassarini hace demoler parte de un paseo que estaba formado por dos escalinatas rodeadas de jardines, que terminaban en una fuente, supuestamente diseñado por Carlos Thays.
Chalet proyectado y construido por Alula Baldassarini en 1938, implantado en terreno angosto, con desnivel y entre medianeras. Responde a la corriente estilística pintoresquista suiza. Foto extraida de Patrimonio Arquitectonico Marplatense
Vista desde la denominada loma del Torreón,en el centro vemos el terreno donde muchos años después fue el Horizonte Club,a la izquierda el Chalet de Alberto J. Malaver que se ubicaba en el recorte costero del Boulevard Marítimo;Moreno y Belgrano.Diseñado y construído por Alula Baldassarini,fue alguna vez el Hotel Rotterdam.Se demolió en 1981. Archivo Gral. de la Nación.  Gentileza Lic. Angel J. Somma

Chalet Smith -El chalet de Corina Blanca Smith se ubicaba en Boulevard Marítimo 3697, entre Rivas y Brown. Fue construido en 1934 por Alula Baldassarini.En 1944 fue ampliado y reformado por el arquitecto Auro Tiribelli y su constructor fue José Beltrami. Fue demolido en 1980.Guillermo Garcia
Chalet Bidau – El chalet del doctor Eduardo Bidau se ybucada en la esquina de Las Heras y Gascón. Fue proyectado y construido por Alula Baldassarini en 1926 y demolido en 1962.Guillermo Garcia
Chalet Malaver .El chalet de Alberto J. Malaver se ubicaba en el recorte costero conformado por Boulevard Marítimo, Moreno y Belgrano. Su diseño y construcción pertenecen al ingeniero Alula Baldassarini (1929). La vivienda estuvo en propiedad de José Sarquis en 1977 y pasó luego a manos de Los Acantilados S.A. que la transformó en el Hotel Rotterdam. Se demolió en 1981.Guillermo Garcia
La Villa Regina se ubicaba en el barrio Playa Grande, en la esquina de Aristóbulo del Valle 3899 e Infanta Isabel (hoy Formosa). Construida por Alula Baldassarini para el presidente doctor Marcelo T. de Alvear, como resudencia de veraneo. La Comisión Pro-Mar del Plata le otorgó la distinción del primer premio de fachadas en 1927″.Guillermo Garcia
Chalet edificado en 1925, el propietario era Alula Baldassarini, quien se hizo cargo de los planos y de su construcción. El autor autodenominó a este estilo como “anglonormando”, dentro de la corriente pintoresquista.Foto extraida de Patrimonio Arquitectonico Marplatense
Chalet San Patricio - Boulevard Maritimo 1373 - Construido y proyectado por Alula Baldassarini en 1931. Presenta 3 niveles y buhardilla. En todo el recorrido de su fachada pueden verse distintos usos de materiales en los distintos niveles y volúmenes: piedra, madera y falsos pans de bois. Se utilizaron arcos de medio punto y rebajados. Extraido del sitio Feal Architecture Files
Villa San Jose - Chalet pintoresquista  normando desarrollado en dos plantas en un terreno en esquina, junto al Hotel Hurlingham. Fue construido por Alula Baldassarini en 1924. Fue modificado y sumó cerramientos vidriados, para adaptarlo a su uso comercial gastronómico. Extraido del sitio Feal Architecture Files

Chalet Soriano Nazar - Construido por Alula Baldassarini - Foto extraida de http://mdpau.blogspot.com.ar
Chalet Roque Suarez -Chalet de 1929 proyectado por Alula Baldassarini, construido en la esquina de las avenidas Colón y Patricio Peralta Ramos, en terreno con desnivel natural. Tiene fachadas de piedra y detalles en madera, con cubiertas de tejas planas. Hoy funciona un complejo con servicios gastronómicos, sala teatral, y salas para reuniones empresariales y fiestas particulares.
Casa Ocantos -Aristóbulo del Valle 3601 proyectado por Alula Baldassarini - Extraido del sitio Feal Architecture Files
Chalet de Pedro Méndez – Residencia Saint Michel- Mendoza y Boulevard y/o Moreno 1006/44 y/o Mendoza 2007/11/47. Originalmente, construido por Arturo Lemmi en 1925 - Proyectado por los Arquitectos Godoy y Cárrega Gayán. Propietario original Pedro Méndez. Luego la propiedad fue comprada por Adelia María Harilaos de Olmos, quién la hace reformar totalmente por Alula Baldassarini en 1930. Baldassarini hace demoler parte de un paseo formado por dos escalinatas rodeadas de jardines, que terminaban en una fuente, supuestamente diseñado por Carlos Thays. Luego la propiedad fue adquirida por Antonio Manzorro, quién después de más reformas y ampliaciones, transforma al chalet en una serie de departamentos dándoles el nombre actual Saint Michel.

