domingo, 22 de noviembre de 2020

JAZZ CLUB

Contrastando con lo escrito acerca de “Trenlandia” en el que hice una relación más o menos completa de los hechos, en el caso de Jazz Club, al que sin intervenir en forma directa, solo en la confección de sus murales, me vi igualmente ligado por vínculos afectivos. Por lo tanto me limitaré a narrar algunas anécdotas, rigurosamente ciertas, a través de las que podrá el lector compenetrarse de la marcha de aquel negocio. Después del fracaso de Trenlandia, la sociedad constituida para su explotación, se disolvió por completo. Uno de sus fundadores sin embargo, decidió en cumplimento a un viejo sueño, poner una “Boite”.


Jazz Club Mar del Plata. Año 1954 De izquierda a derecha: Aurelio Junco (maitre). Guido Valentinis (lavacopas), Pepete (Barmam), Orduna (amigo de la casa) Paredo "Master" (dueño) Foto de Marta Fiscella de Junco


Aquí es necesaria una aclaración. En aquel entonces (tmporada 53/54) la municipalidad tenía tres criterios de habilitación para los sitios bailables: Confitería bailable era aquella en que, de tarde y noche, generalmente con músicos en vivo, habilitaba una pista de baile y tenía que cerrar obligatoriamente a las 24 horas; las “boites” eran lugares nocturnos, con o sin espectáculo, luz reducida y podían permanecer abiertas hasta las dos de la mañana. Por último los “cabarets” se diferenciaban de las anteriores porque podían tener personal contratado para alternar con los clientes, vulgarmente llamadas “coperas” y podían permanecer abiertos hasta las cuatro de la mañana.

Por supuesto que siempre hubo licencias en estos límites y los entonces llamados “night clubs” eran una categoría ambigua entre las dos últimas y, solo por la tarde, de la primera. No existía el término “discoteca” y recién comenzaban algunos negocios, imitando el primero instalado en Punta del Este, con el nombre de “Whiskería”.


Aurelio Junco en Jazz. Imagen gentileza Vigina Marta Fiscella


Los cabarets y las “boites” tenían un público exclusivamente adulto y los adolescentes o jóvenes se sentían excluidos o directamente segregados. Además los precios no eran accesibles para ellos y tampoco la música era la que ellos preferían. Estas fueron las razones que impulsaron a su creador a instalar un lugar para gente joven, que pudiera escuchar su música y tomar una Coca Cola a precios razonables.

En realidad la Coca Cola no era fácil de conseguir por aquel entonces y se la remplazaba por una imitación de nombre “Bidú”. Pero la juventud quería emanciparse y los pioneros, especialmente en Mar del Plata en plena temporada, ya buscaban lugares donde ejercer sus primeras prácticas de seductores conociendo amigos y amigas nuevos.


Natalio Marengo Año 1953. Imagen gentileza Natalio Marengo

Motociclistas marplatenses, por la calle San Martín frente a Galerias Sacoa, década del '60. Foto: José Alberto Lago (3° desde la izq.). Imagen gentileza Lic. Angel J. Somma


Finalmente, el ex-fundador de Trenlandia decidió concretar su viejo sueño y encontró un lugar, precisamente en el mismo edificio del anterior negocio: el SACOA. El edificio tenía (tiene) departamentos y oficinas, en su frente hacia Rivadavia, la mayoría de los espacios destinados a oficinas, estaban todavía desocupados y uno, en el octavo piso pareció adecuado a sus creadores que con gran acierto eligieron el nombre “Jazz Club” y los detalles ornamentales.

Pero como las ideas necesitan siempre del odioso respaldo material, fue necesario un socio que bancara el proyecto y éste fue una persona, algo mayor que el resto, a quién apodaron “Master” y que ingresó con sus propias ideas, casi siempre opuestas al plan original. La primera de ellas fue la habilitación no como “Boite” sino como “Confitería bailable”.

Mural del Jazz Club - Año 1954. Imagen gentileza Natalio Marengo


En realidad, las dificultades surgidas de la elección del local, previsto para la instalación de oficinas y no una confitería, comenzaron antes de la inauguración. Uno de los problemas era subir la heladera comercial de cuatro puertas y 44 pies cúbicos hasta el octavo piso del SACOA. Para esto, los flamantes socios habían solicitado la intervención de varias casas de mudanza sin obtener resultados ya que algunas se negaron directamente y otras estaban económicamente fuera de las posibilidades de los propietarios. Pero esto no los desalentó y resolvieron hacerlo ellos mismos.