Casa Lanús de French - Boulevard Marítimo 1625 -Architect: Alula Baldassarini construida en 1931
Extraido del sitio Feal Architecture Files





Fuentes
Materia, Forma y Funciòn - "La obra de Alula Baldassarini como referente marplatense" por Romina Mariel Fiorentino
Patrimonio Arquitectonico Marplatense de Oscar Casemar
http://patrimoniomdp.com.ar
Marplatenses Defensores del Patrimonio Arquitectonico y Urbano  
http://mdpau.blogspot.com.ar
Feal Architecture Files // Alula Baldassarini
http://architecturefilles.blogspot.com.ar/search/label/Alula%20Baldassarini
Valoracion Patrimonial de la obra de Alula Baldassarini en Mar del Plata por Romina M. Fiorentino

martes, 18 de marzo de 2014

JOSE GREGORIO DE LEZAMA



Para entender como grandes terratenientes obtuvieron grandes cantidades de tierra y de que manera fueron vendiendo esa tierra, tendrianos que escribir un libro sin que sea ese nuestro proposito. Este blog ha estudiado este tema, cuando conocimos la vida de algunas de las familias mas elitistas de nuestro pais. (ver en este blog La Familia Martinez de Hoz ). Inclusive, para explicar la obtención de esa tierra, fue necesario explicar lo que significaba la "enfiteusis" (ver en este blog La Ley de Enfiteusis.) Jacinto Oddone en su clásico estudio sobre “La burguesía terrateniente argentina” publicado en 1956,  nos documenta en detalle a los “Nuevos Propietarios entre 1879 y 1928”, página 186. 

En este caso, al estudiar la vida de Gregorio Lezama, podremos entender otra variable de compra de tierras perfectamente legales, auspiciadas por gobiernos sospechados de corruptos. Veamos como se fue produciendo este hecho:

Gregorio Lezama fué un negociante aliado al poder público que se enriqueció comprando tierras que nadie quería en subastas públicas, a muy bajos precios; en la época estaba muy mal visto la compra de propiedades de los difuntos, como ejemplo citaremos las de los hermanos Reinafé (fusilados por ser hallados culpables de la muerte del caudillo riojano, Facundo Quiroga), como muchas otras más, compradas en estas circunstancias. Fue proveedor de los ejércitos de Juan Manuel de Rosas e íntimo amigo de éste, en la década de 1830 (le proveyó de armas y pertrechos durante la Batalla de los Libres del Sur, en el año 1839).


José Gregorio de Lezama


Lezama llegó a hacer negocios como comprar la tierra en 1847 de la Estancia de Laguna de los Padres en 4500 onzas oro y venderla en 30.000 onzas de oro a la Sociedad Rural Argentina de 1826 junto con otras dos estancias: La Armonía y San Julián de Vivoratá.

Según cita Leonardo Z. L. Tasca, en su libro Orígenes de Mar del Plata, 1856, don José Gregorio de Lezama llego a ser propietario de 300.000 hectáreas en la provincia de Buenos Aires. El 12 de marzo de 1847 compra a la familia Martínez Castro, tierras que en el actual partido de General Pueyrredón llegaban hasta la Laguna de los Padres, y a los límites del actual partido de Balcarce, llamadas de La Harmonía (era con H en un principio).

Martin de Älzaga - padre de Maria Carolina de Alzaga Perez - esposa de Jose Gregorio de Lezama-

Se casó con Maria Carolina de Álzaga Perez, descendiente del último alcalde realista de Buenos Aires (Martín de Álzaga, nacido en Aramaio, 1755 y fusilado en Buenos Aires, 1812), por lo que obtiene prestigio social y político. A la muerte de ésta, se casa con su hermana Ángela Isaura de Alzaga Perez quien al enviudar, vendió la Casona (actual Museo Histórico Nacional) y sus alrededores (Parque Lezama) a la Municipalidad de Buenos Aires por una cifra irrisoria. De su primer matrimonio tuvo un hijo llamado Máximo Lezama, quien fallece joven en circunstancias desconocidas, en un viaje a Europa. De su segundo matrimonio tienen a Isabel Lezama-Álzaga (murió en La Plata en 1921), quien a su vez, se casó con Francisco G. Silva López de Osornio (apellido materno de Juan Manuel Ortíz de Rozas López de Osornio, o alias Juan Manuel de Rosas; que también murió en La Plata en 1921) y tuvieron al Dr. veterinario-agrónomo Antonio Manuel Silva Lezama (31 de diciembre de 1887 - 1968?).

Quinta Lezama transformada en Museo historico

En 1850 compra tierras en la zona Baudrix. Las mismas, eran llamadas De Los Blandengues, porque había allí un destacamento con un sargento y ocho soldados (en el pueblo de Chascomús) para frenar la avanzada indígena que solían hacer malones hacia la llamada civilización en aquellos tiempos y atacar estancias para arrebatar ganado. En el año 1874, dona tierras para el paso del ferrocarril y para dependencia y casa de los empleados del mismo, en la zona de nuestro distrito, participando del directorio del ferrocarril del Sud, de capitales argentinos.

Fue también amigo del general Bartolomé Mitre y proveedor del estado en aquella época. Se cree que fue uno de los que pidieron la creación de nuevos partidos hacía el sur, surgiendo de la ley 422 del 25 de octubre de 1865 el antiguo partido de Biedma, en nuestro distrito. Participó de las negociaciones de la llamada Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), entre Uruguay, Brasil y Argentina, en la guerra contra el Paraguay. Tenía gran prestigio social y político, algunos autores coinciden en señalar que era un filántropo, ya que realizaba donaciones muy importantes a la beneficencia pública, como también se lo consideraba mecenas de artistas (como ejemplo citaremos su amistad y protección a José Hernández, autor del Martín Fierro, reconocida obra, entre otras).

En el año 1876, dos años después de la llegada del ferrocarril a Chascomús, pidió a la legislatura bonaerense de la época, la creación de un pueblo en esa zona, mostrando planos en el cual se preveían quintas, solares y terrenos presentando los lugares en donde se construirían futuras dependencias públicas, escuela (el predio para la escuela era el que ocupa hoy la centenaria escuela Nº 12 Francisco P. Moreno) e iglesia, los cuales serían donados al efecto.

La legislatura de la provincia de Buenos Aires pide al Consejo Deliberante de Chascomús informes de factibilidad y este se expide negativamente argumentando que geográficamente la zona presentaba bajíos y espadañas, y no presentaba caminos transitables hacía los centros urbanos de la época, (esta información está debidamente documentada en el archivo histórico de el museo de nuestro pueblo).

José Gregorio de Lezama fallece el 23 de julio de 1889, su viuda vende las tierras a una compañía inglesa. En el año 1898 las tierras son compradas por don Manuel José Cobo, fundando la Cabaña La Belén, y posteriormente Las Barrancas.

Fuente:
Quién fue José Gregorio Lezama?



La venta de tierras públicas

La creación de los Territorios Nacionales puede enmarcarse dentro del contexto político y económico de la llamada “Argentina moderna” (1880-1930). La medida constituyó una respuesta que se presumía “transitoria” pero que sin embargo se mantuvo vigente por más de setenta años y nació con la finalidad de dar una solución política a la cuestión de los espacios conquistados militarmente(1). Algunos de los llamados “Territorios Nacionales” fueron objeto de diversas disputas entre el poder central y las provincias a partir de 1862 cuando se gestó una progresiva centralización estatal en la que el gobierno nacional definió el ámbito de su incumbencia en desmedro de los derechos de algunas provincias(2). El nuevo panorama implicó a principios de la década de 1880 una reactualización de las contradicciones entre la dicotomía unitarismo-federalismo, en la que el Estado nacional albergó por un lado a estructuras descentralizadas y autónomas como las provincias y por el otro a espacios centralizados y dependientes como las gobernaciones federales (Ruffini, 2007:20).

El Estado nacional buscó priorizar el afianzamiento de su soberanía para detener disidencias y conflictos con algunas provincias díscolas que de no resolverse apuntaban a la dispersión de la soberanía en múltiples entidades independientes. En la década de 1880 tuvo lugar una serie de disposiciones que aumentaron las facultades del Poder Ejecutivo Nacional en detrimento de la autodeterminación de las provincias y modificaron significativamente las pautas de la relación existente ya que se suprimieron las milicias provinciales (1880), se aprobó la unificación monetaria (1881) y la ley de impuestos internos (1881) que concretaron la unidad bajo el proyecto hegemónico liderado por la burguesía de Buenos Aires que se alió fundamentalmente con las elites del Litoral y de la región cuyana (Ruffini, 2007:30). Esta situación permitió la puesta en marcha de un proceso modernizador que dotó al Estado de un aparato gubernativo y un sistema jurídico que aseguró las condiciones necesarias para la expansión de un esquema productivo asentado en la economía agro ganadera de la Pampa húmeda con una poderosa clase terrateniente en el poder central.

Una postura clásica de la historiografía en relación a la formación de la clase terrateniente en el interior del país, afirmaba que “en todas las provincias argentinas el origen de la burguesía es en general idéntico” (Oddone, 1967: 255). Sin embargo, el caso misionero fue particularmente diferente ya que en 1881, a raíz de la disputa, pujas y diferencias políticas entre Corrientes(3) y el Estado nacional, éste ultimo aprovechó la ocasión para crear la Gobernación de Misiones e incorporar un nuevo espacio al dominio nacional, aplicando la teoría esgrimida por un conjunto de legisladores en 1862 frente a hipotéticos conflictos entre las provincias o países vecinos (Ruffini, 2007:46).