Un radiante día de enero del flamante año 1954, un gran camión se detuvo frente al edificio donde, desde las siete de la mañana se afanaban los forjadores de Jazz en desenredar el larguísimo aparejo de sogas prestado por una casa amiga instaladora de ascensores. Para esto se colgaban cinco voluntarios a la altura del primer piso de las sogas que estaban suspendidas en el noveno. Y al girar este curioso racimo humano, íbase desenredando lentamente el lío de cuerdas, cabos y poleas.


Calle Rivadavia en la decada del 60. Se puede ver al joven Jorge Chibana parado en las columnas de la via blanca de calle Rivadavia y los micros urbanos Nº 5 Belgrano. Imagen gentileza Jorge Chibana

Frente del edificio SACOA por calle Rivadavia


Pero subamos a la azotea y veamos, como fue resuelta la falta de una pluma para sostener el aparejo separado de la pared. Sobre el frente que da a la calle Rivadavia, se había apoyado, hacia afuera, en posición horizontal, un viejo caballete de los que sirvieron en Trenlandia para sostener la mesa de las locomotoras difuntas, y que luego se usó para pintar el cielorraso de Jazz. Este venerable caballete, distaba mucho de tener la solidez que hubiera podido tener en su lejana y casi olvidada juventud. Además estaba partido por lo que se le había agregado una quinta pata que le daba un aire de lisiado, altamente conmovedor.

Pues bien, sobre este caballete se habría de sostener todo el peso de la heladera y del aparejo de más de doscientos metros de sogas. Ambos, aparejo y caballete, se fijaron por medio de cuerdas y alambres al único sostén que se prestaba en las inmediaciones y que era la barandilla o pasamano de una escalera interna, a la que llegaban después de atravesar una ventana y una puerta en retorcida ese. Cuando se dio la orden de izar, el caballete crujió y se inclinó como asomándose para no perder detalle.

La unión de sogas y alambres cedió un poco y en las paredes que marcaban su sinuoso curso, trazó profundo surcos. Pero llegó a un límite y, por el momento, pareció detenerse. Claro está que, como prueba, solo estaban izando al racimo de voluntarios. Cuando ”Master” vió que no se les venía abajo el aparejo sepultándolos, decidió que era lo bastante fuerte para soportar una heladera y después de algunos tropiezos, se comenzó a levantarla. La gente que se había agolpado desde hora temprana viendo las maniobras, ya colmaba la calle Rivadavia dificultando el tránsito.

La heladera, gracias a la curiosa ubicación de las ataduras, iba tomando una posición oblicua que iba rompiendo los vidrios de los pisos por los que pasaba (las ventanas del edificio SACOA no tienen cortinas de enrollar ni ningún tipo de celosías). Entonces se decidió poner a dos voluntarios con sendas guías para que, desde la azotea del edificio de enfrente, la mantuvieran alejada de la pared.

La azotea de enfrente, posee tabiques bajos que la dividen en varios patios, para llegar a los que dan sobre la calle, había que escalarlos, no eran muy altos, alrededor de 1,80 m. pero cuando uno de los voluntarios fue a saltar uno de ellos, creyendo que del otro lado seguía la azotea, se enteró con espanto que daba a un aire y luz y el piso del patio estaba a más de veinte metros de profundidad. Milagrosamente pudo detenerse a tiempo quedando asido del muro lo que evitó que cometiera un torpe e involuntario suicidio. Mientras, allá en lo alto, el viejo caballete se inclinaba cada vez más, pero resistió.

Ya eran más de las doce y de cuando en cuando, se hacían pequeños descansos. En uno de ellos, los que sostenían las guías que habían arrollado a su cintura, las aflojaban hasta que la heladera quedaba apoyada al muro y las sogas hacían una gran comba a poca altura sobre la calle. De pronto una de ella amenazó engancharse en techo de un alto camión que pasaba a regular velocidad. Por un momento, pareció que uno de los guías saldría disparado como por una honda, pero gracias a que el techo del camión tenía los bordes redondeados, la cuerda se deslizó con un débil tironcillo.

Mientras, ya se había corrido la voz y una verdadera congregación habíase reunido debajo. Los vecinos que tenían balcones o ventanas a la calle, habían invitado a sus amigos y parientes a presenciar el espectáculo. Algunos hacían apuestas acerca del piso desde donde se iba a desplomar la heladera y ni los más optimistas se arriesgaban a pasar del sexto. Pero quedaron defraudados (íntimamente, a mi me sucedió lo mismo). A eso de las cinco de la tarde llegó la heladera al octavo y quedó, sin mayores averías en el salón de Jazz Club.


Palier del 8vo piso del edificio SACOA. Este era el camino hacia el Jazz Club


Sólo faltaba pasarla a la cocina por un estrecho vano que, según se midió, tenía la misma dimensión en ancho que la heladera. Pero notad que dije: la misma. Ni siquiera un centímetro más. Pero cuando los hombres han trabajado doce horas consecutivas, sin comer ni descansar, es justificable que olviden que poseen un cerebro o que éste pueda funcionar con eficiencia.