Otra corriente clásica sostenía que la cuestión del traspaso de Misiones a la jurisdicción del gobierno nacional dio motivo a una comunicación de la provincia de Corrientes en donde ésta alegaba sus derechos sobre todo aquel territorio. La fuente principal de los recursos de esa provincia residía en “la administración de la tierra pública y el territorio de Misiones había aportado buena renta con la enajenación y la explotación de bosques y yerbales” (Cárcano, 1972:238). Sin embargo la enajenación de Misiones a la provincia de Corrientes era fundamental para dar un paso más en la consolidación de un ámbito de ejercicio pleno del Poder central por sobre las provincias ya que el Gobernador de los Territorios Nacionales era nombrado por el Poder Ejecutivo de la nación al igual que la Legislatura y el Poder Judicial y de ese modo quedaban restringidos a la elección por el primer mandatario territorial y un jurado de vecinos propietarios, los Jueces de Paz.

La interpretación propuesta por Jacinto Oddone, sostenía que la venta de las tierras de Misiones respondió más bien a un hecho fortuito y no a una negociación entre los poderes del ámbito nacional y provincial. Así, el “gobierno de Corrientes, quien el día 2 de junio de 1881, no sabiendo qué hacer con el Territorio de Misiones, resolvió venderlo […] los compradores que en número de veintinueve debían ya estar preparados para la compra […] adquirieron dos millones ciento un mil novecientos treinta y seis hectáreas (2.101. 936)”. Sin embargo, la venta que en efecto se realizó sobre mapas cuyas dimensiones eran estimativas, tenía un importante error de cálculo que sólo fue subsanado con las posteriores mensuras y de la que resultaron las dimensiones reales del Territorio en el que se halló un sobrante de 816.247 hectáreas “con gran sorpresa y a pesar […] por esa feliz circunstancia se salvaron del naufragio” (Oddone, 1967: 264-265).

Carlos Moret, Antonio Romero, Jorge Rohde, Rudecindo Roca, Luis Caronti, Serafín Galán Deheza, Manuel Mora, Augusto Spika y Celedonio Roca, 1898 Neuquén.

En los años posteriores, nuevas legislaciones de colonización y tierras intentaron enmendar las irregularidades de las ventas realizadas en 1881. Así, la ley 1552 de Derechos Posesorios del 27 de octubre de 1882, buscó reconocer en propiedad a sus ocupantes y otorgó títulos en Misiones a dos lotes, uno de 5.816 hectáreas y otro de 5.376. El 3 de diciembre de 1882 se sancionó la ley de remate público y el gobierno nacional vendió, como en los casos anteriores la tierra pública, pero limitó la adquisición a cuarenta mil hectáreas por comprador con el compromiso de colonizarlas. El artículo 1º de esa ley establecía la enajenación de todas las tierras de propiedad de la nación a licitar en remate público, no pudiéndose enajenar un área mayor de 250.000 hectáreas y estableció una base mínima de precios en los Territorios de la Pampa y la Patagonia de 0.20 centavos la hectárea, 0.30 centavos la hectárea de tierras de pastoreo para el Chaco –750 pesos fuertes la legua– (Oddone, 1967: 263-265:). En el artículo 13º de la anteriormente citada ley se declaraba al Territorio Nacional de Misiones en su totalidad como “tierras de pan llevar”(4) y se estableció que una persona o sociedad no podía comprar menos de veinticinco hectáreas ni más de cuatro lotes en la misma sección (con un tope en 400 has), siendo el precio mínimo de venta dos pesos fuertes y para el caso de Misiones, la extensión se redujo a cien hectáreas (Bartolomé, 2007:95-96).

En el año 1891, se sancionó otra ley de liquidación de tierras que eximió a los concesionarios de la legislación aprobada en 1882 de la obligación de colonizar y de toda otra cláusula, siempre que devolvieran la cuarta parte de las tierras retenidas –si estaban situadas en los Territorios del Sur o la mitad si estaban en los del norte– o bien se la dejaba toda en propiedad si la pagaban a razón de 1500 pesos por cada 2000 hectáreas. “El resultado fue sorprendente, tanto que hoy, 39 años después de sancionada la ley, la mayoría de los concesionarios ni ha devuelto las tierras ni ha pagado un solo centavo” (Oddone, 1967: 260). La visión particularmente negativa remarcaba los incumplimientos de los compromisos contraídos al momento de la adjudicación de las tierras y aseveraba que al igual que en todos los casos anteriores, “nadie colonizó, aunque los adquirentes se comprometieron a hacerlo. Unas veces con el fin de “colonizar”, otras para “poblar”, otras para “liquidar” otras para obtener dinero, otras para “premiar”, etc. El hecho es que la tierra pública en los Territorios, fue uno de los mayores escándalos conocidos” (Oddone, 1967: 265).

La federalización de Misiones era inminente para algunos dirigentes a mediados de 1881, sobre todo para quienes gobernaban la provincia de Corrientes. En ese sentido, sus dirigentes buscaron anticiparse y vendieron las tierras fiscales que debían pasar a jurisdicción nacional. La provincia poseía además, deudas heredadas de gestiones anteriores que eran del signo del partido político contrario al gobernante en el Poder Ejecutivo Nacional5.
El gobernador, Antonio B. Gallino –un autonomista apoyado por el poder nacional– adujo ante la Legislatura correntina que con la venta de las tierras fiscales, se cancelarían las obligaciones provinciales ya vencidas para compensar el déficit provocado desde 1878 que generó la deuda de la provincia, la cual estaba emitida en bonos que estaban en manos de capitalistas y terratenientes como Gregorio Lezama.

Gobernador de Corrientes - Antonio B. Gallino

La venta de las tierras fiscales se hizo en lotes de veinticinco leguas cuadradas sin mensuras reales previas y trazadas en un plano existente en el Departamento Topográfico de la Provincia de Corrientes. El precio fijado oscilaba entre 500 $ y 1500 $ la legua cuadrada a pagarse al contado o en cuotas con la obligación de mensurar las tierras adquiridas en un plazo de diez años. La casi totalidad de las operaciones de contado se pagaron con los bonos provinciales que estaban en manos de los capitalistas especuladores y de ese modo las tierras se repartieron entre 29 propietarios, muchos de los cuales eran en realidad testaferros (Queirel, 1897).
 
Julio Argentino Roca
Un reducido grupo de personas allegadas al presidente Julio Argentino Roca y al gobernador de Corrientes acapararon la mayor parte de las tierras públicas de Misiones. Sin embargo, los principales beneficiarios de esas ventas fueron José Gregorio Lezama(6) con 607.464 hectáreas, el coronel Rudecindo Roca con 265.180 hectáreas y el Gobernador Antonio B. Gallino(7) con 161.990 hectáreas. El pago de la compra se hizo con bonos provinciales y otros bonos nacionales que también estaban en poder de Gregorio Lezama, Rudecindo Roca y Antonio Gallino. 

 
Rudecindo Roca

En ese sentido podría afirmarse que Rudecindo Roca sin dudas fue uno de los exponentes más paradigmáticos de la segunda generación de la “élite local” ya que estaba por sus relaciones personales geográficamente más próximo a las élites centrales–era hermano del Presidente– y también de todo ese conjunto de hombres era el que estaba más estrechamente ligado al nacimiento de una nueva estructura burocrática local que se necesitaba crear en Misiones para que actuase como el sector administrativo local que se ocupara de los asuntos y necesidades más específicos de la población y con dependencia directa del ámbito nacional.

Campamento militar, c. 1880 - Archivo General de la Nacion

Antes de la gran subasta, el Regimiento 3º de infantería con sede en Corrientes estaba a cargo del coronel Rudecindo Roca quien en el negociado de las tierras, se valió de testaferros que en su mayoría eran militares subalternos en esa unidad bajo su mando.(8) La compra tuvo lugar unos meses antes de que su hermano –Julio Argentino Roca– que estaba en la presidencia del país lo designara Gobernador de Misiones. Con esa estrategia el poder central se hacía de un aliado incondicional en una nueva entidad política a la vez que también posibilitó a una familia proveniente de la elite metropolitana hacerse con una considerable extensión de tierras ya que la Ley de ventas vigente limitaba a veinticinco leguas cuadradas –67.000 hectáreas– la extensión que una persona individual podía adquirir.

Por su parte, José Gregorio Lezama, al igual que Antonio Gallino, también se valieron de testaferros, quienes luego cedieron sus derechos. Los títulos eran transferibles y por esa razón muchos de los prestanombres hicieron el traspaso de sus papeles al día siguiente. La mayor parte de las tierras adquiridas por Gallino fueron transferidas en venta unos meses más tarde a Gregorio Lezama; quien era un poderoso hacendado que ya se había enriquecido con anterioridad comprando tierras en subastas públicas a muy bajos precios para luego revenderlas.(9)

Las tierras compradas por Gregorio Lezama(10) en Misiones fueron vendidas en 1885 al Banco Nacional con opción de recompra y al año siguiente traspasadas en su totalidad a un consorcio constituido por Domingo Ayarragaray, Emilio Reus, Álvaro Istueta y Martín Errecaborde como socio gerente (véase mapa en anexo nº 3). Esta sociedad perduró hasta el año 1907, cuando fue disuelta la razón social que los aglutinaba y algunos ex socios optaron por vender sus tierras a terceros mientras que otros decidieron permanecer en posesión de las mismas (Costas, 1907:10).

Martin de Errecaborde

En el año 1888, Martín Errecaborde compró en forma definitiva a José Gregorio Lezama 607.500 hectáreas, declarando que la compra “la efectuaba para la sociedad accidental, que había formado con los señores Ayarragaray, Istueta y Reus”. Luego como consecuencia de que la mayoría transfirió sus derechos a terceros y la sociedad perdió su personería, se paralizaron sus operaciones y obligaron a salvar las dificultades originadas mediante una transacción con los cesionarios; el expediente de venta de estas tierras se tramitó en el Juzgado Federal a cargo del Dr. Ferrer y la Secretaría del Dr. Guiñazú que fue promovido por el Banco Nacional en Liquidación bajo una cláusula que prescribía que la tierra comprada en sociedad debía ser vendida, para distribuir lo recaudado en proporción al quantum del derecho reconocido a los coparticipes de la sociedad ya que “la venta resuelta, es un acto impuesto por la necesidad jurídica de liquidar una sociedad que se ha declarado disuelta por vía judicial”(Costas, 1907:11).