En forma democrática, por mayoría, se resolvió que la heladera tenía que pasar si se empujaba y tiraba de ella lo suficiente. Dos operarios (voluntarios por supuesto, todos lo éramos) entraron en la cocina y por medio de sogas tiraron del armatoste. El resto empujó ferozmente hasta que la heladera quedó calzada como un tapón de bebida espumante entre el salón y la cocina. Al ver que tampoco era posible hacerla retroceder, los que repentinamente veíanse emparedados sin poder salir de la cocina, comenzaron a chillar, posiblemente víctimas de la claustrofobia.

El caso es que hubo que llamar a un albañil para que picara la pared de cemento, cosa que llevó algunas horas, para poder llevar a buen fin la maniobra. Algo, sin embargo, se ganó con toda esta Odisea, y es que siempre aparecen los imprevistos factores de éxito. Hasta días más tarde no se conocía la existencia de Jazz Club, pero todos hablaban de “la boite de la heladera”. Milagro publicitario que no hubiera conseguido ni el mejor de los propagandistas.


Grupo de marineros del porta-aviones norteamericano Roosvelt festejando en el Jazz Club - Foto enviada Natalio Marengo - Año 1954


Y ya que estamos en eso, digamos también que, tras muchas deliberaciones,” Master” optó por hacer afiches murales y encargó su colocación a un amigo. Éste no vió mejor lugar que las carteleras “Triplex” , que una conocida agencia publicitaria había colocado en varias esquinas del centro, con permiso municipal, y los estampó, en una noche de bien remunerado trabajo, sobre los avisos existentes.

Por la mañana, esperaban a “Master” en Jazz, tres iracundos individuos: uno era el representante de Triplex y los otros dos sus abogados. “ Master” no tuvo más remedio que pagar la indemnización y hacer retirar todos sus afiches que sólo habían estado en exhibición desde las 4 hasta las siete de la mañana. Pero el choque entre los sueños del creador de Jazz y las ideas del “Master” tendrían que producir un duro encuentro. Mientras el primero quería que prevaleciera la música de Jazz e invitar ocasionalmente algunos músicos profesionales y otros aficionados que luego se convertirían a su vez en famosos profesionales, a que improvisaran allí “jamm sessions” y mantener el local con una iluminación escasa, el “Master” quería música popular e iluminación “a giorno”.


Algunos integrantes del Jazz Club (sin el Master) que habían ido a festejar con sus amigos del Infierno de Col. La foto se tomó en la gambuza que era bastante parecida a la de Jazz, en ella están presentes: De pie detras, Natalio Marengo y un habitué de jazz cuyo nombre no recuerdo. Paradois, de izquierda a derecha: Guido Valentinis, Petete, empuña un instrumento, José María Brindici, maitre del Infierno que luego fue actor y, ya mayor, intervino en algunas películas, siempre en papeles de viejo malo, Berceche (habitué de Jazz), Desconocido, también de Jazz. De traje, Rómulo Catelli, luego arquitecto. Sentados: Mario Zohil y Cacho Hoyuelos, ambos barmen y lavacopas del Infierno. Año 1955


Pocos días después de la inauguración, las discusiones entre “Master” y el creador del negocio hicieron crisis y este se retiró de la socidad, dejando al “Master” que siguió adelante con sus ideas. Pero, con o sin carteles, con más o menos luz, con músicos o con discos, la idea del creador del negocio, prendió fuerte en el elemento juvenil de entonces que se lanzó en masa a ese lugar, único que los recibía y donde podían tomar un refresco, escuchar su música preferida, y ser recibidos por un simpático “maitre” que los conocía por sus nombres y que, cuando el “Master” no estaba, saldría a bailar y se sentaría a beber con ellos. Claro que a los vecinos no les hacía mucha gracia, ya que en los otros cuerpos del edificio había departamentos habitados.

El propietario de uno de ellos apareció una noche, con una bata, pijama y pantuflas, a increpar al “Master” y sus secuaces. Pero se lo convidó con unas copas y se quedó charlando hasta la madrugada. A partir de allí volvía cada noche, con el mismo atuendo y se quedaba charlando con el personal en la gambuza, tomando su bebida preferida que era el cognac, por supuesto, nacional.


Ascensores de acceso por calle Rivadavia a la Galeria Sacoa


Otra cosa que molestaba a los copropietarios del edificio era el uso de los dos únicos pequeños ascensores, ya que Jazz abría sus puertas por la tarde y desde las 17 o 18 horas se formaba una cola para hacer uso de los ascensores. Y por la noche, aunque había menos vecinos, el problema eran las parejitas que al salir detenían el ascensor entre los pisos para entregarse a expansiones eróticas.


Aurelio Junco (maitre) mientras terminaba sus estudios de arquitectura


Indudablemente la elección del lugar había sido un error, pero no el rubro. Aunque Jazz Club solo duró dos temporadas, o mejor dicho una y media, porque en la segunda fue clausurado definitivamente por la Municipalidad, la semilla fructificó, la enorme popularidad que había adquirido el local hizo que otros comerciantes, ya instalados, empezaran a copiar su estilo. Por su parte, la juventud ya no se resignaba a abandonar los boliches y la gente mayor iría emigrando hacia las pocas “Boites” y Cabarets que aun quedaban.

En unos pocos años más, el proceso se completaría y el término “Night Club” se derramaría a lo largo de la avenida Constitución evolucionando luego hasta las actuales “Disco”. Si bien Jazz no fue un triunfo, tal como lo había soñado su creador, sin duda fue el pionero de un nuevo estilo y una coyuntura social hacia un cambio de hábitos para la juventud.


Galería Sacoa, fines de los años 60. Colección Registros Urbanos. Foto de Simón Uriol


Unos versos que escribí sobre Jazz en sus últimas épocas...


EL OCTAVO DEL AMOR

Una cola impresionante
está frente al ascensor
para subir -¡Dios mediante!-
al octavo del amor.

Abajo una cartelera
“Alfajores Chapaleo”
Y si abajo chapa-leo,
arriba chapa cualquiera.

El ascensor sube ya
colmado de adolescentes
y una trompeta estridente
se escucha con claridad.
Y ya en el octavo piso
los recibe el “maitre” Aurelio
con expresión de sepelio,
pero le hacen caso omiso.

Los más quedan en la entrada
y hay algún gil que se sienta
(ese seguro la cuenta
va a pagar de las coladas).

Suena un “booguie” impresionante
y una pareja de tanos,
tomándose de las manos,
tiran coces por la pista

hasta que sale el patrón
y a su voz (la voz del amo)
se eclipsan pronto los tanos,
sin pagar de la emoción.

El “maitre”, Pepete y Guido
también salen a bailar
Y el mozo ¡bruto sin par!
los persigue enfurecido.

Es que el patrón ya se ha ido
y entonces todo mejora,
la luz enceguecedora
por arte se ha diluído.

Las parejas… ¿Son parejas
o está bailando de a uno?
Bueno, el caso es que ninguno
de bailar deja una pieza.

Y todos, cosa curiosa,
se amontonan a un costado
(el del aplique apagado)
bailando en una baldoza.

¡Oh juventud respetuosa!
¡ Oh vecinos desvaríos!
¿Quién ha dicho que hacen ruido?
Quizás, alguna otra cosa…

Ni siquiera el combinado
aulla discos de jazz
pués ya no colocan más
y todo ha sido apagado.

¿Por qué crueldad indecible,
por qué torcidos destinos
dicen luego los vecinos
que “Jazz Club es imposible?

¿Cómo acusan criaturas
tan calladas y decentes?
¿Cómo pudo el Intendente
ordenarle la clausura?


Fuentes:
Textos del escritor Natalio Marengo Palacios
Edición Pablo Junco - Fotos Viejas de Mar del Plata

domingo, 15 de noviembre de 2020

PUESTA EN VALOR - 1era ETAPA - CASA SOBRE EL ARROYO

La Casa sobre el Arroyo. Obra de los Arq. Amancio Williams y Delfina Galvez Bunge (1942-1945). Mar del Plata. Monumento Histórico Artístico Nacional por Decreto del P.E.N. Nº 262-97, Monumento Histórico Arquitectonico Ley Prov. 13599/06 y bien declarado de interés patrimonial Municipalidad de Gral. Pueyrredón. Ordenanza N° 10075/95.

En este articulo no vamos a realizar un relato htórico de la obra en cuestión, ni de la trayectoria de Amancio Williams y su arquitectura, lo que intentaremos hacer es poner blanco sobre negro en el proceso de restauración de la misma, comenzado en el año 2006 y hoy aun inconcluso. El trabajo sobre la restauración de dicha obra fue realizado por el Dr. Arq. Pablo Mastropasqua quien gentilmente nos acercó un resumen para conocer la labor realizada en este inmueble. Conozcamos entonces,los detalles sobre esta primera etapa en la restauración de este icono de la arquitectura moderna...