Esas circunstancias jurídicas y la situación de no habérsele objetado los trámites judiciales de mensura y amojonamiento facilitaron el acceso a los títulos de propiedad de esas tierras, las cuales pronto estaban en condiciones para realizar la transacción. Para las mismas se designó “al copropietario, que debe otorgar las escrituras de transferencia al dominio, para facilitar la realización inmediata de los actos reclamados por los contratos de compra y venta”. Las 243 leguas kilométricas –607.500 hectáreas– estaban divididas en tres fracciones desligadas unas de otras; la primera tenía una superficie de 270.000 hectáreas, la segunda fracción contaba con la misma extensión, mientras que la tercera abarcaba un área de 67.500 hectáreas (Costas, 1907:12).

En cuanto a las tierras de Rudecindo Roca en el Territorio Nacional de Misiones, éstas sumaban en su totalidad más de medio millón de hectáreas pero la mayoría de ellas fueron vendidas antes de finalizar el siglo XIX y las restantes por su esposa Teodósia Lencisa que enviudó en 1903 y por sus sucesores. Cuando contrajeron matrimonio la primera dama tenía la edad de 26 años mientras que su marido era un hombre ya cincuentenario que como gobernador(11) entre 1881 y 1891 recogió varias denuncias por abusos y defraudación al Estado, las que fueron elevadas ante el Ministerio del Interior en una causa iniciada el 12 de marzo de 1889 por un vecino de Santa Ana que lo acusaba junto a su secretario José Reyes, el Juez de Paz de Santa Ana, el Sargento de policía de esa localidad en la creación de cargos para funcionarios a los que nunca se les efectivizó el sueldo –porque no existían–, la construcción con dinero público y venta al Estado de la casa de gobierno, el uso de los transportes públicos con fines particulares y el robo de ganado perpetrado por sus funcionarios y luego hallado en sus estancias.

Los autores de la denuncia eran dos periodistas vinculados al partido liberal mitrista de Corrientes y expusieron públicamente a Rudecindo Roca y Antonio Gallino, ambos autonomistas. Suponían que la gran mayoría de la población misionera conocía la forma en que éstos "se han repartido el pedazo de tierra más rico que tiene la República Argentina” y buscaban alcanzar a la opinión pública nacional. Sin embargo, no mencionaban nada sobre José Gregorio Lezama, el principal beneficiario de esas ventas –fallecido en 1889– y Martín Errecaborde, que adquirió las tierras del anterior y preferían acusar con dureza a los primeros a Rudecindo Roca y Antonio Gallino porque de ese modo desprestigiaban al partido que ambos representaban.

Al respecto afirmaban, “en caso que algunos creyesen exagerado cuanto asevero, no tienen más que pedir en el Departamento de Ingenieros Nacionales de esta capital o en la mesa topográfica de Corrientes, el plano general de Misiones”(12). Los denunciantes expusieron la estrategia de la cual se valieron los compradores para sortear los impedimentos legales para acaparar la mayor cantidad posible de tierras. Aquellos testaferros eran “los nombres de los jefes y oficiales de la guarnición interventora, al mando del entonces coronel Rudecindo Roca, como solicitante de 25 leguas; a estos agréguesele algunos parientes de éste y los de Gallino” y también “la mayor parte de los empleados que formaban parte de esa administración provincial y se convencerán de cuanto se ha dicho” (Romero y Cortés, 1890:2).

Las maniobras esgrimidas durante la gran venta de las tierras fiscales de Misiones también quedaron reflejadas tiempo después en las notas de los viajeros, quienes señalaban a los acontecimientos ocurridos en ese momento como “el año funesto” (Queirel, 1897) ya que la gran propiedad obstaculizó la fundación de colonias con inmigrantes y contribuía a mantener el Territorio despoblado y señalaban que “en esta parte de Misiones [actual Puerto Piray] es muy difícil que pueda haber progreso, por las grandes extensiones de campo que poseen algunos pocos propietarios [Martín Errecaborde por entonces era el propietario de esa zona] lo único que se hace, es una explotación salvaje de las yerbas y maderas sin sembrar una cuarta de tierra” (Ambrosetti, 1892: 96).