Primeros pasos

Esta obra paradigmática de la arquitectura moderna no escapa (porqué debería hacerlo) a la contradictoria realidad patrimonial y jurídica de nuestro país. Esta casa es, quizás, junto con la residencia del Dr. Curuchet de Le Corbusier en La Plata, la pieza de arquitectura domestica con mayor amparo declaratorio del país: Monumento Histórico Artístico Nacional por Decreto del P.E.N. Nº 262-97, Monumento Histórico Arquitectonico Ley Prov. 13599/06 y bien declarado de interés patrimonial Municipalidad de Gral. Pueyrredón. Ordenanza N° 10075/95.

La Casa sobre el Arroyo. Obra de los Arq. Amancio Williams y Delfina Galvez Bunge (1942-1945). Mar del Plata. Monumento Histórico Artístico Nacional por Decreto del P.E.N. Nº 262-97, Monumento Histórico Arquitectonico Ley Prov. 13599/06 y bien declarado de interés patrimonial Municipalidad de Gral. Pueyrredón. Ordenanza N° 10075/95.

La Casa sobre el Arroyo. Obra de los Arq. Amancio Williams y Delfina Galvez Bunge (1942-1945). Mar del Plata. Monumento Histórico Artístico Nacional por Decreto del P.E.N. Nº 262-97, Monumento Histórico Arquitectonico Ley Prov. 13599/06 y bien declarado de interés patrimonial Municipalidad de Gral. Pueyrredón. Ordenanza N° 10075/95.

Mucha ampulosidad y solemnidad de títulos, solo palabras con membretes y sellos que igualmente no impidieron el abandono, saqueo, vandalismo e incendio con destrucción parcial en los últimos 10 años. Así, en total desidia fue encontrada por la empresa Construcciones La Plata luego de ganar el llamado a licitación Municipal con el objeto de “la puesta en valor de las carpinterías metálicas y de madera y trabajos adicionales.” (Expte. Nº 17655 Dig .02 Cuerpo 01Año04  Alc.00, inicio de obra marzo 2007.)

Caratula del Expediente, Monto de Obra, Empresa Constructora, Responsables de la restauración.
Primeras tareas de limpieza sobre el espacio siniestrado

Es con estos anuncios de trabajo que se despiertan infinidad de conciencias adormecidas de la ciudad y del país, entre ellos muchos cruzados del purismo en preservación que, con razones algunos y por falta de protagonismo otros, se oponen a los trabajos por realizar. Se argumentan muchos motivos, la mas respetable, entendible y compartido es la que argumenta que no se trata de un proyecto integral de puesta en valor, que no son los pasos adecuados para su reconstrucción o que deberían convocarse a la Universidad, el Colegio de Arquitectos , el Archivo Williams y otros, para controlar los trabajos. 

Lamentablemente y nuevamente parafraseando a Perón, “La única verdad es la realidad", el llamado estaba hecho, la licitación ganada en todas las de la ley y el capital que había disponible, entre las arcas municipales y provinciales, para el presupuesto oficial solo era de $ 148.500. Como tema también conflictivo, este dinero público se encontraba afectado sobre un bien privado que contaba con un convenio leonino firmado por el intendente Arq. Daniel Katz, por solo 5 años (hoy casi vencido) con el propietario, Sr. Héctor José Lago Beitía, (familia que esta involucrada en un prolongado e interminable juicio sucesorio y cuya sentencia final estaría en la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires).

Acopio del material. Estas piezas fueron etiquetadas con el numero asignado y se enviaron al deposito ubicado en la casa de los casero
Obreros durante la primera etapa correspondiente a la limpieza y clasificación de materiales
Primeros relevamientos planimetricos y tareas de apuntalamiento

Mientras los actores de esta película, invitados o no, se debatían entre oponerse a los trabajos, parar las obras, realizar un abrazo solidario y otras acciones inconducentes, los vidrios de la casa seguían rotos, sus maderas podridas, la corrosión avanzando sobre los metales y la lluvia y el viento castigando lo poco que quedaba en el interior, poniendo en peligro lo todavía casi intacto, la estructura de hormigón.

Manos a la obra

Aquí es cuando comienza el trabajo sobre la obra. Convocan como especialista al Dr. Arq. Pablo Mastropasqua por parte de la empresa contratista , quien ya había trabajado con el mismo carácter en la puesta en valor de las fachadas del Hotel Provincial del Arq. Bustillo, y especialmente porque había realizado su tesis de maestría sobre la obra de Amancio Williams. Inmediatamente se pone en contacto con las arquitectas del área de patrimonio perteneciente a la Municipalidad local (Arqtas. Silvia Roma y Eugenia Millares) y el inspector de la obra (Maestro Mayor de Obras Salvador Palomba) para coordinar los pasos a seguir.

Se procedió a retirar y guardar las tranqueras de acceso al predio, que no estaban comprendidas en esta etapa de los trabajos.

Selección y fichaje de los rodamientos que se encontraban en las carpinterías

Un capitulo aparte es el buen clima de entendimiento entre las partes y la buena voluntad con que conto todo el proceso de los trabajos donde se fue acordando y llevando a cabo una serie de procesos que excedían los solicitados por el pliego de licitación. Se realizó previamente un exhaustivo relevamiento y archivo de lo existente, constatando estado, posicionamiento y condición de las piezas retiradas o a restaurar mediante un fichaje diseñado para tal fin. 

Grilla numerada sobre la planta de la casa para identificar donde estaban situadas las piezas que se irían a retirar

Grilla numerada sobre la planta de la casa para identificar donde estaban situadas las piezas que se irían a retirar

Previo a la limpieza y remoción de elementos sueltos dentro de la vivienda, se determinó una grilla numerada sobre la planta de la casa  a modo de identificar donde estaban situadas las piezas que se irían a retirar, estas piezas fueron etiquetadas con el numero asignado y se enviaron al deposito ubicado en la casa de los caseros, esta fue previamente acondicionada, cerrando sus aberturas, reemplazando los vidrios rotos y dándole condiciones propias para el acopio de los materiales. 

Los elementos de pequeño tamaño fueron embolsados e identificados para su posterior guardado en cajas.

Los elementos de pequeño tamaño fueron embolsados e identificados para su posterior guardado en cajas.

Los herrajes existentes se separaron de las hojas para su análisis, posible restauración o copia para reemplazo

Los herrajes existentes se separaron de las hojas para su análisis, posible restauración o copia para reemplazo

Los herrajes existentes se separaron de las hojas para su análisis, posible restauración o copia para reemplazo

Los elementos de pequeño tamaño fueron embolsados e identificados para su posterior guardado en cajas, los herrajes existentes se separaron de las hojas para su análisis, posible restauración o copia para reemplazo.

Patologías en los umbrales.Eran las partes mas afectadas de las carpinterías.

Patologías en los umbrales.Eran las partes mas afectadas de las carpinterías.

Una de las imagenes mas tristes fue encontrar el piano vandalizado e incendiado que habia pertenecido al prestigioso músico Roberto Williams
Roberto Williams solía sentarse a tocar el piano que se encontraba situado en una de las equinas de la casa

Los restos del piano vandalizado e incendiado se numeraron y retiraron a deposito para su posterior estudio de origen y datos de fabricación.

Los paneles del mobiliario y tabiques divisorios sueltos o en riesgo fueron clasificados, numerados y retirados, muchos de ellos fueron afectados por el incendio de 2004, algunos de estos paneles no son originales y fueron agregados en la etapa de funcionamiento de la Radio LU9. Los restos del piano destruido e incendiado encontrado en la sala principal, se numeraron y retiraron a deposito para su posterior estudio de origen y datos de fabricación.

Se pudo verificar que uno de los caños de bajada pluvial se encontraba fuera de lugar afectando el espacio de la sala de música

 Ante la eventualidad de las lluvias del último mes se decidió desviar este pluvial de manera provisoria fuera de la casa mientras se realizan las tareas de desobstrucción de la cañería y su reparación posterior.

Por recomendación de la inspección y dado su posible valor de testimonio patrimonial se procedió a retirar y guardar las tranqueras de acceso al predio, que no estaban comprendidas en esta etapa de los trabajos. Se verificó que uno de los caños de bajada pluvial se encontraba dañado y fuera de lugar, permitiendo la entrada del agua de terraza directamente sobre el salón de música, donde ya había afectado los solados de adoquín de algarrobo y provocado filtraciones en la estructura de hormigón; esto se reparó para su correcto funcionamiento.

Patologías en los umbrales.Eran las partes mas afectadas de las carpinterías.

Patologías en los umbrales.Eran las partes mas afectadas de las carpinterías.

Patologías en los umbrales.Eran las partes mas afectadas de las carpinterías.

Terminadas estas tareas se comenzó el relevamiento de carpinterías de hierro y de madera para su verificación con los planos de detalle entregados junto con el pliego de licitación. Por nuestra parte agotamos las instancias de pedido de colaboración al Arq. Claudio Williams, responsable del archivo de su padre y el de la obra propiamente dicha, pero esta ayuda nos fue negada con argumentos valederos y entendibles, relacionados a la falta de un proyecto total de puesta en valor, por lo que seguimos avanzando con la mayor seriedad y la documentación existente y profundizando los relevamientos in situ.

Se contrataron dos empresas de prestigio para los trabajos principales; para carpinterías de madera a Gersini Hnos., prestigiosa carpintería tradicional de la ciudad y para la parte metálica a Alma Estructuras SA. En los dos casos sus responsables comprometieron un empeño particular reconociendo la importancia de los trabajos además de su exposición pública.