REFERENCIAS

 1 El 22 de diciembre de 1881 fue creado por decreto del Poder Ejecutivo Nacional el Territorio Nacional de Misiones, separándoselo de la provincia de Corrientes y asignándosele una capital en la población de “Ciudad San Martín”. La provincialización fue concretada en el año 1953 durante el gobierno peronista.
2 En el caso de Corrientes, realizó tempranamente acciones de ocupación y legislación sobre el espacio misionero que legitimaban sus pretensiones territoriales. 
3 El gobernador de Corrientes Miguel Goyena apoyó abiertamente la revuelta de Carlos Tejedor, Gobernador de Buenos Aires, quien se resistía a la federalización de la ciudad porteña y se levantó en Armas contra el gobierno del Presidente Julio Argentino Roca. 
4 Se denominaban con ese nombre a las tierras aptas para la agricultura (Oddone, 1967: 263-265). 
5 El gobierno correntino de tinte liberal mitrista apoyó en el levantamiento de 1880 a Carlos Tejedor que se oponía tajantemente a la unión de su provincia a la Confederación. Al ser derrotado, los gobernantes correntinos fueron reemplazados desde Buenos Aires por Antonio B. Gallino, afín al nuevo gobierno nacional.
6 José Gregorio Lezama fue proveedor de víveres y demás menesteres del ejército argentino durante la Guerra de la Triple Alianza, mientras operaba en territorio nacional. Cuando el ejército aliado se instaló en territorio paraguayo, la logística estuvo a cargo de la compañía Lezíca y Lanús que contaba en la localidad correntina de Paso de la Patria con grandes instalaciones para el acopio de provisiones (Véase: Larguía, 2006 y Freaza, 2009). Muchas de las tierras de Gregorio Lezama fueron mensuradas por el agrimensor Juan Queirel y sus anotaciones personales fueron publicadas luego en la obra Misiones de 1897.
7 Al inicio de su mandato como Gobernador había comprado fusiles remington a Gregorio Lezama, con el beneplácito del Presidente Julio A. Roca 
8 Los militares subalternos del Coronel Rudecindo Roca eran los siguientes: Teniente Coronel Ruperto Fuentes, Sargento Mayor Lino Andrade, Capitán Miguel Malarín, Teniente Coronel Dionisio Álvarez, Ayudante Mayor Manuel Herrera y el civil Eladio Guesalaga, luego secretario privado del Gobernador Rudecindo Roca y jefe de la policía del Territorio Nacional (Larguía, 2006: 109).
9 En otros tiempos, Gregorio Lezama fue proveedor de los ejércitos de Juan Manuel de Rosas –etapa en la que llegó a ser propietario de aproximadamente 300.000 hectáreas en la provincia de Buenos Aires–; también fue efímero banquero del General Urquiza y más tarde, financista de determinadas operaciones del General Mitre –como el desembarco en Uruguay del General Flores– y proveedor en la Guerra de la Triple Alianza.
10 José Gregorio de Lezama nació en Salta en 1802, como negociante siempre buscó ser aliado del Poder Político de turno. En 1866, firmó el acta constitutiva de la Sociedad Rural Argentina. Su fortuna se consolidó aún más gracias a que el General Mitre le asignó el rentable papel de proveedor principal del Ejército de la Triple Alianza. Falleció el 23 de julio de 1889 y su viuda vendió muchas de sus tierras a una compañía inglesa y otro tanto a Martin Errecaborde Léstar (Véase en: Tasca, 1856; también Chávez, 1985). 
11 Rudecindo Roca, durante su gestión buscó priorizar la organización política y administrativa y logró trasladar la capital a Posadas mediante un canje en el que el antiguo pueblo jesuítico de San Carlos y una porción de territorio circundante pasaron a jurisdicción correntina.
12 La denuncia circuló en forma de folleto el último año que Rudecindo Roca ejerció el cargo de Gobernador, quien más tiempo permanecía ausente y quedaba a cargo de esa dependencia su secretario de gobierno. Tal vez por esas circunstancias los denunciantes expusieron con mayor crudeza la estrategia del traspaso de los derechos de sus testaferros:“pasaron esos terrenos más tarde al dominio de Roca y Gallino en su mayor parte, se puede ver por los traspasos de venta a favor de éstos, sin contar que muchos de esos solicitantes o fingidos propietarios, traspasaron sus derechos directamente a un tercer comprador y mientras Gallino y Roca embolsaban el importe de esas ventas sin ningún escrúpulo”, incluso sugerían que el destino incierto de la vida de algunos que se resistieron a ceder los mismos estuvo en juego: “los solicitantes que figuraban en los títulos, apenas recibían en recompensa algunas promesas para mejorar su posición, que la mayor parte de las veces no fueron cumplidas, como sucedió con el que en vida se llamara Manuel Herrera, solicitante de 20 leguas, cuya muerte y traspaso, aún quedan en el misterio” (Romero y Cortés, 1890:2).  

Fuente:
"El nacimiento de una burocracia y elite local en el territorio nacional de Misiones a fines del siglo XIX" - La creación del Territorio Nacional de Misiones y la venta de tierras públicas. Por Alcaráz, Alberto Daniel - UNaM-CONICET

 
Parque Lezama
El Parque Lezama

El Parque Lezama está entre las calles Defensa, Brasil, Av. Paseo Colón y Av. Martín García, San Telmo. En la época de la colonia se lo conocía como "La punta de doña Catalina" y en otra época como "Laquinta de los ingleses" que se inauguró en noviembre del 1917. 