Patologías en los umbrales.Eran las partes mas afectadas de las carpinterías.

Patologías en los umbrales.Eran las partes mas afectadas de las carpinterías.

Patologías en los umbrales.Eran las partes mas afectadas de las carpinterías.

Estudiando el sistema de carpinterías de madera que rodea la casa se concluyó que consta de tres elementos, guía superior, guía inferior y hojas, no existiendo parantes divisorios, exceptuando en el sector de dormitorios. Terminados los relevamientos se decidió la reconstrucción al 100% de las hojas de madera corredizas de Cedro, pidiendo el acopio de madera y su envío a secadero. 

Estas hojas se encontraban en estado de total destrucción en la zona afectada por el incendio, y con avanzado estado de disgregación y fallas estructurales en el resto, principalmente por la acción del agua y el tiempo sin mantenimiento.

Una curiosidad de la que pocos fueron testigos fue que durante el desarme de lo existente se pudo tener nuevamente aquella imagen con la que soñó A. Williams, una ventana corrida en todo el perímetro de la casa, similar a esos primeros croquis ideales.

Vista del aventanamiento corrido segun se expresaba en los croquis originales
Vista del efecto de aventanamiento corrido segun se expresaban en los croquis originales en el momento del retiro de las carpinterías. Una curiosidad proyectual

Con el análisis de las piezas se detectó que uno de los principales problemas en las hojas se debió a un error de diseño, los rodamientos de las ventanas corredizas son de rulemanes y ruedas de bronce de gran tamaño, colocados en nichos dentro de la estructura de la hoja dejando muy poca sección de madera para el trabajo estructural de la misma, sumado al peso de la gran superficie de vidrio y el movimiento de la hoja hicieron que el sector afectado fuera el primero en colapsar.

Se decidió en forma conjunta con la dirección de obra el cambio de estas piezas por otras mas modernas, de menor tamaño con rodamientos de silicona mas silenciosos, con rulemanes sellados; dejando los originales como testimonio en las carpinterías de ángulo que son las de menor movimiento. De esta manera se soluciona la futura e insalvable patología ya detectada, dejando a las carpinterías en perfecto funcionamiento, igual apariencia (los rodamientos nunca estuvieron a la vista) y con una sección de trabajo de madera mayor y mejor.


Estado de oxidación de los rodamientos originales
Pudrición de la madera observada con la extracción de los rodamientos

Los marcos y guías son de chapa doblada; se copiaron sus formas para un nuevo plegado en chapa de igual espesor al original, se trato con un zincado por proyección previa limpieza y ajuste de superficies y soldaduras.

En el relevamiento se vio que también seria necesario cambiar el 100% de las guías inferiores, madera de incienso, debido al total estado de pudrición de las mismas; sus molduras faltas de mantenimiento y limpieza eran refugio para el agua, tierra, hojas y ya se encontraban con secciones faltantes por este estado. Se hizo un estudio dimensional de los diferentes detalles y tipos de guía con lo existente donde la empresa confeccionó una maqueta de un sistema completo de hojas y guías para la aprobación. A los umbrales se les sumó un sistema de drenajes para el agua que no fue encontrado en el original.

Una vez fabricadas todas las piezas y tratados los sectores de anclaje se procedió al armado y ajuste, montando un pequeño taller en la misma casa, donde se adecuaron medidas y colocaron herrajes similares a los originales de bronce. Las guías superiores fueron recuperadas en un 90% así como los taparrollos que escondían el sistema de cortinas. Los sectores en contacto con mampostería fueron impermeabilizados con pintura asfáltica las superficies vistas con fondo blanco para base, y de una terminación con esmalte sintético brillante verde oscuro según cateos originales. Se colocaron vidrios float de 4mm según pliego en todas las aberturas.

Detalle de uno de los rodamientos originales de las carpinterías afectadas
Detalle de uno de los rodamientos originales de las carpinterías afectadas
Rodamientos propuestos por la Dirección Tecnica para suplir los originales.

En las carpinterías metálicas las patologías eran de menor incidencia estructural y en su mayoría por falta de uso y mantenimiento, solo fue necesario reemplazar las partes inferiores de las puertas de entrada, algunas partes de las lucarnas y contravidrios de bronce faltantes en las ventanas del arco. 

Las puertas se relevaron para ver sus componentes y se determino recuperarlas en un 90% el sector mas degradado era el de contacto con el piso, pero tratándose de una chapa plegada fue copiable en forma y materialidad y se lo soldó a la estructura original tratando luego estas superficies

Otro sector que se tuvo que reemplazar es la caja de cerraduras por las sucesivas intervenciones con distintos modelos y sistemas que habían debilitado toda la superficie.

Las puertas se relevaron para ver sus componentes y se determino recuperarlas en un 90% el sector mas degradado era el de contacto con el piso, pero tratándose de una chapa plegada fue copiable en forma y materialidad y se lo soldó a la estructura original tratando luego estas superficies

En obra se les inyecto con espuma de poliuretano para rellenar la perfileria de las puertas como método de aislamiento y protección.


Detalle de terminación de la puerta de acceso. Se puede observar el estado de la carpinteria restaurada

Se construyó en base a fotografías y planos la puerta trampa de acceso a la terraza que no estaba en el lugar. Se repararon los mecanismos de las ventanas corredizas con un sistema de accionamiento con cables de acero y se construyeron las manivelas de accionamiento faltantes.

Como tareas finales se pintó toda la carpintería metálica con pintura anti óxido solicitada en el pliego y luego esmalte verde oscuro, color original según los cateos realizados. Se colocaron los vidrios nuevos y se sellaron sus juntas con material siliconado.

 

Estado de las lucarnas. Las patologías en lucarnas son principalmente por acción del agua y falta de mantenimiento, el agua de lluvia y la humedad se mantiene entre las guías por tener los expurgues obstruidos por suciedad, hojas, bellotas de roble, etc
Espacio donde van ubicadas las lucarnas de iluminación cenital las cuales se sacaron para su restauración.

Las lucarnas accionan sobre la superficie del marco y sobre las guías de las hojas, sectores de la carpintería que se encuentran perforadas, totalmente degradadas y con partes faltantes

Una vista general de la terraza en donde se encuentran las lucarnas de iluminación cenital

Las partes recuperadas y la unión con las partes nuevas se montaron en obra y se soldaron y amuraron con mezcla de concreto y aditivo Sika Latex para mejorar adherencia y trabajo hidrófugo; se recuperaron los niveles y plomos en las superficies soldadas y se les aplicaron dos manos de pintura bi componente epoxi KELCOT E-100

Se realizaron como trabajos adicionales al llamado de licitación la iluminación exterior de la casa con ocho reflectores y se volvió a recomponer el cerramiento de alambre romboidal del predio. En la vivienda de los caseros se estableció una guardia policial permanente y finalmente se retiraron las estructuras agregadas en terraza, enormes cañerías para el aire acondicionado colocadas durante el periodo del funcionamiento de la casa como sede de una radio. 

Las perforaciones que dejó este retiro sobre la losa de terraza fueron selladas con membrana asfáltica de forma provisoria a  la espera de próximas intervenciones  y ante las posibles filtraciones.Sabemos que ni la secuencia de trabajos realizados fueron los ideales, que la documentación y proceso pudieron ser mejores, sin embargo estamos convencidos que ante la emergencia en la que encontramos la propiedad y su estado, se ha logrado un trabajo más que aceptable. 

Los sistemas de corrimiento de las ventanas se encontraron trabados y con ruedas engranadas, los cables de acero cortados y expuestos a la intemperie como todo el conjunto por la ausencia total del vidrio armado.

Las hojas corredizas presentan patologías leves y corren sobre una guia de cobre, se remplazaran las ruedas rotas o faltantes y se recuperara la estructura reemplazando o recomponiendo sectores muy degradados.

Se llevaron a taller para su arenado y luego de la reparación se procedió a emparejar soldaduras y realizar un zincado como primer tratamiento antioxido

Que la casa lleve ya mas de tres años cerrada, resguardada de los elementos, el vandalismo y el saqueo es un logro en si mismo, algo que no se pudiera haber logrado durante la espera del dinero o el proyecto ideal para una recuperación integral.

La situación legal actual de la casa es compleja, un proyecto de expropiación de la misma fue recientemente vetado por el gobernador Daniel Scioli por vericuetos económicos, como el no tener imputada la partida presupuestaria para el gasto, argumentos poco entendibles por nosotros, que apenas si sabemos algo de arquitectura. En síntesis, luego de esta modesta pero seria intervención se logró, al menos, cerrar la casa, preservar su integridad estructural, detener el vandalismo y darle un grado de seguridad que hace muchos años no tenía. No es mucho, pero tampoco es la nada en la que estaba; quedan innumerables promesas por cumplir, esperemos  poder realizarlas.

Una de las vistas del inmueble con las carpinterias restauradas en esta primera etapa

Una de las vistas del inmueble con las carpinterias restauradas en esta primera etapa

Fuentes:
Mastropasqua , Pablo (2006) “Casa sobre el Arroyo – Situación y perspectivas a siete años de su incendio” .La casa del puente. Una crónica de su puesta en valor y de algunas frustraciones. Universidad Nacional de Mar del Plata. Contacto: pmastropasqua@gmail.com