Comienza en el bar Británico, luego por la Iglesia Ortodoxa Rusa, Loba Romana, Anfiteatro, Fuente Du Val D´Osne, Mirador, monumento a la Cordialidad Internacional, Museo Histórico Nacional, la Feria Artesanal, Templete con distintas esculturas y finaliza en El Cruceiro. En la casona se instaló desde 1897 el Museo Histórico Nacional. Es el más antiguo de la ciudad y, con 80.000 metros cuadrados, también es uno de los más grandes. En el reparto de tierras en 1583 realizado por su fundador Juan de Garay, estos terrenos fueron adjudicados al Capitán Alonso de Vera.

Reseña histórica

Fue creado sobre una de las barrancas naturales de la ciudad. El lugar era conocido como la Quinta de los ingleses, por sus dueños originarios. En 1700 se instaló una barraca perteneciente a la Compañía de Guinea, dedicada al tráfico de esclavos negros. Algunos historiadores sostienen que en ellas fue establecido el primer asentamiento que tuvo Buenos Aires, en 1536, por Don Pedro de Mendoza. El origen del parque fue la quinta de Horne, de propiedad de Carlos Ridgely Horne, norteamericano nacido en Baltimore en 1801, casado con una argentina, hermana del general Lavalle. Este había llegado a Buenos Aires en 1830. La quinta que adquirió conocida como "la cuesta de Horne" estaba al lado de la quinta del Almirante Brown. En 1907 la vendió a 900 mil pesos al salteño Gregorio Lezama casado con doña Ángela de Álzaga en segundas nupcias.

La barranca era a fines del siglo XVIII propiedad de Manuel Gallego y Valcárcel, secretario del Virrey Pedro Melo de Portugal quien es el quele vende en plena Subasta a Daniel Mackinlay. El inglés Daniel Mackinlay nace en Londres en 1772. Su mujer era Ana Lindo, había nacido en Jamaica en 1782 siendo hija de un aristócrata español. Mackinlay, quien la había adquirido la casona de 42 habitaciones en una subasta pública instaló su quinta y levantó la casa, sobre la barranca y frente al río. Sobre el edificio flameaba la bandera inglesa, por ese motivo la gente se acostumbró a llamarla "La quinta de los ingleses".

Daniel Mackinlay era herrero y fallece luego de habitar la quinta 14 años en1826. Veinte años después de la muerte de su consorte en 1845, su viuda vendió la casona a Carlos Ridgely Horne, quien amplió la residencia adquiriendo terrenos vecinos.  Ana Lindo se refugia en Inglaterra. Horne anexó varios terrenos e hizo construir una nueva mansión sobre la calle Defensa que fue la más lujosa de Buenos Aires.  Horne fue expulsado después de Caseros por la buena relación con Rosas y en 1857 la propiedad fue confiscada después de la caída de Rosas y Horne se instala en Montevideo. La casona fue escenario de combates, entre las fuerzas porteñas y el coronel Hilario Lagos.

A principios de este siglo en 1857 la quinta fue comprada por Gregorio de Lezama para instalar su casa de veraneo. Su esposa María Carolina de Álzaga, amante de las plantas exóticas, hizo traer colecciones de ejemplares de todas partes del mundo que aún algunas se conservan. Ella era hija de Félix de Álzaga. Lezama con su esposa tuvieron un solo hijo Máximo que fallece en París a los 27 años. Ellos vivieron 17 años en la casona. Fallecida su primera esposa Lezama se casa en segundas nupcias con su cuñada Ángela de Álzaga. Ella fue quien sobrevivió a su esposo. Más tarde, el lugar fue adquirido por la Municipalidad de Buenos Aires y transformado en parque.

Lezama también anexa un terreno vecino extendiendo la propiedad hasta la calle Brasil. Contrató en Europa un especialista en el trazado de parques Varekee, y consiguió poseer el parque privado más hermoso de Buenos Aires. Eran famosas las magnolias que cubrían canteros bordeados de Arrayanes. Amplió y mejoró la mansión de dos pisos rematados por un alto mirador, los salones de la residencia fueron decorados por el artista uruguayo León Pellejó.

Museo Historico Nacional - Parque Lezama

Cuando Gregorio fallece su viuda lo cedió a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires en 1894 por una suma irrisoria, a condición de que fuera un parque público y llevara el nombre de su marido. Desde 1897 funciona en la mansión el Museo Histórico Nacional (Defensa 1600) que se conserva allí una reliquia de valor incalculable: El estandarte real (que era el símbolo de poder del rey) que regaló al Cabildo porteño el capitán don Hernando de Vargas en 1605 (año de la gran epidemia de viruela en Buenos Aires que deja la ciudad desprovista de sirvientes y mano de obra). Don Hernando de Vargas fue el primer contador de Buenos Aires designado por el rey y enemigo personal de Hernandarias.


Fuentes:
Extraido del sitio: “Arcón de Buenos Aires”
Quién fue José Gregorio Lezama?
"El nacimiento de una burocracia y elite local en el territorio nacional de Misiones a fines del siglo XIX" - La creación del Territorio Nacional de Misiones y la venta de tierras públicas. Por Alcaráz, Alberto Daniel - UNaM-CONICET